viernes, 31 de julio de 2009

LA CASA DEL ESCRITOR MANCILLADA

LA CASA DEL ESCRITOR MANCILLADA

Por Alejandro Lavquén

No conforme con las irregularidades administrativas y contables (no aclaradas) ocurridas durante sus períodos como presidente de la Sociedad de Escritores de Chile (SECh), el señor Reynaldo Lacámara Calaf le pone la guinda a la torta, invitando a la Casa del Escritor, en calle Almirante Simpson 7, a un ex colaborador de Pinochet duramente denunciado por las agrupaciones de derechos humanos. De no creerlo, insólito, vergonzoso, un episodio de deslealtad para con el rol histórico que jugó la SECh en la lucha contra la tiranía militar desde el mismo 11 de septiembre de 1973. Una humillación a la memoria de quienes fueron torturados, desaparecidos, ejecutados, arrojados al mar, exiliados. El invitado en cuestión, fue el actual alcalde de Providencia, señor Cristian Labbé, ex coronel de ejército, boina negra, guardaespaldas de Pinochet, miembro de la DINA y acusado de violaciones a los derechos humanos, como por ejemplo practicar torturas en el campo de concentración de Tejas Verdes. También fue visto en las prisiones de “La venda sexy”, “Londres 38” y “Villa Grimaldi”. Mayores antecedentes pueden ser leídos en: http://memoriaviva.cl/.

¿Habrá pensado el señor Lacámara (que dice ser un comunista respetado –y respaldado- por su partido), cuando daba la mano a Labbé y sacaba su mejor sonrisa para las fotografías, en los muertos y torturados? ¿Habrá recordado los suplicios de Marta Ugarte, Víctor Jara, Víctor Díaz y otros compañeros? Mientras degustaba el señor Lacámara, los bocadillos y licores del cóctel ¿Habrá hecho memoria de los escritores perseguidos, asesinados y torturados por el ejército al cual pertenecía, y pertenece, el señor Labbé? Lo sucedido es una porquería más de la inconsecuencia de quienes hoy dirigen la Sociedad de Escritores de Chile, emporcándola.

¿Dirán por fin algo los escritores de Chile, que ven como su casa, producto de muchos esfuerzos, hoy es mancillada por las actitudes del señor Reynaldo Lacámara Calaf y un directorio interdicto?

Cuando el año 2007 solicité aclarar determinados gastos al presidente de SECh, señor Reynaldo Lacámara Calaf, me interpuso una querella por injurias ante los tribunales de justicia que finalmente perdió, imagino que por esta carta pública pedirá un tribunal militar para que me juzgue. Si así fuera, me da lo mismo. Todas las irregularidades ocurridas en la SECh, que he denunciado, son verdad. Están las pruebas y los testigos. Esta es una más de ellas, una irregularidad ética e indigna que atenta contra la decencia del hombre libre.

Alejandro Lavquén

Escritor

jueves, 30 de julio de 2009

---¡¡¡SHI-SHI-SHI-LE-LE-LE VIVA SHILE!!!




