domingo, 30 de diciembre de 2012

2° Concurso Literario Manuel Rojas: palabras del roto sudaca


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2° Concurso Literario Manuel Rojas, "palabras del roto sudaca"


Invitamos a todos los vecinos y vecinas de Santiago y la Región Metropolitana, a participar en la segunda versión del Concurso Literario Manuel Rojas "Palabras del Roto Sudaca".

Esta iniciativa del Centro Cultural Manuel Rojas junto a Letras de Yungay, se enmarca en la ya tradicional celebración del Festival del Roto del Barrio Yungay. Está destinada a todos los habitantes de la REGIÓN METROPOLITANA que compartan el cariño por la vida de barrio, que deseen y promuevan una forma de habitar la ciudad más humana y solidaria, donde la integración y la diversidad sean un valor fundamental. Esta iniciativa es entonces, una invitación a todos quienes compartan el ánimo de trabajar por ello, desde las organizaciones barriales, desde la educación popular, desde el rescate de la memoria y el patrimonio, o desde la creación artística, la literatura social, la conciencia crítica.

Este concurso no discrimina a nacidos en Chile o en cualquier otro país. El Barrio Yungay, con su histórica Plaza del Roto, alberga y acoge hoy a miles de ciudadanos de todo el mundo, pero principalmente de nuestra Sudamérica. Es por eso que esta nueva convocatoria se realiza bajo ése concepto de hermandad y convivencia. El Roto Chileno, es ahora, un Roto Sudaca. Y a recoger esa palabra es el llamado.

Bases completas en


1. Pueden participar todas las personas que vivan dentro de la REGIÓN METROPOLITANA, acreditándolo a través de la entrega de los siguientes datos: teléfono fijo y domicilio.

2. Las obras participantes deberán totalmente inéditas, no habiendo sido dadas a conocer ni a través del papel ni a través de soportes digitales o audiovisuales.

3. Cada participante podrá participar en sólo una de las categorías (es decir en cuento o en poesía), las que se denominarán, según la edad del participante, de la siguiente manera:

“Mejor que el vino” – categoría adultos (+ de 30 años)
poesía
cuento

“Hijo de Ladrón” – categoría adultos-jóvenes (de 20 a 30 años)
poesía
cuento

“El vaso de leche” – categoría jóvenes (- de 20 años)
poesía
cuento

4. Los concursantes en CATEGORÍA POESÍA deberán entregar un poema o conjunto de poemas de máximo 5 páginas, en hoja tamaño carta, letra tamaño 12, a doble espacio.

5. Los concursantes en CATEGORÍA CUENTO deberán presentar un relato de máximo 5 páginas, en hoja tamaño carta, letra tamaño 12, a doble espacio.

6. El plazo para recibir obras cierra el VIERNES 4 de Enero del 2013, a las 19:00 hrs. No se recibirán proyectos fuera de plazo.

7. Los postulantes deben enviar sus obras por email (al correo centroculturalmanuelrojas@gmail.com), siguiendo el siguiente formato:

- Asunto: 1er CONCURSO LITERARIO MANUEL ROJAS
- Mensaje: indicar si participa en cuento o en poesía, y detallar los datos personales (nombre, RUT, edad, dirección y teléfono)

- Como documento adjunto: la obra que presenta al concurso


8. Se premiará 1 autor por categoría. Es decir se entregarán 6 premios.

9. El premio consistirá en la entrega de diplomas además de un baúl de libros para cada premiado.

10. Las obras y autores premiados se darán a conocer en el evento a realizarse el 19 y 20 de enero de 2013, en el marco de la Celebración de la "Fiesta del Roto Chileno, Roto Sudaca".

11. Todas las obra en concurso serán publicadas en este mismo blog


domingo, 16 de diciembre de 2012

EL PESO DE LAS NOCHES QUE LLORAMOS




EL PESO DE LAS NOCHES QUE LLORAMOS

Sobre Al Pacino estuvo en Malloco, de Victor Hugo Ortega

Por Mario Guajardo*




La ciudad nos hace daño, pero también nos acaricia. Nos forma y deforma a nosotros, sus habitantes, todos los días. No existe el amor, el cariño, el dolor ni el resentimiento entre nosotros sino dentro de un espacio-tiempo que cobija esas experiencias.

De la continuidad entre los sujetos y la ciudad, Al Pacino estuvo en Malloco nos entrega una serie de ejemplos y una o dos lecciones. El núcleo de este conjunto de relatos se encuentra en “El constante movimiento”.  Su título da cuenta de una filosofía práctica, una “forma de ganar tiempo, espacio y acción” en la ciudad, el rechazo al estatismo de las creencias, de la normalidad. Los personajes formados por la ciudad buscan responder con “una actitud aventurera, que convertía cada momento muerto en un episodio particular”. A nadie se le escapa que justamente esa es la lógica de lo mejor y peor de la modernidad, del capitalismo tardío y sus ciudades construidas para concentrar el trabajo. La publicidad nos hace creer que todo puede revestirse de aventura, que cualquiera de nosotros puede ser un aventurero, que hasta ganarse la vida puede ser una aventura. Los personajes de este relato buscan enfrentarse al mundo llevando al límite esta filosofía de la honestidad. Ya lo dice el prologuista del libro, Marcelo Morales, al hablar de la honestidad de los personajes que transitan los cuentos: “Es la honestidad del perdedor, consciente y orgulloso de serlo”.

Esa honestidad es una pregunta constante en todos los relatos: ¿Qué une y/o qué separa a las personas? Pregunta que a su vez toma distintas formas. En “La noche” el narrador nos lleva de la mano a preguntarnos sobre por qué alguien con la vida aparentemente resuelta se pasea de trasnoche por las calles. Al igual que ocurre entre cualquier provincia y capital del mundo, los relatos “Rafa Rivera…” e “Hilo marengo” (único relato fantástico, donde no por casualidad Ortega construye un agujero de gusano entre dos basureros de ambas ciudades) preguntan por la distancia entre Malloco (o Valparaíso) y Santiago, y entre ésta y Buenos Aires, o entre la periferia latinoamericana en relación al primer mundo nórdico. Todos somos (o podemos ser) provincianos.

