miércoles, 31 de marzo de 2010

ENTRE NEGRAS (Eduardo Farías Alderete.)

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ENTRE NEGRAS (Eduardo Farías Alderete.)


“Gato negro” obtuvo su préstamo de consumo.

Saldría a celebrar. Invitaría a sus secuaces de juerga a una gira por las schoperías de calle Condell y las de Matta.

¡Qué le hace el agua al pescado?- preguntó

A veces lo asfixia- contestó Arnaldo.

Luis y Mauricio se reunirían con ellos en el “Savage”, local donde una larga fila de asientos y mesas a cada lado de un largo pasillo que remataba en los baños y en un jukebox, estaba abarrotado de ebrios y mujeres, no del oficio pero de moral relajada, un ambiente más que apropiado para sus fines, según “Gato Negro”, desbordando confianza en sí mismo.

Pronto las cervezas “Escudo” llegaron a la mesa, las traía una colombiana preciosa, nunca habían visto una mulata que tuviera unos senos como esos, con la comprensible duda, de que si eran producto de la silicona o de la madre naturaleza con esa bendición estética. Un culo como tallado para máscara proa y una cintura que sobrepasaba los niveles del milagro. Los ánimos quedaron encendidos y pronto se recurrió a las maquinas fotográficas y teléfonos celulares.

Los minutos corrían y la mesa se repletó unas seis veces con los envases.

Salieron de allí con rumbo vacilante hacia las una de la madrugada. El público noctámbulo deambulaba en las calles; hombres, papas rellenas, dealers y féminas ligeras de ropa.

Los pasos se dirigieron al “Beer Boys” decididos a “rematar” donde hubiese mujeres dispuestas.

Al llegar, se miraron entre sí. El ambiente era oscuro las paredes negras. Comenzaron a transar con un par de morenas que ofrecían un extraño “paseo por montaña rusa” o quizás era un “pajeo a la rusa”, el oído les fallaba.

Al momento de cotizar precios, un cortocircuito acalló la música. Los parroquianos se alteraron y las linternas no se dejaron esperar. Los cuatro gentiles decidieron retirarse del lugar. Las mujeres obstaculizaron el camino con arrumacos ofertas y dulces exigencias. Hasta que una de ellas le pregunta solicita a Luis que contesta:

- Hay que hablar con el “Jefe” y al “Jefe” no le agrado el local- Indicando a “Gato Negro”

En fracción de segundos tres negras se abalanzaron sobre el Jefe y lo tironeaban de un lado a otro tratando de convencerlo. Los demás aprovecharon la batahola para alejarse. A poco caminar se percataron que el felino amigo continuaba siendo acosado por las fulanas, que parecían no dar su brazo a torcer.

Era una jauría de perras atacando al indefenso hombre.

Salió arañado y por poco le sacan la camisa que llevaba ostentosamente el logo de la empresa en que cumplía sus funciones. Las risotadas no se dejaron esperar.

Continuaron con el itinerario.

La próxima parada era el “Blue Moon”. Entrando se encontraron con un indigente que departía de una manera feroz con una de las chicas. Un espectáculo goyesco. Se retiraron inmediatamente.

“Ángel Negro” , tugurio que si no es por la música estridente y el video que se proyectaba, era capilla mortuoria. Por lo visto los difuntos eran los miembros.

El cuarteto camino por calle Uribe hacia abajo. Los adoquines removidos y las reparaciones del asfalto, agravaron lo accidentado de la caminata.

Giraron a la derecha por Condell.

Sin pensarlo mucho entraron al antro vecino al “Amazonas”. En diagonal las “muchanchas” del “Colaless”, otro local del rubro, les gritaban para evitar su perdición.

Hicieron oídos sordos. Era espacioso, pero lo que hacía intransitable el pasillo, eran los sillones en forma de medialuna de tevinyl rojo y de frente un pequeño escenario, sin caño.

“Gato Negro” invitó a sentarse a su tropa y comenzó las tratativas con el mozo, llegaron las cervezas de medio litro “Escudo”. En tres tiempos aparecieron cuatro negras de alto tonelaje y de ropa ligera.

Arnaldo se abrazo inmediatamente con dos de ellas, mientras sus grandes manos acariciaban lascivamente un seno de cada mano.

“Gato Negro” con su mujer correspondiente, luego comunicó las tarifas, cinco mil un trago “cariñoso”, diez mil con “cariño intensivo”. Obvio que se pidieron tres tragos cariñosos y uno intensivo.

“Gato Negro” subió las escaleras acompañado, perdiéndose de vista entre las sillas y las mesas de un segundo piso “privado”, donde dominaba todo el panorama.

Luis dejó a su “pareja” subir al escenario mientras Arnaldo manoseaba concienzudamente a la suya y perdía su mirada en la entrepierna de la bailarina que por lo oscuro de su piel, la distancia y la luz de baja intensidad no distinguía el diseño del pubis. Ella se desató el Colaless blanco que quedó colgando como una graciosa cola.

Luego Arnaldo vio marchar a la suya, todas dejaban el apéndice blanco colgar desde sus nalgas.

Mauricio conversaba con un gesto de desprecio y asco, con la mejor de las bailarinas.

Desde donde estaban “Gato Negro” sonreía con los ojos cerrados y de la mujer no se veía nada más que un lomo que subía y bajaba.

El sostén Calipso se perdió en la oscuridad, mientras el cuello y el trenzado cabello surgía y desaparecía con una velocidad inusitada.

Arnaldo volvió a estar en compañía.

Se abrazó como si se tratara de una pareja que brindara un cariño maternal. La mujer declaraba tener tres hijos y veintisiete años. El descubrió lo difícil de determinar la edad de una mujer de raza negra, mientras su boca, se pegaba a un pezón inmenso en su circunferencia.

La boca de la mujer de Calipso, estrujaba el glande de “Gato Negro”.

Entonces Lorena, la “mujer” de Arnaldo le pregunta si se atrevía con un trago de diez mil y el “cariño intensivo” correspondiente.

Arnaldo entre irónico y afectado repuso:

- Mira, me agrada tu piel, me encanta su color, pero nunca he pagado por sexo y creo, que esta no va a ser la ocasión de hacerlo…

Lorena, la colombiana de alto tonelaje, tomó con su gran mano la nuca de Arnaldo y dirigió su cabeza hacia su entrepierna, la que dejaba entrever un pubis negro como un alma y baratamente perfumado.

Arnaldo opuso resistencia.

Luis y su “pareja” se devoraban a besos como dos enamorados, un abrazo fundía a ambos en un aire intenso.

Arnaldo se opuso nuevamente a bajar su rostro en esa entrepierna.

Su mente deambuló en una excusa de peso”. Entonces con voz dulzona y afectada argumentó:

- No tengo dinero, mi jefe tiene, tendría que hablar con él.

Lorena indico donde “Gato negro” se encontraba.

Cuando Arnaldo observó, casi palidece, jamás en su existencia había visto a una mujer moverse así. Era una masa indistinguible, de pronto pudo ver la pequeña cabeza del hombre que pugnaba por realizar un buen desempeño a pesar de que esas carnes oscuras y firmes lo envolvieran casi completamente formando un todo en ese tevinyl ajado del “privado”.

El movimiento se volvía aun mas frenético y el rostro de “Gato Negro” tomaba tintes azules, los glúteos parecían batallar para engullir su humanidad.

De pronto Lorena se yergue y se despide después de la negativa.

La mujer que acompañaba a Mauricio terminó de un trago la copa y se acercó a Arnaldo preguntando si su amigo era homosexual o no. Se encogió de hombros quedando solo en el sillón observando el deplorable baile de la chica de turno.

Entonces se aproximo una exuberante mujer, seguro atraída por la virilidad de Mauricio. Le sonríe se presenta, algo le dice al oído y le va a abrazar. Mauricio le responde de una manera brusca.

“Gato Negro” venía descendiendo por las escaleras cuando presencia a la mujer que envía un derechazo al mentón derribando a Mauricio.

