domingo, 7 de marzo de 2010
Señales de Ruta documental del Poeta Juan Luis Martínez
sábado, 16 de enero de 2010
Gramma de Daniel Rojas Pachas o la errancia grotesca del verbo por Violeta Fernández Riquelme

Gramma de Daniel Rojas Pachas o la errancia grotesca del verbo.
Por Violeta Fernández Riquelme.
Rojas Pachas en su último poemario Gramma (Cinosargo 09) transita con desparpajo y sin pudor por lo más visceral y abstracto de la expresión. Como el mismo autor / hablante señala en “decurso” (a la manera de un prólogo) única muestra de un yo transparentable en la obra, el objeto de plantearse ante el lenguaje como poesía (como metaforización de lo existente) es lograr la (des) construcción y (re) lectura de rincones de olvido y asfixiantes recámaras esquizoides plagadas de (((ecos))) o transmisiones de un futuro a arcadas apocalíptico y ruinoso.
–ruidos guturales (((ecos))) inter-ferencia; una transmisión del futuro – un cíclico intertexto -(((ecos))) citas, ficciones verdaderas entrepiernas sudorosas, botellas, carne (((ecos))) desde infinito dolor, olor, fragmento invisible (del poema Texto)
(…)
ver todo desde esta pantalla, juntos… en este lugar transparente de ranuras… lubricadas… sí… siguen siendo la madre infesta de… y mis labios y los tuyos, tú… qué tal… cómo lo sientes, un ménage à trois ummmmmmmm Tal Vez un rápido cambio de versos, ensali-bando el juego. (quizá otro día) (del poema Comunicado)
Evidentes y sensibles son las imágenes y voces que se superponen y nutren de la imposibilidad antirepresentativa de la comunicación por ello la palabra fragmentada nace “interrumpida” y carente de verdad, aislada en la mudez, apelando bien a la intelectualidad y solipsismo de la lengua como única pulsión y realidad para el sujeto a constituirse como texto o texto a reificarse como hombre.
yo al escribir… pienso en el texto y siento el mundo como texto, la realidad como texto, los sujetos como textos y el texto como sujeto y realidad (Decurso)
Y es en este punto que aparece el soma como implosión. Concepto que en un texto anterior (Delusión) el escritor ya había detallado.
La existencia es una sola, una nada universal compuesta de múltiples nadas, entes vivientes entre los cuales se encuentra la realidad humana esa nada capaz de captarse a si misma y a su entorno, por tanto ella, además de ser una nada (necesidad vital, posibilidad infinita) carga con la necesidad de ser, una conciencia (necesidad de conocimiento, de verdad / capaz de captarse a si misma y definirse luego del impulso vital; absurdo y sin sentido). (Del prólogo de Delusión)
La carne asume como único medio de aterrizar el discurso, de percibir el universo. Así con errática violencia sexual y esperpéntica performance verbal, los principales términos que se suceden apuntan a una estética del mal y la degradación de toda corporeidad.
Sostenido abismo, carnosa exuberante, carnívora respirable… preciosa pasarela repleta de tripas y riñones …preciosos, precioso preciosísimo límite de carne frontera infranqueable …con razón, fuerte razón, filete carnoso…(Piececitos)
Esto lleva a pensar en una suma de variantes conjugados en Gramma todas de cualquier modo tienen en común el apuntar a la ficcionalidad de lo real y la realización de lo verbal en el cruce y juego de estilos, de propuestas y voces que desafían al tiempo y espacio que interpretará la obra inmediatamente y desde el cual se proyectara hacia posibles y futuros lectores.
No es azaroso que el libro empiece con un epígrafe de Enrique Lihn que señala: El estilo como la suma de todas las incertidumbres del hombre.
En torno a esa actitud resignadamente moderna y fracasada del aprovechamiento y manipulación que hacemos de la palabra, el arte y la creación y como estas, hacen uso de nosotros en una simbiosis en que parte y todo se confunden, autor y creación se mixturan, fluye la ambigüedad y la contradicción como una constante. Ciertamente lo metafísico y abstracto tiene su origen en la carne de acuerdo a lo que plantea el autor, pero esta a su vez no puede sustraerse del dominio de la nominación y los caminos a que ha sido llevada la materia desde la potestad de la razón y los significados.
…el texto, yo texto, el texto… es entonces, el único espacio, en que puedo concebir …una autentica verdad, flexible, ambigua, rizoma de sentidos, dialogante polisemia…. una verdad sin máscaras, una máscara que no es verdad …que no es la verdad que conocemos, que nos han enseñado, que nos imponen a diario y que dejamos nos… atraviese… (Decurso)
En tal caso, el libro somete a juicio los significantes y la manera que tenemos de aprovecharlos, si hacemos un parangón con la pintura, podemos señalar que aunque los colores son en esencia los mismos cada cual los percibe de un modo particular y más aun, como usuarios podemos optar por una pintura tradicional, naturalista, barroca o expresionista, este último caso es el de la poesía de Rojas Pachas, la búsqueda de la expresión libre y subjetiva y que en Decurso como una declaración de principios advierte, no pienso en épocas ni personas.
Sin ser arte por el arte, el compromiso es con el texto, con el sujeto como posible lectura y la lectura que en tal medida cada sujeto hará sin restricciones o condicionamientos. Es un modo directo de apertura a la polisemia e invitación a la estética del receptor. El placer personal que debiera promover un libro.
Desde luego es una apuesta ambiciosa y en frio, pues para lograr los efectos esperados se requiere de una cooperación activa y un deseo de exploración en la exégesis, en la interpretación que no muchos receptores están dispuestos a iniciar, por ello la elección de trabajar la poesía ya es un riesgo y en un país y continente donde el canon marca como el alpha y omega de la poesía a tres nombres a lo mucho, hacer cierto tipo de poesía, de textos en realidad es más avezado e incluso iluso. Gramma por tanto independiente de su calidad es un ejercicio tan sensato como un clavado contra las rocas.