El cuento que da nombre al libro y “El mundo sin Brando” se preguntan por el rol del cine y los medios masivos más allá de lo estrictamente sociológico (el cine como inconsciente colectivo de Occidente, al decir de Tomás Harris) sino en el centro mismo de la vida cotidiana (por ejemplo, “La camiseta del Chila”), donde las narrativas cinematográficas (televisivas, deportivas) se funden y (trans)forman la experiencia de los personajes, devolviéndoles su carácter humano y personal a íconos de los medios masivos, llamando “guataca” a Marlon Brando, o haciendo que Al Pacino opine sobre fútbol.

Todos los cuentos que nos presenta Ortega configuran esa actitud aventurera como una nueva forma de narrar y vivir el contenido ya prescrito de la ciudad. No es la aventura sino la actitud que le da origen: capaz de redimir la distancia entre quien bebe café búlgaro y el sexismo del café con piernas, a las madres prostitutas, a los agujeros inexplicables y los accidentes, la prisa, el resentimiento de quien prefiere el extranjero a las miserias e imposibilidades del país natal; las caricias, en fin, capaces de sacudirnos el peso de todas las noches que lloramos.

Al Pacino estuvo en Malloco

 Autor: Víctor Hugo Ortega C.

 Autoedición

 Páginas: 124

 A la venta a través de: alpacinoestuvoenmalloco@gmail.com

*Mario Guajardo Vergara (1985). Licenciado y Magíster en Literatura por la Universidad de Chile. Se desempeña como profesor de Enseñanza Media en Estación Central y profesor ayudante en el Propedéutico de la Universidad de Santiago. Sus investigaciones se centran en literatura latinoamericana contemporánea, particularmente la obra de Roberto Bolaño.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La poesía y el crítico [por por Alejandro Lavquén]





La poesía y el crítico
por Alejandro Lavquén
Artículo publicado el 05/10/2009

Ignacio Valente, sacerdote, poeta y crítico literario de El Mercurio, aprovechando el comentario que hace del libro Canciones oficiales (Ediciones U. Diego Portales) del poeta José Ángel Cuevas, cuela la siguiente frase: “Cuevas es uno de los pocos poetas chilenos que, después de Zurita, Hahn y Maquieira, pueden ser leídos con interés (consuelo de tontos: la escasez de vates nuevos desde 1960 o 70 en adelante es un fenómeno casi mundial; no estamos en ningún siglo de oro)”.
Afirmaciones como éstas son las que pervierten, en el público lector, cualquier imaginario sobre la poesía chilena actual, incluso sobre poesía de otras naciones, pues Valente universaliza su razonamiento acerca de “la escasez de vates nuevos”, entiéndase mayores, que es “casi mundial”. Antes de continuar, valga una aclaración: nuestra intención, en este artículo, no es centrarnos en el libro de Pepe Cuevas, sino que en Valente, el crítico literario.
Ignacio Valente, tras el golpe militar de 1973, hegemonizó la crítica literaria a través de El Mercurio, el diario de mayor circulación e influencia en Chile. Lo mismo había hecho el crítico literario Alone, durante décadas, en La Nación y posteriormente en El Mercurio. Esto significó que dictaran e impusieran un canon literario a su amaño, desde donde levantaban o dejaban caer a los escritores. Y aunque debemos reconocer que toda crítica de arte no es neutral, no por eso tenemos que dejar de exigir que sea verdadera. Entendiendo por verdadero la no distorsión antojadiza de cuestiones concretas y demostrables, en este caso respecto a publicaciones literarias de calidad, sostenidas o desarrolladas en el tiempo y que para Valente no existen. Salvo dos o tres cosas donde seguramente ha percibido que mete la cola el espíritu santo o cree descubrir algún indicio de novedad ontológica evangelizadora.
El juicio de Valente, que citamos al comienzo, es sin duda un sofisma, una sentencia artificiosa y ajena a la realidad. En Chile y en el mundo, durante los años referidos por él como estériles de genio, sí se han escrito libros con excelentes poemas. No es culpa nuestra que Valente los desconozca en su inmensa mayoría. Y si bien podría usarse como excusa la falta de difusión de los libros de poemas, lo más probable es que a Valente no le interese -y nunca le haya interesado- indagar prolijamente en qué se ha escrito “desde 1960 o 70 en adelante” y qué se escribe hoy.
Preguntas: ¿Cuál es la ideología desde donde ejerce la crítica Ignacio Valente? ¿A quiénes van dirigidos sus comentarios? Respuestas: Valente realiza sus críticas desde la ideología del poder, con conceptos metafísicos y estéticos que pretenden elevar a la categoría de evangelios ciertas obras literarias que seguramente considera de interés académico y buen gusto social. Por otro lado, no escapa al síndrome de la comparación aldeana: “no estamos en ningún siglo de oro”, refiriéndose obviamente al Siglo de Oro español. Afirmación colonial y pelucona ¿Por qué tener que comparar siempre con los acontecimientos, literarios en este caso, de los países conquistadores? ¿Acaso la poesía llegó a América con Colón? Por supuesto que no, existe una poesía precolombina, desde Alaska a Tierra del Fuego, riquísima en imágenes y valores, así como existió y existe en los pueblos africanos, árabes, de Asia y Oceanía. Estas poéticas jamás serán tomadas como referencia por críticos como Valente, pues sus expresiones van dirigidas a las clases dominantes: oligárquicas, siúticas y esnobistas que se deslumbran cuando oyen hablar a críticos y académicos de los poetas elegidos de los dioses. Lamentablemente, otro tanto ocurre en la comunidad literaria, donde muchísimos de los poetas más recientes se tragan los voladores de luces, en su forma de estereotipos poéticos, como si fueran hamburguesas del MacDonald’s.
En el caso del libro de Cuevas, Valente lo alaba y lo golpea, pero más lo golpea, pues reconociendo méritos en el autor su ideología reaccionaria lo incita a golpearlo, comparándolo tácitamente con próceres literario anteriores, a los que Cuevas nunca podría alcanzar y menos superar. Es ése el mensaje subliminal de Valente. Pero tales próceres literarios han sido erigidos como próceres sólo gracias a la manipulación académica que dicta los cánones, obviamente con la complicidad de críticos del estilo de Ignacio Valente o Harold Blum (entre los extranjeros). No me cabe duda que en Chile tenemos, actualmente, poetas tan significativos como los próceres. La mala poesía que existe, porque es cierto que la hay, se debe justamente a las patrañas que han divulgado críticos como Valente y Blum, pues cantidad de poetas no inteligentes y educados en la desmemoria y vanidad, sólo ansían parecerse, aunque sea en un poro, a los vates impuestos por la crítica, sobre todo europeos. Es decir, parecerse en la manera de escribir a poetas pertenecientes a la cultura de los países conquistadores. Pero el producto final sólo resulta un pastiche burdo.
En el caso de Chile, la crítica ha tratado de imponer como referentes canónigos a Neruda, Parra, Rojas, Martínez, Lira, Teillier y Lihn, principalmente. Pues bien, podría nombrar una docena de poetas nacidos después del cincuenta y cinco que no les van en zaga a éstos. Ni en Chile, ni en el mundo, existen los poetas canónigos, sólo existen los buenos o los malos poetas. Y los nombres recién citados son eso: buenos poetas, tal como los tantos que hoy existen, sobre el planeta Tierra, sin necesidad de estar encasillados en Siglos de Oro, Generaciones Pop o Pap, Novisisísimas y tantos inventos más que andan circulando por ahí como una religión de la cual todos –lectores y escritores- deben ser acólitos.

