lunes, 23 de abril de 2012

Entrevista a Sergio Alejandro Amira [por Aldo Astete Cuadra]



Entrevista realizada por Aldo Astete Cuadra a Sergio Alejandro Amira vía internet, facebook, desde las 21:00 hrs hasta las  24:00 hrs del día domingo 25 de marzo de 2012.


Identidad suspendida fue presentada por Mago Editores como la primera novela de ciencia ficción publicada en Chile, has debido aclarar esto muchas veces, pero ¿podría tratarse Identidad suspendida del primer intento de algo más, distinto a la ci-fi?
Primero que todo habría que hacer la distinción entre “ci-fi” como dices tú y “cf”.

¿Cuál es la diferencia?
Ci-fi es la versión en español de “sci-fi”, término acuñado por Forrest J. Ackerman que intentó crear un término similar a “high-fi”. Según Isaac Asimov dicho término es muy usado por gente que no lee ciencia ficción y particularmente por gente que trabaja en el cine y la tele. La definición de Asimov para sci-fi es: “material de desecho que los ignorantes confunden a veces con sf”.

OK. ¿Podríamos decir entonces que Identidad suspendida es el primer intento de algo más, distinto a la ciencia ficción?
Primer intento por parte mía al menos, sí. Libros relacionados a la ciencia ficción, pero a la vez muy distintos, se han publicado desde hace bastante tiempo. Autores como William S. Burroughs o Kurt Vonnegut, por ejemplo, caen dentro de ese interregno.

¿Crees que Identidad suspendida es algo más que ciencia ficción entonces?
Es ciencia ficción como es novela negra como es pseudobiografía como es diario de viajes como es etc.

¿Inaugura a tu juicio una corriente nueva en la fantasía nacional?
No. Más bien actualiza algo que ya se propuso en La antología del verdadero cuento en Chile de Serrano.

En la novela se deja entrever un gran conocimiento de la cultura pop, filosofía, esoterismo y otras cosas, ¿de dónde proviene todo esto?
Es algo que está ahí, es el medio en que nos desenvolvemos. Yo no creo tener más conocimientos en ninguna de las áreas que mencionas que cualquier otro de mis coetáneos. La diferencia, en caso de existir, tal vez radique en que me propuse no dejar nada fuera a la hora de redactar mi libro. No tuve problemas en citar a los Transformers o los Cazafantasmas a riesgo de parecer menos “serio”, por ejemplo. Creo que hay escritores que dejan muchas de las cosas que les gustan fuera a la hora de escribir para no parecer ñoños, frikis, o lo que sea que no les asegure una cátedra en una universidad o una columna en algún suplemento cultureque. Si hay algo que me pudre, eso es la pedantería académica.

Entonces es conocimiento al alcance de todo el cyberspace llevado a la literatura de manera coherente hilada y entrtenida, sin censuras de ningún tipo.
Es la voluntad de querer escribir algo de la forma en que percibimos la realidad hoy en día, fracturada, simultánea, yuxtapuesta, abriendo ventanas, siguiendo al conejo blanco de link en link...
Muchas veces los títulos son guías para el público lector que permiten formarse un panorama de lo que están por leer. ¿Qué esconde el título de Identidad suspendida, qué podrías adelantar a quienes aún no la han leído?
La identidad es uno de los temas más complicados de abordar porque es algo que está en permanente construcción. La identidad fluye, una identidad en suspensión, no es identidad finalmente. Es quedar en pausa, congelado en el espaciotiempo. Si yo suspendo una identidad, la pongo en pausa, la estoy despojando de la capacidad mutagénica que la define y condenando al individuo a una muerte en vida. No logrará adaptarse al medio ambiente social y perecerá.

¿La imposibilidad de poseer una identidad como tal?
No, una suspensión no significa una no-identidad sino lo que te dije, una identidad desprovista de su capacidad evolutiva. Es como si un suprematista blanco se casara con una persona afroamericana sin dejar de ser un racista, eso no es posible, algo tiene que haber cambiado a nivel identitario en el sujeto.