Sin embargo, no puedo en esta reseña dejar de mencionar algunos otros elementos del texto y su aventurada intención, sin duda hay un enmascaramiento y contradicción en el juego textual, desde la elección de lo prosaico para versificar hasta el afán de posponer el yo y en lo posible mutarlo de página en página, ello se ve en la variedad de motivos que cada lectura del I al X de la obra desea sugerir.
Podemos ver cada poema de Gramma como una pintura distinta en una galería, incluso una de las imágenes en concreto puede desdecir a las otras, algunas se reafirman desde luego pero la mayoría desafían el intento de la que la precede o continua, quizá es más acertado entender esto desde la portada misma del libro, una ficha de biblioteca con una suma de nombres, vidas expuestas con una firma o rut, ampliando su significado aparece una fecha al lado, pero si nos detenemos a pensarlo son más que eso en verdad, son lecturas, son posibilidades de interpretación entonces desde el comienzo Gramma nos dice aquí subyacen miles de intereses, infinitas posibilidades de decodificación y cada texto en sí, también propone eso frente a sus hermanos. El índice del libro por ello podría entenderse como esas múltiples variaciones del sentido y el interés del autor por mimetizarse y mutar en cada arruga y plano de la palabra.
Entonces que da unidad al libro; la diferencia salta de inmediato a la vista, letras contra afirmantes con un carácter hiperbólico, escatológico, grotesco y sin duda esperpéntico. Parafraseando al autor: …un sentido posible, sobre todo posible y probable…
Pues como reitera en su textualidad sujeta, la incertidumbre ante todo agoniza y es el pulso escritural, el afán de no soltar la intención creativa la que sangra y suda y va pariendo monstruos y criaturas celestiales, fisuras y espejos paranoicos, horridos y pulverizantes, cercanos o ajenos según sea el caso a su propio padre, el autor oculto, cambiante, metamorfo, mal o bien intencionado, inocente o culposo del tránsito que cada uno de sus hijos/ poemas o mejor dicho textos/sujetos pueden tener de forma autosuficiente al igual que el destino del autor/texto que en principio dio origen a este calidoscopio de la creación y la palabra con la misma ingenuidad y soberbia de un demiurgo.
…vale la pena intentar, robar un poco de aquel placer, elevar algunos falsos testimonios, edificar algunas parábolas para completar el gran libro… no te parece… y pretendiendo, falseando la suma de incertidumbres, deleitar nuestros sesos en el ocio. (Muchos pasan por su lado) Muchos pasan y besan los pies de la esfinge, eso es lo correcto… se dejan bañar por sus jugos seminales y siguen firmando, afirmando la contramentira, la masacre, el trauma y en la esquina, sin ojos, la vuelta de mano construye la profunda negación, algunos tullidos hermanados se debaten bajo el cielo cubierto de matrices, bailan el fracaso, qué hermoso, qué bello, el milagro sincero de nuestra carnadura y trinidad, un masturbatorio vuelto cementerio… Qué hermosa tentación pintada de rojo con las llagas del tiempo. (del poema Comunicado)
Podrías decir entonces, que la voz que subyace es la de los demonios profundos de una conciencia ante la verdad que todos conocemos, defendemos y por la cual matamos y mentimos. Escritura en su fugacidad y acción y carne en su materialidad se oponen y sintetizan en esta poética de la nada y el todo. Relacionamos para concluir este principio de antagonismo y complementación con otro de sus poemarios, el mentado prólogo de Delusión,
Al desmitificar los íconos, símbolos y en última medida, los discursos culturales de mesura, moral, cortesía y autoridad, aceptando a la par del orden, el otro orden, la violencia innata, la ambigüedad de los géneros y dogmas, la escatología, el caos de las decisiones, la frustración, la ironía y cinismo, la imposibilidad de la comunicación, el dilema de la alteridad interna y externa y en el caso máximo de la realidad humana, que cómodamente abrazamos o dejamos de mala fe nos aplaste, podemos señalar las posibilidad libre y rizomática que acepta su nada, su sin sentido y absurdo. (Delusión)
y podemos visualizar el perfeccionamiento de la forma, esa exploración introyectiva que su voz declara buscar y que pretende llevar al límite de la incomunicación y al abismo de sus trabajos previos. Yendo atrás, lo explícito de su primera obra Música Histórica que declara su origen contestatario y adolescente que debe al beatnik y al realismo sucio, muta con un salto del contenido a la agitación y completa errancia del verbo, lo cual es una significativa evolución introspectiva hacia una poesía que ya no confía en lo golpes y enunciados performativos, el giro de 180 grados señala entonces un divorcio de textos iniciales como Rostros o La calle es… ambos de Música histórica, poemas tributarios de Ferlinghetti o Bukowski y que replegados no en intensidad pero si en mecanismos, dan paso a un anhelo indescifrable y críptico, grito amordazado que en su enigma resulta más desconcertante y en su disolución más poderoso que una amenaza o sentencia directa.
lunes, 16 de marzo de 2009
Estrenamos el tercer número de la revista La Santísima trinidad de las cuatro esquinas.
martes, 17 de febrero de 2009
Poesía Chilena en La Santísima Trinidad de las cuatro esquinas.
sábado, 7 de febrero de 2009
Estrenamos el segundo número de la revista La Santísima trinidad de las cuatro esquinas.
Segunda edición de La Santísima Trinidad de las cuatro esquinas.