martes, 4 de diciembre de 2012

La escritura como cine B o como ese voyeur justificado.






La escritura como cine B o como ese voyeur justificado.

Sobre Cero Glamour de Markos Quisbert

(La liga de la justicia ediciones, 2011).



Por Pablo Lacroix



Escribir sobre lo no escrito, lo que no está dicho o lo que simplemente a nadie le importa. Representar escenas obscenas, morbosas, mundos fálicamente asquerosos, estilos de vida que succionan con rabia la teta deforme y arenosa de lo cotidiano. Escribir sobre lo no importante, escribir simplemente, para que importe cuando esté escrito. Al parecer faltaba una pluma norteña que triturara el papel con aquellos ecosistemas cuyo líquido amniótico es el tedio, biósferas que siempre han existido, pero que no existían como libro.

Markos Quisbert en Cero Glamour le da existencia a estos mundos con un manejo poético interesante, planteando en este libro los conflictos más obscuros y flemáticos de la sociedad actual, utilizando una lengua que ni tan poética ni tan retórica, cae a ratos en la prosa y el microcuento, dando a personajes como el mendigo, el borracho, el juvenil pornofílico, la vieja del barrio, el travesti, roles protagónicos en la conformación de un contexto cuya esencia, lo precario, se intensifica hasta sopesar los planos del hastío.

Dos tipos se reúnen en una ex estación de ferrocarril, ansiosos, después del trabajo. Le agarra su pene con desesperación y se lo chupa, lo chupa “con lágrimas en los anteojos” (pág. 60). En muchas ocasiones la voz asume cualidades omniscientes, como si fuese un narrador en vez de una voz poética. En muchas ocasiones, el trabajo de Quisbert parece una narrativa fragmentada, una episódica secuencia abrupta, cuyo hilo conductor sería la tónica patética, casi un slpeen Baudeleriano, una bilis negra que recorre y une cada página, una cámara silenciosa que trabaja para el cine B. Markos representa en este libro una fase y condición de la gama social chilena que no es siempre representada y la pregunta es por qué. Por qué un sujeto como Markos Quisbert, un ariqueño de 32 años decide representar y apreciar la vida del mendigo o del homosexual que observa porno. Por qué decide trabajar el amor y el desamor desde el asco, por qué incrustar palabras en inglés en sus titulares, por qué hablar de la webcam y el morbo-voyeur. La pregunta es por qué,  o más bien la pregunta es ¿por qué no?

Todos somos una piedra mohosa en el prostíbulo que ilumina con sus tubos de neón la palabra vida. Todos somos lame vergas de la condición social. Eso es los que nos dice al oído, levemente, la obra de Markos Quisbert. Porque eso es lo que somos, unos voyeristas de la vida ajena, unos faroles (que se juran Atalayas) que iluminan lo pueril del otro, lo lascivo, lo desagradable, lo bizarro. Lo iluminan, sí, lo iluminan por el simple morbo y porque simplemente nos gusta incursionar la otra vida ¿Por qué escribir sobre esto entonces? Porque habla concretamente de nuestra condición y nos dice, con una patada bien fuerte en el culo, lo desagradable que somos. Nos dice, con la punta del zapato metida en el trasero, que somos parte de una película típica del Cine B, película que por lógica, es cero glamour.


Uno de ellos se masturba,

El otro come papas fritas y pollo:

Ambos son hombres solitarios,

Sin trabajo, mujer o hijos,

Sin padres ni tribus urbana;

 Admiran a Ron Jeremy, a Jhon Holmes,

Charlas, se pajean,

Analizan las actuaciones de los actores.

Corrigen las escenas de sus propios cuerpos (Pág. 26).

lunes, 26 de noviembre de 2012

Weichapeyuchi ül: cantos de guerrero, algo más que aire vibrando [por Carlos Henrickson]




