miércoles, 18 de julio de 2012
El interregno [por Andrés Olave]
jueves, 19 de agosto de 2010
¿Qué premia el Premio Nacional de Literatura de Chile?
"Esto es lo que aprendí de la literatura chilena. Nada pidas que nada se te dará. No te enfermes que nadie te ayudará. No pidas entrar en ninguna antología que tu nombre siempre se ocultará. No luches siempre serás vencido… No escatimes halagos a los imbéciles, a los dogmáticos, a los mediocres sino quieres vivir una temporada en el infierno. La vida sigue aquí, más o menos igual”. Roberto Bolaño
El Premio Nacional de Literatura de Chile tiene un imán corrosivo en las letras nacionales y nació hace 68 años como un fondo anual para contrarrestar la indigencia para los desvalidos escritores sin protección de ninguna naturaleza, aunque tiene el pomposo titulo de máximo galardón, no ha dejado de ser un lauro para el ninguneo, chaqueteo, sacar los trapitos al sol de ganadores y perdedores, de los eternos postergados y todo ese manejo debajo de la uña oficial del gobierno de turno. Los premios tienen una cierta gracia que otorgan los jurados y sellan una carrera de toda una vida, la obra de todos los años juntos, algo Proustiano, como remunerar el insomnio y desvelo del tiempo perdido y acumulado. Los corrillos entorno al Premio Nacional duran semanas y van subiendo de tono a medida que se aproxima la fecha. Las fichas se van acomodando y todos saben que si no es en esta carrera, habrá que esperar otros cuatro años, porque los premios son bianuales y le corresponde a un narrador y luego a un poeta. Un cicatearía ejemplar para una economía que tiene como afrontar estos temas de la cultura más allá del mercado y del uso de los dineros del Estado en asuntos rentables. El premio debiera ser anual.
Una de las frases más dramáticas se la leí a Pablo de Rokha cuando recibió tardíamente el Premio Nacional, ya se había muerto su esposa y suicidado dos hijos: Ahora para qué, se pregunto el autor de Los Gemidos. El se suicidó posteriormente tras escribir su magistral poema Canto del Macho anciano (Estamos muy cansados de escribir universos sobre universos) y cuando lo velaron en la Casa Central de la Universidad de Chile, me encontré con Antonio Skàrmeta, hoy candidato al Premio y profesor mío en la Escuela de Periodismo en la Universidad de Chile. El muerto hizo un silencio grande esa noche. Pocos gestos vi alrededor del ataúd. ¿O la muerte es tan pulcra que no exige nada? Nicanor Parra no cabía en su pellejo cuando obtuvo el premio, era una canonización de su antipoesía entre la Cordillera de los Andes y el océano Pacifico enmarcada por el desierto de Atacama y los glaciares de La Patagonia. Es memorable la entrevista que le hizo en La Reina, Mario Benedetti y vaticinó a un poeta suicida, que este 5 de septiembre cumple 96 años. ¿Parra querrá enterrar la poesía antes de partir? Qué pocos recursos nos quedan cuando vivimos a la intemperie. Los poetas llegan a tener fama, pero no dinero. El marketing y la máquina de hacer billetes está enfocada a las páginas llenas de palabras que superan las 150, 300 carillas, entretienen, banalizan, cotidianean, hacen fiesta con el yo, manosean la carne, la psiquis, divierten, crean suspenso o simplemente cuentan historias, que podrían ser nuestras propias historias. Los escaparates tienen nombre y color. La poesía tiene que pasar dos/ y tres veces/ por la mano de un lector, / para hacer sombra. /Por un cedazo se escurre / Es sal y agua en ojo ciego/ Radar y luz /sueño si en ti nace/ la palabra trigo/Prueba palabra prueba/mi historia/en un reloj de arena/el espejismo/la sed de una palabra nueva. (Rolando Gabrielli)
Quizás no era para menos, Vicente Huidobro no recibió el famoso premio, De Rokha se había disparado con un calibre 45 un año antes que Parra recibiera su premio y Gonzalo Rojas permanecía en la antesala del limbo nacional. Pero la lista de olvidados es más grande y avergüenza, en especial en la época de la dictadura, que ignoró a dos poetas indispensables de la literatura chilena, como lo son Enrique Lihn y Jorge Teillier. A Gabriela Mistral, como se sabe le dieron el Premio Nacional seis años después del Nobel. Rosamel del Valle, otro poeta vital, absolutamente ignorado, y el mismo olvido con María Luisa Bombal, una narradora de excepción. Todo esto ya es historia vieja, conocida y repetida, pero son los antecedentes de una memoria que vuelve a repetir los mismos errores y pasos de Alzheimer administrado con justicia oficial.
Se dice que Teillier vivía como poeta, pero pareciera ignorarse que creó la Escuela Làrica, todo un mundo poético de resonancia que supera las fronteras chilenas. Lihn, pienso, que también vivía como poeta y ambos partieron pronto, pero dejaron una obra significativa y son puntos de referencia en la poesía chilena e iberoamericana. El Premio Nacional también se perdió a Gonzalo Millán, quien lo hubiese prestigiado doblemente con su innovadora poética.
Qué Sady Zañartu y Campos Menéndez, dos premios de pacotilla, entre otros, nos guíen por un mejor derrotero en el año del Bicentenario. De los alrededor 50 Premios Nacionales, sólo 15 son poetas y Chile, es sabido, es un país de poetas que supera con creces sus fronteras y su poesía renueva la lengua española.
Un Premio Nacional es para una obra que nos habla a los chilenos con un lenguaje que crea mundos nuevos, registra la vida y la muerte, la felicidad, los sueños, las pasiones, interpreta una época, da cuenta de ella, asume la voz de los sin voz, guión escrito por un loco que alquila un centro psiquiátrico para darle cuerda a la historia de la locura colectiva. Puede ser un largo monólogo como la geografía accidentada, la memoria, el presente o el futuro, lo real o la ficción. El límite lo ponen las palabras y aún así, sigue existiendo el horizonte. No todo es confites y golosinas o serpentina. La jubilación del Premio Nacional es una canallada. Debieran haber, existir otros mecanismos de selección, sin inscripción y que durante un año, previo al lauro, una Comisión de estudiosos, debatiera el premio a través de términos estrictamente literarios. Puede que un autor haya escrito tres o cuatro obras, pero sean significativas, y no tenga 40 años. Poner un corsé, una camisa de fuerza a un lauro que debiera ser guía de textos de estudio sobre autores nacionales para colegios y universidades. Es más que un absurdo, negligencia, estupidez y desidia cultural. ¿Por qué el Estado no publica una serie de Clásicos del Bicentenario? Más de alguna sorpresa se encontrarían.
