martes, 24 de febrero de 2009
Lectura Poética en Arica: La Noche de las letras sagradas
lunes, 23 de febrero de 2009
Hacia una interpretación Lihn-güística de: De un intelectual a una muchacha de pueblo

En el libro la musiquilla de las pobres esferas del año 1969 encontramos un poema de Lihn titulado “De un intelectual a una muchacha de pueblo” en esta pieza el hablante lírico pone en conocimiento del lector, una sentida confesión sobre su cinismo.
Mi falsa bondad tú eres la única en comprenderla (…)
Aquella contradicción en cuanto a su proceder, falsa bondad que rápidamente la voz denuncia como parte intrínseca e inalienable de su ser, y que a juicio del mismo hablante sólo puede o ha sido captada a plenitud por su pareja, moviliza al lector hacia la confrontación de un sentir nihilista. Se trata de un testimonio desde la intimidad del intelectual, en otras palabras el destinatario del discurso poético es arrastrado a la cabeza de este emisor a fin de transitar por entre medio de sus personales ideas y aprehensiones. Un sentir general alimentado por el paso del tiempo y las experiencias que fluyen a través de la desazón que el yo poético aspira comunicar. Esto permite tanto al que entrega el mensaje como a sus eventuales receptores, confrontar los límites de una visión solipsista de la realidad.
y en el que fui fugazmente antes de estos años amargos, / de no haber sucumbido al gusto de la derrota, / al placer y hasta la pasión de la derrota, (…)
Víctima de un fiero hermetismo el hombre se ubica dentro de una cúpula de misantropía y temprano sentimiento de futilidad frente a toda acción que el ser humano pueda emprender. Guiado por este sentir, la voz que lidera el decir del texto, arguye en contraste a su persona, y como contrapunto de su expresividad, una elegía soterrada y ambigua pero no por ello menos veraz en honor a la candidez y desinteresado amor de la joven.
porque la confundes
ciega, sagazmente
con lo único bueno que va quedando en mi (…)
O porque el amor te hace creer,
Identificada desde el título del poema como la muchacha del pueblo, el intelectual beatifica a la mujer y la opone a su persona, debido a la pureza que esta emana. La adjetivación que la obra sutilmente propone en torno a la muchacha y su virtud, es casi pastoril y evocadora de un bucolismo que recuerda la idea de jardín cerrado u hortus clausus, tópico Mariano que se asocia a la virginidad, a la inocencia. Esto se vislumbra en diversos puntos de la pieza y desde la aplicación de distintos mecanismos. En una primera instancia con semas que aluden indirectamente a la idea de pulcritud poniendo el foco en lo espiritual. Se atiende por tanto a acciones que demuestran un cariño desinteresado y una firme lealtad motivada por la adoración y el idealismo que ella tiene hacia el otro.
el amor te hace creer, (...)
la confundes ciega (…)
Creerás en lo que te diga, al oído, (…)
Sin embargo el tema no se agota en lo metafísico y en la inocencia crédula de la muchacha, también se orienta hacia el plano sexual y las diferencias que en ese sentido ambos componentes de la relación poseen. Este motivo, aparece especialmente en lo que podemos denominar una segunda fase del poema tras la contextualización que la voz imperante (el intelectual) nos da acerca de la relación.
tu novela soy yo para las noches de insomnio cuando la virginidad acostumbrada a todo da con todo señales de impaciencia y hay que adormecerla con un cuidado especial.
En este ámbito del erotismo y su exacerbación es importante señalar que la proximidad de ambos amantes, sus cuerpos y deseo, esta marcado por la presencia de una suerte de bucolismo trastocado y contradictorio, pues se desprende marcadamente la idea de paz, equilibrio y luminosidad de términos como río, cauce e isla, aludiendo a un paraíso perdido o Locus amoenus. Se proyectan lugares remotos, opuestos al bullicio de las grandes urbes, lo cual permite un descanso para la mente y los sentidos, la figura femenina producto de su virginidad y pureza aporta esa sensibilidad, sin embargo los versos no cierran el sentido con esa única atmósfera, sino que por el contrario priorizan una oposición flagrante que da pie al dolor, sensaciones de tormento y oscuridad: Distancias absurdas, amanecer pantanoso, son algunas de las construcciones que completan lo onírico y trastocan cualquier tipo de mítica idea con respecto al goce e intimidad de las partes de esta relación.