Weichapeyuchi ül: cantos de guerrero, algo más que aire vibrando

La poesía mapuche ha tenido un mal destino en la jerarquización improvisada y oculta (mas no por eso menos efectiva) que se efectúa continuamente en la historia de nuestra literatura. La justificación para su existencia fue el rescate etnográfico o histórico, hasta que se fue haciendo útil para ciertos sectores de la vida política o cultural chilena que permitieron, en la medida de la adecuación a sus fines respectivos, que fuera apareciendo una posible contemporaneidad de la poesía mapuche: precisamente en la misma medida en que las incipientes agrupaciones mapuche iban pasando a ser permitidas y el mapuche mismo iba dejando de ser visto por la sociedad como el bárbaro odioso e irracional que las instituciones chilenas retrataban, desde el Gobierno y las Fuerzas Armadas hasta la Academia y la educación al nivel más primario. Hasta hoy podemos ver repetidos cada uno de estos momentos en el presente: al menos tanto el menosprecio antimapuche, como el uso de la cultura mapuche para fines políticos en todo el abanico de la política chilena son expresiones cotidianas en nuestra vida social y cultural.
Es preciso tener esto en cuenta al leer Weichapeyuchi ül: cantos de guerrero. Antología de poesía política mapuche (Santiago: LOM, 2012) de Paulo Huirimilla (Calbuco, 1973), para saber que el desarrollo de poéticas propias por parte de los mapuche no ha sido ni siquiera en apariencia un camino natural y armonioso –como aparentan falazmente ser los desarrollos de las literaturas nacionales en el no asumido mestizaje latinoamericano-; la posibilidad de una poética mapuche siempre ha estado envuelta en lo que desde acá llamamos política (y no tenemos otro modo de llamarle, ya que es la única forma en que desde Chile podemos ver la apelación primordial que está detrás de la lucha mapuche). Lo mapuche no deja de revelar, desde la más inocente referencia etnográfica, un desafío a un aun virtual y no construido ethos chileno, y es inevitable que esta apelación implique en sí misma una subversión política en el campo literario de nuestro país. Sin embargo, también en sí misma reclama su lectura como parte en tal campo literario.
Huirimilla es absolutamente consciente de esto, y por ello titula así esta selección, que se sabe en un riesgo crítico. A través del libro, podemos ver una efectiva continuidad de fondo entre las dos secciones del libro (Weichapeyuchi: ül: cantos de guerrero, y Poetas mapuche contemporáneos), que sería mucho más notoria y confirmada si se hubiese adjuntado notas biobibliográficas (se nos pierde, por ejemplo, la relevancia histórica de algunos de los autores de la primera parte, y que Hernán Deibe no constituye un autor, sino un recopilador de textos). No obstante tal continuidad, la selección es notable al mostrarnos una amplia variedad de poéticas, que desmienten de plano una lectura simplista y reduccionista: en este sentido, si era uno de los objetivos de Huirimilla, está absolutamente cumplido el mostrar a la poesía mapuche como una presencia compleja y, como tal, un desafío en sí misma al sistema literario chileno.
Resulta particularmente interesante que Huirimilla sea uno de los primeros en presentar de forma expresa la continuidad que, de fondo, representa la irrupción en los últimos años de una poética mapuche urbana que es capaz de usar procedimientos que expresan una situación crítica ante la asimilación de la cultura de masas y la constitución de subculturas en la marginalidad (es el caso de David Aniñir o Tamy Meulén), con la aspiración a constituirse con poderes plenos dentro del campo literario chileno, que constituyó el momento inmediatamente anterior (con nombres de tan segura mano como Bernardo Colipán, Jaime Huenún o el mismo autor de la selección). La relectura de la historia, propia y ajena, es lejos el índice más interesante de la selección; no obstante en ella estén representadas también vertientes más ingenuas dentro de la tradición de la poesía combativa. 
Weichapeyuchi ül es, sin duda, un hito, y su mayor virtud puede ser dejarnos a la espera de lo que pueda decirnos la poesía mapuche en los tiempos que corren. En un momento en que a los chilenos se nos olvidó la sociabilidad más básica y la palabra sólo sirve para expresar su propia inutilidad, Huirimilla nos recuerda que -a veces- la poesía es más que aire vibrando.                   


Carlos Henrickson




domingo, 18 de noviembre de 2012

Segundo Concurso Literario Cinosargo Revista Game Over: del 31 de octubre al 5 de diciembre



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Segundo Concurso Literario Cinosargo “Revista Game Over“
“del 31 de octubre al 5 de diciembre”
www.cinosargo.com

DESCARGAR BASES EN PDF

Cinosargo Ediciones y su comité editorial convocan al Segundo Certamen Literario “Game Over” de relato breve en castellano, dotado con un premio de publicación en la Antología de narrativa sobre el videojuego.

El concurso “Game Over“ se realizó con éxito durante el año 2011-2012, dando lugar a la publicación homónima que tuvo como ganadores a:

Primeros lugares
Primer lugar: UN TÉ VESPERTINO - LUIS CERMEÑO / ANDRÉS FELIPE ESCOVAR (COLOMBIA)
Segundo lugar: LA GRIETA - IVÁN HUMANES BESPÍN (BARCELONA-ESPAÑA)
Tercer lugar: CUESTIONARIO 3D - CARLOS RODRIGO MAIDA AVALOS (EL SALVADOR)

Menciones honrosas
Primera mención GLITCH - CARLOS ALEJANDRO CALLES GUERRA (MÉXICO)
Segunda mención IWATANI DESDE EL INFIERNO - ANDRÉS BERMÚDEZ LÓPEZ (SEVILLA-ESPAÑA)



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PORTADA GAME OVER – PRIMERA EDICIÓN

La primera edición de la revista ha tenido difusión internacional y este segundo número no pretende ser la excepción. Los ganadores del certamen, serán dados a conocer el 10 de enero del 2013 y la revista será publicada durante el periodo de febrero - marzo del mismo año.

Podrán participar todas las personas que lo deseen, con un relato en español. Los relatos en esta ocasión, deberán tener como tema “el videojuego y su vinculación con el western, en sus variantes steampunk, opera espacial, spaghetti o la atmósfera enrarecida que proveen los cazarecompensas". Los textos deben ser originales e inéditos y podrán ser enviados desde el 31 de octubre hasta el 5 de diciembre del 2012 vía mail a cinosargoediciones@hotmail.com

Un jurado especializado que será dado a conocer el 10 de enero, entregará el fallo otorgando tres primeros lugares y dos menciones honrosas que formarán parte de la segunda edición, de la Antología de narrativa sobre el videojuego “Game Over“ que Cinosargo presentará a partir del 2013 en diversas instancias literarias internacionales.

Toda la información de este concurso y la trayectoria de Cinosargo Ediciones y su Revista, la pueden encontrar en www.cinosargo.com y www.cinosargo.cl

Toda duda relativa a las presentes bases deberá enviarse a cinosargoediciones@hotmail.com con asunto: “consulta segundo concurso Game Over”


DETALLES TÉCNICOS DEL CONCURSO

-Para trabajos inéditos en prosa
- Género: cuento.
- Idioma: español
- Tema: Videojuegos y western en todas sus manifestaciones
- Extensión máxima: 4 páginas, formato A4, tipo de letra Times New Roman tamaño 14, a espacio sencillo, margen: 2 cm x 2 cm x 2 cm x 2 cm.

Envío del trabajo: enviar vía e-mail (sin datos del remitente, con asunto “concurso literario Cinosargo Game Over”) a cinosargoediciones@hotmail.com 2 archivos anexos en formato Word: el primero con el cuento (no olvidar colocar el pseudónimo) y el segundo con los datos personales (pseudónimo, nombres y apellidos, dirección electrónica, dirección postal, teléfono y corto curriculum vitae).