Arnaldo con estupor no supo cómo reaccionar limitándose a lanzar una risotada. Esa fue la alarma que movilizó a tres mujeres, a los mozos y al matón del local. Pronto un par de sillas volaron por los aires.

Luis estaba sobre una mesa pateando botellas y ofreciendo sus puños.

Arnaldo se había incorporado pero las manos de las negras se confundían con sus cabellos y volvía a sentarse a la fuerza.

Los puños y las botellas iban y venían.

Mauricio aterrizó de quijada en la acera. Luis cayó de golpe sobre él. Arnaldo caía de bruces sangrando profusamente desde la frente.

De pronto se dibuja una silueta en la puerta del local que arrojada con fuerza, dignamente cae de pie. El hombre miró a su alrededor.

Sonrió.

Las mujeres del “Colaless” mostraban sus blancas nalgas gritaban y reían:

“Las vieron negras chiquillos!!!”



Eduardo Jeraldo Farías Alderete. Nacido en Antofagasta el 7 de Agosto de 1969. Egresado de Derecho editado en Antologías y revistas. En el 2006 publica "La Reina de Copas" desde el año 2001 hasta el 2009 imparte y colabora con el taller de poesia de la Casa de la Cultura. Forma parte del Colectivo Imaginario "Nueva Nortinidad" Editor de la Escafandra 1 bligoo.



martes, 30 de marzo de 2010

PLANES por Eduardo Farías Alderete

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PLANES.

(Eduardo Farías Alderete)

Llevaba los calzones metidos en el culo. La vio saltar de la cama con esa habilidad felina que concede el vodka combinado con néctar de piña.

Ese vaivén hacia justicia al milagro de su cintura. Habían concluido sus lamentaciones y lágrimas.

Un vaso de vodka reposaba sobre el velador. Caló su cigarro y exhaló el humo como una lenta y paciente catarata. Pensó. Resumió. Sus amantes le superaban en muchos aspectos. Sin lugar a dudas. Les conocía todos en diversas ocasiones. No era una lista extensa, pero lo suficiente para preocuparse. Se incomodó.

Se sobó la entrepierna para reanimar el aparato. Sabemos que la presencia de otros amantes apaga cualquier ardor pasional.

Haciendo acopio de vigor logró una precaria erección. Ella llegó al umbral de la puerta bamboleando deliberadamente sus tetas, eran pequeñas, bien hechas, pero caídas. Treintainueve años. Sobrevaloradas y con estrías. Eran de su gusto. Siempre se consideró un hombre amante de las tetas por excelencia. Volvió a darle al cigarro. Suspiró.

Con un diestro movimiento de piernas y cadera se despojó de su escasa lencería dejando al aire, un pubis rasurado, de dimensiones precisas, funcional. Se diría un trabajo de depilación perfecto.

Detalles encantadores. Pero ya era hora de migrar a carnes cálidas y más jóvenes, la impagable terneza de la juventud. Como operación mental comenzó ese proceso desgastador de observar rasgos imperfectos, fomentar una repulsión cuyo desenlace sea el abandono.

-¿Te caliento?- preguntó con voz melosa, me pareció improcedente.

- Sí y no

- Explícamelo – rió quedamente

- Sí: porque me gusta tu cuerpo y No: porque cuando te visito, me hablas de tus amantes!

La mujer amplió su sonrisa, pareció no importarle.

Abrió sus piernas. El no quiso besarla. Hundió su rostro en la almohada para evitar el influjo de esos ojos verde grises.

Al sentir el estremecimiento propio del contacto de la carne con la carne, cerró los ojos, comenzó a mover su verga lentamente, ella estaba lubricada, parecía todo el tiempo mantener ese estado. Su lubricación era aséptica como todo en ese lugar.

Acrecentó el ritmo. Sus estertores y leves quejidos, sus tetas pegadas a su pecho enardecidos, mientras hundía aún más y más su toscos rasgos de hombre curtido por el tiempo y el sol del norte. Se le antojó que la funda floreada exudaba sudor, las flores liberaban el aroma originario de la lujuria. Un pasmo de ira pareció apresar su voluntad, ira de tenerla. De pronto su pene sintió como el gatillo se echaba para atrás y el tambor giraba dejando el proyectil en posición de descarga.

En ese momento se convenció que debía distraerse mientras continuaba con el bombeo. Imagino una serie de escenas ridículas. Todo sea para retardar el desenlace.

De pronto apareció la imagen de César, el único amante al que aquella mujer profesaba una férrea devoción. El pene dejo de concentrarse en su labor. La languidez le hacía presa, había sobrepasado ese nivel, en que ese decaimiento colaboraba con el placer, era, a fin de cuentas, una potente, nociva y vergonzosa languidez.

Se puso de pie de un salto. A paso decidido caminó hacia el baño. Sacó su miembro frente al lavamanos y lo aseó con fruición.

El espejo reflejaba la imagen que intuyó comenzaba a desfigurarse, la nariz roja, aparentemente ebrio, en contraste con la piel cetrina, ojos cansados y enrojecidos, arrugas surgiendo en la frente. Esa barriga prominente. Las canas conquistando la cabellera.

Era hora de que ella lo abandonase.

Pronto escasearían las piezas dentales. Y languidez seria la regla general en el sexo.

Cerró los ojos y comenzó a deshacer el plan trazado.

Hasta que escuchó su nombre provenir del dormitorio.



lunes, 29 de marzo de 2010

Editores, poetas, artistas ayudan a Pelluhue luego del terremoto... SÚMATE !!‏

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...escucho la muerte roncando por debajo del mundo.
Pablo De Rokha



Ya compañeros poetas, editores, libreros, llegó la hora de ayudar. No hay excusas que valgan para no hacerlo. Hay que ir a ayudar a Pelluhue y no hay pero que valga. La actividad llamada Artistas apuestan por la solidaridad se realizará este fin de semana justamente en uno de los lugares más afectados por el terremoto y tenemos que ir a dar una mano. Acá la cosa no pasa por ser buena gente o por ir a botar escombros sobre escombros, acá el asunto es que si algo de social tiene nuestro oficio, por pequeño que sea, debemos, necesariamente estar ahí. Ayudar con las mismas ganas con que en vacaciones vamos a montar nuestros encuentros, presentaciones de libros, charlas, revistas. Porque ahora, cuando no hay púlpito en que apoyarse para decir palabras hermosas, nuestra única responsabilidad es poner a disposición nuestras artes literarias para un fin absolutamente concreto: IMPLEMENTAR UNA BIBLIOTECA y ayudar en lo que más se pueda.

Nosotros en Fuga vamos a llevar libros, porque se va a implementar una biblioteca comunitaria, así que no estaría nada de mal que quienes tengan editoriales, ediciones, revistas, obras autopublicadas, también se sumen y envíen un par de ejemplares para la biblioteca. Ademas un par de Fugosos vamos a ir a la zona para ayudar en lo que seamos más útiles, por eso los invitamos a sumarse no sólo con donación de libros, sino además con dinero, con manos, con movilización, con difusión, con lo que sea.
El que tenga un libro, un billete, un facebook, un blog, una revista, un teléfono, un proyecto, que lo ponga a disposición y que se sume.

Para los que no puedan ir, ya porque viven lejos o porque tienen cosas mejores que hacer, hay una cuenta de banco a la que pueden hacer llegar dinero. Una luca, un dólar un euro también sirven.
La cuenta es la número:
13428892-4 del Banco Estado
y está a nombre de Absalón Opazo Moreno.

Si quieren mandar libros mándenlos a cualquier oficina de correos o de Tur Bus o de chilexpress en Santiago a nombre de alguien de la organización, a nombre de uno de nosotros de Fuga, da igual. Lo importante es que lleguen.

MAS INFORMACION EN www.asadodecostilla.cl

INSCRIBANSE!

AYUDEN!

DEVUELVAN LAS MANOS QUE SE LES DAN SIEMPRE EN EL SUR!




y por favor..........DIFUNDAN ESTA INFORMACIÓN!!!!!!!!!!!!!!!
!!!!!!!!!!!!!!