Ahora estamos en el 2010 y a principios de septiembre se fallará y hay más candidatos que los que recoge la fotografía grupal de esta nota, presidida por Roberto Bolaño, quien tuvo el descuido, poco antes de morir de presentar su candidatura al Premio Nacional, (obviamente no llevaba chance alguna) y preside con mucho derecho esta nueva justa y ajustes de cuentas literarias. Isabel Allende, la mayor best seller femenina del habla española, quien el 2002 tras coger una rabieta en Santiago, dijo que jamás se volvería a postular al Premio Nacional y años después se nacionalizó norteamericana, es la favorita entre las favoritas. Caso único de una candidata apoyada por todos los expresidentes de Chile. Volvió a Chile este año y dijo estar dispuesta a abrirse paso a codazos para alcanzar el máximo lauro, porque "se lo merece". Roberto Bolaño fue lapidario especialmente con ella al llamarla "escribidora". Allende replicó cuando el autor de 2666, ya no estaba en la palestra: "Me tenía un odio parido. Fue uno de los que dijo las peores cosas", atestigua. ¿Leíste sus libros, te produce algún respeto lo que hacía?, pregunta la periodista Leila Guerrero, de La Nación de Argentina. "No, ninguno", responde Isabel Allende. No leíste nada, insiste la reportera. "Eché una mirada a un par de libros y me aburrió espantosamente. Agrega Isabel Allende que "tras su muerte, nadie la recordará. "Los nietos, con suerte", dice. Y extiende el olvido a todos los escritores. Bueno, comenta la periodista, de Borges alguien se acuerda. "Unos cuantos... gatos. Cuatro gatos que se morirán y no se acordará nadie. De Cervantes se acuerdan otros cuatro gatos porque se los obliga a leer el Quijote. Nuestro destino es perecer. Los escritores que perduran son Shakespeare, Homero. Hablan de las pasiones, de la envidia, y en esos grandes temas un escritor encuentra la inmortalidad. Pero todas las demás pequeñas historias son pan para hoy y hambre para mañana. No queda nada". En mi opinión, siguiendo a Allende, ella ha dicho que recibe muchos textos inéditos y que prácticamente no los lee. Nunca he leído o escuchado una entrevista de ella, donde hable de literatura, tendencias, lenguaje, todo lo que comprende el mundo literario.
Germàn Marín, a su derecha, en la fotografía, es un viejo amigo de décadas, de los setenta, librero, autor de diversas novelas post golpe y a pesar de ser reconocido y contar con sus lectores, el oficialismo no lo tiene en la lista. Diamela Eltit, flamante ganadora del José Donoso, hace horas, renunció a su candidatura en esta oportunidad al Premio Nacional, lo que abre aún más las puertas a la Allende, que representa a las féminas, el feminismo y a su enorme aureola de winner y "antimachista doctorada". Todas íbamos, pero no podíamos ser reinas, parodiando a la Mistral, quizás diga Isabel Allende.
A la derecha, haciendo marco con la fotografía, el inefable Enrique Lafourcade, el único candidato de derecha pura, un delfín de la dictadura de Pinochet, el más anciano de todos, con una obra voluminosa, en las postrimerías de su tiempo, el más irónico de todos los postulantes. Podría ser una salida, para un gobierno de centro derecha, pero temo quedará en la estacada frente a la mujer que ha enviado Hollywood a la larga y angosta faja, donde un premio de literatura se viene a pelear como un Oscar. De barba, a la izquierda un viejo profesor de inglés del Pedagógico de la Universidad de Chile, Poli Dèlano, amigo en ese entones, del círculo de Neruda por relaciones familiares, autor de una treintena de novelas y cuentos, exiliado en México y residente en Nueva York. Su amigo, mi amigo, el poeta Efraín Barquero, último Premio Nacional de Literatura, no viajará a Chile a votar porque está enfermo en Francia y ha cedido su voto al poeta Raúl Zurita, ex esposo de Diamela, quien ya no está en el sorteo, la tómbola literaria chilena. 14 millones de pesos y una pensión vitalicia de unos 600 mil pesos mensuales.) El dólar anda en los 500 pesos, pero puede bajar y subir, es una moneda ascensor que usa paracaídas, flotador, traje de buzo y de alpinista) Barquero dijo, mi voto es para Poli Dèlano, amigo de toda mi vida y me consta, nos reuníamos en las largas noches de la bohemia santiaguina en distintas casas en Ñuñoa o en la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), entidad que impulsó el galardón con el apoyo del presidente Pedro Aguirre Cerda. ¿A quién transferirá el voto el poeta de Purgatorio, Raúl Zurita? ¿Todos los caminos conducen a Sausalito? ¿El premio es una cuestión de género? ¿Quién cortará el bacalao del Premio nacional 2010? Está la autoridad del Estado, -Ministro de Educación- universitaria, (Universidad Católica y de Chile) el último escritor laureado y la Real Academia de la Lengua. Los cinco jinetes del jurado. Ninguna mujer es miembro. Sólo un escritor. En la puerta del horno se queman los panes más horneados. El jurado está vivo, como el mundo de Bolaño, "y nada vivo tiene remedio y esa es nuestra suerte"
Falta en la foto, por un descuido, porque escribo a control remoto a miles de kilómetros, con la distancia del tiempo y de los metros cuadrados, millas para otros, el profesor de Estética también del Pedagógico, Juan Guzmán, un terror para los alumnos de castellano que debían memorizar un capítulo del Quijote. El Pelado Guzmán, era su apodo, no dejaba volar un pensamiento fuera de su clase y dentro de ella sin su autorización, la Estética se arrodillaba en silencio. Puede haber otros candidatos, pero siento que de este muestrario, con la excepción de Diamela Eltit, que no va en esta oportunidad, debe salir el ganador. (Todo acto generoso e inteligente, merece un paréntesis, y creo que Diamela Eltit, a quien no conozco, se separó a tiempo de un premio con muchos bombos y platillos). Cuantos repetirán al final de la jornada, el emblemático verso nerudiano: será de otro como antes de mis besos. Me refiero al lauro.