- Fecha límite para el envío de los trabajos: 5 de diciembre del 2012.

PREMIOS:

El premio del Segundo Concurso Literario Cinosargo “Game Over“ consiste en la publicación de los tres primeros lugares y las dos menciones honrosas dentro del libro impreso “Game Over” de Cinosargo ediciones, “Antología de narrativa sobre el videojuego“.

Asimismo a los tres primeros lugares y a las dos menciones se les entregará como parte del premio una cantidad de ejemplares del libro que la editorial hará llegar al país y ciudad del autor de acuerdo a las siguientes cantidades:

Primer lugar: 12 ejemplares
Segundo lugar: 7 ejemplares
Tercer lugar: 5 ejemplares.
Primera mención honrosa: 3 ejemplares.
Segunda mención honrosa: 3 ejemplares.

CONCURSO CINOSARGO
www.cinosargo.com
www.cinosargo.cl
Contacto con el editor Daniel Rojas Pachas: carrollera@hotmail.com
ARICA – CHILE

jueves, 15 de noviembre de 2012

Síndrome de Tlatelolco por Oscar Barrientos






Síndrome de Tlatelolco
A propósito del encuentro "El lugar del autor". México 31 de octubre 2012
Por Oscar Barrientos





El fin de octubre me sorprende en Ciudad de México, en este país de los soles negros que me aguarda con su pincelada violenta, con el color de sus alebrijes y el certero dibujo de los dioses prehispánicos,  aún decorando sus tardes interminables. Busco en mi memoria una postal de Comala y sólo se me devuelve una imagen de Puerto Peregrino durante una mañana lluviosa. Hay ciudades que anidan hallazgos y oquedades, hay ciudades que viajan en nuestras valijas, hay ciudades imaginadas que de pronto naufragan en una copa, hay ciudades que la memoria convierte en maquetas de otro tiempo.
Viajo con un grupo de poetas y narradores para participar en un Ciclo denominado “El lugar del autor”. Los organizadores son el Colectivo Paratopia, un grupo de autores y gestores culturales, que están preocupados de comunicar y conectar a la literatura chilena con otras latitudes y cuyo esfuerzo valoro en forma entrañable. Admirable por el lado que se le mire, ya que la generosidad es un bien escaso en el mundo literario. Vayan mis reconocimientos a Claudia Gómez, Miguel Rojas, Rodrigo Landaeta, Leonardo Videla, Cristina Bravo.
El gran zócalo es la épica de la polifonía. La letanía del organillo y las voces de la calle se funden y parecen acompasarse a la imponencia de la majestuosa catedral construida con piedras de Tenochticlán. En la esquina un actor disfrazado del Papa representa un monólogo donde increpa los recientes abusos destapados en el último tiempo que involucran a sacerdotes. –Este es  México, culterano y popular, el que alimenta la dicotomía Paz – Rulfo y que sigo con los ojos asombrados reparando en sus amplios mercados.
Intento recorrer la Feria del Libro del Zócalo con cierta detención, ya que las ofertas son bastante convenientes, pero me doy cuenta que, en el fondo, el texto es la propia ciudad de México, una página barroca y colorida donde intento estampar unas cuantas palabras que los diccionarios desterraron.
Carlos Fuentes alguna vez dijo que en México el sicoanálisis sobraba, ya que el PRI se había dedicado a eso por más de cincuenta años.
De igual manera, su cielo es, durante esta noche, mi libro. Leo en el intrincado designio de sus nubes un país hermoso y complejo. De pronto, la gran serpiente emplumada engulle al transeúnte. El inocente gusanito del mezcal ha hablado desde su sabiduría pretérita y opaca. El amanecer se ha quedado sin palabras.
II
“Yo ya me voy/ al puerto donde se halla/ la barca de oro/ que debe conducirme” cantan los mariachis a todo pulmón.
En el bar Esperanza, muy cerca del Hotel Antillas donde estamos alojados, aparece- en medio de la cháchara  con el cantinero y los parroquianos- el nombre de Carlos Enzo Ezequiel Reinoso Valdenegro, el célebre volante de creación que emergió de las filas del Audax Italiano y que descolló de manera tan rotunda en el fútbol mexicano. Afloran los recuerdos del gran Chaparral. Toda una leyenda en el deporte azteca y un verdadero señor de la esférica.
Algo nos consuela a los malos para la pelota: Que no sólo los poetas sufren los castigos de mujeres despechadas. Lupita D’ Alessio dedicó una canción a Reinoso que entre otras cosas dice: “egoísta y caprichoso/ un payaso vanidoso/ inconsciente y presumido/ falso enano rencoroso/ que no tiene corazón”. –Qué rosario- le digo a los contertulios.