Numeros Anteriores
Primera edición de La Santísima Trinidad de las cuatro esquinas. Leer o descargar
Editorial
Este segundo número de nuestra revista por voluntad propia, se ha inclinado peligrosamente hacia la poesía, la única excepción a esta colisión del genio Rokhiano en su máxima expresión, gimiendo su canto mítico junto al desatado talento de las dos antípodas del cincuenta, Lihn y Teillier, dos voces que redefinirían el decir poético de Chile, lo pone Bolaño; debido a la vertiginosidad narrativa de su cuento “Dentista”, extraído para su análisis del libro “Putas Asesinas”, contradicción relativa pues debemos recordar los devaneos infrarrealistas del detective salvaje que se inicio como poeta. Heredero confeso del humor y originalidad de Parra, Bolaño es un bailarín prosaico que no danzará al ritmo de Neruda o con el Rabelesianismo de Rokha y menos con el paracaidista creacionista, aunque sin prejuicio; declararía a viva voz, el haber sido rescatado cuando joven –de la violencia asumida de la palabra- gracias a los huraños consejos epistolares del terrible Tetas Negras, anécdotas que en su totalidad se confunden con la historia del arte, la matriz de la historia de la literatura en Chile, que recibe obras de Arturo Belano, tales como Tres con sus “Neochilenos” dedicado a Rodrigo Lira y “Un paseo por la literatura” textos que fácilmente podemos conectar en cuanto a técnica y sentido con las novelas Amuleto y por ende con la literatura nazi, 2666 y el cuento reseñado por Violeta Fernández, que nos entrega lucidamente esas claves sobre el arte y la vida; en el mismo ámbito, no hay que ignorar Los perros románticos y su póstuma Universidad desconocida, junto a la constante afirmación que hacia el autor de Pista de Hielo al indicar que la mejor poesía del siglo recién pasado fue escrita en prosa en las páginas de autores como Perec, Proust y Joyce. A estos argumentos debemos indexar los ya mentados Gemidos, En el mudo corazón del bosque, Pena de extrañamiento y Estación de los desamparados, títulos reseñados que impiden declarar imparcialidad con respecto a esta edición de
Oliver Beltrán
6/2/09
jueves, 5 de febrero de 2009
Manifiesto (hablo por mi diferencia )

Manifiesto (hablo por mi diferencia )
No soy Passolini pidiendo explicaciones
No soy Ginsberg expulsado de Cuba
No soy un marica disfrazado de poeta
No necesito disfraz
Aquí está mi cara
Hablo por mi diferencia
Defiendo lo que soy
Y no soy tan raro
Me apesta la injusticia
Y sospecho de esta cueca democrática
Pero no me hable del proletariado
Porque ser pobre y maricón es peor
Hay que ser ácido para soportarlo
Es darle un rodeo a los machitos de la esquina
Es un padre que te odia
Porque al hijo se le dobla la patita
Es tener una madre de manos tajeadas por el cloro
Envejecidas de limpieza
Acunándote de enfermo
Por malas costumbres
Por mala suerte
Como la dictadura
Peor que la dictadura
Porque la dictadura pasa
Y viene la democracia
Y detrasito el socialismo
¿Y entonces?
¿Qué harán con nosotros compañero?
¿Nos amarrarán de las trenzas en fardos
con destino a un sidario cubano?
Nos meterán en algún tren de ninguna parte
Como el barco del General Ibañez
Donde aprendimos a nadar
Pero ninguno llegó a la costa
Por eso Valparaíso apagó sus luces rojas
Por eso las casas de caramba
Le brindaron una lágrima negra
A los colizas comidos por las jaibas
Ese año que la Comisión de Derechos Humanos
no recuerda
Por eso compañero le pregunto
¿Existe aún el tren siberiano
de la propaganda reaccionaria?
Ese tren que pasa por sus pupilas
Cuando mi voz se pone demasiado dulce
¿Y usted?
¿Qué hará con ese recuerdo de niños
Pajeandonos y otras cosas
En las vacaciones de Cartagena?
¿El futuro será en blanco y negro?
¿El tiempo en noche y día laboral
sin ambigüedades?
¿No habrá un maricón en alguna esquina
desequilibrando el futuro de su hombre nuevo?
¿Van a dejarnos bordar de pájaros
las banderas de la patria libre?
El fusil se lo dejo a usted
Que tiene la sangre fría
Y no es miedo
El miedo se me fue pasando
De atajar cuchillos
En los sótanos sexuales donde anduve
Y no se sienta agredido
Si le hablo de estas cosas
Y le miro el bulto
No soy hipócrita
¿Acaso las tetas de una mujer
no lo hacen bajar la vista?
¿No cree usted
que solos en la sierra
algo se nos iba a ocurrir?
Aunque después me odie
Por corromper su moral revolucionaria
¿Tiene miedo que se homosexualice la vida?
Y no hablo de meterlo y sacarlo
Y sacarlo y meterlo solamente
Hablo de ternura compañero
Usted no sabe
Cómo cuesta encontrar el amor
En estas condiciones
Usted no sabe
Qué es cargar con esta lepra
La gente guarda las distancias
La gente comprende y dice :
Es marica pero escribe bien
Es marica pero es buen amigo
Super-buena onda
Yo acepto al mundo
Sin pedirle esa buena onda
Pero igual se ríen
Tengo cicatrices de risas en la espalda
Usted cree que pienso con el poto
Y que al primer parrilazo de la CNI
lo iba a soltar todo
No sabe que la hombría
Nunca la aprendí en los cuarteles
Mi hombría me la enseño la noche
Detrás de un poste
Esa hombría de la que usted se jacta
Se la metieron en el regimiento
Un milico asesino
De esos que aún están en el poder
Mi hombría no la recibí del partido
Porque me rechazaron con risitas
Muchas veces
Mi hombría la aprendí participando
En la dura de esos años
Y se rieron de mi voz amariconada
Gritando: Y va a caer, y va a caer
Y aunque usted grita como hombre
No ha conseguido que se vaya
Mi hombría fue la mordaza
No fue ir al estadio
Y agarrarme a combos por el Colo Colo
El fútbol es otra homosexualidad tapada
Como el box, la política y el vino
Mi hombría fue morderme las burlas
Comer rabia para no matar a todo el mundo
Mi hombría es aceptarme diferente
Ser cobarde es mucho más duro
Yo no pongo la otra mejilla
Pongo el culo compañero
Y esa es mi venganza
Mi hombría espera paciente
Que los machos se hagan viejos
Porque a esta altura del partido
La izquierda tranza su culo lacio
En el parlamento
Mi hombría fue difícil
Por eso a este tren no me subo
Sin saber dónde va
Yo no voy a cambiar por el marxismo
Que me rechazó tantas veces
No necesito cambiar
Soy más subersvo que usted
No voy a cambiar solamente
Porque los pobres y los ricos
A otro perro con ese hueso
Tampoco porque el capitalismo es injusto
En Nueva York los maricas se besan en la calle
Pero esa parte se la dejo a usted
Que tanto le interesa
Que la revolución no se pudra del todo
A usted le doy este mensaje
Y no es por mí
Yo estoy viejo
Y su utopía es para las generaciones futuras
Hay tantos niños que van a nacer
Con una alita rota
Y yo quiero que vuelen compañero
Que su revolución
les dé un pedazo de cielo rojo
Para que puedan volar.
