domingo, 7 de marzo de 2010
Señales de Ruta documental del Poeta Juan Luis Martínez
miércoles, 18 de marzo de 2009
Poemas inéditos de Héctor Hernández Montecinos del libro NGC 224

Acusamos recibo de un adelanto del nuevo libro del poeta Héctor Hernández Montecinos, presentamos una muestra de la obra, poemas escritos y una serie de colages en papel.
ALTERACIÓN Y ALTERIDAD
Compadre:
bájese los pantalones
apúnteme. aciérteme en el paisaje fallando. yo pondré luego una pastilla debajo de la lengua.
me apuntó pero no me miraba. no era mi pecho frente a él. apuntaba a nuestro pasado antes de estar juntos. un hilo de sangre cae. en la comisura de los labios. la pastilla me dan ganas de ser él.
y luego ella
y la vida juntos
compadre:
bájese los pantalones (con todos sus significados). hágame sentir huérfano matando al padre y a la madre. dentro de mí. autor y autoridad: mátalos
entra
sale
dispárame en el ojo. en la sensación de observarte. cloro y estilo dirían por ahí. blanca inhalación de mente. todo huele como una voz en dos partes. en dos días. hoy escribo por casualidad. desperté con los tornillos en la cabeza.
la nominación. equivocarse en el momento más oportuno. no sé cómo se llama este arte. ni mi conciencia.
hoy desperté con las sábanas quebradas
el aliento a iglesia
y el cabello muerto
los ojos envician. él abajo. yo adentro. devenir y pulsión son una amalgama de necesidad. ya no leer. el cerebro es vicioso. una herida que llama a besarse. minerales en la garganta. desde la nariz todo es caer. desde los ojos todo es reescritura.
abuso
locura
extensión de la piel (papel)
halo de sangre
todo se mueve
en silencio.

Me obligo y escribo
para no perderme el momento de las heridas
sobre el libro de los desórdenes,
que destruye páginas en mi cráneo
metiéndole aire a la acrobacia
de tirarse al vacío
con un lápiz entre sus dedos
aunque la noche y su hondura
sean una estrategia para la ruptura
que significa acarrear palabras
y alejarse a terminar un patio de piedra
donde uno y otro se leen
en la extrañeza de lo propio y lo ajeno,
como los rubíes y la sangre.
Lectura de dos ojos
de dos manos
en dos creo más que en mí
dos hemisferios norte y sur del deseo;
el poema es soledad
pero nunca está solo,
los músculos de la necesidad se ejercitan
sin que uno se dé cuenta,
cualquier dolor es la excusa
para un dolor mayor que se nos estaba olvidando.
Cerrar el libro y declinar
para que la muerte resuelva todo
bajando la velocidad de los líquidos
que gotean por una escalera
ubicada entre mi cerebro y mi autoría.
El papel es un temperamento
de una velocidad desconocida,
salir de aquí o quedarse con él
renunciando a todo lo que tenga nombre
porque las palabras son una trinchera
agazapada en la incertidumbre.
Permutación: país o casa
¿para qué definir?
Lo que se habla tiene toxinas
y moribundo es todo lo que se ha dicho,
lo que hay entre tú y yo
es un viaje por el lado equivocado
de todo lo que significa esconderse.
Se mira lo que se quiere
y se observa lo que se necesita
¿me ves aquí?

EL CANTO DE LAS CALAVERAS
Una lágrima de un muerto más otra
de un pájaro: así nacen los ríos en el cielo.
Los ríos:
llenos de aire. Las lágrimas de un muerto:
sin ninguna pendiente. Fría y horizontal.
Muchos ríos son un país
verde y blanco como flores y libros
que nacen en el fondo del mar.
Un poeta vende violines por vanidad
pero los violines son de cactus
y el desierto está lleno de ellos.
Mira: esos hombres esperan que de las carreteras
se vayan las moscas y las piedras
para hacer un templo
lleno de mendigos y sardinas en cuatro patas
con zapatos feos.
Entran los vasallos y las damas
transformados en palomas y palindromas,
sonríen ante la fotografía
del canto de una calavera.
Garganta seca: sin palabras
pedacitos de va, astillas de ob
sílabas enteras pero impares: el viento.