ABRAZOOOO A TODOS, nos vemos en el Pelluhue!
Ar.-L

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La info oficial dice así:
Artistas apuestan por la solidaridad


En Semana santa se realizará en la séptima región La Caravana cultural de apoyo a los Damnificados "Todo(s) por Pelluhue, Por amor a nuestro sur"


Con el fin de levantar un memorial en la zona más pobre del Maule, debastada por el Tzunami. La caravana que partirá desde Valparaíso y Santiago cuenta con el apoyo de destacados representantes de la cultura, como Alejandro Jodorowsky, Eduardo “mono” Carrasco, Fabio Lacolla, y la participación de Raúl Zurita, Pia Barros, Pedro Lemebel, Soledad Fariña, Los Hermanos Quintana, entre otros.



Si bien las actividades se centrarán en la construcción de un memorial, talleres de muralismo, artes visuales, cuento y teatro para pobladores de todas las edades, los artistas participarán también en trabajos voluntarios como limpieza de las caletas, impermeabilización de las mediaguas, asesoría turística en forestación, apoyo legal y psicológico entre otros temas, para lo que asistirán acompañados de profesionales de diversas áreas.



"La idea es generar una limpieza de alma, liberar a los niños de la carga emocional que tienen encima y junto a esto también entregar un espacio de cultura permanente. El arte es una de las terapias más efectivas, por eso necesitamos que lo hagan propio" Comenta Tamara Durán, Artista Visual de la zona. "Justamente es en busca de esa permanencia que quedará en Pelluhue la "mediagua de la cultura" ahi va a estar la biblioteca y la escuelita de artes, gratuita para los damnificados"


Si bien la biblioteca tiene un plazo de implementación de tres meses (fecha en que desde méxico y españa enviarán libros de autores jóvenes dedicados especialmente a la zona)
tendrá una ceremonia de inauguración a la que asistirán destacados poetas y escritores nacionales.


"Esta caravana es un encuentro de solidaridad y unión, es necesario que se replique. Espero que esta experiencia sea la primera de muchas"



El cierre de este encuentro será el Domingo 4 de Abril y contará con la participación de "Los Hermanos Quintana" en la plaza de armas, donde varios músicos se despedirán también de esta experiencia.


--
Arturo LedeZma
E.d.i.t.o.r.

editorial FUGA http://editorialfuga.blogspot.com
Proyecto451 http://proyecto451.blogspot.com
red social 451 http://proyecto451.ning.com/
.......
MAGO editores

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(56-2) 6645523




domingo, 28 de marzo de 2010

Poemas de David Santos Arrieta

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Borges en mis poemas.


Sobre el dejar de escribir.


Es nada más que la urgencia de todos los toros de la plaza nunca vista

Después comulgo un epitafio en la tumba del dios inmortal

Ahí veo un espejo

Un ruido

Los cascabeles que anuncian la marcha ciega del veneno


Un relámpago se apura y vuelvo temeroso el rostro

Una diadema se oculta en todas las sombras

En ellas se mueve un hombre inalcanzable


En él

El reflejo

El eco

La ceguera y el buen dormir


Morir en ratos hipnóticos para ya no distinguir


¿estoy despierto?

¿estoy vivo?


Fluir entre las sombras en corridas que son letras

Más aún

Bombear la polvadera y quedarse con el poema adentro

Como quien junta restos para hacer abono.-





Sobre escribir con fecha.


Apaciento ovejas desde una esfera traslucida que me eleva

Miro por el cristal que es mi nuevo mundo

El otro ya lo quebré

Y saltó hecho suicida como una granada madura al suelo


Las sombras colgaron sus teléfonos

Los loros de siempre se posan sobre sus cables

Las almohadas secas ya, respiran ningún sudor

El estuche del tiempo yace con sus mandíbulas enmohecidas


Apaciento ovejas como quien siembra papa

O quien cotiza en la calle

O enciende verdades frente a las palomas presidenciables


Miro fuera del cristal también al volverme hombre

Lobo del hombre soy

También la trampa en el bosque

El arquero

Los disfraces

Y los suicidas sabios que no lo lograron


Las sombras se desploman y me abrazan

Los loros de siempre ya se han ido a ser atalaya de quizás qué poemas

Qué poetas, qué escritores

Las almohadas secas ya, respiran nuestro sudor

El estuche del tiempo guarda lo que en él hemos ahorrado


Todo en una esfera y desde ella y fuera de ella

Como quien se apiada de su propio ángel de la guarda

Como quien se apiada de sí mismo

Un sábado en la mañana

Un marzo cualquiera

Con la literatura llamando desde el bosque

Estoy.-



Sobre un cuento de Borges.


Para olvidar hay que dar vueltas sobre una escalera puesta en la nada

Alcanzar la floración de propios dichos en las quimeras del alcohol

Llorar

Solo

Sin saber por qué


Escribir la memoria en la orilla de una playa nunca visitada

Saber que el mar no borra nada, sólo se lo come, sólo se lo come

Después en cada ola un acierto

Una bofetada en la mirada del destiempo

Arena en la toalla y sin parar, beber los restos del alcohol en la sangre

Así mismito como recuperar el aliento al tragar la mucosidad de las narices arañadas

Escribir la memoria en la orilla de una playa nunca visitada

Divagar como al decir que las playas no tienen orillas

Que las sobredosis nos corrieron el espanto

Que sin bocinas las auroras eran despedidas, porque todo se va


Para olvidar hay que escuchar harta música

Temerle al silencio y no tener vergüenza de decirlo

Buscar perros en la calle como quien busca colillas de cigarro para un tabacazo

Como quien busca amigos que sean libros dispuestos a ser leídos en otras ediciones

No preocuparse ni de las princesas ni de las fianzas


Escribir la memoria en una desdicha similar a la punta de la reja

Escribir sobre los ladridos que jamás soportan rejas

Cincelar los propios callos desdibujando la escritura del dios puesta en aquellos,

Comer calendarios y calendarios y calendarios

Cagar reyes y reyes y reyes

Personas dispuestas a ser ídolos

El ego por sobre todo


Sin razón por aquí por allá andar asombrado

Cansarse de mirar, caminar con los ojos cerrados

Después con los oídos cerrados

Después con el ano cerrado y todos los orificios restantes

Caminar

No dejar de hacerlo

Hasta que se gaste eso que algunos llaman ego


Después sentarse

Olvidar de una

A ratos

Porque somos mares que comemos lo escrito en la orilla de la playa

También el que escribe esa memoria

También olas

También ritmo

También vaivén

También el mareo y todo eso que nos provoca la literatura

También la inexistencia de esa orilla

Que por tal es el dios


Para olvidar hay que entenderse abierto de polo en polo

No irse ni para allá ni para acá

Juntar todas las colas y armar un pito de antología

Rodearse de humo y cachaza


Cachaza y macoña

Cachaza y macoña

Cachaza y macoña

Cachaza y macoña

Cachaza y macoña


Calor en toda esa unión que somos

Los chacras hechos ruinas refrescadas por la brisa del mar que somos

Ruinas refrescadas en la inconciencia


Escribir la memoria en la orilla de una playa inexistente

Volviendo en olas que se distancian de polo a polo

Entre las ruinas y las que se quedan

En esas intenciones, entre extenderse y no morir, olvidar

Al menos en esa ilusión de la orilla

Porque sabemos que la orilla no existe

Que la cachaza después se mea

Que vuelve al mar

Que las escrituras que borramos se calcan en las cicatrices de los que se caen entre las rocas

Que la escritura del dios permanece.-




Sobre lo que contamos y no contamos.


A la larga sabrás de una bruma que somete a mis ojos

De una flor de lis que crece y se alista a saltar cuando logran enceguecerme

De cientos de ritmos anidados en cada latir

De una falta de aire que provocó todo esto

De una lucha incansable entre dos mortales, una lucha a muerte

Una verdadera


La lucha

La muerte


A la larga sabrás de las esquirlas, de los zumbidos, de los surcos

De un año nuevo que pasé en Pirque

De las canciones de protesta que escuchaba en ese entonces

De una marcha

De una peregrinación

De una sorpresa de un azar y de una responsabilidad

De una lucha a muerte entre dos mortales


De la parte del fruto que no se debe comer

De las formas inusuales en que poema se vuelve vida.-




Florecer al fin del verano.