Un Premio Nacional no lo debiera darse después de los 50 años, porque se transforma en los pies del ataúd. Algunos candidatos frisan los 75 años, otros superan los 80, y esto termina siendo lo más parecido a una maratón en el desierto de quien aguanta más sin agua, pero al final se muere de sed. Que penoso deben ser los cementerios de elefantes blancos. ¿Menos que los escritores transformados en empleados públicos?
Un escritor debe escribir, aunque le duelan las muelas. Los premios son necesarios cuando comienzas la carrera, no cuando te llevan en una silla de ruedas a aplicarte los santos óleos al altar dudoso del azar. Escribir es la consigna hasta con guantes de box. No olvidar el gusano de la poesía, es mi mensaje.
No voy a vaticinar, lo que parece ya un hecho, pero sí diré que el próximo Premio Nacional de Poesía del 2012/¿Habrá mundo?, será Oscar Hahn, un poeta extraordinario, clásico, chileno, nacionalizado norteamericano, pero su poesía y lenguaje, son chilenazos, aunque provenga de la tradición española del Siglo de Oro, y sin duda de la chilena, que contamina como el smog de Santiago hasta las pupilas de Bécquer.
Habrà 2012?/què dicen los Mayas/con su red de pescadores/ inframundo/inframundo/atrapados o nadaremos/por las aguas/del mar y cielo juntos/àngeles de un mismo vuelo/No sabemos, no sabemos/la publicidad inunda todo/la mentira/que se repite sin ojeras/sonriente/ufanándose con su diente de oro/ reluciente espejo le haces brillar/la falsa sonrisa/a la muerte. (Rolando Gabrielli)
Epílogo
Detrás del premio está la historia de la literatura chilena y una pasión de pertenecer a ella, registrarse. Me gustó el gesto del autor del magnífico y revolucionario libro de cuentos, La Difícil Juventud (1954) Claudio Giaconi, tenía 27 años, y se perdió en la bruma de los bares de Estados Unidos y convirtió en leyenda, ausencia, mientras escribía por tres largas décadas una interminable y misteriosa novela intitulada F. Autoexiliado, recibió una L en su pasaporte a control remoto, cortesía de la dictadura por sus escritos, para variar, y no sólo vivió en NY, sino estuvo en París, Roma, Bruselas, México, como periodista y viajero. Un mito alejado de la farándula que regresó por fin a Chile en 1990. La vida se le iría por el humo del cigarrillo el 2007. Un paréntesis con quien le puso pantalones largos a la narrativa chilena y forma parte de una historia sin el gran premio.
Tres países influyeron en Bolaño. Chile, México, España, pero sobre todo las lecturas obsesivas que hizo de sus autores favoritos, los que empujaron su vida, mundo y aventuras hacia la novela, el cuento y la poesía. Se autoproclamó latinoamericano y por patria identificó a sus dos hijos. Fue obsesivo en sus gustos y disgustos literarios, que expresó contundentemente. Irónico, mordaz, sarcástico, sin compasión por quienes no sentían simpatía ni admiración.
Desde luego no todo es literal en Roberto Bolaño y el duro epígrafe que lleva esta nota, representa un sólo ángulo del tema país que despedaza como un tigre acorralado, sobre todo, del afecto o desafecto que tiene por Chile, donde nació. La influencia de Parra, Lihn, es notable, y las mismas residencias nerudianas, como las lecturas borgianas, cortazarianas, alemanas en todos los sentidos de la lengua y del gran crucigrama de la literatura. No así la narrativa chilena, no la veo por ningún lado. Cosas veredes, Sancho. ( La verdad, el paréntesis vuelve ameritarlo: no tuvimos en su oportunidad narradores como Rulfo, Onetti, Cortázar, Borges, Gabriel García Márquez, Carpentier, Vargas Llosa, Cabrera Infante y dejamos sólo al gran Pepe Donoso, hasta que llegó Roberto Bolaño) Y con este telón de fondo, RB se enfrentó al establecimiento literario azteca, chileno, español y las "vacas sagradas del boom latinoamericano" Es una lógica de supervivencia plantar picas en Flandes, asesinar al padre y a la madre, a quien se pusiera por delante, para encabezar la nueva manada. Neruda no escapó del ojo de Bolaño, y se transformo en obsesión contra el Pope de la poesía chilena. Si le hubiesen levantado una estatua como a Pushkin, pienso que Bolaño la habría intentado derribar.
Es mi punto de vista, no tengo generación, ni barranco que me ataje, por eso una lengua sin pelos no necesita ir a un peluquero. Que de los 70 fracasados, los ochenta tortuosos, los 90 con smog, o del fin de siglo sin más patria que la palabra. Quizás la memoria se transforme en la cucaracha de Kafka y publique sus propios poemas, aquellos que jamás podrán ser incinerados.
Rolando Gabrielli©2010
http://rolandogabrielli.blogspot.com/
viernes, 19 de febrero de 2010
Revista de poesía Antítesis: Fuga de lo presente como gesto de actualidad.

Revista de poesía Antítesis: Fuga de lo presente como gesto de actualidad.
Autor: Daniel Rojas Pachas
Revista de poesía Antítesis número cinco, es la última entrega de un proyecto dirigido por Gonzalo Gálvez que constituye dentro del atiborrado panorama de publicaciones nacionales tanto en papel como digital, una propuesta innovadora en la medida que manifiesta dos intereses divergentes a lo que nos tienen acostumbrados durante el último tiempo, los medios de difusión y diálogo en el país; la mercantilización de la publicación y sus actores y por otra parte, la excesiva preocupación de la coyuntura, una atención desmedida a lo inmediato y fugaz, sustentado más en el slogan y escándalo que en el ejercicio mismo de escritura.
Por ello desde el 2006 el esfuerzo de Antítesis tanto en la constitución de la revista como en la publicación de plaquettes, cuadernos de poesía editados bajo el mismo sello y que incluye a voces como las de Luis Andrés Figueroa con “Una forma de huella en la arena”, Sergio Madrid con “El Esplendor” e Ismael Gavilán con “Raíz del Aire” persigue tal como señalan en la editorial de esta edición de primavera del 2009, proyectarse desde Valparaíso pero no en un sentido regionalista o con localismos chauvinistas sino como una manera de aproximarse desde un lugar/territorio (real o ficticio) como plantea Rodrigo Arroyo en su artículo dedicado a la poética de Eduardo Correa.