[Este texto fue leído como intervención en un acto político de la izquierda en Septiembre de 1986, en Santiago de Chile.]
miércoles, 21 de enero de 2009
Fuego por Verónica Zondek

"Fuego"
Toda la carne un fuego.
Fuego el odio y fuego el amor.
Fuego en los hornos y en las mientes.
Fuego para el frío, Anguita
en el cocimiento brujeril de medianoche.
¿Cómo salvar del fuego Anguita?
¿Cómo tragar el dolor entre llamas azules
en la infernal hoguera de las Inquisiciones
o en la quema de libros con Torquemada
o en aquella última,
Anguita,
cuando incendiaron libros para sofocar revoluciones?
Y ¿qué de ese otro fuego tan perfecto
ese, el amarillo de Auschwitz,
rasgando carnes tan añejas y tan tiernas
o esas otras llamas
esas, las del Infierno católico ahora abolido?
Todo por nada:
el alma, dice el Papa,
salva siempre
Anguita,
aunque tú no alcanzaras a saber.
Y ¿qué del fuego rojo que calienta la olla común
o el fuego en los ojos de niños con sed
amuñados de tristeza en la costilla falta de terruño
refugiados por siglos y a la espera de la espera
abandonados en tanto territorio enemigo?
Y ¿qué de ese tan distinto
que azuzan los niños para derretir malvadiscos...?
O ¿qué del fuego fogón sureño
mariscos todos retorciéndose en su jugo
ellos en su salsa, nosotros comiendo
y del fuego que quema la entraña
y del otro, Anguita
ese que persiste negro en la memoria
que como siempre supiste
aplasta y entorpece la vida
o esos otros
los fuegos artificiales que arden el cielo
o misma yo
quemando papeles propios para evitarte
o mi padre
que ardió fuego también él hasta el humo
marchando en huesal anodino
sobre las aguas habitadas y turbias.
¡Qué fuego ni que fuego!, Anguita.
¿Qué fuego es ese que me amaga?
¡Qué fuego Anguita, que no sofoco
ni el ardor
ni la rabia ...!
BIOGRAFÍA
Verónica Zondek nació en Santiago de Chile en 1953. Ahora reside en la ciudad de Valdivia. Traductora. Licenciada en Historia del Arte en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Forma parte del comité editorial de LOM.
sábado, 17 de enero de 2009
Recuento del medio año que tenemos en línea: Algunos logros de Cinosargo en estos seis meses de vida
Recuento del medio año que tenemos en línea: Algunos logros de Cinosargo en estos seis meses de vida por Milvia Alata.
Cinosargo anotó un punto en favor de la literatura.
Nuestro compañero y director Daniel Rojas Pachas fue reconocido como corresponsal del año 2008 por la red de diarios digitales de Chile por sus completas e inteligentes notas que han contribuido a revisitar la escritura literaria de la ciudad y el norte del país, además de indagar desde perspectivas interesantes, clásicos universales y grandes autores de nuestra y otras lenguas. El apoyo de nuestros lectores y colaboradores, poetas, narradores y querido público de Cinosargo, que día a día nos visita y lee, fue decisivo para impulsar la votación de nuestro director y querido amigo. Agradecemos el apoyo, los mails y comentarios y estamos más que entusiasmados con el buen año que hemos tenido y nos comprometemos como equipo a continuar trabajando por la literatura y la difusión libre y desinteresada del arte ello con mucha más fuerza y buen ánimo. "
Circulación de la Santísima Trinidad de las cuatro esquinas
La Santísima Trinidad de las cuatro esquinas es un proyecto literario hermano de Cinosargo que cobra vida gracias a cuatro inquietudes (Violeta Fernández, Soledad Echegurú, Daniel Rojas Pachas y Oliver Beltrán) que se han aproximado al mundo poético, narrativo, dramático y ensayístico de Chile por diversas motivaciones y lecturas, pero que coinciden en su interés por la interpretación, el diálogo profundo con los textos (textos en todo su sentido) la creación (también en toda la gama que permite el lenguaje) y la obsesiva defensa y admiración por la autonomía de la palabra.
Antología de la obra de Wilfredo Carrizales en Cinosargo editada por nuestra editorial
Estrenamos nuestro primer libro digital de la colección Cinosargo.
Intromisiones, Radiogramas y Telegramas Antología de poesía y fotografía de Wilfredo Carrizales
Editorial y revista Cinosargo tuvo el placer de presentar antes del cierre del año 2008, ciclo bastante productivo y fructífero para nuestro equipo literario tanto en materia de creación y gestión cultural, el primer libro digital de nuestra colección, esta empresa va de la mano con la pronta inaguración de nuestra oficina editorial llamada a llevar al papel el trabajo y arte desplegado por todos nuestros redactores.