Las notas de un dios con el refrigerador a cuestas
las cajitas azules de las pastillas azules en el piso junto a los escombros
un televisor gigante cayendo para aplastarnos
mis propios huesos trizándose y yo
impávido
desorientado en mi propio silencio

no soy

...sólo los huesos trizados que ahora se abren
y florezco

sin saber como

las imágenes que seré
un mono con chaqueta roja y capucha
las tiritas de un cumpleaños que no se celebró
un montón de aloe veras con sus raíces al aire
el cemento comiéndose el tiempo acumulado sobre él

sus dientes son como los míos
puedo caminar aún en la marea
manchar como si fuese mantel
incendiar como si fuese caída
escupir como si fuese una pregunta
huir como si fuese valiente

en un momento puedo floreciendo caminar manchar incendiar escupir huir como si fuese dios cargando un refrigerador.-




David Santos Arrieta

Monte Patria, IV región

Nacido en Santiago en 1979, actualmente vive en Monte Patria, IV región, con su mujer. Él tiene treinta y usa frenillos. Es Psicopedagogo y escribe. Ha publicado el libro de poemas Mirándome a los Ojos (2005), Mirando el tiempo con ojos de cristal (2006), proyecto FONDART de fotografía patrimonial, y el texto poético Ay, Sí (2006) autoeditado en Lagartija Ediciones, editorial emergente de su creación.-


viernes, 26 de marzo de 2010

A LA MANERA DEL SEÑOR CORALES por Enrique Lihn


A LA MANERA DEL SEÑOR CORALES


Por Enrique Lihn

Dedico estas postales o lo que fueren de NicanorParra -obra de la mala fe y de la inocencia colectivas-, con o sin el beneplácito de su auctor, a quienes las adquieran por razones de curiosidad, sin que el precio subido de las mismas agrave el delito de su lectura. Como es sabido, gracias a la recesión, el dinero en manos del sector privado ha aumentado en forma importante. Pero no se eximen de esta Dedicatoria quienes reciban las postales gratuitamente, en su totalidad o por unidades, como consta en el capítulo de culpas. Mención negativa especial merecen quienes, forzando los términos, invocarían una suerte de Derecho de Gratuidad, leyendo ostentosamente a Parra en las librerías como si éstas fueran bibliotecas. Cabe recordar que el sistema ofrece sólo al comprante el privilegio de abandonar, con las manos vacías, los locales de venta.

Tampoco sería bueno que nos hiciéramos reos de Exceptuación y declináramos la responsabilidad de la presente Dedicatoria quienes nos hemos visto envueltos, por parte de don Parra, en producción y puesta en el mercado de esta Caja de Pandorra: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero, como dice el diccionario para no ir más lejos.

Por Decreto de esta Dedicatoria, que se hace extensivo al fabricante de la caja, todo sujeto de la lectura de estas postales debe desactivarlas, cada dos días, en el cuartel de policía más cercano a su domicilio sin que sea válido el argumento de que la desactivación las haría desaparecer.

En cuanto a los receptores clandestinos, por sus estallidos de risa los conoceréis.

Decreto de mandibulosis galopante para los estallados de la risa que preabunda en boca de los capirotes, por inducción magnética. Y un premio, en cambio, a la sonrisa postal menos ofensiva del año: Un beso con lengua de lo Absoluto.

La mandíbula batiente de aquellos a quienes uno le da la mano y le toman a uno la mano y su labor de zapa atenta contra la seriedad transicional de la sonrisa a la risa, so pretexto de que los tontos graves bloquean la idea misma del proceso y alimentan un clima de indefinición.

No es de extrañar, entonces, que desarticulemos la mandíbula y aplastemos, provisionalmente, la mano de los capirotes, en tanto que la prudencia aconseja desactivar a los tontos graves por centésimas o milésimas de grado, de modo que no reparen en ello.

En suma, una Gran Risotada se impone por sí misma, como asimismo la necesidad de que no estalle parra sí misma. Hay que abstraerla en el Bien Común, pues más vale prevenir que curar.

Propongo que, en virtud de esta Dedicatoria, se invista al humor de personalidad jurídica y se proceda concentrarlo en un solo humorista legalmente responsable de sus ocurrencias. Alguien con quien no me pueda enjuagar la boca, como se dice en el Trópico.

El acápite antedicho de esta Dedicatoria queda sin efecto por estúpido. Que todo el mundo se cague de la risa, fertilizando la Provincia Señalada con sus hilarantes excreciones.

Es más, conmino a los cagados de la risa a que se limpien el trasero con las partículas de esta Dedicatoria que delaten alguna incoherencia, haciendo de las otras partículas un íntimo regocijo y un monumento público a la claridad meridiana.

Dedico, en fin, esta dedicatoria al autor de la caja de parras -tarjetero de exabruptos- de cuya circulación me honro a punto tal por las cualidades que suman y siguen:

Al hombre de pro y de contra, del Yin y el Yan, del Fa y el Fu, de la dialéctica del tercero incluido, patafísico, surreachilista y ecólogo natural. Un abrazo de hierro.

Al señor mecánico racional y premio Nacional de Literatura, poeta de circo y de salón, Nerrudiano, antipoeta y no mago (Los dedicantes vuelan cantando la canción tricolor sobre el techo del dedicado).

Al creyente de Mañana por cuya conversión a largo o eterno plazo apostamos una sotana de buen corte y mejor confección y una carabina para matar pajaritos. Se le excusa, por ahora, el que confunda la cruz con un molino de viento, una bicicleta o una mujer con las piernas abiertas (Los dedicantes siguen cantando tricolormente, esta vez en el ábside).

Al con par don Nicanor, hermano y padre espiritual de Violeta Parra como le consta a cualquiera que esto escriba, por ejemplo yo, que la conocí cuando cantaba en la radio canciones mexicanas, ni violeta aún, ni parra todavía, pero ya a punto de que le cayera la chaucha, Nicanor la ponía donde hay que ponerla para que caiga en sentido figurado.

Al hermano -un poco más a secas- de todo lo que hay en la viña del Señor en materia de Parras. Venga un abrazo de la tribu, empezando por el tío Roberto, el de las Cuecas Choras. Venga un abrazo de la tribu. Al Premio, bueno, Nobel de pasado mañana o de ahora mismo: un coup de des jamais n'abolira l'azar, que nunca se sepa.

Al profesor, otra vez, de mecánica racional o de literatura e iliteratura. De los que enseñan menos con la labia inútil que con el dedo visionario, el punto de intersección de todas las dificultades, más difícil de ver que el ojo de la papa (los dedicantes, piticiegos, se miran sin verse unos a otros. Y luego, helos ahí: ¡Videntes!).

Al único poeta popular chileno hiperculto, como si dijéramos el Góngora de la Cueca Larga pasado por Quevedo y hervido en el caldo del humor negro, sin que se cueza ni se queme: El dedicado goza de una excelente salud un sí es no es verde (Los dedicantes ven pasar lolas y más lolas, por el aire, entre Conchalí, Isla Negra y la Reina, los puntos cardinales del aludido.

Al inventor o reinventor que siempre excede por todos lados a sus inventos. Piénsese, por ejemplo, en la poesía ecológica que enseña Parra en la Escuela de Ingeniería, en verso libre. Los dedicantes se forman en escuadrón. Atención, firrmée. De frente, marr Y parrten en todas dirrecciones.

Se dedican a sí mismos (como que les resbala esta dedicatoria que les dedico con la mayor empatía) las susodichas tarjetas, sus coautores y/o más bien ilustradores -algunos más que otros- los bien pintados artistas chilenos a cuya dedicación débese el parto de esta caja de visiones postales fotografiadas, pintadas, dibujadas, timbradas, rasguñadas o deyectadas en blanco y negro y según las precisas e imperiosas instrucciones de nuestra simpatiquísima amiga y dueña de la Galería Época, Lily Lanz, que tuvo la reidea de la caja. A nuestros artistas, por orden alfabético (el único posible y el que debiera ser Supremo):


febrero, 1983

de Chistes paRRa desorientar a la poesía/poesía (pliego en caja con postales; textos de Nicanor Parra y gráfica de diveros artistas plásticos chilenos), Santiago, Galería Época, 1983.


jueves, 25 de marzo de 2010

TALLER DE CONVERSACIÓN Y CREACIÓN LITERARIO M.A.L

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Click en la imagen para agrandar.