III
En el museo del Estanquillo reparamos en el amplio auditorio dedicado a la memoria de Carlos Monsivais. Esta vez recibe a narradores y poetas chilenos y su escenario de fondo son las sólidas iglesias coloniales con sus cúpulas de piedra y sus enormes naves.
Leonardo Videla lee fragmentos de su libro Safari y en él explora su propia zoología poética, explorando en la voz de un hablante lúcido y a la vez coloquial, alguien que escarba en las raíces mismas del lenguaje. Paula Ilabaca lee trabajos nuevos y antiguos y resuenan en la sala sus anáforas y su búsqueda frenética del neologismo, siempre lírico y con clara voluntad transformadora. Daniel Rojas Pachas mitad chileno, mitad peruano, evoca la nomenclatura pop y se arroja atrevidamente a hundirse en la dialectalidad de lo fronterizo.
La narrativa le corresponde a Claudia Apablaza, con su propuesta ampliamente discursiva y con ella vemos emerger la arremetida metaliteraria, el tipo de relato que se propone cuestionar y tensionar los límites del texto. El caso de Carlos Labbé, quien lee a continuación, es el de un escritor quizás único en la narrativa chilena, poseedor de una propuesta sincera, se sumerge en el sistema literario con una estética personalísima, descifrando los silogismos del hipertexto y desarrollando una literatura tan infrecuente como necesaria en nuestro país, cuya honestidad literaria no transa con los modelos manidos de narrador. Cuando me corresponde a mí, hablo de balleneros y ufólogos, como si Coloane y Asimov bebieran en una taberna sideral, ante los cuales alzo mi mezcal.
Cuando nos preguntan por la influencia de nuestra zona geográfica en nuestra escritura nadie sabe muy qué responder sin ponernos criollistas o chauvinistas o patrioteros. Nuestra patria común es el lenguaje. Inevitable que nos pregunten por Roberto Bolaño, por permanecer literariamente en el limbo de dos países, con todos sus sueños truncados, sus tragedias y sus callejones sin salida. En ese punto, Labbé adopta una postura bastante radical, no me atrevería a decir antibolañesca, pero sí muy crítica de la vigencia del proyecto en medio del renacimiento del movimiento social imperante.
Alto y sonriente aparece en algunas lecturas, el poeta Emilio Gordillo que nos acompaña de vuelta hasta el zócalo.
En el bachillerato de la UNAM, en pleno barrio de Coyoacán escuchamos los poemas de Cristina Bravo y Rodrigo Landaeta, presentados por un joven que regalaba revistas y proclamaba a los cuatro vientos el imperio de la poesía con una euforia nunca antes vista por mí.
Eso hago yo, redacto el informe de un periplo en el país del águila y la serpiente.
IV
Sandra, nuestra amable guía nos conduce por algunos sectores del DF. Principalmente al Tepeyac, donde se encuentra la Villa de la Virgen de Guadalupe. Junto a la majestuosidad propia de la religión cristiana aparece la innegable Piedra de Sol. Aparejado casi, va el culto a la Santa Muerte, tradición prehispánica que vemos en algunos taxis y que es la mismísima calaca vestida de satín.
Breton consideró que en México el surrealismo era algo cotidiano. Por la calle, ya vemos emplazados los altares con cempasúchil, y las katrinas caminan señorialmente por los paseos peatonales.
Cuando llegamos a la Plaza de las Tres Culturas, tanto el poeta Leonardo Videla como yo, quedamos remecidos por una desazón que no es de este mundo. Un silencio, apenas morigerado por el tránsito que brama frente a una enorme avenida, corta y lacera las palabras. Cualquiera que fuesen.
Aquí   Cuauhtémoc fue obligado a capitular frente a las huestes inclementes de Cortés en 1521. El cronista Bernal Díaz del Castillo reseña que la matanza de mexicas fue de tal envergadura que era imposible circular allí sin tropezar con los cadáveres. Allí mismo, en 1968, serían asesinados vilmente a manos del ejército, cientos de estudiantes bajo el designio de Díaz Ordaz y Echeverría. Leemos escrito en piedra, el texto de Rosario Castellanos:
¿QUIEN? ¿QUIENES? NADIE. AL DÍA SIGUIENTE NADIE.
LA PLAZA AMANECIÓ BARRIDA;
LOS PERIÓDICOS DIERON COMO NOTICIA
PRINCIPAL EL ESTADO DEL TIEMPO
Y EN LA TELEVISIÓN, EN EL RADIO, EN EL CINE
NO HUBO NINGÚN CAMBIO EN EL PROGRAMA.
NINGÚN ANUNCIO INTERCALADO
NI UN MINUTO DE SILENCIO EN EL BANQUETE
(PUES PROSIGUIÓ EL BANQUETE)
Rosario Castellanos, Memorial de Tlatelolco.
Plaza de las Tres Culturas, 2 de octubre 1993.
Pienso, más allá de la conmoción, en que se trata de los mismos que sirvieron a los intereses del imperialismo norteamericano, que desestabilizaron a Arbenz, a Rondó, a Goulart, que derrocaron a Allende e instauraron las dictaduras más despiadadas del siglo XX, que entregaron el Estado al laboratorio de los Chicago Boys,  que han mantenido bloqueada a Cuba hace décadas, que proclaman públicamente el magnicidio en Venezuela. Son los mismos que observan con desconfianza felina a los corajudos estudiantes chilenos y que en cualquier momento, cuando sus cuentas corrientes se viesen lesionadas, implorarían la acción militar para ultimar a quien se le pusiera por delante.
V
En un lujoso teatro de Oaxaca asistimos al homenaje rendido al poeta José Emilio Pacheco,  el impecable hilvanador de imágenes, bibliófilo, novelista y alguien que hizo de la traducción su sagrado dominio. Los cuartetos de Eliot siempre fueron la piedra angular de sus preocupaciones. Lo acompañan Margo Glantz, Sergio Pitol y Juan Villoro, escritores que ofician en calidad de amigos y compañeros de ruta junto a este poeta de bastón, al que no le falta humor ni cordialidad.
Margo Glantz repasa el anecdotario de Pacheco, insistiendo en la memoria demoledora del poeta y en los diálogos con Monsivais. Pitol hace el play back perfecto. De cuerpo presente, entrega un discurso para que lo lea el maestro de ceremonia, aunque jamás pierde la lucidez, el ingenio, la belleza. El momento más alto- a mi juicio- lo imprime Juan Villoro quien recuerda el cuento el Parque Hondo, en el cual un niño rescata y cuida una gata envenenada y lo relaciona con aquellos versos inolvidables  "Gato Ven, acércate más./ Eres mi oportunidad/de acariciar al tigre/- y de citar a Baudelaire”.
VI
Bebiendo una deliciosa cerveza Victoria, el poeta José Molina sostiene que la poesía y la novela son géneros similares, ambos manejan una pulsión que tendría que ver con cierta perfección, al menos en términos de ensamblaje y arquitectura. El planteamiento no me convence del todo, a ningún poeta frustrado como yo podría hacerlo. Yo me refugio en la novela porque no puedo escribir poemas y escribo acerca de un poeta.
Pero José Molina se las sabe por libro, y mientras habla es capaz de convocarlos con argumentos interesantes y por momentos, inesperados. Es un poeta químicamente puro, escribe con las vísceras y de pronto apela a la sensibilidad de la razón o al corazón del pensamiento.
Cruzando la hermosa plaza, leo esta calavera literaria colgada en una pared:
Era en un panteón
La tumba se movió
La calaca salió
Y a todos espantó.
Niños niños no se asusten
es la parca no hace nada
esa flaca, solo es alta.
VII
Cuatro horas en el aeropuerto de Costa Rica y la crónica de viaje se ha vuelto resaca, al menos para el desvencijado cronista. Recostado en los incómodos sillones, repaso las postales de ese país ya lejano y siempre nuevo. Recuerdo lo que dijo Fadinelli acerca del viaje que D.H Lawrence realizara a México: “D. H. Lawrence llegó a México en 1923 a buscar algo que sólo existía en él mismo, y que llevaba a todas partes como las maletas del viajero: un paraíso formulado, una utopía.”
Veo las palmeras sacudirse como en una danza, en pleno aeropuerto de San José, y creo que en mi interior quedó algo del gusanito del mezcal, un duendecillo colorido y medio trotskista. Lo días malos no faltarán a la cita. Cambiar la realidad, problematizando la identidad propia, a pesar de la muerte y la opresión. Es el síndrome de Tlatelolco.
Me espera el horroroso Chilito, el Chilito profundo, fotocopia feliz del Edén.