Esta antología de poesía y fotografía en tal medida, es doblemente espacial, no sólo porque inaugura nuestra labor como editorial independiente si no por que Intromisiones, Radiogramas y Telegramas está íntegramente dedicado a la labor artística del poeta y fotógrafo Venezolano radicado en China, Wilfredo Carrizales, querido amigo y autor que desde nuestros primeros pasos en el nacimiento de este espacio dedicado a la literatura se interesó y unió con confianza al proyecto, apostando de forma fraterna y desinteresada en nuestro empuje y talento.
Agradecidos de su aprecio y sobre todo de su rico trabajo con la pluma y lente, quisimos dar inicio a esta nueva faceta de nuestro quehacer rindiéndole un afectuoso homenaje, salud y poesía.
Apoyo en la difusión y organización de importantes actividades culturales. La visita de Carmen Berenguer, cobertura en lanzamientos de libros y colaboración con otras revistas (El puñal, La Mancha , Des-Honoris Causa y más), coordinación con proyectos editoriales, movimientos y autores nacionales como extranjeros y la presente contribución a la Salc en la promoción del prestigioso Premio Lagar (Concurso de ensayo y poesía 2009)
Edición de nuestra revista Cinosargo ( VII números) y colecciones especiales de poesía y el magazine de la Santísima trinidad de los cuatro esquinas
www.cinosargo.cl.kz
Estas son sólo algunas de las muchas actividades, motivadas, realizadas y respaldadas por Cinosargo en este breve lapso. Sólo nos queda agradecer a nuestros lectores y desde luego a nuestros redactores por su comprormiso y pasión por el arte y la literatura. Cinosargo tiene la palabra!!!!!!!!!
domingo, 11 de enero de 2009
El dentista de Bolaño y la irónica intertextualidad del viaje sin retorno

El dentista de Bolaño y la irónica intertextualidad del viaje sin retorno. Perpretado por Violeta Fernández Riquelme.
En su obra el dentista (publicada en el libro de cuentos Putas asesinas) Roberto Bolaño como en el grueso de su obra, narrativa, poética y ensayística, realiza un despliegue de ironía intertextual increíble, esta categoría es señalada por Umberto Eco en sus comentarios sobre lo denominado novela posmoderna por autores como McHale, o Hutcheon, como un rasgo esencial de aquellos diseños narrativos experimentales que pretenden llevar el dialogismo e hibridismo discursivo a otro estatus. Bolaño nos tiene acostumbrados a ello tanto en sus mega-sagas los detectives salvajes y 2666 como en sus breves textos, incluidos los póstumos e inconclusos (El secreto del mal)
Esta estrategia textual representa un desafió pero así mismo un atractivo cebo para el lector, le permite al autor, en este caso a Bolaño, expresarse en dos niveles al mismo tiempo, algo así como ocurre con en el double codding, otra categoría señalada por Eco, mediante la cual el creador se permite estructurar el discurso y diégesis para un público más experimentado, con cierto conocimiento formal de la literatura y sus códigos, en Dentista están todas las alusiones a Rimbaud, a Elizondo, a ese realvisceralismo poético de los jóvenes mexicanos, intelectualidad universitaria que vemos en decadencia y aburguesada en los protagonistas, los que a su vez se empapan del sentir de malditismo artístico, de anonimato creativo, de esplendor y fugacidad del talento representado por aquel joven indio Ramírez que no es el bello Arthur como explicita desde un principio el texto, No era Rimbaud, sólo era un niño indio. Hay que contar además las aproximaciones estéticas camufladas en forma de digresiones o diálogos entre ebrios “El arte, dijo, es parte de la historia particular mucho antes que de la historia del arte propiamente dicha. El arte, dijo, es la historia particular. Es la única historia particular posible. Es la historia particular y es al mismo tiempo la matriz de la historia particular. ¿Y qué es la matriz de la historia particular?, dije. Acto seguido pensé que me respondería: el arte. Y también pensé, y ése fue un pensamiento afable, que ya estábamos borrachos y que era hora de volver a casa. Pero mi amigo dijo: la matriz de la historia particular es la historia secreta.”
En este ejercicio no podemos ignorar todos los recursos formales, los mecanismos anticlimáticos, la intención de dejar hilos abiertos (lo que se conoce como dato escondido), además de la transtextualidad en todas sus variantes y en otros casos, no este en particular, la metalepsis, la trasgresión de los niveles de narración. En fin, todo en una misma historia, tal como dice el personaje de Dentista… “y luego mi amigo empezó a contarme un cuento de Ramírez, un cuento sobre un niño que tenía muchos hermanos pequeños que cuidar, ésa era la historia, al menos al principio, aunque luego el argumento daba un giro y se pulverizaba a sí mismo, el cuento se convertía en una historia sobre el fantasma de un pedagogo encerrado en una botella, y también en una historia sobre la libertad individual, y aparecían otros personajes, dos merolicos más bien canallas, una veinteañera drogadicta, un coche inútil abandonado en la carretera que servía de casa a un tipo que leía un libro de Sade. Y todo en un cuento, dijo mi amigo”.
Y es que el detective salvaje, Arturo Belano para los amigos, a la par que cohesiona esta fina trama, se dirige a un público más masivo, centrado en el contenido y ciertas temáticas que engolosinan al morbo mayoritario. La violencia inmanente, el terror y tensión que se esnifa en esos rincones y lapsos solitarios que confrontan los personajes, el mentado derrotero sentimental del narrador y la presumible homosexualidad pederasta del dentista amante de la pintura y que se culpa de la muerte accidental de una vieja indígena en su sala de operaciones a manos de un practicante, que en su ausencia le intervino un cáncer en la encía a la vieja, insisto… todo en un mismo cuento, por ello podríamos decir en síntesis que Bolaño liga lo culterano, lo excesivamente elitista con lo que a todos nos despierta curiosidad, logrando que su trabajo sea como el mismo dice: “Mi literatura es legible, pero no es fácil”.