Esta distancia absurda entre tu cuerpo y el mío,
es el cauce de un sueño que une las dos orillas
colmado, por fin,
bajo una tierna luz de amanecer pantanoso
En los versos transcritos, encontramos simbólicamente la percepción del hablante destacándose la última imagen como suma de lo que ambos aportan, dada la mixtura de sus personalidades:
De modo que a la belleza y ternura de un prado límpido, representado idílicamente por la muchacha, podemos contraponer el escepticismo erudito del intelectual, cosmopolita, civilizado, extranjero del mundo, errante viajero que ha mordido del árbol de la ciencia y que por tanto es ultra-consciente de su finitud, siente vergüenza de su desnudez, lo angustia la fragilidad que tiene su existencia vacía, y en tal medida racionaliza los hechos, sometiéndolos a un juicio recalcitrante que lo obliga a construirse día a día, segundo a segundo en la más completa soledad. En términos de Fromm, este intelectual sufre de manera latente y sin restricción la necesidad de superar su separatidad, de abandonar "la prisión de su soledad" y la muchacha de pueblo por momentos es un recordatorio de ese estado, un aliciente y muchas otras, un reflejo paralizador. Pues aún cuando la joven mujer encarna la síntesis de un amor de fantasía y la idea de pureza virginal, la simpleza de sus actos en la medida que limitan la rudeza del mundo moderno y su trafago, también coartan la erudición de su contraparte, las expectativas del intelectual y en este caso peculiar, incluso una vertiente hacía la creación, hacia la abstracción poética, el juego de la palabra que ella, con fuertes manos y una paciencia férrea, sumamente terrenal; sepulta.
Te encontrarás en una isla conmigo,
cualquier imagen de calendario
puede ser en este momento tu hallazgo,
el primer recurso de la poesía y el último,
porque no amas las palabras
Los excesos quijotescos de la imaginación, no hacen mella, se alude a las costumbres de la mujer y a la paciencia como un don pero también como sinónimo de un alma pasiva, fogosa en el trabajo, en las labores diarias, en la rutina más no en la digresión contemplativa y a veces gratuita del pensamiento.
ni te bastan los excesos de la imaginación,
a todo ello prefieres el éxtasis,
poner orden en tu vida
con esas grandes manos tranquilas
y esperar.
Estos elementos en su conjunto, arrojan luces del fuerte contraste de ambos mundos, aún cuando sólo tengamos la apreciación del hombre intelectual, pues es su testimonio, es el quien nos arroja luces sobre la muchacha y su inocencia, por ende ella y todo lo que sabemos al respecto, no pasa de ser más que otra percepción hecha concepto, filtrada por medio del tamiz de un carácter marcado a fuego por la razón, y todo lo que pueda este atribuir desde su arquetípica personalidad, juiciosa y soberbia frente a una mujer, llana y simple como la muchacha de pueblo. De manera que ambos, ella que nace a nuestros ojos producto de la confesión y él que entrega el discurso, son formas esteriotipadas que Lihn como creador provee. El poeta se vale de la mente de un hombre que clasifica, define, ordena y verbaliza rebatiendo todo una y otras vez, pues dada su condición requiere de este ejercicio para su tranquilidad. Por tanto el análisis de la mujer y su eventual cosificación no es en todo caso menor, pues hasta cierto grado es un proceso de autoconocimiento. Por analogía conocemos mejor al hablante debido a las semejanzas y diferencias que expone con respecto a la que esta a su lado, pues lo que está puesto en entredicho comprende su memoria, el deseo, y expectativas en su totalidad. El intelectual se ve empujado al cuestionamiento, debe hurgar en lo más íntimo y exponer lo que el creía perdido en su persona: Bondad, aprecio al mundo y reconocimiento de la alteridad. Testimonio que no esta exento de contradicciones y excesos.
Crees, en cambio, en el hombre que yo habría sido / y en el que fui fugazmente antes de estos años amargos, (…)
La alusión a esos años agrestes y endurecidos no es casual, pues aún cuando la mujer y su presencia ataca las barreras del excesivo individualismo, las capas que separan al intelectual del mundo exterior, estas son producto de una acumulación continua y creciente, factor ineludible que se materializa en el poema a través de un despliegue de excesiva razón que hace honor al carácter del hombre, que reduccionista califica el amor de la muchacha como un simple efecto irracional e instintivo que emana de la ceguera que provoca el ideal, el respeto.