TALLER DE CONVERSACIÓN Y CREACIÓN LITERARIO


M.A.L

(Más allá de las letras)


DÍA: TODOS LOS SÁBADOS A PARTIR DE LAS 19:00 HORAS.

LUGAR: SALA 122 DE LA UNIVERSIDAD DE TARAPACÁ - CAMPUS SAUCACHE.

UBICADA EN EL EDIFICIO DE EDUCACIÓN - ENTRANDO POR 18 DE SEPTIEMBRE.

SIN COSTO DE INSCRIPCIÓN SEGUNDA SESIÓN SÁBADO 27 DE MARZO DEL 2010.



martes, 23 de marzo de 2010

Hernán Rivera Letelier gana el Premio Alfaguara de Novela 2010

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Hernán Rivera Letelier gana el Premio Alfaguara de Novela 2010


  • Freddy Torres Oviedo


Nuestro escritor Hernán Rivera Letelier se ha hecho con el Premio Alfagura de Novela 2010, uno de los más significativos y mejor dotados de los que existen en nuestro panorama literario actualmente, concretamente está dotado con 175.000 dólares y una escultura de Martín Chirino. La obra con la que lo ha conseguido lleva por título El arte de la resurrección.

El fallo lo ha hecho público el presidente del jurado, Manuel Vicent, en el salón de actos que el grupo Santillana tiene en Madrid. El resto de miembros del jurado han sido: Soledad Puértolas, Gerardo Herrero, Juan Miguel Salvador, Juan Gabriel Vázquez y Juan González, quienes han visto en esta obra el “aliento y la fuerza narrativa”, valorando especialmente “la creación de una geografía personal a través del humor, el surrealismo y la tragedia”.

En cuanto a la obra ganadora en cuestión, ‘El arte de la resurrección’, nos cuenta la historia de Domingo Zárate Vera, más conocido por todos como El Cristo de Elqui, una especie de iluminado que se cree la reencarnación de Cristo. Lleva diez años predicando en las tierras chilenas y se entera de que en unas oficinas salitreras vive una prostituta que él cree que le puede ayudar en su sagrada misión de advertir a la gente de que el fin del mundo es inminente.

La novela está ambientada en el desierto chileno, en las primeras décadas del siglo XX y parece ser que mezcla con gran maestría y habilidad la crónica histórica y social con poderosos elementos del realismo mágico. Ya hay quien dice por ahí que este personajes del Cristo se parece a otros de Garcia Márquez o Vargas Llosa.

En cuanto a Hernán Rivera Letelier, que ha presentado la novela bajo el seudónimo de Manuel Madero, nació en Talca, allá por el año 1950 y es poeta, cuentista y novelista. De joven fue minero y dice que empezó en esto de la escritura por pura necesidad, por hambre, aunque era el único minero que utilizaba la biblioteca de su pueblo. Entre sus novelas caben destacar títulos como La Reina Isabel cantaba rancheras, Canción para caminar sobre las aguas, Romance del duende que me escribe las novelas o La contadora de películas (que se publicó el pasado Noviembre de 2009 en España). También como uno siempre tira para lo mismo, hay que citar Donde mueren los valientes, un libro de relatos del año 1999. Sus obras han sido traducidas a muchísimos idiomas y son reeditadas continuamente en Chile, España o Argentina. Entre sus muchos premios y condecoraciones, destaca por encima del resto el nombramiento de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras por el Ministerio de Cultura de Francia.

A la XIII edición de este premio se habían presentado un total de 539 obras, de las que la mayoría procedía de España con 194, aunque todos los países de Latinoamérica se encontraban en mayor o menor medida representados. En el caso de Chile, eran tan sólo 14 las obras presentadas a concurso.

Como chileno me siento orgulloso que Rivera se haya adjudicado este premio porque ha sido el único escritor que pasó el tema pampino y salitrero a conceptos universales, es decir la pampa por lo menos en el mundo de la literatura, ya no nos pertenece solamente a los chilenos, sino que a toda la humanidad.


lunes, 22 de marzo de 2010

La Literatura y el lado oscuro de la luna

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La Literatura y el lado oscuro de la luna

COMENTARIO AL LIBRO EL TERCER ESCALÓN DE NANCY MENDOZA‏

Abordar la escritura de cuentos es una tarea de difícil consecución y se sabe que el intento es de mayor esfuerzo que el que requiere la construcción de una novela, porque además de la condensación y unidad temática, el cuento exige mantener el interés irreductible del lector por cada uno y hasta el final del libro. En cambio, la novela permite a su autor entrelazar variadas historias, anécdotas, permitirse digresiones y dispersión en sus páginas, lo que no permite el cuento.

Si bien, la mayoría de los cuentos de Nancy Mendoza son de corte trágico, (tratan de un crimen, accidente, sucesos paranormales, mujeres abusadas e impotentes de defenderse, etc.) los acontecimientos limítrofes con lo que se puede soportar, es notable la capacidad narrativa que nos ubica claramente en un contexto dado, definición de personajes, lugares y ambientes que nos llevan al desierto y norte chileno o bien, nos traslada a tiempos ancestrales desaparecidos (Los Molles) y la bien hilada trama que nos lleva con rapidez a un desenlace que no nos permite despegarnos de ella.

Nancy Mendoza posee oficio, por eso es capaz de mantenernos unidos a su narración y no lo desperdicia relatando cualquier acontecimiento, tal vez sin proponérselo ella aborda temas que conmocionan al lector, lo conmueven e intimidan profundamente (El Espejo) y de pronto se piensa en el suspenso de Edgar Allan Poe o bien en Borges con sus paseos y devaneos que realiza a través del tiempo, del Dios Tiempo, que permanece inconmovible ante el desfile de nuestras vidas, generalmente llenas de vicisitudes y misterios que no tendrán explicación más que como pasos hacia otras dimensiones o fantasmas que rodean nuestra existencia y que no vemos.

El mundo que ha construido Nancy Mendoza, en su libro de cuentos, es la catarsis, tal vez, que ella construye para resarcirse del padecimiento que le provoca este mundo que como artista percibe con agudeza hasta la conmoción profunda y demuele sus esperanzas en un género humano más benigno. De esta forma, N. Mendoza se yergue a través de su pluma y nos encara y enrostra estos seres malignos, oscuros para que no olvidemos lo crueles que podemos llegar a ser.

En cuanto a los temas que se abordan: crimen, terror y suspenso o sucesos paranormales, no es común en las letras chilenas, especialmente en nuestro género femenino. Si bien, las mujeres hemos ido ganando espacios largamente acallados, se han ido planteando nuevos desafíos, además de los ya conocidos acercamientos al erotismo y caída de tabúes, como Marta Brunet, María Luisa Bombal, Pía Barros y Ana María del Río, Andrea Maturana y propuestas renovadoras y rupturistas como la de Diamela Eltit, son en consecuencia un abanico de posibilidades que actualmente las mujeres se atreven a encarar.

En el cuento Alas Rotas, cuento trágico de una niña pequeña que sufre deformación física, pese a ello se vislumbra una fórmula esperanzadora que escapa a la comprensión que tenemos o atisbamos de la realidad. De tal forma, la Literatura se transforma en acción salvífica ante el absurdo, el dolor sin límites, el escritor a través de su imaginación levanta salidas, capta revelaciones que respaldan este escape de la realidad y a la vez “destapan” esta misma, dado que nos agrede constantemente y nos desagrada al punto que solamente la imaginación “la gran buceadora” como dijo Einstein, es la que verdaderamente nos acerca a la verdad, y puede transmutar en algo maravilloso y distinto que nos salva de todo dolor o absurdo. Al mismo tiempo, que nos trae reminiscencias del escritor Pedro Prado, con su novela Alsino, similar personaje en algunos aspectos.