Esto hay que relacionarlo con la tan mentada ironía intertextual, esta se caracteriza frente al doble código en que la escisión o distancia entre los dos niveles que el autor trabaja, ya no se presenta tan sólo en función de cualquier acerbo, preferencia de temáticas o conocimiento popular, sino que se pronuncia de forma más específica, especializada podríamos decir, pues se focaliza en una necesidad primordial, el dominio de ciertos ideolectos o enciclopedia del destinatario, esto en español y para todos los lectores no estrictamente imbuidos en la terminología de Eco, significa, que la obra exige un conocimiento especial que es la misma obra del autor, sus propios códigos o fetiches como prefiero llamarlos, aquí Bolaño dialoga con bolaño, lo cual permite que el goce estético sea mayor para quien comulga y conoce las otras voces, esas señales de ruta ocultas, temáticas todas, transversales para el Chileno y que se aprecian no sólo en la repetición de su estilo, en el cómo y qué aborda, sino en la creación de un universo que se comunica y retroalimenta constantemente, desde su obra con Porta escrita a cuatro manos, Los Consejos, hasta las que no llegó a concluir. Esto de cualquier modo no es novedad, un lector de Bolaño al leer dentista, entiende en profundidad guiños simples como aquella alusión a Sade o los delirios sexuales del pintor Cavernas y su repentina violencia amparada por guaruras, para que hablar de la constitución de la personalidad de los actantes, el estudioso de letras descorazonado, el hombre que en su normalidad esencial, de dentista aburguesado oculta toda una maraña de sentimientos oscuros paradojalmente ligados al arte, similar a Quim Font, a eso hay que añadir los parajes, vehículos y atmósferas, esto no implica que Bolaño se repita, sino que Bolaño nos invita a recorrer muchas veces los mismos caminos, nos obliga a perdernos en la búsqueda frenética de saltos y retornos que implican un Aleph o Rayuela, esa biblioteca infinita llena de citas a otros y si mismo, y en el anhelo por una respuesta o una bitácora convincente, nos topamos con un viaje que en realidad jamás termina pues las vías paralelas llevan a otras aparentemente distanciadas, como podría ser el caso de su poesía frente a su narrativa pero no es así pues todo esta unido solidariamente. Por ello en el afán por alcanzar a fantasmas Caborquianos, al llegar al punto de partida, o a algún punto antes recorrido o reseñado por el lector, este ya cambio pues nosotros cambiamos en el viaje y salto que implica una re-lectura, por ello, después de leer Dentista, y repensar el diálogo de bar, acerca de cómo el arte es parte de la historia particular, me veo forzada a volver a leer los detectives, 2666, estrella distante y temo por lo que voy a encontrar o no vuelva a leer.
Autora: Violeta Fernández Riquelme
Publicado en: La Santísima Trinidad de las cuatro Esquinas.
miércoles, 7 de enero de 2009
Estrenamos el primer número de la revista La Santísima trinidad de las cuatro esquinas.
Estrenamos la primera edición de La Santísima Trinidad de las cuatro esquinas.
Nos complace presentar este nuevo proyecto de Editorial y revista Cinosargo, titulado la Santísima trinidad de las cuatro esquinas, la revista es una recopilación del contenido de diciembre del espacio homónimo dedicado a la literatura chilena en todos sus géneros.
El equipo integrado por Sol E. Díaz, Daniel Rojas Pachas, Oliver Beltrán y la redactora, Violeta F pretenden proponer lecturas personales e interpretaciones impetuosas a obras canónicas e ignoradas de la lírica y prosa nacional con la periodicidad, compromiso y calidad que nos caracteriza.
Visite La Santísima trinidad de las cuatros Esquinas
viernes, 2 de enero de 2009
Una nueva selección de libros sobre y de Poesía Chilena
Enrique Lihn y Pedro Lastra: Señales de Ruta de Juan Luis Martínez
Carmen Berenguer: Bobby Sands desfallece en el muro
viernes, 26 de diciembre de 2008
El sujeto inquietante y la historicidad como red en la novela testimonial carne de perro de Germán Marín

El sujeto inquietante y la historicidad como red en la novela testimonial carne de perro de Germán Marín
Perpetrado por Violeta Fernández
Puede que a primera vista el nombre del artículo deslumbre o resulte pretencioso a gusto de sonar intelectual y elevar mi ego como redactora, algo de eso hay, pero hablando en serio, el asunto a tratar es más sencillo de lo que parece a priori, ya que el encabezado no hace más que recoger los dos elementos protagónicos que a mi perecer, marcan la tonada caótica, letal y delirante que Marín orquesta en esta novela corta llamada Carne de Perro que hurga de forma obsesiva en las páginas más oscuras y abismales de los años setenta en Chile.
Por un lado tenemos al sujeto irracional que actúa como un huracán de violencia indescifrable, me refiero a todos los miembros del VOP, pero en especial a Heriberto Salazar Bello uno de los tres asesinos de Pérez Zujovic y que terminó como una bomba humana inmolado en el cuartel de investigaciones de Santiago. Bajo esas condiciones que desafían las barreras de la ficción y la realidad, Salazar Bello y los otros miembros de
Creo que esto es importante de consignar sobre todo por la referencia que en el 95 el propia Marín hace sobre esta obra debido a su re-publicación. En ese breve párrafo el autor recalca no haber modificado la versión original del 83 más que en una coma y aprovecha de citar a Foucault y Deleuze. Este último, promotor del esquizo-análisis junto a Guattari y el primero un estudioso de las implicancias del poder y la represión.