¿Cuánto hay de Vicente en Sergio Alejandro Amira o viceversa?
Hay mucho más en Vicente de mí que en cualquiera de los otros personajes del libro sin lugar a dudas. Por más descabelladas que sean algunas de las cosas que allí se relatan, la gran mayoría se basa en hechos reales que obviamente me ocurrieron a mí. No me enfrenté a agentes de la CIA en Ámsterdam, claro, pero sí recorrí sus calles sintiéndome un alienígena bajo sospecha.

Jormungand se muestra como un padre para Vicente. ¿Quién crees tú incide más en la conformación de la personalidad del protagonista; el padre biológico, el padrastro o Jormungand?
No puedo responder eso sin revelar parte de la trama.

Uno de los personajes históricos que aparecen en el relato es el General Pinochet, ¿cuál es el componente principal por el que decides incluir este acontecimiento específico en Identidad suspendida?
Recuerdo haberlo visto en la tele cuando era chico y desde entonces que me pregunté cómo fueron a fallar cuando tenían todas las posibilidades de haberlo matado. Realmente me parecía más lógico pensar en una intervención divina o metahumana que la ineptitud de los frentistas y la buena suerte del dictador. Esa es la base de toda conspiranoia, cuando no se entiende cómo diablos es que una cosa es así o asá y tienen entonces que estar metida la CIA, los Iluminati o los reptiloides.

Queda la sensación y creo, se produce la necesidad de que este choque entre los doce agentes y los metahumanos que acompañan al FPMR, continúe. Está muy bien narrada, sin embargo, la impresión es que pudo extenderse algo más que dos páginas. ¿tienes la misma sensación? Y ¿cómo podríamos saber más de ellos?
Leyendo la versión completa de Identidad suspendida disponible en kindle

Esta es una novela ágil, con gran sentido del humor y que profundiza en ciertas cuestiones importantes acerca de la identidad y la modernidad. Crees tú que Identidad suspendida necesita de un lector ideal que conozca ciertos aspectos propios del género y además deba tener un gusto por lo diverso?
Creo que los lectores ideales de este libro son gente joven o gente de espíritu o mentalidad joven.

¿Pero tiene de todos modos un público objetivo que no esté determinado por la edad?
O sea, el público por un lado si está determinado por edad ya que por ejemplo un niño de un año no sabe leer y uno de diez no posee las herramientas necesarias para procesar lo que está leyendo. Dejando de lado el tema de la edad biológica, yo creo que el lector ideal de Identidad suspendida debe ser en principio alguien que no cambie el canal en menos de un segundo si haciendo zapping se encuentra con una película gore por ejemplo, porque en este libro puedes estar contemplando un cuadro en el Louvre y al otro momento estar torturando a una inocente chiquilla en la tina del baño.

En Identidad suspendida hay guiños a otras obras y autores: Neruda, Unamuno, Blade runner, X-Men, etc. ¿Son recursos u homenajes?
Si yo describo el paisaje hablo de árboles, rocas, montañas, vacas pastando. Si describo el paisaje cultural hablo de autores, libros, películas. No es homenaje, es simple descripción de lo que me rodea. Y ahí viene el tema del filtro del que hablábamos más arriba. Yo como autor tal vez podría editar fuera de mi descripción un animal muerto o una bosta de vaca porque me afea el paisaje. En Identidad suspendida me propuse no esconder la caca ni ocultar nada por más bonito o feo que sea.

Las reflexiones de corte filosófico son importantísimas en el desarrollo de Identidad suspendida. ¿Cuál es el filósofo que mejor se adapta a estos tiempos y a su estética e ideología? ¿Cuál es tu predilecto?
Shopenhauer. Borges y Nietzsche beben de él. Es el gigante sobre cuyos hombros se pararon los gigantes

¿Virilio?
De él sólo leí algo que nos pasó Francisco Brugnoli en clases. Después de Shopenhauer, mi más grande referente es Steven Shaviro.