Este último es parte de los poetas revisitados por Antítesis y que junto a otras voces como las de Ennio Moltedo, Rubén Jacob, Renán Ponce, Virgilio Rodríguez y Alfonso Alcalde, Juan Luis Martínez o Waldo Rojas, constituyen discursos y voces de interés que han contribuido a crear un corpus pero con un trazo más largo y cito textual del prólogo de esta edición: “Antítesis no milita en las acaloradas discusiones de la coyuntura” por ello la fuga de lo presente la reconocen como su gesto más actual, de allí el nombre: “antítesis como contrariedad a la alta exposición que tiene hoy lo más inmediato y visible de lo que se está escribiendo, así como la que se da a las reacciones apasionadas de sus comentaristas”
Sin duda Antítesis en esos cinco números que llegó a entregar, nos ha permitido revisar el panorama no sólo de la quinta región sino observar desde ese territorio de ecos y no de voces como dice Correa en su entrevista titulada “Muerte y delirio en el Valparaíso de Correa”, las resonancias nacionales ajenas al ruido y las luces artificiales que distraen de lo que importa, la literatura.
En definitiva como lectores se agradece el esfuerzo y el brío de la publicación por no apostar a las masas y a la facilista inmediatez, sino que instando en todo momento a la reflexión en las líneas profundas de la creación, así lo demuestra esta edición que nos entrega una completa entrevista, lectura y selección de poemas de Eduardo Correa a cargo de Arroyo Castro y Rioseco Aragón, un dossier de Alfonso Alcalde a cargo de Cristian Geisse Navarro, que en el último tiempo se dedicara febrilmente a entregar una completa recopilación del llamado primer beatnik chileno. En poesía podemos revisar textos inéditos de Waldo Rojas “Círculo de Boj” y una carta a J.L Martínez escrita por Rubén Jacob y en traducción a Margherita Guidacci entre otros artículos de interés, que nos llevan a esperar la aparición de otros medios que al igual que Antítesis permitan como dice Gálvez: “un punto de encuentro entre creadores y lectores, un punto medio entre palabra creadora y reflexión, un halito por nadie, un viento”
viernes, 12 de febrero de 2010
Recital de escritores de Tacna y Arica Febrero 2010

Luis Chambilla - Daniel Rojas Pachas

Willy González, Mario Carazas y Cristian Orozco

Gabriela Caballero y Alejandro Jordan

martes, 9 de febrero de 2010
Ercilla, poeta joven por Enrique Lihn
viernes, 5 de febrero de 2010
Estrenamos el número XIV de revista La Santísima Trinidad edición enero del 2010
Estrenamos el número XIV de revista La Santísima Trinidad edición enero del 2010
o
jueves, 4 de febrero de 2010
CARTAS A PEPECHE

Juan.EMAR 39€
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![]() | RESUME : Consejera, musa e inspiradora, la destinataria de estas cartas, Alice de la Martinière (1902-1995) es una francesa que va a compartir gran parte de la compleja existencia del más singular y excéntrico escritor chileno. A comienzos del siglo veinte, en París, Alice de la Martinière es una joven modelo de alta costura de la prestigiosa Maison Lanvin. A causa del color y la suavidad de su tez, sus amigos suelen comentar que tiene piel de durazno (pêche), de ahí deriva el apodo (Pépèche) que nunca la abandonará. Escritas casi cotidianamente, entre 1947 y 1963, las epístolas que Emar envía a Pépèche constituyen un dietario, donde se plasman las ensoñaciones del creador, la cadencia de su ininterrumpida labor narrativa, su creación plástica, sus lecturas y reflexiones. |
![]() | 4ème DE COUVERTURE : Consejera, musa e inspiradora, la destinataria de estas cartas, Alice de la Martinière (1902-1995) es una francesa que va a compartir gran parte de la compleja existencia del más singular y excéntrico escritor chileno. A comienzos del siglo veinte, en París, Alice de la Martinière es una joven modelo de alta costura de la prestigiosa Maison Lanvin. A causa del color y la suavidad de su tez, sus amigos suelen comentar que tiene piel de durazno (pêche), de ahí deriva el apodo (Pépèche) que nunca la abandonará. Escritas casi cotidianamente, entre 1947 y 1963, las epístolas que Emar envía a Pépèche constituyen un dietario, donde se plasman las ensoñaciones del creador, la cadencia de su ininterrumpida labor narrativa, su creación plástica, sus lecturas y reflexiones. Juan Emar, Jean Emar (j’en ai marre), es el seudónimo de Álvaro Yáñez Bianchi ( Santiago,1889-1964). Autor de Ayer, Un Año y Míltín (1935), de Diez (1937) y de Umbral, un palimpsesto de cinco mil páginas (édición póstuma). Pablo Neruda escribió: “Juan Emar […] se convirtió con el tiempo en un escritor poderoso y secreto. Fuimos amigos toda la vida. Silencioso y gentil pero pobre, así murió…”. |
Introducción de Alejandro Canseco-Jerez
Testimonio de Pépèche
| 1947 | p1 |
| 1948 | p19 |
| 1954 – 1955 | p29 |
| 1956 | p35 |
| 1957 | p95 |
| 1958 | p177 |
| 1959 | p269 |
| 1960 – 1963 | p329 |
Estudio bibliográfico de Soledad Traverso
Bibliografía de Soledad Traverso
Lista de ilustraciones: Alejandro Canseco-Jerez
Titre/Titulo: CARTAS A PEPECHE
Reccueil et Prologue/Recopilación y prólogo:
Conception graphique couverture et interieur/Diseño gráfico portada e interior: Valentina Canseco-Jerez
Diagrammation numérique/Diagramación digital:
N° de Pages/Páginas: 450
Format/Dimensión: 160 x 240 ouvert/abierto 240 x 320
Impression/Impresión: recto quadri digital
Papier/Papel: offset ivoire 90 grammes
Finition/Terminación/: dos carré collé
Édition princeps numerotée/Edición príncipe numerada: de 1 à 300
Imprimeur/Imprenta: Imprimerie Pierron, Sarregemines-France
Achévé d’imprimer/Terminado de imprimir: Nov. 2007
Dépôt legal/Déposito legal: 11/2007 – N°2371
ISBN: 978-2-917042-01-4
Prix: 39 €
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martes, 27 de enero de 2009
Novedades de Enero en La Santísima Trinidad de las Cuatro esquinas
Estamos terminado un nuevo mes, de la Santísima Trinidad de las cuatro esquinas y presentamos al público los presentes artículos y novedades