Y así se realizó el primer encuentro binacional de poesía Perú-Chile en Tacna y Arica.
Tacna extraña les frunció el ceño a todos. Sin embargo fue buena la alegría, fue fácil abrir la boca y abrazar a los que serían nuestros hermanitos luego, a unas horas. Daniel, Milvia, Edgar, Rodrigo y, por supuesto, Blue. La frontera gigante, musical, emotiva. Luego, unos minutos y ya estábamos en el país de la estrella solitaria (¿cómo se siente una estrella tan sola?). Arica, ciudad de arena (literalmente), edificios de veinte andares, de McDonald’s y donde es imposible suicidarte si quieres ser atropellado por un auto. Todos detienen los carros a decenas de metros para que uno pase tranquilo. Hay mudez, extraña mudez en el aire, pareciera que los buses tienen siempre un solo pasajero.
Y así se alegra el corazón porque los viajes, aunque andando se te quiebre la espalda por el peso, ayudan a entender que todos somos, entiéndase lo que sigue extensamente, al final, lo mismo. Tacna y Arica están sólo separadas por grandes edificios aduaneros, por algunos colores y por los no-lugares que se construyen o destruyen según la perspectiva.
Ya, mucha huevada. María Miranda, Kreit Vargas, Evelyn Anco, Cristian Astigueta, Juan Zamudio, Oscar Saldívar y yo estamos agradecidísimos hasta las entrañas por esta arena que nos trajimos en los oídos. Muchas gracias a Cinosargo (Daniel Rojas Pachas, te amamos!!!), a Milvia, a Edgar, a Rodrigo y a Eduardo por la indignación (jejeje), el esfuerzo, la seriedad, la inteligencia, el talento, la entrega, el desespero, la pasión, la amabilidad, la disposición, la ternura, el interés, la sonrisa sincera, la insistencia, el orden, la belleza, la buena onda, el trabajo, la cruda sinceridad, el mar, el vodka, el vino, la cerveza, la comida especial en el comedor de la UTA, la hermosa biblioteca, los caminos, la playa, los flaites, los pokemones, los fletos, los pokefletos, los pokeflaites, los Rolys, los ceros de más (Dios! Fue tan difícil volver a pensar en Soles cuando llegamos nuevamente a Perú), la venta de los libros, el espacio, las fiestas patrias en el mar a medianoche junto a los espíritus-perros, las frazadas y el amor.
Vengan a Arequipa, perros quliaos, o a Cusco. Morimos por abrazarlos de nuevo, fuerte, harto, hondo, bacán, no-penca, chéverepajitapulenta. (Y qué te importa a vó, cómo sea yo, a ver?... cállate pe, huebbbón) Vengan a Perú para que nos sigan sorprendiendo. Gracias, sinceras, gracias (en millones y millones de pesos chilenos!).

p.d.: Ya saben, publiquen pe en Dragostea. Cómics, poesía, cuento, ensayo, novela, porno. ¡Lo que sea, pero publiquen!





