De esta manera se simplifica la comprensión del otro y su deseo, sólo se reconoce una desmedida admiración y se resta importancia a la capacidad de determinación que los juicios de ella puedan tener sobre su ser. Este hombre de intelecto no se vislumbra del todo bajo la mirada del otro y hace una disección clínica de los sentimientos, evidenciando una ruptura clave en la comunicación al limitar su rol dentro de un equilibrio emocional que procura armonizar mitigando el exceso de un yo dominante para dar paso a un nosotros. Práctica que en la participación e intercambio intersubjetivo, tiende a evitar la cosificación y asimilación de uno de los sujetos al servicio exclusivo de su par.
En este caso, la situación se polariza y el intelectual se impone, esto se percibe de modo explícito en el siguiente verso:
y no distingues entre mi miedo a la vida y mi amor a la vida / y eres, por un momento, el báculo de esta vejez prematura.(…)
La reglas cínicas que rigen el esbozo de relación a favor del hombre le permiten incluso considerarla un objeto, báculo o instrumento que sirve de sostén y apoyo a lo que el considera una vejez asumida de modo voluntario. Esta es una de las grandes contradicciones, pues atenta contra la dignidad de la mujer en tanto la persona de la muchacha y sus sentimientos se ven instrumentalizados; cumplen por momentos una función y actúan con una finalidad objetiva, como un diseño al uso, con cualidades esperadas, ponderables y que pueden ser manipuladas.
Producto de la perspicacia y experiencia del intelectual, el pensamiento de ella es sintetizado, definido y anticipado en base a prejuicios que marcan la aparente plenitud de su solipsismo. El soberbio intelectual cree anticipar con facilidad los pasos de la mujer en el arte de amar, y conceptualiza y predice los mecanismos que ella tiene para expresar su sentir y la valoración de aquel que desea.
O porque el amor te hace creer, / como si se tratara de un manojo de hierbas / en manos de una vieja curandera,/ en sus virtudes balsámicas,
En este apartado la voz esgrime producto de su carácter y excesiva confianza una afirmación que respalda su temple extremadamente lógico dominado por su falta de humanidad o lo que se entiende por esencia integra de un ser humano “adaptado y sociable” en función de conductas que demuestran empatía y tolerancia
y estas penetrada del papel del amor / como de un sabor a hierbas mágicas.
El actor principal con estas actitudes protege su condición, la costumbre de habitar su soledad, evitando ser determinado y definido por el amor de ella.
Creerás en lo que te diga, al oído, el horóscopo
en el estilo epístolar, en la lectura de las manos;
tu novela soy yo para las noches de insomnio
Otro ejemplo, de disminución se da en el análisis que lo empuja a reconocer el actuar de ella como un producto predecible, común, capaz de ser comparado con supercherías, supersticiones y santerías propias del actuar de una persona demasiado crédula que deposita su suerte en invenciones como la brujería, el horóscopo, el destino o una fe irrestricta. Estas ideas desprestigiadas y fútiles ante los ojos del intelectual, tienden a ubicarlo al parecer dentro de un nivel superior y de control.
En definitiva, al revisar y leer detenidamente el texto, encontramos variados temas y discusiones que se pueden desprender de lo que en apariencia es un sencillo y directo texto. Más allá de lo estrictamente romántico, propio de una relación tormentosa producto de las marcadas diferencias entre los componentes del idilio, el lector puede profundizar en torno al plano metafísico, erótico, psicológico del hablante, hay un tema de género importante, grandes tópicos medievales y clásicos reinterpretados y desde luego, un posible cuestionamiento antropológico a dos tipos de sociedad y tipos humanos básicos, el intelectual y la muchacha de pueblo. Estos no tienen nombre, representan a una pluralidad de seres que pueden ocupar esta ecuación que involucra además connotaciones socio-culturales, estilos de vida, formas de habla y pensamiento: El contraste entre la abstracción destructiva del pensador que va abriendo capas en su relación a fin de conocer todos los motivos, su necesidad de palabra, su esteticismo, y el rechazo de ella y la imposición de su calma, de su orden y rutina marcada por la figura de las manos en los últimos versos, con esas grandes manos tranquilas la otra mente, una de tipo operacional, motora.