Violeta Fernández Riquelme
El dentista de Bolaño y la irónica intertextualidad del viaje sin retorno (leer)
Daniel Rojas Pachas
Hacia una interpretación Lihn-guística de: La Vejez de Narciso (leer)
Los Gemidos de Yanquilandia por Pablo de Rokha (leer)
Hacia una interpretación Lihn-guística de: Pena de Extrañamiento (leer)
Estrenamos nuestro primer número de la Revista La Santísima Trinidad de las cuatro esquinas (leer)
Lea la Santísima Trinidad de las cuatro esquinas
miércoles, 24 de diciembre de 2008
Hacia una interpretación Lihn-güística de: TV

En esta oportunidad el poema de Lihn a intervenir se titula T.V y corresponde al libro “A partir de Manhattan”, publicado en Chile en 1979 y por tanto fuertemente influenciado por el viaje que el autor realizara un año antes a Nueva York gracias a la beca Guggenheim que se adjudicó durante el 78 y aunque posteriormente el poeta volvería a Norteamérica, este poemario en la tradición dialogante de su obra en torno al viaje, refleja con nitidez, desde el título, una serie de sentimientos e impresiones disímiles que se conjugan producto de su significativa estancia en la gran manzana: nostalgia, extrañamiento, apabullante duda, proyección ante una desconocida realidad, aislamiento ante lo moderno y soledad producto de la decepción que genera el nuevo sitio, el cual afecta al poeta hasta en sus mínimas diferencias y no menos extrañas similitudes. Esto recuerda un poco a lo vivido por Lorca a principios de siglo. La experiencia del español ante la gran ciudad se ve retratada en su maravillosa obra Poeta en Nueva York.
Al igual que el del 27, Lihn consigue que sus sensaciones, atribuibles al yo empírico se materialicen eternizándose a través del lenguaje poético lo cual crea un discurso definitivo y supremo que da origen por momentos a un hablante testimonial, luego clínico, capaz de diseccionar el mundo con sus juicios aunque sin perder aquellos rasgos míticos y elementos universales que son atribuibles a la autonomía literaria que le granjeara el apelativo de poeta Metafísico.
La mirada que Lihn da con respecto a la gran ciudad es hermosa y a la vez inquietante, calles, metro, catedrales, así como la actitud de los norteamericanos de la gran manzana, todos elementos que se presentan en este libro poniendo al desnudo el paso de los 70 a los 80, el self made man con todas sus contradicciones así como el sueño americano y sus ideales de libertad, que transita en los límites del cosmopolitismo sin fronteras y el absurdo de su implosiva violencia y represión.
Dios escupió y el hombre se hizo
El hombre eyaculó y el esqueleto cartilaginoso
de una mujer llamada Isabel Rawsthorne apareció en una
calle del Soho
charcos de carne membranosa transparentándose en lechos
clínicos.
Isabel Rawsthorne, esqueleto cartilaginoso de las calles del
Soho
Una cara como un vómito
como una plasta que el ordeñador sanguinolento de lo real
pisotea con sus patas de vaca.
Esa sensación ante el mundo es la que quizá lleva al poeta a comulgar con la sensibilidad del pintor Edward Hopper, lo cual se expresa en el poema que toma el nombre del artista.
rígidos encuentros entre maniquíes vivientes
La luz extraterrestre con que empieza un domingo
sin fin o el resplandor de unos rieles crepusculares
eso pintó: un camino sin principio ni fin
una calle de Manhattan entre este mundo y el otro.
Curiosamente Lihn demuestra aquí lo que ocurre a muchos artistas de la palabra frente a la pintura. Se explicita en un sentido Wittgensteiniano la desconfianza ante su pensamiento y lógica atravesada por el poder del lenguaje, no pasa así con el arte pictórico que en su inmensa capacidad de retratar desfigurar o transformar la realidad expresivamente y con recursos de estilo, logra una polisemia igual de incierta que la poesía – los léxicos e ideolectos se disparan ante la confrontación de un mundo sinestésico de formas imágenes y colores, metáforas del universo que sin embargo en un lienzo, se presentan con menor polución a diferencia de la prosa y lírica, que por mucho que procure subvertir el código, el virus lexical y la sintaxis no desaparecen.
Esto último vinculado a otro poema del libro “A partir de Manhattan” llamado Nunca salí del horroroso Chile (fragmento transcrito a continuación) nos permite extender la problemática del encierro que sufre el artista de la palabra.
Nunca salí del habla que el Liceo Alemán
me inflingió en sus dos patios como en un regimiento
mordiendo en ella el polvo de un exilio imposible
Otras lenguas me inspiran un sagrado rencor:
el miedo de perder con la lengua materna
toda la realidad. Nunca salí de nada.
La crisis que expone ante los límites de su lengua materna, su dialecto y la forma en que esto coarta su pensamiento, nos refuerza la idea y asombro del artista literario por la figura del pintor, pues la imagen pura trasparenta y pone en perspectiva su capacidad y recurso comunicativo como poeta – esta afirmación no implica que un arte sea mejor que el otro a mi juicio o el de Lihn, pero el poeta chileno como Beckett y muchos más, sabe que su gran arma y cruz es la lengua por ello continua, continua frente y por ella como el innombrable, personaje del Irlandés y protagonista de la novela que recibe aquel título (L'Innomable) Este sufre con la palabra pues es todo lo que conoce y le permite conocer.
Lihn por su parte también sufre esa palabra, es su pasión en el sentido más extenso de lo que entendemos por pasión, ya que su educación, pensamiento y visión forjada en Chile, en el liceo, en el hogar, lo aísla; aún cuando él, como persona salga de las fronteras físicas e intelectuales del promedio nacional. El chauvinismo, las letras del himno, el discurso tallado en la memoria lo hacen un meteco o extranjero en todo sitio, foráneo siempre atado la cordillera, a su colegio, a las calles de su capital o provincia. Aquel coloquio y cabildo patrio.