Premio Novela MAGO Editores‏

domingo, 26 de julio de 2009

ALBERTO RUBIO por Enrique Lihn y Pedro Lastra

ALBERTO RUBIO por Enrique Lihn y Pedro Lastra

..... En 1952 Alberto Rubio (1928) publicó lo que sería hasta hoy su único al mismo tiempo que un libro único: La greda vasija. Por esa época, la estampa del poeta Rubio y el poeta mismo condensaban rasgos que lo filiaban con esa imagen que aportó la fotografía, desde el siglo XIX, a la iconografía literaria. Como en las fotos de los jovenes César Vallejo y Franz Kafka, donde una cierta identidad del poeta se plasma como una especie de oxímoron gráfico (presencia corporal desublimizada, lejanía que acerca al fantasma) la presencia de Rubio con sus intermitencias del ánimo -de la extroversión y la euforia a la contención y al mutismo- suscitaba el recuerdo de esas imágenes y de otras que los escritores jóvenes recortan de los libros y revistas y clavan en las paredes para formar su propio álbum mural de familia. Es curioso que la gente de su misma edad lo asociara tempranamente con ese panteón.
..... Otro rasgo de su peronalidad que hace juego con esas impresiones parece ser confianza o seguridad en las virtualidades de un trabajo cuya prueba final ha diferido, sin embargo, como libro desde 1952 hasta ahora, como si su poesía, que se ha desarrollado en el espacio de las correcciones que es la escritura privada, pudiera, pudiera ser afectada por la letra impresa. Aunque infrecuente, esta característica existe: recuérdese el caso de Juan Rulfo. Este contaba La cordillera, quizá no la escribía; Rubio escribe poemas que sólo son conocidos por sus amigos cercanos.
..... De esas aprensiones de la madurez lo liberó la juventud: La greda vasija fue la selección rigurosa del abundante material poético que Rubio manipulaba por esos años, y aparece como un primer libro sin las vacilaciones y torpezas que suelen obligar a otros poetas a sepultar los suyos bajo unas obras completas. Si al escritor joven lo incentivaran sus primeros fracasos, podríamos decir que Rubio no habría tenido incentivos para seguir publicando, porque Greda vasija ocupó inmediatamente el lugar que le siguen reconociendo las antologías y las historias literarias chilenas. Los poemas que hemos tenido la ocasión de escuchar no corrigen el libro anterior; quizá sea la misma modalidad de su escritura ajustándose al paso del tiempo.
..... Empezaremos la lectura de Rubio por la Greda vasija, desde el microtexto que es su título. No se trata de la sustitución de un referente por una construcción insólita, del tipo "la parracial rosa devora y sube a la cima del santo" (Neruda, Residencias); se trata de un trastrueque de las categorías gramaticales, que teniendo en cuenta el denotatum (la vasija de greda) lo solivianta al nivel del significante, trasladándolo a otro nivel del significación: la greda vasija no es la vasija de greda. Movimientos o agitaciones en la superficie del lenguaje que cambian la visión de su fondo o sustancia.
..... El efecto de espontaneidad, "naturalidad", frescura que produce esta poesía y que tantas veces se consideran nociones no analizables, se deben relativamente en este caso a procedimientos que podríamos describir bajo la especie de las "impertinencias sintácticas", ya latentes en el citado título, y a otras desviaciones. "Llantea" resaca en el poema "La abuela", por ejemplo -construcción derivativa de reminiscencia vallejana, como "Enreida"- es un caso de adjetivación que proviene de un sustantivo al que le añade una desinencia por analogía con voces como láctea: por su parte, la microsecuencia "margaritas novias" repite el procedimiento empleado en el título dejando para otra oportunidad el registro de sus procedimientos, nos detendremos en un par de poemas de La greda vasija.
..... "Señoriales señoras" es un cuadro, no sólo porque describe una situación de manera más o menos estática, sino porque su limitado repertorio de elementos se reitera en distintos lugares de un mismo tapiz, a la manera de las llamadas "rimas plásticas": sobre diversos objetos en un mismo cuadro se extiende la red de correspondencias formales. Cualquiera puede observar en un cuadro cómo se cumple en él lo que Jacobson definió para la poesía como "función poética": la detención del lenguaje sobre sí mismo, sobre su propia forma, lo que se percibe por cierto en las relaciones. En el poema de Rubio, a propiedad de "altura" se aplica al departamento, a las señoras, a los respaldos, al crecimiento de las murallas (a través de un neologismo adverbial), a las felpas, además de otras menciones colindantes con ese campo semántico: el departamento brilla "allá en los cielos"; el atributo de delgadez se duplica también en el poema espejeando a la altura en las combinaciones "señoras [...] delgadas y peinadas", sillas delgadas y de altos respaldos. Todas estas notaciones de altura están subentendidas por la noción de altura en un sentido social: high life, lo que produce el efecto caricaturesco de este cuadro socarrón.
..... Otros elementos que intensifican ese efecto: la indistinción de silencio y palabra a partir de una oposición que en seguida se volatiliza: la palabra es igual a nada, parloteo y gestualidad.