Lo expuesto en esta lectura reafirma la elección del hablante y el diseño de esa voz llamada el intelectual. Se destaca además la riqueza de contenido que Lihn puede entregar a través de un contraste amoroso dejando mediante su propuesta; amplias puertas abiertas para la interpretación, pues cabe preguntarnos, ¿Qué tal si la confesión surgiera de parte de la muchacha del pueblo? Bien pudo ser la mujer la que nos diera a conocer la suerte de la relación, en cambio Lihn optó por poner el testimonio en boca de la figura masculina lo cual no es limitante, ya que aún cuando su contraparte puede llegar a ser una mera conceptualización de sus prejuicios, la ausencia de la misma no es total, la otra voz esta presente en los silencios, en las omisiones, en los contrastes y en las exageraciones de este único hablante y su cosmovisión, que somete al mundo bajo sus cuestionamientos.
Ante ese decir o encuadre de la relación que pareciese negar a la muchacha y su imagen, al reducirla a objeto del testimonio poético, brota como poderosa y afirmativa raíz, la voz femenina, presencia que con matices de natural simpleza crea en el primer recurso de la poesía y el último, con los excesos de la imaginación, al intelectual, este espera y reposa, en esas manos tranquilas.
Autor: Daniel Rojas Pachas
Publicado en Cinosargo
De un intelectual a una muchacha de pueblo
Mi falsa bondad tú eres la única en comprenderla,
porque la confundes ciega, sagazmente con lo único bueno que va quedando en mi
y no distingues entre mi miedo a la vida y mi amor a la vida
y eres, por un momento, el báculo de esta vejez prematura.
Crees, en cambio, en el hombre que yo habría sido
y en el que fui fugazmente antes de estos años amargos,
de no haber sucumbido al gusto de la derrota,
al placer y hasta la pasión de la derrota,
por lo mismo que crees en el amor
O porque el amor te hace creer,
como si se tratara de un manojo de hierbas
en manos de una vieja curandera,
en sus virtudes balsámicas,
y estas penetrada del papel del amor
como de un sabor a hierbas mágicas.
Creerás en lo que te diga, al oído, el horóscopo
en el estilo epístolar, en la lectura de las manos;
tu novela soy yo para las noches de insomnio
cuando la virginidad acostumbrada a todo
da con todo señales de impaciencia
y hay que adormecerla con un cuidado especial.
Esta distancia absurda entre tu cuerpo y el mío,
es el cauce de un sueño que une las dos orillas
colmado, por fin, bajo una tierna luz de amanecer pantanoso.
Te encontrarás en una isla conmigo,
cualquier imagen de calendario
puede ser en este momento tu hallazgo,
el primer recurso de la poesía y el último,
porque no amas las palabras
ni te bastan los excesos de la imaginación,
a todo ello prefieres el éxtasis,
poner orden en tu vida
con esas grandes manos tranquilas
y esperar.
ENRIQUE LIHN La musiquilla de las pobres esferas - 1969
sábado, 21 de febrero de 2009
Poesía de Boris Calderón
PRESIENTO DESDE EL SUEÑO LA ORACIÓN DE LAS CULEBRAS
Dioses de las sombras, huid a vuestras guaridas,
Ha nacido una orquídea en el patíbulo
En sigma, mil serpientes devoraban las estrellas
Furiosos homosexuales se ocultan en las iglesias
Y el sol se ha hundido para siempre en los volcanes
¿Sabéis acaso, príncipes abyectos,
Qué fatídica música enigma mis orgías,
Y qué cítara de infierno aviva las hogueras?
No, no lo sabéis, desventurados.
La fiesta se pudrió en vuestras ojeras
¿Qué suerte de escorpiones nos posee
Si ha caído el último fantasma
Y un planeta de oro gira en torno nuestro?
Amada, tú persignas mis carnes cada noche
Con un látigo de víboras.
Tú me embriagas con el vino que guardas en tus ojos.
Ángeles diabólicos copulan en el fuego y bailan.
¡Ay! Tus labios me maldicen, ¡oh! Siniestra.
Me amapolan tus pupilas
El lirio te diadema en piedra mi Princesa-Cobra.
En la oquedad de la noche
Sólo se oye la oración de las culebras.
Es el sueño…
ME ESPERAS EN LA NOCHE VERDE
De DORMIDOS pozos sépticos, vengo desde el fondo,
Asaltado de piojos y de lacras en la noche verde.