martes, 23 de octubre de 2012

Lanzamiento oficial del libro .cl Textos de Frontera de la Universidad Alberto Hurtado


Universidad
Eduardo Silva, decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades y Alejandra Stevenson, directora de las ediciones Universidad Alberto Hurtado invitan a usted al lanzamiento de la antología de narradores chilenos:

.cl - textos de frontera
Beatriz García-Huidobro y Andrea Jeftanovic / Editoras

El libro será presentado por los escritores Nona FernándezCarlos Tromben y los miembros del comité editorial
Lorena Amaro 
Fernando Pérez.

Este acto se realizará en el marco de la Feria del libro de Santiago, el día sábado 10 de noviembre a las 18:00 horasen la sala Joaquín Edwards Bello.
Si usted imprime esta invitación tendrá acceso gratuito a la Feria del libro dentro del horario de la presentación. 







viernes, 5 de octubre de 2012

EL PARAISO DESALOJADO DE FANTASMAS [por René Silva Catalán]



EL PARAISO DESALOJADO DE FANTASMAS

Al emprender la lectura en este poemario, los fantasmas que lo residen van siendo desalojados, aunque aquellos continúen tocando con su nariz gaseosa la puerta de entrada en cada texto, se les observa desde la distancia, su intento a cruzar otra vez, ahora con libertad y licencia otorgada, por quien realmente lo habita, su autora.
En este paraíso abunda la imagen costera, tal vez a manera de vivencia personal de Margarita Bustos y sus años de residencia en la ciudad puerto de Valparaíso, la sal deja su cuño en el léxico de su texto.
Quizás esta costa, esta espuma y este gustillo a infinitud, es un recordatorio mecánico al estado fetal tiempo atrás en el vientre materno, a un paraíso que maldecido o no, pronto la autora se enfrasca en la búsqueda de santiguarlo; pero existe una máscara inmaterial, que no la deja saber cuál o que fantasma puede ser, con esa careta con la mueca de juguete viejo, que bien trata de resolver.
Pero no hay estado de locura y desesperación en el hablante, sino el ejercicio de mirarse hacia adentro y hacia atrás, hacia la mujer que lucha y denuncia con la palabra y deshabita esos “yo”, esos espectros como bien dice Margarita Bustos, resulta ser su preocupación poética en este libro.
Miscelánea de poesía tradicional y metafísica (Raúl Anguita, Rosamel del Valle, por lo tanto a Humberto Díaza Casanueva), también simbólica, donde lo turbio de una relación pasajera se  transforma en amor, el dolor en gozo, la nada en todo, el insomnio en poesía.
Sin lugar a dudas Alejandra Pizarnik ha influenciado a la autora, no al libro en su construcción o lenguaje, sino a los estados de euforia y rechazo, que de vez en cuando asoman, pero allí está el legado poético del libro, una imagen, un lugar común bien trabajado y corregido, pulcritud en la lectura, prudencia y tranquilidad en el pleamar del imaginario.
Por eso esta salida, este freno a la locura fantasmal que logra reducir la autora en cada verso, es salir a la abundancia del océano, a la pesca artesanal del sosiego, a las redes de la imaginación, a sus realidades, a ese mar que tranquilo no nos baña, al (a) mar de Silvina Ocampo, escritora argentina, que con su narrativa creativa y rígido lenguaje, ha influenciado el verso largo y conciso en la escritura del poemario, una huella digital en la escritura de Margarita Bustos, hoy poco visto en las poetas jóvenes.
Esta ausencia y/o desdoblamiento del lenguaje en el poemario, expresa que la palabra, se puede multiplicar en sus connotaciones, sus significantes se transmutan a cada instante, lo que logra un texto con buenos recursos fonéticos, sintácticos y semánticos.
La reiteración permanente y a veces sobrecargada de imágenes costeras y marinas, sus ecos y silencios, solo obedecen a la cosmovisión del hablante fracturado que intenta re – construirse en este Maldito Paraíso, ejercicio escritural y creativo que intenta la autora, en un libro corto pero intenso.
Margarita Bustos, transforma el libro, su fantasma, en un solo poema,  intimista y dividido intencionalmente en breves flash, con espacios de mutismo y de cavilación casi filosófica, la siguiente página y la siguiente, a una distancia muy corta de alcanzar lo críptico, a manera de coincidencia o tal vez de amistad poética y de reconocimiento a Ximena Rivera, poeta porteña y autora del prólogo de este paraíso, con quien me imagino comparte lecturas y gustos poéticos.
Sin duda Margarita Bustos es la culpable de evocar otra vez a sus fantasmas, los obliga a su vuelta y cito “Maldigo el paraíso que cuando se presenta/no dura lo que una estrella fugaz/al fin le tuve entre mis brazos/aquí esta y se va/y sé que no podre volver a verle JAMAS” , fragmento de la canción de Luis Eduardo Auté “Volver a verte”, que inspira el titulo de este poemario.
Sin duda este paraíso, femenino y masculino el mismo ser, valor de uno es el otro y el otro es uno, los ecos de la memoria, el recuerdo evocado, su brevedad en el texto pero con fuerza, vínculo entre imagen y lectura, lo que deja se repite y presenta una y otra vez, por eso Maldigo este paraíso, porque se instala y no deshabita, la idea de la autora es echarlo abajo, construir otro sobre los mismos cimientos, las mismas voces que no sabemos de donde vienen, un paraíso con pecado, real y con deseos carnales, un paraíso al que no se le deben desamarrar las anclas.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Programa Encuentro chileno De Editoriales Independientes Latinoamericanas

Encuentro chileno de editoriales independientes 

Más información en http://encuentroeditorialesindependientes.blogspot.com/


Encuentro chileno De Editoriales Independientes Latinoamericanas

Seminarios: Viernes 10-17-24 de Agosto de 2012
Mesas de conversación: 17-18-19-20 de Octubre de 2012
Valparaíso, V región, Chile


Agosto
Seminarios
19: 00 hrs.
Balmaceda Arte Joven, sede Valparaíso
Santa Isabel nº 739, Cerro Alegre.