El libro de N. Mendoza, es fruto de un trabajo constante y serio a través de mucho tiempo y que me aventuro en precisar que no es de las autoras que se precipitan en publicar, sino hasta que están muy seguras del trabajo literario que entregarán. En este oficio, se requiere lo que ella demuestra ampliamente y se requiere, valentía, riesgo, oficio, libertad imaginativa, sensibilidad y ruptura con los viejos moldes que nos han deparado, para escribir desde su genuina inventiva.


Aída Esther Mora

Escritora

Directora Rev. de Arte y Literatura

Artemisa


Concepción, Noviembre 17 de 2009.


miércoles, 17 de marzo de 2010

HACIA UNA LECTURA ÉTICA DE LA CARTA A LOS DIRECTORES DE MANICOMIOS DE ANTONIN ARTAUD por DENNIS PÁEZ

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LAS ÚLTIMAS DEFENSAS DEL ENFERMO:

HACIA UNA LECTURA ÉTICA DE LA CARTA A LOS DIRECTORES DE MANICOMIOS DE ANTONIN ARTAUD

POR DENNIS PÁEZ

El siguiente trabajo se propone 1)realizar una lectura crítica del texto “carta los directores de manicomios” de Antonin Artaud a la luz de datos biográficos, literarios y contextuales que sean pertinentes para abordar el texto.2) presentar una reflexión sistemática de cómo Artaud, loco de por vida, realiza esta reflexión sobre los manicomios en la escritura, internándose hasta los trasfondos más éticos de abordar en asociación al tema de la locura y las instituciones psiquiatricas.3) reparar en los aspectos éticos que Artaud cuestiona, realizando asociaciones con propuestas éticas contemporáneas y con pensadores de relevancia como Rorty y Habermas.

La realización de este trabajo tuvo como tópico general el abordar las dimensiones éticas implicadas en las instituciones que tratan a los denominados enfermos mentales, los hospitales psiquiátricos, y el examen de las relaciones e interacciones que se dan al interior del organismo y sus respectivas consecuencias. Por cuestiones de espacio este trabajo ha sido reducido para su publicación, por lo que se presenta como un somero análisis introductorio y exploratorio en la temática.

Quiero ir a un manicomio para ver

Si la profundidad de la locura

Me explica el enigma de la vida

Soren Kierkegaard


I- Artaud y la escritura

Fácil es decir que Artaud fue un poeta, dramaturgo, ensayista, novelista, director escénico y actor francés, aparte de loco. Sin embargo, no es fácil dar un primer acercamiento a la obra de Artaud (1896-1948, Francia), tanto por su complejidad como por su fragmentada escritura. No obstante nos convoca el deseo de dirigirnos hacia un texto en particular, asociado estrechamente con la vida del autor, quien experimentó la locura y los diversos modos que la sociedad impone para remediarla y corregirla.

La obra de Artaud, fragmentaria e inconexa en muchos casos, esta constituida en la parte importante por cartas. Esto nos sugiere ya un primer acercamiento a la ética en literatura o a lo ético-literario: ¿Es debida la publicación de material no destinado al público, material privado, construido con otros fines? La pregunta se plantea abierta ya que la respuesta no será parte de este trabajo por motivos de pertinencia y extensión. Sin embargo, saber que son cartas y no otro tipo de texto es ya bastante. Con ello se nos dice que Artaud escribe para alguien, para un destinatario real, al cual considera como lector involucrado, a diferencia de escritos de naturaleza literaria, como la poesía o la novela, en los cuales el lector es pasivo y solo interactúa en razón de cultura u/o entretención. En este caso no, el lector que tuvo en mente Artaud al iniciar el acto de escritura no es un sujeto neutral, sino por el contrario, alguien considerado capaz de entender tan complejo motivo que originó la escritura.

II- Artaud y la locura

Antonin Artaud se da a conocer en un comienzo por la publicación de poemas, artículos de arte y de teatro en diversas revistas. Luego será catalogado como un escritor que compartió con los surrealistas franceses, que hizo teatro, y entre otras cosas consume opio y láudano para curarse de dolores físicos (e inevitablemente psíquicos) que lo atormentan.

Internado mas de alguna vez, Artaud es un personaje caótico, con enfermedades que lo persiguen desde pequeño, como el ataque de meningitis a los cuatro años, y la paranoia que lo acompañara de por vida. Aparte están sus deseos y ansias de irrefrenable búsqueda, indefinida y contradictoria, que lo llevará a ser internado en muchas ocasiones y en diversos centros como en Ville-Évrard, Le Havre y Rodez, Cobh, Dublín, etc.

Fruto de estos encierros, es que Artaud empeorará su estado, volviéndose cada vez mas demente, violento, antisocial, peligroso para el orden público y a la seguridad de las personas que lo circundan. Esta incomprensión de la cual es victima en estos diversos centros, será la causa decisiva en el trastorno de su actitud.

III. Sobre “Carta a los directores de manicomios”: análisis de extractos.

Por medio de esta carta* (publicada en la Pág. 37-38, la otra locura, Laura Forti)

Artaud a dejado su lúcido testimonio sobre la enfermedad que ha sufrido y sobre lo que piensa acerca de los manicomios, los psiquiatras y las instituciones de rehabilitación. Es un documento de inacabable valor dado que fue uno de los más inauditos reclusos de dichas instituciones durante largos periodos, por lo que podemos decir que realmente las conoció en su interior, en su diario funcionamiento y actividad. Poseedor del genio bipolar típico del artista, éste se irá transformado en un sin fin de contradicciones e inconexiones que ya no podrá tolerar su lucidez. Aquejado por dolores corporales, que según él constituyen señales del espíritu al cuerpo, se medicaba con opio para refrenar aquellos achaques.

Pese a todo ello, subsistió la carta que escribió, y conservamos el escrito hasta nuestros días y a la vez tenemos el privilegio de analizarlo pausadamente, develando en primer lugar la lucidez desde la cual se aborda el tema, y en segundo lugar, el sentido crítico del autor frente al tema tratado.

A continuación revisaremos fragmentos de la carta, deteniéndonos en el examen de lo ético que se desprende de ella al final de este apartado.

I-.Señores:

Las leyes y las costumbres les conceden el derecho de valorar el espíritu humano.

Ustedes ejercitan esta jurisdicción soberana e indiscutible a vuestra discreción”

Con estas palabras se inicia el documento. La carta como tal, va expresamente dirigida a los psiquiatras, directores de manicomios rotulados en el tajante y distante Señores que da inicio al texto. El peso de la afirmación con la cual se inicia el documento marca de inmediato la lucidez y claridad con la cual se ejercerá la crítica:

Las leyes y las costumbres les conceden el derecho de valorar el espíritu humano.

Esta primera aproximación alude específicamente a la autoridad del especialista, en este caso, el psiquiatra, de quien se dice que ejerce esta facultad de valorar el espíritu humano según sea su discreción. Por una parte, la frase articula la crítica de inmediato, aludiendo a que los psiquiatras valoran el espíritu del hombre según ellos lo decidan, guiados por sus propios patrones y reglas, según como su disciplina lo ha concensuado.

II.-Cada cien clasificaciones, las mas vagas de las cuales son aun las únicas que puedan utilizarse ,¿Cuántas nobles tentativas se han realizado para aproximarse al mundo cerebral donde viven tantos de vuestros prisioneros?

En esta segunda cita, Artaud se introduce de pleno en lo que constituye las clasificaciones de las enfermedades mentales por un lado y la acentuación en la pregunta sobre la verdadera acción que se ejerce para adentrarse en el mundo del paciente. De este modo, se nos expresa como el enfermo concibe a sus sanadores: Una sarta de psiquiatras que estereotipan y clasifican en tal o cual enfermedad a partir de rasgos observados. Sin embargo, es posible inferir del texto que el personal que atiende al paciente no hace ni siquiera intentos por aproximarse a los pensamientos del paciente. No hay un acercamiento hacia el mundo mental en el cual están insertos los pacientes, sino una clasificación y un tratamiento que en el fondo omite al paciente, reduciéndolo a un conjunto de síntomas abordables de tal o cual manera.