Sin embargo hay que aclarar que por mucho que el libro “A partir de Manhattan” de a conocer todas estas vicisitudes, no estamos ante un amargo canto al encierro y la autoconmisceración, es sólo la voz de una mente que se reconoce con plenitud en todas sus facetas, hombre, ciudadano de un país, persona de un continente y finalmente como habitante y ser en el mundo con una visión oponible capaz de afectar al otro, esa alteridad que no está menos encerrada que uno en su sistema o lengua, en este caso el inglés de Shakespeare, Milton, Faulkner, Melville, Whitman, Thoreau o Ezra.
Por ello el poema “Nunca salí del horroroso Chile”, bien entendido, deja en claro un sentimiento de desazón generalizado y muy humano, el cual orbita en torno a un aislamiento interno pero no por ello menos ligado a la realidad material de cada nación y su forma de vida y es en esta disyuntiva, en esta delicada frontera entre las dos realidades que colisionan, intima y externa, que Lihn construye desde el yo empírico una voz poética que se universaliza; pues su mirada de Chileno afecta a la del norteamericano, a la del gringo en Manhattan; y cada uno de estos bajo su noche de cincuenta estrellas comparten con nosotros la condición común de las franjas rojiazuladas, lo cual no nos hace tan irreconciliables pese a que en nuestro caso, dormimos sólo bajo una gran estrella distante.
Considerado ello, vale la pena preguntarse. ¿Dónde empieza uno y termina el otro o dónde lo personalísimo entra a definir lo global? Ello sólo está en la visión más amplia o estrecha de cada hablante y Lihn como gran hablado nos comunica desde su chilenidad y ante todo, gracias a su humanidad, un poema que ejerce la función de grabación o capsula del tiempo. T.V es una certera y crítica mirada, casi podríamos decir profético recorrido por los años 80 (estamos hablando ya casi de 30 años de vigencia) con respecto a ese otro, U.S.A que mira y afecta a muchas naciones y sus habitantes con su política, costumbres e ideología.
Después de este preámbulo, vuelvo a las primeras líneas del artículo pero ya justificado el porque elegí entre tanto gran poema de “A partir de Manhattan” la pieza titulada transcrita a continuación, la cual se titula T.V
Como los primitivos junto al fuego el rebaño se arremansa
atomizado
en la noche de las cincuenta estrellas, junto a la televisión
en colores.
De esa llama sólo se salvan los cuerpos
En cada hogar una familia a medio elaborar clava sus ojos
de vidrio
en el pequeño horno crematorio donde se abrasan los sueños.
La antiséptica caja de Pandora
de la que brotan ofrecidos a la extinción del deseo
meros objetos de consumo
en lugar de signos, marcas de fábrica
Hombres y mujeres reducidos por el showman a su primera
infancia
ancianas investidas de indignidad infantil
juegan en la pantalla que destaca sus expresiones inestables
como la de las cosas en el momento de arder.
Para analizar este poema no procederé como en el caso de Las Sirenas a la descomposición del texto pues la pieza por completo está orientada a una sola idea que se bifurca polisémicamente, esto quiere decir que el autor conjuga una serie de visiones disímiles o posibilidades para el lector, estrictamente tres (puede que hayan más, la poesía siempre deja campo abierto en función de la enciclopedia del lector y siempre el autor dice más o menos de lo que anhela pero estaríamos forzando la obra) por eso sólo señalaré las tres que yo, en mi lectura considero: primero hogar, luego fuego como energía y elemento natural y finalmente consumo que a su vez se refiere al término económico de gastar y por ende consumismo y así mismo al efecto del fuego de reducir los cuerpos. Todo ello desde un solo centro, de manera que Lihn no contrapone dimensiones opuestas del sentido que se van complementando en el cruce sino que desde un solo tallo extiende un racimo de significados que operan connotativamente y de acuerdo al contexto general a la par que van creciendo lo que el eje central del poema propone en un principio.
Es por ello necesario antes de proceder al método de intervención semántica, aclarar como Lihn realiza dicho juego. Para mantener una unidad que luego se disemina, el poeta vincula como ya señale tres campos semánticos o tres familias de significados, a través de la repetición de un único conjunto de palabras fácilmente asimilables bajo la idea general de fuego: Fuego, llama, horno crematorio, abrasan, extinción, reducidos y arder todas estas tienen una fuerte preeminencia en el poema (están marcadas con negrita) y son manifestaciones del fuego uno de los tres significados, quizá el más directo pues el poema explicito presenta efectos y resultados de la influencia de este elemento al destruir los cuerpos o tornarlos cenizas, allí ya aparece una idea de consumo pero qué hay de las otras dos, consumo como estilo o sistema económico de mercado y el otro significado propuesto, quizá el más rebuscado en apariencia: hogar.
Bueno, curiosamente las palabras aludidas al entrar en comunicación solidaria por medio de los versos se complementan entre sí, a veces reforzando de lleno uno de los tres sentidos propuestos para el conjunto por ejemplo fuego, otras la relación da un giro y se centra en otro significado bastante alejado como hogar o en dos al mismo tiempo, hogar junto a fuego, probando que no están realmente tan separados entre sí, en el análisis se verá esto más claramente, lo interesante es considerar que siempre se mantiene la ligazón en función del contexto total. En fin hay que destacar que la polisemia, o multiplicidad de significados, al partir de un solo elemento; nunca se desvía tajantemente de la propuesta global que Lihn hace con este poema.
Partamos con el primer verso “Como los primitivos junto al fuego el rebaño se arremansa atomizado”. Este nos presenta la idea de fuego como energía natural remontándonos al descubrimiento que hicieron nuestros primitivos antepasados y es, bajo esta misma idea, que el fuego como elemento natural toma la connotación de hogar, misma que posteriormente se reforzará en el resto del poema y que parecía tan alejada en principio.