Has mencionado filósofos ¿Podrías mencionarnos algunas influencias literarias o artísticas que marcan tu quehacer escritural?
Prácticamente todas las vanguardias: Dadá, Surrealismo, Futurismo, Cubismo, Pop Art, etc.

Sé que te identificas con Juan Emar, ¿por qué?
Porque era un pintor que escribía "weas raras". 
Los saltos temporales son importantes en I.S. es imposible realizar una lectura plana, ¿cómo se adquiere esta habilidad para no perder el rumbo narrativo?
Quería plasmar la sensación que todo ocurre en el presente ya que, como sabemos, ni el pasado ni el futuro existen. El nódulo akhásico es el Mcguffin o el novum si usamos la definición de Darko Suvin, que permite hacer esto. Supongo que tú como lector aceptas de buena gana que Vicente narre experiencias pasadas o presentes, ajenas o propias, una vez que se ha establecido esto del nódulo y ahí es dónde Identidad suspendida se emparenta de lleno con la cf, ya que ese novum es vital para la trama como lo es la matrix en The Matrix.

Gabriel, el GAP, es un personaje que genera simpatías o un profundo rechazo, no tiene sentimientos fuera de su narcisismo, ¿cómo consigues crear a este coprotagonista tan complejo y preciso para Identidad suspendida
Gabriel es un personaje que representa la violencia y el terror no importa del lado que venga, por eso se dice por un lado que formó parte de los organismos represores de la dictadura, y por otro que la combatió. No queda claro al final que es y esa es la idea, Gabriel es la representación misma del WTF? Del “¿Qué mierda fue lo que pasó aquí?” y el “cómo fue que llegamos a esto? a aviones bombardeando la moneda?, a  nuestro presidente democráticamente elegido con una kalashnikov en la mano en las puertas del palacio de gobierno”.

Define en una sola palabra a los siguientes personajes:
Jormungand.
Uroboros.

Cowie.
Ciempiés.

Dharma.
Ley.

Vicente.
Flujo.

El viejo Toro Bill.
Iluminación.

Gabriel.
Fuerza.

Hacia el final de Identidad suspendida el ambiente y las situaciones se rarifican, siembran dudas y confusiones. ¿En qué pensabas cuando ideaste este final magnífico y complejo?

Gracias por lo de magnífico, me hace sentir como Mr. T en The A-Team. Volviendo a tu pregunta, me propuse escribir un libro que era un juego de revelar y desmentir para luego reafirmar los desmentidos y desmentirlos una vez más. Esta operación no podía desembocar en otra cosa que no fuese un vaciamiento de sentido homologable efectivamente a ir al baño, sentarse, y cagar, algo que todos hacemos pero de lo que jamás hablamos, de ahí la imagen del retrete de Schrödinger. Es como esa figura de un tipo cagando que los catalanes ponen en el pesebre, el "caganer" que entre otras cosas representa la igualdad de todas las personas que, ricas o pobres, cultas o ignorantes, cagan hediondo por igual.

Buena metáfora.
Si mal no recuerdo, hacia el final del libro Vicente se  define a él y Gabriel como “la mierda que se niega a irse luego que tiras la cadena”. Esa mierda que está ahí para recordarte que eres humano y que perteneces a un orden natural ya que las heces fertilizan la tierra.

Si pudieras retroceder en el tiempo hasta el momento en que terminaste al manuscrito de Identidad suspendida, ¿qué no volverías a hacer, de qué te arrepientes?
Me hubiese gustado haber publicado una versión más completa y revisada, pero de ser así todavía no la hubiese publicado y no estaríamos teniendo esta interesante charla por lo que no me arrepiento de nada.

Realizando un balance de estos casi cinco años desde que se editó Identidad suspendida, ¿cuáles son las decepciones y las alegrías?
Alegrías, que de vez en cuando aparezca alguien como tú con quien hablar sobre el libro. Si uno publica algo es porque quiere llegar a los lectores, y ojalá tener un feedback porque si no, pues para qué público. Decepciones, no poder todavía publicar la versión definitiva en papel.