Tú me esperas hundida en el pantano
Con los ojos cerrados, maldiciendo.
Amarrada a mis designios.
El clamor de tu boca convulsiona las estrellas
Y se triza el cielo con tu aliento oscuro.
Soberana silenciosa
Te avasalla mi falo como un lirio de espanto,
Te doblego encima de las tumbas
Y nuestro orgasmo de murciélagos cubre el universo.
Hermosa mía, el oro de tu cabellera
Cae encima de tu frente como una paloma en el océano.
¿Hasta dónde desbordas tus corolas
En la noche aterrada?
¿Quién violenta tu tálamo de mármol?
En al alba tus manos se pueblan de pelos y de anémonas,
El odio te brota por los ojos y la boca
Y lloras de placer sobre la Biblia.
Huye, Desbocada,
Antes que el espanto ilumine nuestro crimen.
MAGNOLIAS NEGRAS
Madre, voy a hablarte de ella,
Quiero derribar el sombrío muro de tu sueño
en esta noche
Para hablarte con la voz de un ciego
Que levanta sus brazos en medio de la luz.
Porque estás conmigo en esta hora
En que un sombrío río de nomeolvides atraviesa las piedras
Y me deja en las órbitas dos cristales opacos.
-La noche se hizo paloma para cubrir la frente
de mi amada muerta-
He aquí la sombra que humedece la voz,
La angustia sorda que escarba los huesos,
Como una perra leprosa comiéndose a sus hijos.
Ya puedo caer, ahora,
He perdido las manos que buscaba, la encendida greda,
tal vez todo,
Porque miro a la muerte como a la más amada.
La encontré en un bosque de asfodelos azules
Donde hacía veinte siglos me esperaba, con sus ojos velados
Como dos alondras dormidas en un pozo.
-¡Era más hermosa que una isla de pájaros!-
La miré, me alcé iluminado sobre las piedras
Hasta sentir en la boca el tormentoso cauce de su risa
Y fue tan fría mi lámpara nocturna…
¡Ay! Te he llamado esta noche en que nada tengo y estoy solo
Como un niño muerto en un campanario abandonado.
Aquí estoy de pie sobre los cataclismos y la furia
Aullando -fiera enceguecida en los abismos-
¡Ah! Desesperado.
Y se abren, estallan mis alaridos en su corazón,
Como la carcajada de un loco en la tumba de su amante.
Te he llamado para darte todo esto… Madre,
Pero no llores, ya nada tengo y estoy solo, y hace hoy
Doscientos continentes
Que la tierra la besa y me la roba.
BAJORRELIEVE
“Me llamo Boris Calderón, aunque ahora ya no existo…”
Este soy yo. Sí, este soy yo. ¿Pero seré yo este hombre
Que parece más el fantasma de un hombre,
El fantasma mutilado de un hombre?
Recién la noche cae aquí en mi frente,
Cae hecha pedazos al fondo de mis ojos.
Alguien se despide de mí, llorando,
Se aleja. Sale desde mí con desvaído gesto,
Con actitud de suicidarse súbitamente
Envuelto en una espesa niebla.
Sin embargo, no sé quién es, no sé quién era,
No sé nada, no sé si era yo mismo, la sombra de mí,
Lo que quedó de mi sombra después que naufragó
En las aguas de mi corazón cierta noche.
Será ese espectro que a veces habla conmigo, como si fuera yo,
Como si quisiera ser yo más bien, para ser otro,
Alguien que esté lejos de sí mismo,
Otro que no pueda saber nada de mí, que esta frente a esta sombra.
Sí, eso puedo recordarlo apenas. Alguna vez,
En otra vida, o en otra muerte quizá, de tantas,
Lo contemplé trazado con gruesos caracteres en el muro:
“Me llamo Boris Calderón, aunque ahora ya no existo…”
¿Y qué es esto, qué significa todo esto, qué importa esto,
Me pregunto, si el hombre anda a tientas maldiciendo,
Llorando fatalmente en busca de sí mismo?
Nadie me vio llorar en medio de la turba entonces,
¿Quién osaría decir, que sabe si he blasfemado entonces,
Si soy el hereje santo, el creyente condenado,
O ese a quién han desterrado del cielo por creer en Dios?