Dijo: los muertos son de piedra
como sus lágrimas en el fondo del río.
Dicen: nunca se detiene
el polvo,
piedra y río muertos.
Parecen vacas las que beben
leche de ese hígado
que duele como chile con rencor. Pero uno
siempre derrama, problemas de pulso.
Síntesis: dos muchachos se sacan
la máscara, marinero y náufrago,
como una reescritura
que terminará hundiéndose igual ¡cuidado!
Un par de estrellas negras desaparecen
en la noche y los borrachos del cabaret
son su coro.
miércoles, 25 de febrero de 2009
POEMAS DE GLADYS GONZÁLEZ: GRAN AVENIDA

Acusamos recibo de la obra GRAN AVENIDA de la escritora Gladys González, de esta, presentamos una selección.
GRAN AVENIDA
GLADYS GONZÁLEZ
"Los seres buenos se hacen mejores con el dolor;
los malos nos hacemos peores."
Gabriela Mistral
I
Paraderos
Paraíso
Aquí no hay glamour
ni bares franceses para escritores
sólo rotiserías con cabezas de cerdo
zapatos de segunda
cajas de clavos. martillos. alambres y sierras
guerras entre carnicerías vecinas y asados pobres
este no es el paraíso ni el anteparaíso
El territorio del corazón
Bajaba del colectivo
y miraba tu calle
desde Gran Avenida
hasta Santa Rosa
caminaba
alrededor de tu casa
marcando el territorio del corazón
como un perro
te esperaba
en las escaleras del metro
por si ibas a trabajar
en la mañana
o si regresabas
para almorzar
después
vino la noche
y Aretha Franklin
el ron con cocacola
y el whisky en los bares
las llamadas telefónicas
entre fiesta y fiesta
los viajes en taxi en la madrugada
para ir a buscarte borracho
a los paraderos
vinieron el descontrol
los baños públicos
las peleas
las esposas y las antiguas amantes
el viaje a Argentina
los perros muertos
los almuerzos en el mercado
y los poemas
todas las noches
te busco
sentada en las cunetas
donde vas a beber
te espero en el bar
hasta que se hace de día
y apareces
con un librito
en la gabardina
un librito
en el que está dibujado
mi corazón
Barquitos de papel
Veo la pobreza de mi barrio
las calles inundadas
llenas de barquitos de papel
que los niños recortan
Veo la pobreza de mi barrio
barquitos de papel
naufragando como lucecitas
en el barro
Me dice
Me dice que escribía en boletas
y papelitos de cigarros
mientras ella
se iba al baño
a mirarlo por la ventana
Me dice que ella es su muerte
y que no quiere morir todavía
porque la muerte
es mujer fatal
Me dice que ella es su crisantemo
y le recita haikus
en el cerro San Cristóbal
mientras los animales
se vuelven histéricos con la lluvia
Él recoge las mejores cartas
y las guarda en su libro de budismo
recitando mal a Girondo
mientras ella
se aleja
con sus senos de magnolia
volando
sobre la ciudad
La chica más linda
La chica más linda de la fiesta
tiene una bolsa plástica en la cabeza
marcas de tinta en los dedos
sus huellas digitales
en toda la ciudad
Un paradero
En Gran Avenida
hay un paradero
y una chica
que lo habita
su corazón está oxidado
como las vigas de metal
que sostienen la estructura
por tantas historias
tatuadas en forma violenta
sobre la superficie
en Gran Avenida
hay un paradero
aún más triste
y una chica que lo habita
un paradero que ha visto todo
y que se convierte
en el esperadero silencioso
de la persistencia
Cicatriz
El lado salvaje del amor,
muchacho,
me lo llevo
en este último viaje
junto a un toque de morfina
y con la sensación
de ser una eterna cicatriz
que vaga por la ciudad
Taxi
Tú y yo
en un taxi
mudos
cada uno en un extremo
el pelo mojado
y el viento
entrando por la ventana
esparciendo las cenizas del cigarrillo
mudos
sin excusas
para dejar
de volver a hacerlo
Doméstica
Esta primavera
he comenzado a hacer mi cama
todas las mañanas
después de levantarme
Busco domesticarme con pequeños rituales
lavar platos
pagar cuentas
hacer el desayuno
............. almuerzo
............. once
............. y cena
Busco la manera perfecta
de arreglar mi cabello
y de hacer aeróbicos
en el gimnasio
todo
para verte desde lejos
y engañarme
con que mi vida
ya no se escribe
hacia abajo
que ya no es
un verso largo
y menos un poema
"Pero yo sé guardar y usar lo triste y lo barato
en el mismo bolsillo donde llevo esta vida
que ilustrará las biografías."