Por ello en el trabajo de interpretar el texto y no dejar fuera los epígrafes, comentarios de Marín y las dedicatorias, pues estamos ante una novela testimonial basada en hechos verídicos, es importante fijar la atención en lo que anticipa el creador del Palacio de
De modo que las vidas de Salazar Bello y los otros militantes del VOP, dotadas de un halo de mítico fracaso y misterio resultan ser sombrías e inquietantes fichas en el gran telón que Marín teje usando el hilo histórico, y es ese mismo hilo de su manufactura el que me interesa reseñar, puesto que estamos ante una novela que privilegia el tiempo por encima del espacio, por ello la temporalidad se eleva como aquel segundo factor a tratar. Su irrefrenable poder es tema de la obra, objeto de discusión, recurso estilístico e incluso protagonista, en la medida que estamos ante hechos reales que han sido novelados.
Bajo el escrutinio literario se presenta el tiempo pretérito de un país, continente y mundo si pensamos en
Surge la temporalidad autónoma de la narrativa pero respetando la función que Cronos ejerce sobre todas las cosas, ambientes y personas no sólo de aquellas que están dentro de la obra sino también de las que se encuentran fuera junto al autor y su eventual público, que como parte de ese ejercicio incansable de eternizar y congelar un segundo con la palabra crea un mundo dialogante de fragmentos y memorias para ver si en la relectura y revisión conjunta de lo plasmado en el papel y lo vivido o conocido por otros medios, se encuentra alguna respuesta, nuevas interrogantes o siquiera un segundo de profundo abismamiento ante el encuentro de las irracionalidades y contradicciones que provoca una violencia que se apaga tan fuerte como inesperada estalla.
En fin como no pretendo desarrollar un orden tajante y taxativo o el formato exclusivo que exigen las revistas, primero hablaré del recurso más evidente, la historia como red que atrapa todo en esta crónica negra que tiene como núcleo el asesinato del demócrata cristiano Edmundo Pérez Zujovic mientras salía de su hogar con su hija rumbo al centro de estudios de la joven.
La maraña que Marín teje desde la mente de uno de los asesinos del ex vicepresidente Zujovic, Ronald Rivera Calderón (personaje verídico) nos arrincona a todos como testigos pero también como productos de los hechos de sangre. Cuarenta años después, es cosa de navegar por la web, ver las noticias o simplemente vivir en Chile y buscar o pensar en los nombres de los personajes del narrador y ver las impresiones disímiles que hay en torno a cada uno y lo que representan en esta sociedad, el mártir revolucionario o terrorista, el ministro víctima de la insensatez o represivo tirano amparado por la ley, los partidos y coaliciones, los que los suceden y sobreviven disputando el poder, todos son lugares comunes que alimentan los matices de un debate que va creciendo y se tiñe de odio, resentimiento, fanatismo y por allí también con algo de tolerancia y entendimiento y discursos políticamente correctos en busca de la tan preciada reconciliación. El color del tamiz es enorme e inidentificable, se presenta con todas las gamas que se puedan imaginar en este país que aún vive celebrando ambiguamente sus guerras civiles, derrotas o levantando por votaciones masivas y televisadas a personajes grandiosos de su historia mientras a otros los tapa en provecho de la opinión pública o para no levantar nuevas crisis y resquemores aún cuando, los discursos y recursos políticos de antaño se mantienen en ejecución.
De manera que sujetos y objetos en este libro y su creador así como receptores directos, los que no pueden escapar a los estragos de esta novela, los chilenos, están atravesados por el devenir como un germen corrosivo. Cada elemento expuesto no puede escapar como dijo Joyce en Retrato del artista adolescente, “a la pesadilla que constituye la historia”, no hay azar en que Marín incluya ese fragmento como otro de los epígrafes. Momentos clave y fechas el 71, el 73, el 69 y todos las circunstancias que se desatarían en esos fatídicos y decisivos años se asoman como una presencia infranqueable, una mirada fantasmal o un terror en potencia, el Estadio Nacional por ejemplo aún no revela su nexo con el terror, al convertirse en centro de detención, pero su paso subrepticio por las páginas comunica eventos que el tiempo cosechará, son una invitación a historias paralelas y abiertas para el lector tan llamativas como los explícitos asesinatos, masacres, protestas y golpes de estado que si se nombran o detallan. Los asaltos a bancos a retenes y armerías no son la excepción así como las armas, recuentos periodísticos que dan cuenta de los atracos y la historia que puede tener una Karl Gustav o Luger, ¿a quién mató?, ¿de quién fue? y ¿cómo murió el anterior dueño?, ¿era un carabinero o un comerciante?, lo mismo ocurre con los autos sustraídos para el atraco, para la emboscada, y los partidos políticos que se suceden, las figuras nacionales, Pinochet, Allende, Clotario Blest y los revolucionarios convertidos por los medios de prensa como el Mercurio en satánicas figuras de izquierda, y por las otras facciones, principalmente en panfletos o proclamas, erigidos como verdaderos patriotas que dieron un cierre o respuesta a irracionales medidas como la de Puerto Montt en Pampa Irigoin, una de las causas que motivó el asesinato del que fuese ministro del interior de Eduardo Frei Montalva.
Las otras causas sólo se infieren son parte de la cruzada extrema del VOP o la mano negra de los Panameños que entrenan a los guerrilleros nacionales como amigos, cuando en la mente de algunos, el viejo Heriberto Salazar Bello por ejemplo más que ver universitarios comprometidos con la lucha de clases reconoce agentes encubiertos de los servicios de inteligencia norteamericanos llamados a encender la mecha que acabaría con el gobierno de Allende y su revolución con sabor a chicha y empanada.