Y por qué hogar, porque la palabra hogar, deviene de hoguera, lugar donde se prendía el fuego, así también el vocablo lar, que significa hogar, era para los romanos el espacio para atizar el fuego, por extensión se llama casa al hogar, por ser el lugar de reunión de la familia en torno a una chimenea o caldero. Y es que el fuego para los primeros hombres fue el mayor medio de asentamiento. Les dio cobijo y protección contra el frió, los apartó de las inclemencias de la oscuridad, la noche y el peligro de las bestias, el fuego fue como un dios que proveía, abrigo y alimentos cocidos. Lihn retoma esa idea en este verso y el que sigue, pues señala que como los primitivos ante el fuego, las familias de hoy se reúnen pero en una situación contradictoria, no como individuos sino como masa, como rebaño, lo cual conlleva una carga peyorativa, pues están cuasi-hipnotizados, dirigidos y peor aún el señala “atomizados”, eso quiere decir como una masa dispersa, ambiguo pero posible, pues es un masa que fragmenta al individuo que aglutina pero no une, sólo son cuerpos yuxtapuestos. Es un apelotonamiento de seres sin identidad reunidos, pero ¿ante qué?, ¿ante el fuego? y ¿dónde están reunidos?, las respuestas llegan pronto al leer el segundo verso. “en la noche de las cincuenta estrellas, junto a la televisión en colores”.
La noche de las cincuenta estrellas se refiere a la noche de Norteamérica, la bandera de estados unidos tiene cincuenta estrellas una por cada estado, así que Lihn se refiere a la noche de todos los estados federales del país del norte. Es una situación endémica, generalizada, esta de los cuerpos sin identidad aglutinados ante el fuego, pero volvamos a ello, ¿a qué fuego? pues no es el fuego natural que en un comienzo nos anticipa Lihn, es ciertamente un elemento congregador ese que alude, ese que lleva a los hombres a reunirse de manera sedentaria. Tal como los antepasados, pero bajo otras condiciones; la energía es ahora artificial, es eléctrica y en específico lo que los aglutina es un producto de esa energía, mecanismo que significa el advenimiento de la modernidad y los medios de masas, se trata de la televisión o T.V a colores.
Lo cual nos lleva a los tres versos siguientes “De esa llama sólo se salvan los cuerpos
En cada hogar una familia a medio elaborar clava sus ojos
de vidrio en el pequeño horno crematorio donde se abrasan los sueños”.
Estos contienen tres palabras nuevamente relacionadas con el fuego, llama, horno crematorio y abrasar, de quemarse en las brasas, lo cual nos remite hacia atrás, a la condición de aquel rebaño, a su cualidad de pulverizados, de atomizados por este medio, lo que a su vez implica el tercer campo semántico: el consumo, pues ya revisamos, el hogar y el fuego como energía natural y su par opositivo, la metáfora que Lihn hace con la T.V como energía artificial.
El consumo se presenta entonces en estos versos en un sentido alegórico, pues bien sabemos que el fuego es una de las fuerzas más poderosas de la naturaleza capaz de destruir un cuerpo en segundos, de reducirlo pero qué hay de la energía artificial, de la televisión ¿tiene ese poder?, y ¿qué afecta? Según Lihn lo tiene, pues señala que la caja tonta es un horno crematorio el cual produce un osario con las ilusiones por ello afirma tajante que de esa llama que es la televisión ante la cual las familias o el rebaño sucumben, sólo queda intacto el cuerpo, el problema se vuelca entonces a la tradición metafísica del poeta, pues su hablante mira más allá del consumo material, del desgaste del cuerpo, del sedentarismo, se trata de la muerte del pensamiento, de la mente ante el bombardeo de imágenes, el consumo está entonces enfocado al poder convocador y dirigista de la televisión, parte integral de un sistema consumista de mercado, plástico, materialista e incluso imperial.
Lo cual graciosamente podemos llevar de nuevo de la metáfora a lo tangible del fuego pensando en como destruye la materia este elemento y desde allí pensar una nueva metáfora, la de estas mentes y cuerpos que se inmolan, que se sacrifican en el fuego corrosivo de la imagen, del producto, del sistema y de la receta consumista de éxito, no por nada pone esa idea de hipnosis en la descripción que realiza su hablante al decir “con los ojos clavados en el vidrio” y señalar en la frase que antecede “familias, grupos a medio elaborar”, se trata de personas incompletas, seres inconclusos, carentes, adolecen y por ello buscan suplir su necesidad con ayuda de la caja.
Esto involucra en tan sencilla y definitoria idea del poeta toda una gama de problemáticas sociales propias del sistema norteamericano y mundial, familias monoparentales, incapaces de lidiar con la crianza de sus hijos, el divorcio, la violencia y un relativismo moral que supera la conciencia de los usuarios del sistema, los esteriotipos los despedazan, las modas determinan sus conductas y personalidades. Este sistema es alienante, vuelve desconocidos a las personas, interviene la comunicación y fuerza a cada uno a vivir por los productos, por lo aquello que las imágenes venden como felicidad, y al ser educados por ese mismo sistema no disciernen, no deciden más que en función del costo beneficio del mercado. El televisor se vuelve el padre, maestro, amigo, confesor, horca y desahogo de las personas que no meditan más allá de lo que la pantalla les provee; ese gran hermano que te vigila y te lleva de la mano al horno, al holocausto de las almas y las voluntades.
Pero Lihn no queda allí, el siempre debe agregar un elemento mítico, universal, tomado de sus lecturas y su gran conocimiento de las artes y la cultura occidental. “La antiséptica caja de Pandora de la que brotan ofrecidos a la extinción del deseo meros objetos de consumo”
Quizá este verso puede parecer una frase perdida o forzada dentro de un poema que trata algo tan mundanal como la televisión sin embargo no es casualidad que ambas sean cajas, cajas que contienen información que una vez abiertas o encendidas afectan al hombre y no hay vuelta atrás, ambas son cajas con sorpresas y son trampas de fines superiores, en el caso del mito de Epimeteo y Pandora se trata del poder de los olímpicos que querían vengarse de la astucia de los hombres representados por Prometeo, el hermano sabio de Epimeteo casado con Pandora.
En el caso de la T.V se trata de otras fuerzas, los consorcios, las universidades, el estado, los privados que son dueños de los canales, de la programación de eso que paradójicamente se llama parrilla programática, otra alusión al fuego, a las brasas, al consumo.