Julio Cortázar
II
El tatuaje de la última batalla
Pavimento
Toda yo alambrada
recogida por los muslos
la carne floreciendo por las púas
la planta de los pies deshaciéndose
y sellando la tragedia en el pavimento
como una marca de sol
Pedacitos de muerte
Esta noche
no intercambiamos jeringas
ni besos
nos declaramos la intensidad en el rostro
nos guardamos la sangre salvaje
para no contagiarnos desde el amor
Estampada
Sigo estampada
como un pedazo de género barato
como un muestrario de dolores
que se vende apilado
al aire libre
recordando las historias
que han pasado por esta tela
los dedos que han delineado
cada figura del grabado
tomo las tijeras
saco trozos para pegarlos en mi libreta
intercalo las palabras
con el tejido
para coser vestidos
tengo vestidos de calle
tengo vestidos de fiesta
tengo vestidos de cama
tengo vestidos
estampados en batallas
que no se han terminado de escribir
Lamiendo las paredes
Camino en las noches
por mi departamento
lamiendo las paredes
para sentir el sabor de la violencia
que dejaste la última vez
masturbándome despacio
sin placer
con el corazón amarrado
a un costado
por el desprecio
Publicado originalmente en Revista Cinosargo
viernes, 6 de febrero de 2009
Enrique Lihn y su decir poético.

La necesidad de estudiar y leer a Lihn a través del mismo Lihn, por medio de un diálogo profundo que revela gracias a mecanismos semánticos y pragmáticos de interpretación, las estrategias textuales que este dispone para comunicarse con sus hipotéticos lectores; surge debido a la magnitud de su obra, la cantidad inconmensurable de géneros y técnicas que el escritor utilizó en vida sumando a ello el afán crítico de este redactor, auto convencido de la tarea de revisitar el genio Lihniano mas allá de todo lo que se ha dicho en ámbitos académicos en torno a su producción.
Lihn sin concesión, es la voz literaria más original que la segunda mitad del siglo XX vio nacer en Chile y una de las más completas de América. Precoz artista, dibujante y creador de happenings y performances estridentes, Lihn fue un crítico de arte y cronista visionario, editor, poeta excepcional y novelista experimental. Su mente fue lúcida y afilada, y su trabajo enriquecedor pervive llevando al límite las posibilidades de nuestra lengua.
Al hablar de Enrique Lihn enfrentamos la figura de un creador que tempranamente paso a engrosar a título propio, la fila de nombres clave de la poética de su tiempo, los cincuenta. Feroz irrumpe alterando la tradición y se torna referente para los que vendrán; brillando hasta la fecha como un haz de relaciones comunicantes en toda Latinoamérica y el mundo ("La pieza oscura" fue traducida al francés y publicada en París en el 72, En 1978 New Directions en Nueva York publicó bajo el título "The Dark Room and other poems" una antología en inglés. El escritor se adjudicaría a lo largo de su vida, importantes becas de instituciones como la Unesco o la Beca Guggenheim. Gracias a ellas viajó a París y Nueva York respectivamente. En repetidas ocasiones volvería a estos parajes y sus obras sin duda tomarán como inspiración sus largas estancias en el solar del extranjero; así nacen A partir de Maniatan (poemas de 1979) y Paris, situación irregular. Considerado un intelectual de primera por gobiernos y universidades trabajo como profesor visitante y en el continente fue reconocido, por su obra “Poesía de paso”, al ganar en Cuba el prestigioso Premio Casa de las Américas. Póstumamente, se han publicado estudios, tesis y antologías del autor tanto en Chile como fuera del país, entre los países que han ponderado su obra encontramos a México, España y Estados unidos. Destacan las recopilaciones "Figures of Speech", Álbum de toda especie de poemas" y "Porque escribí")
Ahora, si nos abocamos a lo estrictamente literario, podemos reconocer que los planteamientos universales de la poética chilena, presentes en el decir de Lihn van reformulando y afectan el continente y contenido de importantes estilos y corrientes que se dieron en el país, tanto la antipoesía con su juego retórico, desacralización gradual de la figura del vate y la desconfianza del lenguaje, como el lirismo per se, el escritor difumina todo resabio del canto y fórmula vanguardista, maneras propias de los -ismos más explotados en este sector del mundo. En cuanto a la retórica social; Lihn opta por mimetizarla con lo extremadamente personal y paradójicamente con lo mítico-hermético, rara vez se aprecia el abuso de lo político y reivindicatorio en descarnado y con tono de denuncia gratuita, siempre subyace el manejo de la ironía o humor negro provocando el descentramiento de cualquier lectura panfletaria o ideológica. En oposición a ello hay que agregar que el poeta plasma en su obra muy vividamente la antípoda complementaria de lo vernacular, lo metafísico bulle en sus páginas y pasa a ser una divisa asociada hondamente a su apellido.