Todos los detalles entonces son para Marín caminos rizomáticos a muchas otras tramas, y tan complejo hilado no se le va de las manos al autor, el adrede deja esas puntadas sueltas, pues cada una de ellas es un recorrido alternativo como cada ser en la historia, como cada objeto en cada lugar de este universo, todo comunica, todo tiene su momento y papel. Por eso se puede afirmar que Marín en sus páginas procede con la misma actitud ociosa y febril que en la página cuarenta el narrador heterodiegético denuncia con respecto a la prensa nacional al referirse al destino de la otra voz del texto, el protagonista Ronald Rivera Calderón y la suerte que correrá en el recuerdo su cruzada kamikaze.
Transcribo textual “no le importaba que su muerte fuera un salto al vacío que mañana no recordaría nadie. Ni siquiera el cronista mas ocioso de lo años setenta”
Marín es ese cronista empeñado en recorrer a tranco largo la vida y espacios temporales que vieron deambular a estos seres con una vocación increíble por el fracaso, por utopías que ni ellos mismos entienden en su plenitud pues a ratos se saben criminales y luego figuras mesiánicas llamadas a la revolución, luego insensatos títeres de sus ex camaradas, o quizá trasnochados fanáticos de una lucha que parece haberlos dejado atrás por ser demasiado extremistas. El VOP integrado por los hermanos Rivera Calderón y Heriberto Salazar Bello se dibuja como una facción fundamentalista que defiende a ultranza la revolución armada y la violencia como motivo del cambio. Desconfiados del curso de los eventos y la pasividad de quienes de pronto se aburguesan o lucran con el gobierno de Allende, los hermanos y el viejo Salazar unido a estos más que por ideología por sostener una vía para mantenerse activo y en el delirio de la sangre, guiado por sus propios métodos y convicciones que recuerdan a esos jóvenes nihilistas de Dostoievski, se mantienen en pie de guerra y dan un vuelco a la canción de Jara “Preguntas por Puerto Montt” cerrando el capítulo Zujovic al mezclar la sangre de este con el olor a plomo, aceite quemado y perfume francés, para iniciar un vertiginoso descenso en picada sin paracaídas.
En el arrastran a sus parejas, sus hijos en gestación, a sus camaradas, a sus familias, y al resto del país. Estos tres sujetos inquietantes, contradictorios, afanados, se nos revelan gracias a la pluma de Marín y su trabajo de reconstrucción de un crimen que acaba en un callejón sin salida, tal como lo anticiparan los propios revolucionarios, en el retrato de un domingo frío de la capital, día común y corriente, asumido en su rutina por la mayoría, pero decisivo para estos y los militares que rodean al comando de
Marín despliega en este título vertiginoso una serie de recursos narrativos, estilos de narración, fluir de la conciencia, flashbacks, pausas, voces cruzadas, diversos géneros, digresiones y metatextos, para crear una atmosfera de suma tensión y asfixia que alcanza su punto más alto en la resolución que toma el único sobreviviente de los tres atacantes de Zujovic, la violencia llega al absurdo y convicción total en el acto de Salazar Bello que para vengar a sus compañeros tras realizar su rutina de cinéfilo incansable se lanza al Cuartel de Investigaciones de General Mackenna convertido en una bomba humana mientras acribilla a algunos oficiales con dos metralletas para terminar la seguidilla de muerte y sin razón con una autoinmolación que deja solo una dentadura colgada de un árbol y un botón de su larga y característica chaqueta que también tiene una historia digna de ser contada. Aunque siempre habrá una oportunidad para ello.
En conclusión, Marín consigue poner en conjunción los medios menos panfletarios y más literarios para contar una historia que en boca de otros puede lucir gastada, pero que él autor de Las cien águilas con originalidad compone para revisitar el álgido momento de una nación vinculando su pasión de coleccionista de recuerdos y su genio poético.
Autora: Violeta Fernández.
Original de:
martes, 23 de diciembre de 2008
Presentación de la Santísima Trinidad de las cuatro esquinas.
Motivaciones.
Ahora, ¿Por qué Chile y su arte literario? Porque de la misma manera que ocurre con las obras a analizar, la vinculación con este país, ya sea por nacimiento o residencia prolongada, nos moviliza con deseo a dar otra mirada a los estudios literarios, una posible y en lo posible divergente lectura, giro y sobre todo interpretación del quehacer escritural que conocemos como nacional (sin ser chauvinistas o cerrados a la gran cultura del mundo y el continente)
En gran medida también concordamos con Bajtin en que somos hijos dialogantes de este tiempo y lugar por tanto tributarios, aunque a veces nos pese, de una variante del español y así mismo de una lógica, y sensibilidad cercana a la de aquel hombre del sur que alude Manuel Rojas (quien paradójicamente no fue chileno de origen) en su obra homónima.
Finalmente la elección de la literatura Chilena tiene términos prácticos pues empezar un proyecto como este, que durará hasta que nos entretenga, nos brinde nuevas interrogantes, represente o no afecte nuestra mente con el exceso de letras y sus heterogéneas e infinitas combinaciones, es un desafío que de remitirse al universo literario en general, sería inabarcable y caótico, por ello, aún cuando nuestras lecturas personales nos tientan a crear una cosmopolita trinidad de cuatro esquinas o una versión cubana, peruana, argentina, francesa, lituana y así… por el momento el cuero y la voz, sólo nos permite por las razones ya esgrimidas, ser una trinidad que transita de norte a sur bordeando el pacífico y la cordillera de los andes con olor a Lillo, sabor a Lihn, gusto a Sabella, color de Stella Díaz, pasos de Wolff y Griffero, mirada de Cárdenas o Anguita, contemplación a lo Teillier, meditación a lo José Victorino, subversión a lo CADA y algo de actitud Bolañesca.
Esperamos nos soporten y más aún, esperamos soportarnos.
Fernández Riquelme
Rojas Pachas
Echegurú Díaz
Beltrán Sologuren