Porque nadie se asomó a este abismo que llevo en mi interior
Como la marca a fuego lento y doloroso, el animal
Cuyos trozos se reparten los cuatreros antes de matarlo.
Todos aquellos que pasaron a mi lado sin reconocerme,
Sin mirarme siquiera, para saber quien era,
Me robaron de las manos un poco de alegría, todos
Se llevaron algo de la riqueza que había en mí para ella
Y la tiraron luego como un vaso de sangre descompuesta.
Por eso ya no puedo darles nada, a ti mujer, a ellos,
Que no sea dolor, que no sea tristeza o soledad,
Vestigios de este hombre que soy yo, que era yo,
De este hombre que pude ser yo algún día
Si hubieras tú llegado en ese tiempo.
Pero nadie estuvo cerca de mío, si no fue para herirme,
Para arrancarme alguna flor que para ti guardaba.
Ahora todos me huyen, me evitan, se apartan, entre sí,
Como de la peste.
La noche cae, cae la noche, palidece, envuelve,
Pero no sé quién soy, quién era, quien no llegaré a ser,
Si alguna vez lloraba sobre tu pecho a solas,
Cuando no tuve ni una flor para ofrecerte.
viernes, 20 de febrero de 2009
Picnic en el Central Park poesía de Leo Lobos

Acusamos recibo de la obra Picnic en el Central Park del poeta, ensayista, artista visual y traductor Leo Lobos. De su poemario publicamos como primicia una selección de textos e ilustraciones de su autoría. Más información del autor en: www.leolobos.blogspot.com
Picnic en el Central Park
- poesía -
Leo Lobos
Jazz on the park
Leemos el diario en Jazz on the Park (el hotel donde nos hemos mudado), me siento encerrado.
Nos han invitado al concierto de Peter Salett, y es sin duda una buena idea para salir de aquí al paso del estado en el que nos encontramos. Un taxi móvil nos lleva al Club que está prácticamente copado, entramos sin dificultad con la ayuda de los ángeles custodios en medio de luces cegadoras, tomamos bebidas blancas, escuchamos con atención mientras hermosas mujeres rubias son
mecidas por la música.
New York, Estados Unidos, 1999.
Urban Night life
Salimos de ahí disparados a seguir girando
por el lado oscuro de la ciudad
un grupo de rastas fuma en las afueras
de un local nocturno donde esta noche toca un demonio,
quiero irme, aunque el aroma de tranquilidad que aquí se respira me retiene, comemos verduras que ellos venden bajo el pórtico de un rascacielos donde nos refugiamos de la lluvia. Uno de ellos recorta fotografías de revistas y pinta los marcos donde las expone sobre un pedestal - maleta, otro, dibuja en un enorme block a grandes trazos innumerables imágenes difusas.
Quemamos la antigua imagen que teníamos de ellos y de paso
las nuestras se hacen cenizas
que el viento
lleva.
New York, Estados Unidos, 1999.
Tres mujeres, un piano, un gato
y una tormenta.
A Alexandra Keim.
Es difícil ser un pájaro
y volar contra la tormenta sobre
la cicatriz de la Tierra
mejor es como un gato estar
siempre atento a las brasas
cerca de la chimenea
y escuchar
siempre atento escuchar
a tres lenguas diferentes hablar
un idioma a la vez fascinante
a la vez misterioso y conocido
oír e ir en su música
en sus luces y propias
y universales sombras
fotografiar
por tan solo un segundo
fotografiar con la mirada sus perfiles
de ser posible
flotar
dentro
de la sala
como
un pájaro
en
la
tormenta
Marnay-sur-Seine, Francia, 2002.
Drie vrouwen, een piano, een kat en een storm
voor Alexandra Keim.
Het is moeilijk om een vogel te zijn
en tegen de storm in over het litteken
van de Aarde te vliegen
beter is het om als een kat altijd
bedacht te zijn op de gloeiende kolen
dicht bij de schouw
en om te luisteren
altijd bedachtzaam te luisteren
naar drie verschillende talen die
een taal spreken die terzelfder tijd boeiend
terzelfder tijd mysterieus en gekend is
om te horen en te lopen in hun muziek
in hun klaartes en eigen
en universele schaduwen
om te fotograferen
slechts gedurende een seconde
met de blik hun profielen te fotograferen
indien mogelijk
te drijven
binnen
in de kamer
gelijk
een vogel
in
de
storm
Traductor – vertaling: Fa Claes.