La idea de Lihn entonces es revisitar intertextualmente a Prometeo que es todo lo contrario a su hermano, el poeta introduce a esta figura mítica como un contraste pues Epimeteo es cobarde, débil, insensato, es el prototipo del usuario televisivo que se deja engatusar por los infomerciales, por la idea de belleza prefabricada, Pandora creada por Hefestos para deslumbrarlo, en cambio Prometeo es aquel que vive en busca del conocimiento, el eterno buscador de interrogantes que se revela a los dioses y los poderes fácticos, es el autodidacta por antonomasia, aquel a los que temen los poderes y los medios y aquel que dejan en la periferia o lo encadenan pues a alguien con ese perfil, no pueden conminarlo con su programación, es inmune a sus mecanismos y por ende peligroso.
En definitiva Lihn pone el mito para ponderar a los tipos de hombres que hay y también por que una vez abierta por curiosidad la caja de Pandora, se escapan todos los males del mundo
En este apartado debo recalcar que Lihn difícilmente es un moralista, por tanto no considera el tema de la T.V, el consumo y la influencia que tiene el medio sobre los hombres en términos de blanco y negro, bueno o malo, sin embargo es un critico duro de una sociedad disgregada como aquella que vio en ese tiempo, los 80 (pensemos que pronto aparecería MTV, el rey del pop, la chica material y el boom del merchandising de Star wars ya era prueba infalible de todo un engranaje de consumo) Muy similar a lo que vivimos hoy como nuestra rutina y con lo mayor naturalidad pues está asumido. De forma que vivimos en un mundo relativista y Estados unidos siempre lo ha sido bajo su modelo de hacerse uno a sí mismo de cero, de ser la tierra de los sueños, las posibilidades y la libertad, pero es en este ultimo valor que reside como contraparte una mayor responsabilidad sobre todo ante la información, los medios y no sólo por quienes fijan la programación sino principalmente, por parte de los usuarios. De lo contrario estamos ante victimas indefensas y desvalidas de aquella caja sucia, contaminada en la medida que libera todo lo imaginable, lo mejor y peor sin concesión para el receptor, por eso la frase de “ella brotan ofrecidos a la extinción del deseo meros objetos de consumo”, por que la televisión siempre venderá, más allá de comunicar, pues para ser viable y solvente necesita patrocinadores, publicidad, apoyo financiero para transmitir.
De ahí nace el siguiente verso, “en lugar de signos, marcas de fábrica” alusivo a la gran cantidad de productos o soluciones milagrosas que vende la T.V los infomerciales, los recetarios de felicidad, la autoayuda, las sectas milenarias, el horóscopo, la farándula el modelo de belleza y adecuación social, el discurso políticamente correcto, los matinales, el amarillismo, las noticias alarmistas que siembran miedo, y paranoia, todos son signos pero no abiertos a interpretación, son marcas que buscan un pensamiento automatizado como el del reduccionismo lingüístico que Orwell plantea en 1984. No quieren espacio para el discernimiento marca y logotipo= éxito/placer, no marca = fracaso/dolor y en esa misma instancia, Lihn pone en la palestra a uno de los personajes mas arquetípicos de la televisión norteamericana y su estándar programático, el showman, que podemos visualizar desde Ed Sullivan a Jhonny Carson y luego Jay Leno o David Letterman con sus versiones criollas como Don Francisco o Morande, que juegan con la estupidez, la ignorancia y necesidad del publico o el concursante.
Sin distinguir edades ridiculizan en un grotesco carnaval a las personas, lo que realza la idea de rebaño ante este pastor que tiene para dirigir las conductas un cuadro luminoso que dice aplauso de manera que el público surumbático se para y grita como monos al ritmo del sonsonete de sus estrategias de director del circo
E ahí el poder de los últimos versos “Hombres y mujeres reducidos por el showman a su primera infancia ancianas investidas de indignidad infantil juegan en la pantalla que destaca sus expresiones inestables como la de las cosas en el momento de arder”.Ya no estamos ante sujetos sino objetos, producidos moldeados en serie, son mentes deformadas que gracias a intereses netamente bursátiles y plásticos son enviadas al horno e inmoladas por un fin superior, el dirigismo mercantil, el poder de los inversionistas y sus acciones.
Lo cual da un sentido mayor a la frase atomizados, pues basta con recordar los 90, algo que Lihn no alcanzaría a ver pero que a grandes rasgos anticipa con su texto. Pensemos en la guerra del golfo, aquel simulacro televisado y que llevó a CNN a consagrarse como una de las cadenas más exitosas en la tarea por exponer la verdad, una verdad que sólo tiene asidero y valor en la medida que está en la pantalla y desde allí es transmitido a las retinas que pueden ahora, ver desde la comodidad de sus asientos como un átomo pulveriza al mundo en segundos.
De manera que lo que Lihn señala sobre la noche de las 50 estrellas es vigente y más aún, podemos replantearlo pensando en nosotros mismos y ya no solo en la T.V sino Internet, al visualizar como toda una generación ve resumida su infancia en un video de you tube que en menos de cinco minutos condensa las imágenes y sonidos de las series y dibujos animados con que creció, la nostalgia y memorabilia circulante es abismal, el espíritu retro y vintage inmenso, y todo se conjuga a través del merchandising y las modas recicladas pues ahora la T.V no vende sólo existencias externas a sí misma sino que ejerce una función podríamos decir metaléptica pues rompe los niveles de realidad y se vende a si misma, vende productos que ya transmitió y se explica y presenta una problemática que se genera en el mismo medio para luego ser noticia, por tanto a nivel mundial vivimos una revolución e invasión mediática, somos parte de ese rebaño aunque nos duela admitirlo, estamos pulverizados, y el problema del lenguaje que Lihn plantea en “Nunca salí del horroroso chile” ya no es una limitante pues esta cultura del consumo tiene los medios para traducir sus productos y medios de venta a los códigos de cada nación, por eso hoy la empanada se produce bajo los mismos mecanismos que una hamburguesa de MacDonalds y Condorito es parte de Microsoft, Lihn mismo esta en you tube como curiosidad, al igual que Lira en cuanto vale el show y la mente y alma humana en ese proceso de mediocrización y manejo que pretende limitar la responsabilidad , juicio y voz, es un bombardeo de napalm diario en una noche de 50 estrellas que ya no son estrellas sino satélites que globalizan a aquellas masas divididas de antaño para llevarlas cantando y de la mano directo a un Auschwitz de las conciencias y voluntades.
Autor: Daniel Rojas Pachas
Publicado originalmente en La Santísima Trinidad de las cuatro esquinas.