III-. Se sabe –y todavía no lo suficiente- que los hospitales, lejos de ser hospitales,

son prisiones espantosas, en las que los detenidos proporcionan mano de obra gratuita y útil, en las que la brutalidad es la regla y esto es tolerado por ustedes. El instituto para alienados, bajo la apariencia de la ciencia y la justicia, es comparable al cuartel, a la cárcel, al penal.

En este último fragmento extraído de la carta, el autor lanza sus dardos directos y sin eufemismos de lenguaje para expresar ácidamente su apreciación. Denuncia por medio de estas palabras -explicitando que aun no es totalmente difundido pero que ya se sabe-como el interior del manicomio se convierte en una empresa en la cual hay jerarquía determinada, en la cual el rango mas bajo lo ocupan los pacientes, en la que hay abuso y ostención en contra de los enfermos, quienes acatan a golpes cada mandato de seres supuestamente especialistas que no han aprendido jamás como tratar con humanos de tales condiciones, acudiendo a las reglas y la subordinación para la represión de los individuos y de su comportamiento.

Existe en este fragmento también, un recurso abordable desde dos direcciones:

Por un lado se puede decir que Artaud utiliza el ustedes para dirigirse a los directores, y es lo más probable que así haya sido. Sin embargo aquel ustedes puede servir como un apelativo para implícitamente nombrar a los lectores actuales de la obra, o en otros términos más generales, a la sociedad en si: Somos nosotros los que hemos permitido sucedan estas perversiones en las instituciones de nuestras naciones frente a nuestros ojos. Nosotros hemos tolerado un trato indigno de aquellas personas. Hemos dejado que se perviertan las funciones básicas por las cuales cobran sentido las instituciones, somos nosotros, en el fondo, con nuestro silencio, quienes permitimos estos hechos ocurran.

IV-.Sin entrar a insistir en sobre el carácter de perfecta genialidad de las manifestaciones de ciertos locos, en la medida en que podemos apreciarlas, afirmamos la absoluta legitimidad de sus concepciones de la realidad, y de todas las acciones que derivan de ella.

Artaud menciona la genialidad en este fragmento, por que, desde su perspectiva y experiencia, ha convivido y compartido con muchos sujetos que son catalogados como locos o enfermos mentales, sin siquiera ver las manifestaciones artísticas o expresivas que pueden llegar a producir. Sin embargo, la parte mas aguda de este segmento de la carta, esta en la afirmación de la absoluta legitimidad de sus concepciones de la realidad y de todas las acciones que derivan de ella.

Tener que llegar a escribir una carta-denuncia contra lo que pasa en los manicomios

un loco, me parece que es bastante. Pero, encima de esto, que sea un sujeto catalogado de enfermo mental quien nos enrostre que no hemos legitimado todas las posibles concepciones de la realidad ya es demasiado.

Lo que Artaud nos dice en el fondo con estas palabras, es que hemos sido uniformados mentalmente a aceptar ciertas cosas y rechazar otras. Que se nos ha impuesto una realidad ante nuestro vivir, se nos ha entregado una concepción de la vida que nos es ajena y la cual no hemos experimentado por nuestra cuenta.

Artaud desde su locura, es capaz de demostrar lucidamente como la sociedad a desviado el rumbo, a perdido el control, ha dejado en los brazos de otros su responsabilidad última. Desde su enfermedad, nos dice sutilmente, que hemos sido criados al alero de un sistema que nos ha impuesto la realidad que vivimos según su conveniencia, la cual es bastante distinta de la que nosotros creemos existe en razón de bien supremo y común, que nos encontramos gobernados por una lógica ajena a nuestro espíritu.

IV-.Conjeturas en torno a la carta: Aspectos éticos presentes en la carta.

El documento que analizamos es en si un llamado urgente hacia una ética de los enfermos;

Por medio del documento que hemos estado analizando, hemos visto que no existe una congruencia entre los avances científicos en la materia con las prácticas en determinados contextos. Hemos percibido del mismo modo, como el psiquiatra no tiene un real compromiso con su paciente, no hay una intención verdadera que se intente ejecutar de cualquier modo por ayudar al paciente, sino situaciones comunicativas delimitadas, fragmentarias, mediante las cuales es imposible establecer un vinculo fuerte de confianza para conocer al paciente y buscar el método por el cual será posible brindarle ayuda.

Al respecto es interesante la opinión de Guattari:

“E l psicoanalista tiene una relación de palabra con su paciente, pero no esta comprometido con la vida social en la institución, en los problemas biológicos, etiológicos, económicos- sociales.”*

Interesante es también mencionar respecto al tema, los intentos que han establecido Guattari junto a Deleuze, quienes propusieron abolir los hospitales psiquiátricos en Italia por medio de la ley 180. En su lugar, han desarrollado una entre comillas “clínica psiquiatrica”-incluso la denominación se resiste- llamada la borde. En ella se propone que los pensionistas-como se les llama a los pacientes- tengan la posibilidad , como lo expresa Guattari, de desarrollar distintas virtualidades de su personalidad por todo tipo de centros subjetivos, esto es, en otros términos, romper con el clásico dialogismo entre paciente-medico, y dar pie para que el pensionista pueda entablar todo tipo de relaciones interpersonales con los otros pensionistas, o con el personal a cargo, organizando su propia existencia en el lugar.

Es indudable, luego de haber comentado parte importante del testimonio de Artaud, que han sido sobrepasados todos los derechos éticos que cualquier persona posee: ha sufrido una violación constante de su derecho a la salud, ya que no es atendido como debiese, ha sido atacado el principio de sociabilidad, su libertad se encuentra impedida, todos sus valores como persona han sido inhabilitados por su condición, derivándosele a una categoría inferior donde no es mas que un subordinado que debe obedecer ordenes y mandatos, impedido de decisión, de libertad y de acción.

En definitiva, podemos decir que la carta en si es manifiesto de la necesidad de una ética que garantice las relaciones al interior de las instituciones. El deber ser Kantiano no es suficiente en esta época ni lo fue en las anteriores. El deber ser debe estar custodiado, guiado, e inclusive controlado por un imperativo mayor capaz de dominar y de evitar estas desviaciones. No queremos llegar al extremo de que sean vigiladas cuidadosamente las acciones de profesionales en áreas tan complejas, pero tampoco dejar que entre cuatro paredes ocurra lo que la voz del especialista se le antoje ocurra. Es necesario aun, establecer una ética superior, fundada en nuestra necesidad de fraternidad para con el otro, ese otro tan yo como cualquier humano, que siente y vive, y por ello, necesita también de la mano de un hermano de su especie que le brinde lo necesario para seguir su camino.

V-. Aproximaciones de Artaud a Rorty:

El teatro de la crueldad y la experiencia subjetiva radical.

Antonin Artaud, como dijimos en alguna parte de este trabajo, fue en su momento actor y dramaturgo. Esta empresa que emprendió en sus mejores años, culminaría con una idea radical que rondaba la cabeza del artista, y que mas tarde, el filosofo estadounidense Richard Rorty tomaría como argumento para proponer uno de los postulados éticos contemporáneos mas radicales y llamativos, conocido hoy como el liberalismo neo-pragmático de Richard Rorty.

¿Qué tienen en común estos dos personajes? ¿Qué los vincula tan estrechamente como para figurar juntos en un apartado de este trabajo? La respuesta a continuación:

Artaud es el creador una invención teatral, un modelo o tipo de dramatización denominada el teatro de la crueldad. Dicho movimiento teatral, es expuesto en su totalidad en su obra El teatro y su doble que data del año 1938. Por medio de esta forma o modalidad teatral, se busca sorprender e impresionar a los espectadores, mediante situaciones impactantes e inesperadas. Con esto se pretende dejar una huella en el espectador, en otras palabras, se busca que la obra lo marque. De este modo Artaud buscará el impacto, con escenas trágicas de profundo dolor y desgarramiento, apelará al auditorio por medio de la crueldad de las representaciones.