Rijmenam, Bélgica, 2008.
Árboles
Los árboles serán barcos
casas navegantes
papeles
que llevarán
letra muerta impresa
sobre sí
océanos
nubes poderosas
lluvias eléctricas
tierra
árboles
serán
Castro, Isla de Chiloé, Chile, 1998.
Una Visita al Zoológico Fantasma
"Libre de la enfermedad aun en medio de la enfermedad"
Yagyu Munenori
He visto tanta mierda de perro
en las calles de París que debo
caminar con cuidado en la noche
es cuando me parece entonces
escuchar a niños y niñas fantasmas
reír en la fila a la entrada del
zoológico que para ellos aquí se levanta:
un desfile de elefantes blancos cruza
la plaza del Louvre haciendo
malabares con obras de arte y restos
de arqueologías extraterrestres, jirafas
corren por los Campos Elíseos comiendo
las luces navideñas que crecen en
sus árboles, ballenas, delfines,
patos salvajes nadan por el Sena
tragando turistas desprevenidos
que encienden flashes en sus narices
leones copulan hambrientos
sobre los tejados como reliquias
de cristal de una ciudad inminente...
Hipopótamos ebrios se atascan en sus
calles serpenteantes, en sus arcos triunfales,
en su torre famosa...
Galeristas confusos
corren tras caballos libres de
carrusel que llevan grabada una estrella
de oro en su flanco...
Bandadas de aves tropicales cubren la luna
de plumas de plástico que
osos vestidos a la moda soplan
con ventiladores nucleares desde
globos que intermitentes suben
y bajan por escaleras invisibles
que aguilas ciegas traen
desde Nôtre-Dame...
Campanas-nubes cargadas de
perfumes humanos llueven
al final de esta noche sobre
el zoológico de plasma y todo
vuelve en los ojos de un gato
sabiamente
a ser luz solar
y París
es
otro día.
París, Francia, 2002 - Cerquilho, São Paulo, Brasil, 2003.
Perdidos en La Habana
Se puede ver a lo largo de Cuba verdes
o rojos o amarillos descascarándose con el
agua y el sol, verdaderos paisajes de estos
tiempos de guerra
Después de tres botellas de ron
ella lloraba en el lobby
del Capri, mientras le leía poemas que no eran míos,
Hablaba de las playas a las que llegó
en motocicleta, cuando aún el sol brillaba
los cubanos son niños que lo miran todo decía
Otro él, aparece desde el centro del salón y necesito
más de un segundo para
reconocerle
me acerco y me cuenta de mujeres, palacios de salsa,
de bailes mágicos
no hay, pienso
no existe una isla
sin orillas...
No quiero habanos
no tengo dólares
mejor será
desaparecer antes que la noche
El Vedado, La Habana, Cuba, 1995.
El canal pasará
Como el Ecuador
bajo nuestros pies descalzos
a la salida del sol
entre una y otra costa
volarás
como si no volaras
como
si no salieras
de aquí
Olvidarás
porque olvidar
es también
maravilloso
Santiago de Chile, 1995.
Dar vueltas por la jaula de los meridianos
A Blaise Cendrars (1887-1961).
Parece ser la razón
el fondo del corazón esta lejos
de aquí
y el caminar
y el móvil
y el avión
tienen un mismo horizonte
Santiago de Chile, 1997.

Sal y toros
La vida esta llena de sonido y furia
todos los abortos de esta época son polvo centellante
son escudos familiares tejidos con alambre de púa
una búsqueda espiritual
una interrogación indefinidamente postergada
Debilidad y escritura
Dirijo en la vía expresa
asisto al noticiario en la televisión colorida
respiro todos los días aire poluido
Oh astro dios de la felicidad
dónde
en cuál de las 12 lunas que se suceden
en el cielo esta el auxilio
la sal
los toros de la Plaza de Pamplona
Santiago de Chile, 2005.
Un dolor que no perdona
Alabada seas santa muerte, porque sin tu ayuda la humanidad no podría liberarse de la soberbia. Alabada seas santa muerte, porque tu divina belleza es el premio que dios da a los justos.
La manzana The Beatles
da vueltas y vueltas
en el equipo lector
de música digital
En tanto
La libélula
parece que todo lo silenciara
con su soberbia terrestre
La lealtad tiene un corazón tranquilo
y el helicóptero funerario
parece
alejar para siempre de este mundo
un
dolor
que
no
perdona
Puente Alto, Chile, 2007.