..... El tema literario "menosprecio de corte y alabanza de aldea", que atraviesa la poesía desde la antigüedad, siempre ha aparecido en contextos culturales donde existe una gravitación real hacia el campo, y asociado frecuentemente con un temple de ánimo antiintelectualista (es memorable el caso de Francis Jammes en la poesía francesa, en su contraposición al simbolismo tardío). En la poesía chilena, el ruralismo ha sido una constante, y una de sus variaciones es la poesía popular o bien la adscripción -a veces fallida- de los emigrantes a esas preferencias.
..... La preferencia por el campo -que el criollismo en prosa retorizó- fue uno de los componentes del modernismo que persiste en una parte apreciable de la poesía de Carlos Pezoa Véliz y de Gabriela Mistral, de Neruda en su juventud y en De Rokha (quien le agregó de inmediato ingredientes de la vanguardia). Menos frecuentes son los casos de identificación con el campo en el lenguaje de la poesía popular, que desde luego es ajena a la ideología del menosprecio y la alabanza citados, y que aparece al margen de las tendencias literarias codificadas. En este "campo" has descollado sólo Pezoa Véliz y Nicanor Parra. El último regreso en grupo al tópico que citamos en la formulación de fray Antonio Guevara es la poesía lárica; pero esta poesía ya no es preferencia por el campo ni identificación con el lenguaje popular: se refiere a los pueblos impregnados de campo y que van a dejar de nostalgia de un hablante que mira hacia la infancia y articula esa mirada en el lenguaje de un ruralismo de todas partes (cf. Francis Jammes, Esenin, René-Guy Cadou, ciertos momentos de G.Trakl).
..... La greda vasija se inserta de manera particular en este contexto. A primera vista se la ubicaría en alguno de esos comportamientos, o en más de uno, acercamiento inducido por su frontal adhesión al tópico del que hablamos, pero que A. Rubio procesa según un sistema de preferencias textuales en cuyo centro está la lección bien asumida del modo cómo Vallejo trascendió al modernismo desde temprano. Lo falsificaríamos si dijéramos que es un poeta vallejiano: pensamos que ante todo la peculiaridad de esa relación tiene que ver con las circunstancias de esa lectura que le permitieron verlo en perspectiva, desde España, como una figura entre otras que reanimaron la lengua poética española. El menosprecio de corte estaría graciosamente plasmado en el poema "Señorial Señoras". Veamos ahora algunas figuras de aldea que se le oponen, y dentro de ellas las que remiten a la ecuación mítica Madre-Tierra o Tierra-Madre (dejando pendiente por ahora la consideración de los poemas eróticos).
..... Según la misma forma de componer deslizando las reiteraciones que ya vimos en el poema anterior -pero que aquí cala más hondo movido por los orígenes como tema furtivo o de placer-, "Sandial" es un canto de alabanza de la vida rural al que se yuxtapone naturalmente el tema mitológico de la Tierra-Madre. De esa yuxtaposición parece provenir el tono desdramatizado del poema: el hablante actualiza su viaje a los orígenes a la manera de un Edipo feliz, viaje que se cumple en la memoria metaforizada a su vez como la sandía memorable. El texto forma un sistema en el cual los términos historia-sandía-memoria-madre son metáforas unos de otros, y las acciones denotadas por los verbos se desplazan por esa red de elementos. Así, calar la sandía es hacer sangrar la memoria y restituirse al origen. En virtud de tales desplazamientos el sangrar de la memoria, que es una imagen del reencuentro con la madre en la historia, se espejea como un ademán transgresor: edípicamente. Pero el texto trabaja invirtiendo la notación agresiva de calar, transformándola en repliegue hacia una fuente de plenitud y agrado, eludiendo toda disgresión edificante.
..... Releemos ahora "La abuela", el más difundido de los poemas de La greda vasija, ligado al texto anterior en el campo común que podríamos llamar "el reino de las madres". Siguiendo el hilo de una metáfora transparente -la muerte como viaje marítimo, que condensa un sinnúmero de tradiciones míticas, legendarias y literarias-, Rubio hace de la muerte esa labor doméstica que cierra y esencializa la figura y el gesto de una mater familias. El paso de la vida a la muerte, en lugar de ser visto como una solución de continuidad, es observado como la acentuación de una conducta que casi se censura: es una maña. Así el temor a lo ineluctable (el destino, lo desconocido, el más allá, lo numinoso) es desplazado por ese reproche que parece mantener la continuidad de la vida después de la muerte, a la manera de la creencia popular en los muertos vivos. El poema mismo resulta ser una especie de "animita", palabra que en el lenguaje popular chileno designa una pequeña capilla que se instala en el lugar en que alguien ha muerto y que se constituye en su nueva residencia viviente. Ese tipo de capilla, pero como barco inmóvil, está muy bien plasmado en la tercera estrofa: Y la nave, de mástiles de espermas y de velas / de coronas moradas de flores, era el barco / que lleva a extraños puertos a las hondas abuelas".