Viernes de 10 de agosto

I. Aspectos legales de la industria del libro: Derechos, deberes, resguardo y democratización de la obra del escritor.

Invitado: Claudio Ossa (Jefe del departamento de derechos intelectuales)
Modera: Valentina Osses

20:00 hrs. Cóctel


Viernes 17 de agosto

II. Historia del diseño gráfico en la editorial chilena. El aporte de Mauricio Amster.

Invitado: Estudio Navaja
Modera: Rodrigo Arroyo

20:00 hrs. Cóctel


Viernes 24 de agosto

III. Conversaciones sobre literatura infantil.
Muestra de documental.

Invitadas: María Antonia Cáceres (Directora de revista Calcetín con papa de Biblioteca Libro Alegre), Eva Passig (Encargada de Sala infantil de Biblioteca de Santiago), Evelyn Badilla (Biblioteca Libro Alegre)
Modera: Marian Lutzky

20:00 hrs. Cóctel


Octubre                                            
 DÍA 1
Miércoles 17 de Octubre

Sala Musicámara. Universidad de Valparaíso
Foyer salas de actos. Subterráneo de la Dirección de Extensión y Comunicaciones UV
Errázuriz 1108

11:30 hrs. Presentación de editoriales.

18:30 hrs. Presentación de las actividades

18:45 hrs. Mesa de conversación
1) Editoriales independientes: dimensión social, políticas y posturas frente al mercado formal e informal.

Participan: Libros La Calabaza del Diablo, Nihil Obstat, Yerbamala cartonera (Bolivia), Belleza & Felicidad (Argentina), Romina Freschi (Directora de revista Plebella y escritora)
Modera: Gladys González (organizadora y poeta)

19: 50 hrs. Coffee Break

Sala Musicámara. Universidad de Valparaíso
Foyer salas de actos. Subterráneo de la Dirección de Extensión y Comunicaciones UV.
Errázuriz 1108
20:00 hrs. Mesa de conversación

2) Elementos que definen una línea editorial: género, límites, aperturas, criterios de selección y perfil del escritor.
Participan: Inubicalista, Pfeiffer, Alquimia, Cuarto Propio, Paracaídas (Perú)
Modera: Marcelo Novoa (editor de Puerto de Escape y escritor) 

21:00 hrs. Cóctel.
Venta y muestra de libros en sala El Farol, Centro de Extensión de Universidad de Valparaíso, de 17:00 a 22:00 hrs. 


DÍA 2
Jueves 18 de Octubre
Sala Musicámara. Universidad de Valparaíso
Errázuriz 1108
11:30 hrs. Presentación de editoriales.

18:45 hrs. Mesa de conversación.

3) La figura y el rol del editor. El papel que cumple como escritor y/o lector.

Participan: Das Kapital, Puerto de Escape, Cuadro de Tiza, Paracaídas (Perú)
Modera: Felipe Moncada (editor de Inubicalista y poeta)

19: 50 hrs. Coffee Break

Sala Musicámara. Universidad de Valparaíso
Errázuriz 1108
20:00 hrs. Mesa de conversación

4) Diseño editorial: Importancia y clasificación.

Participan: Cuneta, Mansalva (Argentina), Narrativa Punto Aparte, Ripio, Cinosargo
Modera: Marcelo Montecinos (editor de Libros La Calabaza del Diablo)

21:00 hrs. Cóctel.

Venta y muestra de libros en sala El Farol, Centro de Extensión de Universidad de Valparaíso, de 17:00 a 22.00 hrs.

DÍA 3
Viernes 19 de Octubre
Casa Museo La Sebastiana, Fundación Pablo Neruda
Ferrari nº 692

18:45 hrs. Mesa de conversación

5) Traducción: El oficio del traductor.

Participan: Tácitas, Chancacazo, Carlos Henrickson, Graciela Huinao
Modera: Diego Alfaro (traductor y poeta)

19: 50 hrs. Coffee Break
Casa Museo La Sebastiana, Fundación Pablo Neruda
Ferrari nº 692

21:00 hrs. Mesa de conversación

6) Formas de producción: lo manual y la producción en serie.

Participan: Vox (Argentina), Fuga, Puerto Alegre, Hebra, Belleza y Felicidad (Argentina)
Modera: Rodrigo Arroyo (editor de Inubicalista y poeta)

22:00 hrs. Cóctel.
Venta y muestra de libros en sala El Farol, Centro de Extensión de Universidad de Valparaíso, de 17:00 a 22:00 hrs.

Venta y muestra de libros itinerante durante las actividades.


DÍA 4

Sábado 20 de Octubre
Casa Museo La Sebastiana, Fundación Pablo Neruda
Ferrari nº 692

18:45 hrs. Mesa de conversación

8) Estrategias, marketing y políticas de distribución: promoción y red de difusión mediática y cultural en el mercado nacional e internacional.

Participan: Romina Freschi (Directora de revista Plebella y escritora), Yerba mala cartonera (Bolivia), Mansalva (Argentina), Ediciones Lastarria
Modera: Jorge Polanco (poeta)

19: 50 hrs. Coffee Break


Casa Museo La Sebastiana, Fundación Pablo Neruda
Ferrari nº 692
21:00 hrs Mesa de conversación

9) Editoriales independientes y su relación con el territorio.

Participan: Cinosargo, Economías de Guerra, Perro de puerto, Cataclismo, Vox (Argentina)
Modera: Antonio Rioseco (poeta) 

22:00 hrs. Cierre del encuentro. Presentación y entrega de libro a los asistentes con ponencias de editoriales participantes.


22: 15 hrs. Cóctel.

Venta y muestra de libros en sala El Farol, Centro de Extensión de Universidad de Valparaíso, de 17:00 a 22:00 hrs.
Venta y muestra de libros itinerante durante las actividades.
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