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jueves, 21 de enero de 2010

Alto Hospicio, novela gráfica o la imaginería de la crueldad (por Eduardo Farías Alderete)

1/21/2010 12:24:00 p. m.


¿Qué enfrentamos cuando vemos hechos sangrientos? ¿El morbo?¿el ponernos en el rol de juez? ¿El disfrutar de nuestra cómoda butaca, ser observador? ¿Qué enfrentamos? ¿Tal vez un espejo? Somos a menudo espectadores que nos enfrentamos a esos hechos, de una manera séptica, gratamente higiénica. En Alto Hospicio, la novela de Rodrigo Ramos, se conjugan homogéneamente la cotidianeidad, la deshumanización, y el descenso al infierno de un protagonista que confiesa una a una sus faltas y crímenes, el desierto urbanizado sirve de fondo sólo para resaltar aún más lo descarnado de las emociones expuestas. El protagonista nos va relatando paso a paso en un blog, los detalles necesarios para caer en su juego de confesiones e imágenes desatando en nuestro interior una suma de sentimientos encontrados, lo que claro, no obsta a que nos mantengamos en nuestra butaca disfrutando un relato sostenido e interesante.En síntesis, una novela sólida que conquista la atención del lector inmediatamente, pero este comentario tiene otro objetivo, Alto Hospicio, convertida en novela gráfica. Carlos Carvajal , es quien tiene a su cargo la adaptación del texto homónimo, un trabajo que nos da la idea de un arduo estudio del mismo, la estructuración de la historia es distinta , entregando un relato , que no difiere del original pero en la obligación del lenguaje comic, se hace aún más dinámico, el hilo central de la trama no se pierde, el carácter del protagonista más que reposar en su propia intervención, es el elemento que se funde en un ambiente cotidiano y en general, sórdido. A diferencia de la novela de Ramos, esta adaptación busca una veta de crítica social patente que a ratos pareciese innecesaria. Ramos , maneja la misma como un pilar, como un antecedente que colabora con la miserias del ambiente, algo que para el lector llega a ser casi natural, por lo que pronto se acepta y no se requiere de ella por hallarse implícita. No obstante en la versión gráfica es gravitante, se puede pensar que por la brevedad de la obra se utiliza esta expresamente.Ahora, indistintamente y en un trabajo de separación mental entre el arte y el guión, nos encontramos con una imaginería admirable, las escenas nos hacen partícipes, son fuertes sin llegar a ser grotescas, ahí encontramos la similitud con el lenguaje de Ramos. La disposición de las viñetas lúdicamente ocupan espacios entre un vasto desierto y los ciber cafés , el trabajo de los tonos negros es balanceado dando la atmósfera precisa en situaciones determinadas.La brillante utilización de los textos insertos en ventanas operativas Windows es un acierto, ya que la mayor parte de la población esta “adiestrada” para leerlas, obligadamente. Era una apuesta peligrosa, a mi entender, el uso de textos más o menos extensos, pero el logro está en que la lectura no se hace pesada en ningún instante y nos convertimos, los lectores de la novela original, nuevamente en pasajeros del descenso a un infierno privado y a la vez público fruto esa extraña paradoja virtual propia del internet y sus códigos.El blog es el confesionario de un cómplice. Es el andamiaje perfecto en que el relato accede a nosotros, la familiaridad en que las escenas nos van entregando referencias y detalles, algo que siempre se le ha agradecido al comic: un poster de Night of the living dead, otro de los Who, un libro de Bolaño, una viñeta estupenda donde se representa un ciber café con distintos personajes, la inducción de ver cada detalle es imperiosa y dirigida al deleite de los amantes de ese arte, o también una viñeta de una pareja en un lecho reflejada por un espejo y en que nos entrega una visión que habla por sí sola.Lo negativo de esto, es que el lector común y el amante del comic, quedan con ansias de más, de una saga de al menos tres partes, las aristas de la historia daban para una empresa de esa magnitud, es lamentable que no fuera de ese modo, pero la entrega es un logro y de lectura y disfrute altamente recomendables.



miércoles, 4 de febrero de 2009

Alto Hospicio publicada por Editorial Quimantú

2/04/2009 04:53:00 a. m.

AltoHospicio.jpg


Quimantú y la publicación de la primera novela de Rodrigo Ramos Bañados.

Hace unos meses en la red de diarios digitales de Chile, publiqué una nota sobre el interesante proyecto novelístico titulado Alto Hospicio del escritor y periodista Antofagastino Rodrigo Ramos Bañados, en ese entonces la obra ya había concluido, se hallaba cerrada como serie de aparición periódica en su blog homónimo y prometía en un último post; una eventual edición en papel por parte del grupo Editorial Quimantú . En diciembre del año recién pasado, esa promesa llegó a destino, el libro estaba editado. Unas semanas más tarde, la obra estaba en mis manos cortesía del autor.

Disfruté su lectura, aún cuando ya conocía la historia a plenitud gracias a la red, y es que la experiencia que uno vive al toparse cara a cara con un libro, siempre es especial; sobre todo si la obra que se disfruta goza no sólo de calidad y brío en su contenido, sino que en lo relativo a su edición, se percibe un respeto pleno a la elección y libertad creativa del publicado. El trabajo de Editorial Quimantú es sobresaliente, pues sin transgredir su principio base que aboga por no castigar al lector con el precio de sus libros, presenta un óptimo diseño de portada e impresión y lo más importante, respeta a cabalidad las condiciones particulares del título de R.R.B; al ser una obra nacida al alero del formato epistolar que permiten los blogs.