¿Cómo te relacionas con la escena literaria chilena, con quién o quiénes hay más feeling.
Respeto, valoro y le tengo mucho aprecio a todos los autores incluidos en Octocéfalo: Ángela González, Jorge Baradit, Gabriel Mérida, Sebastián Garrido, Alberto Rojas, JL Flores y el delirante I.C. Tirapegui. En términos escriturales, con quien tengo más cercanía es con Karlés Llord, y la tuve también con nuestro amigo en común: Sergio Meier. También con el núcleo duro del Grupo Poliedro: Armando Rosselot, Luis Saavedra y Daniel Guajardo. No puedo dejar de mencionar a Omar Vega, que además de autor de ficción es un ensayista brillante, y a Teobaldo Mercado, el autor de culto de los autores de culto, un tipo admirable.

¿Crees en la vida después de la vida o de la muerte, esto en relación con el final de Identidad suspendida y cómo es o sería este lugar?
No creo en la vida después de la muerte, no creo en resurrecciones ni nada por el estilo. Creo que tras morir regresamos al mismo lugar del cual provenimos: la nada. La vida no es más que una interrupción de la nada.

¿De la nada vienes y en nada te convertirás?
Justamente. Al respecto me gusta esta cita de Homero (Simpson): “¿Qué es la mente? ¿Algo real? ¿Qué es lo real? Nada realmente”.

Sin duda la novela refleja en gran medida la neurosis y paranoia de nuestros tiempos, ¿Cómo crees que es el presente y el futuro de nuestra humanidad? ¿llegaremos a vivir en una sociedad similar a la que presenta Identidad suspendida?
Ya vivimos en ella.

¿Sabes de algún intento por llevarla al cómic, cine, música o algún otro tipo de expresión artística?
Cómic, Carlos Reyes me ha dicho en un par de oportunidades que le gustaría adaptarla a ese formato. Música, el dúo magallánico LLUVIA ACIDA compuso un tema basado en el libro. Cine, Cristóbal Pohlhammer tenía ganas de hacer algo, pero no pasamos más allá del srotyboard para un teaser.

¿Por qué crees que tantas posibilidades de enriquecer el mundo de Identidad suspendida queda trunco?, ¿qué hace falta para que estos proyectos y ofrecimientos se concreten?
Faltan las lucas, supongo.

¿Y los fondart y los dos por ciento y la empresa privada?, no sé; ¿debe haber más no?
Seguro que sí, pero yo en primer lugar soy escritor y trato de invertir el tiempo que tengo en escribir y no en gestionar. Por eso es que acumulo tantas novelas inéditas. Hacer otra cosa que no sea escribir y reunir material para la escritura me parece una pérdida de tiempo.

¿Volveremos a ver a Identidad Suspendida con una nueva edición y quizás en una versión extendida con ilustraciones y todo?
Es una de mis metas y creo será posible dentro de unos diez años más. En estos temas si no tienes paciencia, estás cagado. Mejor dedicarse a cosas más inmediatas como armar escándalos faranduleros en la tele. Solo eso al parecer reditúa casi de inmediato, empujas a tu novia a la salida de una disco y a los dos días estás en la tele hablando de eso a cambio de cuatro millones de pesos.

¿Qué podemos esperar de Sergio Alejandro Amira al corto, mediano y largo plazo?
Pueden esperar escribirle y que les responda, y sin son chicas guapas, pueden esperar algo más. No, ahora en serio... Tengo algo así como un tercio de Identidad suspendida II escrito, pero no he podido continuar debido a otras novelas que debo concluir antes. Tengo cuatro novelas en proceso escritural right now y una quinta en revisión.

¿Con temáticas diversas o vas en busca de algún genero en especial?
No me interesan los géneros, escribo lo que me viene en gana, aunque mi gran tema es la identidad sin lugar a dudas. Hasta en el cuento de Octocéfalo que supuestamente es “infantil” puedes ver que el tema de la identidad es fundamental para la trama.

 https://www.facebook.com/pages/Identidadsuspendida/224892827523562

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