En cuanto a lo metatextual, la relación crítica que tienen los textos de Lihn con los otros, con todo aquello que podemos considerar privativo y autónomo del mundo de la palabra, apreciamos en primera fila y de modo constante como este escritor latinoamericano se apropia de los temas universales, el viaje, el amor, la muerte por nombrar algunos y los hace parte de su código personal, Lihn habita en ellos, dialoga con estas voces inmemoriales desde Cervantes a Rabelais, Goethe, Milton, las parábolas bíblicas y Kafka, y como anfitrión en una mesa donde todos ellos aguardan, el poeta nos invita a recorrer los pasos vagos y fantasmales de la memoria colectiva ideando una nueva visión de lo personal, en la cual tanto lo gregario como lo que compete al individuo, los arquetipos y los substratos, demuestran su calidad más íntima y existencia en virtud de lo dicho, de lo nominado, filtrado y retenido traicionera y fantasmáticamente por nuestro escurridizo lenguaje y compleja forma de (in)-comunicarnos.
Con estas premisas, la percepción desnuda de Enrique Lihn va re-escribiendo lo más profundo del proceso escritural; febril el poeta trata de aprehender el mecanismo, su riqueza, finalidad y contradicción con su precaria y limitada herramienta que es a la vez su propio objeto de deseo (la palabra). En este punto podemos comparar la obra de Lihn como la de aquel hombre que se aferra a la vida y dedica su existencia a comprender nuestra honda naturaleza y devenir, para ello se indaga de modo auto reflexivo y con una meta-conciencia extrema, los caminos amplios de la poesía y creación.
Escribo para desquitarme de la inacción que significa escribir (Escribo para desquitarme -Lihn)
En tal grado, vemos bajo su mirada, la poesía situada, la memoria, el testimonio, los contextos locales y del globo acompañando lo eminentemente discursivo del yo poético, mientras se saltan niveles de realidad a la par que se promueven cruces tácitos y explícitos gracias a los cuales se va borrando el propio ser del autor y el lector, que al enfrentar esta voz; entra a cuestionarse como una inventiva más del gran juego creativo, una especie de gran teatro del mundo que Lihn diseña y que podemos llamar, gran poema del mundo
(…) Escribo, luego el otro existe (Escribo para desquitarme -Lihn)
El autor opone sus motivos, extrañamiento, vouyersimo, el juego del ciclo eterno, la mirada auto reflexiva, la mirada en abismo, los desdoblamientos, el tachamiento de identidad, los testimonios borrados que se confunden entre sí, todas lecturas que de forma individual o en combinaciones integradoras, provocan que lo gastado y recurrente; temas tradicionales ya mentados como el viaje, la mayéutica, el amor y desamor, el regreso a la infancia y el exilio, se actualicen. Por ello en la obra de Lihn no es difícil encontrar poemas que sin perjuicio del ritmo y el fluir estético hagan convivir lo conceptual y abarcador de una visión totalizante de la poesía, visión mítica e integradora del acto de crear, del ser y el hacer, en conjunción con la praxis más cotidiana y vernacular.