SANDIAL

Por un hondo camino me aproximo a la historia
que en la honda sandía me sangra frescamente.
Es como hacer alegre calado en la memoria
recordar a mi madre sandía hundidamente.

Y me hundo profuso en la roja sandía,
y a mi madre me encuentro, filial en el regazo,
sentada en el profundo y maduro mediodía:
¡todos en senos sandiales el verano le abrazo!

Bajo el cielo de paja que eleva el rancho de ella,
en aquella sandía la humedad se madura:
ahora siento la tierra húmedamente bella,
ese calor que ha abierto la sandía en frescura

Allá donde camino la memoria me cala,
le pregunto a mi madre cómo se llama ahora,
y entonces desconozco toda la fresca sala,
y escucho que el ramaje rumorea a deshora.

Yo le hago un calado a mi entero verano,
y es caminar por él, y húmedamente tierra
encontrarme a mi madre en el rancho lejano
madurada en frescura que, sandía, ¡se cierra!


en Ocio, Diario de Poesía Santiago de Chile. julio de 1994.Año1 Nº1

sábado, 25 de julio de 2009

ENTREVISTA AL POETA LEO LOBOS


ENTREVISTA AL POETA LEO LOBOS:
“Creo fundamental la vida que ilumina la palabra y la palabra que logra a la vez iluminar la vida”

Por Julián Gutiérrez

Leo Lobos nació en Santiago de Chile, en 1966. Es poeta, ensayista, traductor y artista visual. Tiene estudios universitarios de filosofía, castellano, bibliotecología y comunicación. Es Co-fundador del colectivo multidisciplinario "Pazific Zunami" junto a los artistas visuales Alex Chellew y Rafael Insunza a finales de los años noventas. Laureado UNESCO - Aschberg de Literatura 2002. Ha sido invitado a leer y publicar sus poemas, ensayos, ilustraciones, fotografías y traducciones en medios culturales de Chile y otros países. Parte de su obra ha sido traducida al inglés, portugués, holandés, francés y alemán. Ha traducido al castellano a los poetas brasileños Hilda Hilst, Roberto Piva, Claudio Willer, José Geraldo Neres, Ademir Bacca, Claudio Daniel, Helena Ortiz, Adriana Zapparolli, Tarso de Melo entre otros.

Dentro de su obra poética, destacamos las publicaciones: Cartas de más abajo (1992), + poesía (1995), ángeles eléctricos (1997), Camino a Copa de Oro (1998), Perdidos en La Habana y otros poemas (1999), Cielos (2000), Nueva York en un poeta (2001), Turbosílabas (2003), Devagar (2004), Un sin nombre (2005), Nieve (2006), Vía regia (2007) y No permitas que el paisaje este triste (2007).

He aquí su compartir entorno a su experiencia literaria y visión poética.

- ¿Cómo ocurrieron tus inicios literarios, en términos de ambiente, amistades e inquietudes?
- He sido un lector incansable desde mi infancia, mi encuentro con “escritores vivos” se ha producido en la Universidad, a la que ingresé cuando tenía 17 años, una experiencia marcante a comienzos de los años ochenta. He tenido entre mis compañeros de carrera y entrañables amigos hasta el día de hoy a los poetas Mario García y Sergio Ojeda. Con ellos fuimos activos participes de los encuentros culturales realizados en la Universidad de La Serena en aquellos años, con los poetas Aristóteles España y Raúl Zurita, y encuentros académicos e informales con poetas como Braulio Arenas y Arturo Volantines.

- ¿Qué autores influyeron en tu trabajo de aquel entonces en términos de propuestas?
- Entre mis autores podría mencionar a los poetas chilenos Gonzalo Rojas, Enrique Lihn, Jorge Teillier, y poetas cercanos a quienes leo y con quienes dialogo como por ejemplo José María Memet, Malú Urriola, Francisco Véjar, Lúcia Gönczy, Milagro Haack, Sergio Ojeda, Tanussi Cardoso, Jaime Huenún, Angélica Santa Olaya y Armando Roa Vial. Con este último me une la propuesta de dar cuerpo literario en nuestro castellano a la obra de autores de otras latitudes geográficas y lingüísticas, en mi caso particular de la literatura del Brasil de nuestros días. Entre los autores extranjeros que me han influido podría mencionar al poeta venezolano Rafael Cadenas, al mexicano Octavio Paz, al poeta francés René Char, a los poetas beatniks norteamericanos, a los brasileños Roberto Piva y Décio Pignatari. La música y la pintura de creadores a quienes siento muy cercanos y que me han influido poderosamente como: Joan Miró, Roberto Matta, Miquel Barceló y Antoni Tápies. Bach, Mozart, The Beatles, Tom Jobim y João Gilberto y su maravillosa música que me acompaña.

- ¿Cómo definirías tu proyecto poético o ejercicio escritural en término de intenciones o propuesta creativa?
- Poesía de viaje y de la experiencia. Creo fundamental la vida que ilumina la palabra y la palabra que logra a la vez iluminar la vida a través de la poesía, y en la misma medida para mi la pintura, el dibujo, la fotografía, el video y cualquier otro medio de expresión creativa, que permita desarrollar niveles superiores de comunicación. Creo en el hipertexto, en la creación multimedia e interdisciplinaria, porque la mente es como un paracaídas, sólo funciona bien cuando esta abierta a todos los estímulos de nuestro entorno cultural.