William Burroughs
Los poetas nos esfumaremos en anocheceres de luciérnagas
viviremos en una luz al final del último y mayor de los sueños humanos
Igual que los marinos del viejo continente vislumbraron una tierra redonda
Los peregrinos soñamos relámpagos de regiones más allá de la muerte
Abiertas a todo el que este dispuesto a dar un paso hacia lo desconocido
Como del agua a la tierra
De la palabra al silencio
Del tiempo al espacio
Nos haremos menos materiales
En eso consiste el arte con los ojos bien abiertos
Y aportar al desarrollo de los órganos necesarios para la vida en el espacio
Que peligroso es vivir amigo mío
Pocos sobreviven
Pero no rehuiremos el peligro cuando tenemos
un universo por ganar y nada por perder
Puente Alto, Chile, 2007.
Leo Lobos
(Santiago de Chile, 1966)
Poeta, ensayista, traductor y artista visual. Laureado UNESCO-Aschberg de Literatura 2002. Realiza una residencia creativa en CAMAC, Centre d´Art Marnay Art Center en Marnay-sur-Seine, Francia los años 2002-2003 con apoyo Fondo Internacional para la Cultura y la Fundación francesa Frank Ténot. Ha realizado exposiciones de sus dibujos, pinturas y una residencia creativa los años 2004-2005 en el centro de cultura Jardim das Artes en Cerquillo, SP, Brasil. Ha publicado entre otros: Cartas de más abajo (1992), +Poesía (1995), Perdidos en La Habana y otros poemas (1996), Ángeles eléctricos (1997), Camino a Copa de Oro (1998), Turbosílabas. Poesía Reunida 1986-2003 (2003), Un sin nombre (2005), Nieve (2006), Vía Regia (2007), No permitas que el paisaje este triste (2007). Sus ensayos, dibujos y poemas han sido publicados en revistas y antologías en Chile, Argentina, Perú, Brasil, Cuba, Estados Unidos, México, España, Portugal, Francia y Alemania. Como traductor desde el portugués ha realizado versiones en castellano de autores como Roberto Piva, Hilda Hilst, Claudio Willer, Tanussi Cardoso, Helena Ortiz, José Castelo entre otros. Sus dibujos, poemas visuales y pinturas forman parte de colecciones privadas y publicas en Chile, México, Estados Unidos, Brasil, España y Francia. El 2003 recibe la beca artística del Fondo Nacional de la Cultura y las Artes del Ministerio de Educación de Chile y el 2008 la beca de creación para escritores profesionales del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile. Su obra ha sido traducida parcialmente al portugués, inglés, francés y holandés.
E.mail: tallerleolobos@yahoo.com
Publicado originalmente en Cinosargo
miércoles, 18 de febrero de 2009
Estrenamos el noveno número de Cinosargo edición VIII de Enero del 2009
Estrenamos el noveno número de Cinosargo edición VIII de Enero del 2009
Editorial
Hemos traspasado el umbral del 2008 listos a empezar este nuevo año con enorme agrado y mucha fuerza, los importantes logros en cuanto a los proyectos y metas que nos hemos propuesto, son un constante aliciente, pues no sólo hemos consolidado un equipo redactor bastante comprometido y de calidad en Revista Cinosargo sino que las otras líneas de publicación de nuestro creciente sello:
Como parte indispensable de todo el quehacer emprendido hace 8 meses como Revista en línea y desde hace cinco años como grupo literario, nos vemos impelidos a dar pie a esta presente y prometedora etapa renovando nuestro material principal, la publicación mensual de nuestra revista. Es por eso que la presente edición de Cinosargo, correspondiente al mes de Enero (número VIII) cuenta con una edición de enorme calidad que supera por lejos nuestro antiguo formato de folletín (al cual tenemos mucho aprecio pero que sentimos es momento de superar) Para nuestros fieles lectores el cambio salta a la vista, la calidad en los contenidos se mantiene pero la compañía que el dinámico formato actual provee, es invaluable para un espacio que promete mes a mes y año a año, seguir creciendo por la pasión única que tenemos hacia la literatura y el arte.
Cinosargo tiene la palabra!!!!!!!!!
Daniel Rojas Pachas
17/02/09