Años más tarde, el norteamericano aplicará estos postulados a su pensamiento, los cuales se pueden rastrear en el planteamiento sobre la experiencia subjetiva radical. Dicha experiencia, es la que nos unifica –dice Rorty- y nos constituye como género humano. Por medio de esta experiencia subjetiva radical que nos ofrece el miedo a la agresión, a ser atacados, ofendidos y al sufrimiento, es que nos construimos como un solo cuerpo, una sola raza que siente su debilidad y se organiza con fraternidad frente al medio ofensivo como especie.

De este modo, Rorty propone que mientras mayor sean estas experiencias subjetivas radicales, mientras mayor densidad y agresividad nos sugieran, mayor será el sentimiento fraternal de solidaridad que iremos construyendo. En base a ello se construirá una ética a partir del impacto de lo aberrante que nos puede ocurrir.

VI-. Aproximaciones desde Artaud a Habermas:

La crítica como instrumento de emancipación.

El texto que analizamos, como hemos dicho anteriormente, se construye como una poderosa crítica a las instituciones psiquiatricas. La forma en como se elabora esta crítica, posee ciertos rasgos que nos hacen situarla en un paralelo frente la actitud crítica revelada por medio de los textos de Habermas.

Habermas encontrará la desviación o el error, en la subordinación de la dimensión social a la técnica, imposibilitándose así la praxis liberadora. A raíz de esto, comienza aparecer en sus diversos textos la concepción de filosofía crítica, la cual se propone nada menos que desarrollar a fondo el interés emancipativo que debe estar bajo las dos dimensiones señaladas. Este interés emancipativo-nos confiesa Habermas- ha sido extraído luego de una extensa lectura de Freud, por la que llegamos finalmente apreciar la coincidencia que se da en el psicoanálisis entre el conocimiento y el interés, la cual parece no darse en nuestra teoría de la sociedad y del conocimiento.

A partir de estas ideas base, es posible establecer la siguiente relación entre las ideas habermasianas y las de Artaud:

Artaud realiza por medio de la carta una crítica a las instituciones psiquiátricas y sus directores. La crítica se elabora poniendo especial énfasis en que las instituciones no están realizando el trabajo que debiesen y es aquí donde podemos percibir el primer paralelo entre ambos autores:

1.-Tal como Habermas critica que la teoría del conocimiento y la de la sociedad no han abordado la que debiera ser su misión impulsora que es la emancipación del hombre, Artaud revelará que las instituciones psiquiatricas tampoco han servido para lo que se han propuesto, que es brindar ayuda y apoyo a los enfermos mentales.

2.-Artaud da cuenta de como no existe coherencia entre interés - conocimiento y aplicación, ya que, si bien existen innumerables avances en el área de la psiquiatría,

su aplicación práctica no se ha concretizado en las instituciones, habiendo un vacío inmenso entre las teoría y la práctica psiquiátrica.

Además de lo anterior, existe otro factor importante. Recordemos que Artaud esta viviendo un periodo donde la modernidad se ha impuesto en la sociedad. Este cambio, traerá problemas también para el hombre, en su intento de adaptación a dichos cambios. Artaud es la evidencia de como el desarrollo de la sociedad industrializada del que habla Habermas, repercute directamente en los individuos, quienes ante la incomprensión por parte del sistema es tildado de loco pese a su genialidad y su lucidez de pensamiento, apartándosele a la periferia, donde sus ideas no tengan relevancia.

En conclusión, Artaud articula una crítica en sentido similar a la que Habermas postularía la suya: Artaud critica esta institución, a los psiquiatras y a la psiquiatría en si , en tanto no se han ocupado del problema en si mismo, sino de organizar clasificaciones de los problemas que presentan los individuos; de modo semejante lo hizo Habermas al demostrar que hemos errado en centrarnos solo en la dimensión técnica e ignorar la dimensión social en la cual se dan las relaciones entre los hombres, la verdadera dimensión emancipatoria, y hemos pecado creyendo que nuestra emancipación depende de esa dimensión que explota y domina la naturaleza , por sobre la dimensión humana.

VII-.Reflexiones y conclusiones finales

Como hemos visto por medio de la carta de Artaud a los directores de manicomios,

los pacientes, representados por Artaud en el escrito, sufren no solo su enfermedad, sino por si fuera poco, un trato indigno justificado por un errado concepto del paciente enfermo mental. Como lo explica el autor, los enfermos que permanecen en dichos centros de “ayuda” son explotados y tratados de manera infrahumana por quienes debieran procurar su pronta mejora.

Los hospitales, y tanto mas los psiquiátricos, desde siempre han sido centro de debate y cuestionamiento ético y bioético. Sin embargo, pese a los muchos años que han pasado desde la carta de nuestro autor y la revelación de los sucesos que ocurren en estas instituciones, las condiciones pareciesen no mejorar.

al respecto Morton Schotzman nos dice: “si trabaja en un hospital psiquiátrico impone reglas a los pacientes: premia la obediencia, castiga la desobediencia y define estas actividades como

Paralelamente, pero desde otra óptica, Foucault afirma: “la practica psiquiatrica producida en hospitales psiquiátricos es una táctica moral, disfrazada de verdad científica”

En el interior de la institución psiquiatrica se produce la reverberación del modelo de autoridad que se da en organismos como la familia: se reproduce un padre-castigador y un hijo-desobediente. Esta lógica se articula mediante una moral convencional, la cual define lo que esta bien y es correcto, de lo que desborda dichos limites.

En tales circunstancias, las palabras de Foucault cobran inusitada relevancia, al analizar como esta incerteza que se tiene frente a la locura demostrada en los pacientes, obliga a los especialistas a mermar dichas conductas consideradas irracionales desde su perspectiva; al respecto Schotzman nos aclara como funciona este no saber científico y como es encubierto bajo la capa de ciencia medica:

`para encuadrar sus actividades en el interior de un modelo médico llama al proceso; al juicio; a la sentencia; a la corrección. Si sus pacientes afirman que no están enfermos se trata de un desafío a sus juicios”

En conclusión, son muchas las cosas que son necesarias revisar en la psiquiatría, desde la teoría misma hasta la práctica misma en un lugar determinado. Guattari, en su paso por Chile, visitó los psiquiátricos, de los cuales aparte de decir que no eran tan brillantes materialmente pero que si había voluntad de hacer cosas, sentencio:

“Al examinar la agenda, comprobé que aparecía una seria de actividades interesantes-talleres, terapias grupales- con los pacientes…de lunes a viernes. Sábado y domingo nada.

Este es el servicio público: un trabajo de funcionarios, muchas veces mal pagado que se ciñe exclusivamente a horarios y actividades prefijadas”

Finalizando, solo cabe agregar que sino cambia el modo de abordar a los pacientes, todo seguirá en las mismas condiciones. Solo si se considera el humano como humano en su integridad, tal vez, tengamos una minima señal esperanzadora de cambio.


REFERENCIAS:

Forti Laura (), la otra locura; mapa antológico de la psiquiatría alternativa. Barcelona, 1982, Tusquets editores.

Foucault Michel () el nacimiento de la clínica: una arqueología de la mirada médica. México,1997, siglo XX1 ed.

Guattari Félix (), el devenir de la subjetividad, Santiago de Chile, 1998, Dolmen editores.

Jaspers Karl () esencia y critica de la psicoterapia, Buenos aires, 1959, Fabril editora.


Denn Ray Páez (Rancagua, 1986-) escritor radicado hace buen tiempo en la ciudad de La Serena. En la actualidad se encuentra concluyendo sus estudios de pregrado en lengua castellana y filosofía en la Universidad de La Serena. Ha publicado algunos textos en revistas literarias del país, destacando los aportes realizados de poesía visual. Ha participado y organizado diversos encuentros de poesía, como también ha asistido a los últimos congresos de literatura en calidad de expositor. Sus principales intereses escriturales van desde la poesía hermética a la poesía visual. En la actualidad trabaja dirigiendo la revista de literatura y artes visuales “Vomitiva”,(www.vomitiva.blogspot.com) y se encuentra en proceso de edición de las que serán sus dos primeras obras: antología prematura y preámbulo al óxido.


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