Intención que en primer lugar demuestra una madurez del autor al experimentar en su trabajo debut dentro de la narrativa extensa, pues más allá de lo anecdótico de diseñar una novela por entregas, a lo largo de varios meses y siguiendo la estructura de bitácora a tiempo real, con las ventajas correspondientes de intertextualidad y difusión masiva que permite Internet, R.R.B vincula lo mediático-tecnológico con su historia a fin de sacar provecho al máximo a las posibilidades narrativas de interacción con el lector; ya que fácilmente cualquier visitante podía con un simple comment tras la lectura, hacerse parte del proceso creativo e ingresar a la historia como cómplice del testimonio del protagonista, narrador-bloguero que confiesa su implicancia en los crimines de Alto Hospicio día por medio y semana a semana a vista y paciencia de los internautas.

Este factor nos permite añadir algo indispensable respecto al traspaso del contenido de la obra desde la triple w al papel, la inclusión en el libro de numerosos comentarios de los seguidores en línea de la obra. El riesgo de Quimantú en este aspecto, es saludable para la narrativa nacional, sobre todo si damos a conocer que esta novela, constituye otro estreno, no menor, el nacimiento de la colección “Creando en-señas” de la histórica casa editora.

Quimantú busca con esta línea, abrir una veta y catálogo a fin de promover nuevos talentos y apuestas creativas en la literatura Chilena. Un buen paso en conjunto por parte del autor y su editorial, pues el texto con el cual uno llega profundamente a interactuar, goza de calidad y brío.

Alto Hospicio: Un viaje al infierno de todos.

Alto hospicio de R.R.B no es otra historia al uso sobre el norte grande, no es una oda gratuita a la pampa y el salitre, felizmente el escritor demuestra un increíble bagaje como lector y cinéfilo, además de gran valor y capacidad para asumir creativamente la apuesta total de mirar directo al abismo y enviar desde allí sondas que hablan a su destinatario de la otra cara de Chile y en especial del desierto con un rostro menos placentero y para nada romantizado; pulcro gracias al esplendor de la minería, el fragor de aquellos sufridos hombres de trabajo y los procesos histórico-sociales de hace dos siglos.

Rodrigo Ramos opta por explorar como un solitario viajero del delirio otra veta, los límites de lo fronterizo son su obsesión y ello se aprecia en todas las dimensiones de la novela, lo cual dota a esta de una gran riqueza en cuanto a estilo y diseño. La pieza en su origen multimedia se plantea como un mecanismo arriesgado que se comunica con sus posibles lectores a través de estrategias textuales que desafían ante todo, las convenciones de la ficción, al hacer como ya mencione, del receptor un cómplice de los hechos narrados, un silente vouyeur poniéndose de primera mano al tanto de las confesiones de una mente también fronteriza, una consciencia al límite de la sanidad a la cual se puede interpelar como narrador/bloguero siendo un lector/activo con un comment directo, minutos después de colgado un capítulo/post. La edición en papel recoge ese sentir al respetar las fechas y las opiniones tal cual se publicaron en reacción a la voz del protagonista que usa el medio electrónico para desahogar su ambivalente culpa, la que hora a hora, nos revela a un decadente y aplastado periodista radicado en el norte, fracasado en su primer matrimonio, lascivo y dedicado en su pasado inmediato a escribir notas sobre asesinos seriales famosos tales como Chikatilo o Garavito, columna apreciada por Julio Ceballos, y primera instancia para el nexo de ambos. El fanático acérrimo de Luis Dimas, se vuelve gracias a esas notas, chofer incondicional del decadente reportero demostrando que tras la fachada de prolijo taxista reposa un depredador en serie que cobraría la vida de numerosas jóvenes en Alto Hospicio, llegando a ser condenado y remitido a la prisión de Acha en Arica. El periodista por su parte que termina por convertirse en copiloto del viaje sangriento de Ceballos, justifica su grado de implicancia como testigo, incitador y encubridor de los violentos asesinatos, a través de la labor que realiza como periodista, pues al igual que un fotógrafo de NatGeo no está en sus manos intervenir ante las fuerzas de la naturaleza que privilegian la ley del más fuerte.

El abordar de esta manera el delicado tema que constituye una página negra en la historia policial y humana del país, sin atenuar la sordidez del caso, sin filtrar la oscuridad inherente del demencial submundo que duerme en alto hospicio, infame sexto mundo brutalizado por la indiferencia cruel y explotación del tercer mundo que es Iquique, Ramos Bañados, libera a la pieza de toda retórica y lugar común que tienden a parcializar el tema buscando dirigir las impresiones del lector hacia la conmoción a favor de las víctimas y el repudio total y satanización de un solo culpable; cuando el psicópata, más allá de ser impulsado por la sublimación personal de sus deseos, encuentra un contexto idílico para desarrollarse al amparo de la psicopatía social y morbosa, en que todos jugamos desde la acción y exceso de bulla al silencio y vista al lado, un rol sutil. Papel que R.R.B desnuda sin concesiones, mostrando los labiles pilares, otro borde frágil, frontera que horizontalmente nos balancea sobre un matadero y hecatombe que preferimos no ver, o dejar sepultado en la memoria; tal como dijo Bolaño en una de sus últimas entrevistas cuando le preguntaron qué consideraba era el infierno a lo cual él escritor respondió, es como Ciudad Juárez, que es nuestra maldición y nuestro espejo, el espejo desasosegado de nuestras frustraciones y de nuestra infame interpretación de la libertad y de nuestros deseos. A lo que se puede añadir además una frase del protagonista de Alto Hospicio para entender ese infierno latente y cotidiano que… “espera como los muertos, en lo más hondo del mar”.

Autor: Daniel Rojas Pachas

Publicado en: La Santísima Trinidad de las cuatro esquinas.