Además de esta comunión de polos creativos y mundos en apariencia opuestos, referencial y metatextual; otro fenómeno que es digno de ser reseñado, apunta a que cada libro de Lihn, poema a poema, verso a verso, re-escribe su producción anterior, por ello el último periodo de su obra, Diario de Muerte, o el primero, Poemas de este tiempo y de otro, debiese ser visto considerando la rica interdependencia e intertextualidad irónica que hace el creador al charlar consigo mismo, recreando sus pasos, desde su propio quehacer cultural.
Su obra actúa en una multiplicidad de direcciones, de manera paralela, proyectiva y retrospectiva, de modo que Lihn mira a Lihn y al mundo en una totalidad fragmentada que así como establece vínculos de solidaridad entre sus hablantes y dichos, un maridaje especial entre su percepción sensorial y sensitiva, origina repulsa y tachamiento que permite revalorar conceptos que se creían fuertes.
Voz a voz, la obra Lihniana se acerca y aleja generando efectos de movimiento, metamorfosis de una bitácora abierta en que el lector sometido al laberíntico placer puede dialogar y discurrir abismado como si andará sobre una rueda –símbolo de la vida- (La pieza Oscura - Lihn) que no se detiene y que -en el sentido de las manecillas del reloj y en su contrasentido- (La pieza Oscura - Lihn) avanza frenético y vuelve sobre sus propios pasos en un continuo discurrir que se revela como un ojo y mundo que permite la interpretación, de cada uno de los tiempos surcados y por recorrer con la indomable paciencia de una piedra rodante que acabará su ruta, escritura y creación, solar de todos los extranjeros, sólo con motivo del fin de la vida misma, abrupta detención de ese dado roído y ya redondo a fuerza de rodar a la aventura (Los Dados Eternos – César Vallejo), orbita de esa extraña tercera roca del sol
Escrito por: Daniel Rojas Pachas
Publicado en: Enrique Lihn
martes, 13 de enero de 2009
Poemas de Gustavo Ossorio
ESPACIO DE LOS OJOS
Donde yo espero
Y la lengua estaciona esa claridad tuya
Y borra los sucesos de habitar
Y prolonga el tránsito de mi sangre
Dónde y para qué
El cabello
Su frecuencia y su estío sin contacto
Entre mis dientes el vértigo de acto y de ser
Oh mientras soy seguro y aguardo
Mientras derribo el antiguo velar
Salgo
Guío y mi calor se levanta entre aguas
Cada hora cada hora
Negra vida de sonido semejante a días
O pasos resplandecientes
Soy número y fin
Reposo y párpado iluminado
Tú decides el asilo del extraviado tiempo
Entre tibio morar y mano arrasada
Tú decides asimismo lo inexpugnable del miedo
Lo pavoroso de los huesos en sordo subterráneo
Sobre distantes armas
Sobre insectos rituales en la noche
Oh perdida lenta llama
Qué piel de piedra amarga o cortante sueño
Qué obscuro movible fondo de límite
Tú das metal abismo apenas al humo que oigo subir
Contiene sobre hierba sobre tiempo unido
Los ojos
El océano
Ojos tuyos gran puerta y lluvia para defender el eco
Ojos y viento nocturno inundado
Conciencia espacio íntimo del relámpago
Vamos con una voz y un beso vegetal
Miro en la dirección del rayo
A devorar mi propio mar
A pregonar la propia línea nevada y a punto de latir
Miro en la dirección del rayo
Pero sólo veo la sed viva de tus ojos.
VÉRTIGO O VIAJE
Sube el llanto
Por un borde dividid
Por un despertar
Hacia la lengua y lo que viene
Yo he perdido mi presencia
Yo he dejado justamente el humo inesperado de mi cabeza
Sobre la oscuridad que va moviéndose
La muerte se conturba
Y torna a su óxido redondo
Memorable estar y llama
Mientras el cuerpo se abre
A su acto desconocido
Por la arena o la mañana clavada a la noche
Qué puede qué podría poder el ruido del error
Ante la mano caída de la espera
Qué podría el error opuesto al fin
Olvidado de la sangre
Con una persecución y un área de sal ahora
Yo perdí mi presencia
Pude haber el secreto de ir y de venir
Por el invierno
Que día y paso en la atmósfera de vidrio
Para siempre.