- ¿Qué factores consideras determinantes en el proceso creativo?
- Vivo y respiro profundamente y soy observador de las personas y del paisaje, y sueño despierto, y eso es fundamental. Viajar es preciso. La inspiración y la razón, la experiencia y el viaje mental y físico. Estoy bañado por lo que vive, por lo que muere. Cada día es el primer día, cada noche la primera noche y soy también el primer habitante de ese instante.

- ¿Qué criterios usas para identificar un buen poema?
- Descubrir la vida que ilumina la palabra. El poeta Vinícius de Moraes decía que “ninguna concesión a la poesía no vivida”. “La poesía es subversión del cuerpo”, dice Octavio Paz. Goethe decía “los poemas que nacen de la nada no me interesan”. “Entonces un buen poema para mi es aquel que logra iluminar la vida vía verbo” dice el poeta brasileño Roberto Piva.

- ¿En qué proyecto literario estás trabajando actualmente?
- Trabajo en una selección y traducción de literatura del Brasil de nuestros días. Un proyecto que ha sido reconocido por la beca para escritores profesionales 2008 del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes del Gobierno de Chile. Una panorámica de la literatura brasileña contemporánea que incluye traducciones de ensayos, entrevistas y poesía de autores como Ferreira Gullar, Tanussi Cardoso, Roberto Piva, José Geraldo Neres, Floriano Martins, Claudio Willer, Tarso de Melo, Claudio Daniel, Ademir Assunção y Lúcia Gönczy por mencionar algunos. Y en un libro titulado PICNIC EN EL CENTRAL PARK, que reunirá mis poemas escritos entre 1986 y 2009 junto a una serie de dibujos y pinturas desarrolladas entre los años 2002 y 2009, un libro-catálogo que será una novedad no sólo de contenidos sino también en su diseño, formato y presentación.

* * *

MUESTRA POETICA:

TRES MUJERES, UN PIANO, UN GATO, Y UNA TORMENTA
a Alexandra Keim

Es difícil ser un pájaro
y volar contra la tormenta sobre
la cicatriz de la Tierra
mejor es como un gato estar
siempre atento a las brasas
cerca de la chimenea
y escuchar
siempre atento escuchar
a tres lenguas diferentes hablar
un idioma a la vez fascinante
a la vez misterioso y conocido
oír e ir en su música
en sus luces y propias
y universales sombras
fotografiar
por tan solo un segundo
fotografiar con la mirada sus perfiles
de ser posible
flotar
dentro
de la sala
como
un pájaro
en
la
tormenta


Temor

"La mejor parte es sentirse vivo pintando y la peor es necesitar hacer pinturas para sentirse vivo"
Geoffrey Lawrence

Reverencia emocionada
cuando todo
deje
de
importar
cuando todo este oscuro
cuando todo este perdido
Que la musa te toque con sus
dedos la espalda
y te empuje al camino
Que la frialdad de las ciudades
que la rosa de la nada
que el fango inmóvil
que la arena movediza del desierto
no borre la tristeza de tinta
que ha de alcanzar el agua
Y sea aire movido por los labios
una
vez
más

Fotografía: María Eugenia Lagunas

Fuente: http://letras.s5.com/ll230709.html


viernes, 24 de julio de 2009

(NERUDA EN SU TINTA)

(NERUDA EN SU TINTA)
rolando gabrielli
En un día como hoy, este comienzo no es original, nació hace 105 años, Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, quien años màs tarde se hizo llamar Pablo Neruda... Nació en Parral, en la zona central de viñedos en Chile, un pueblo polvoriento, diría en su poesía, y quedó huérfano de madre un mes más a tarde del parto y partió a Temuco, sur de Chile, zona mapuche, de la araucanía. En Temuco, la llamada Frontera, se hizo poeta en las profundas soledades del Chile austral, lluvioso, selvático, dominado por el viento y las tempestades En Temuco conoció a la Mistral, quien descubrió su poesía, -nació una entrañable amistad de por vida- y vivió los 20 Poemas de Amor y una Canción desesperada (libro despreciado por sus pares e impares críticos y despotricadores) con sus primeros amores juveniles en los confines de Chile. En 1945 Lucila Godoy Alcayaga, conocida como Gabriela Mistral, obtuvo el primer Premio Nobel de Literatura para América latina. En su discurso oficial dijo:" Si la Academia de Estocolmo quería honrar la poesía de Chile, debería haber dado el galardón a Pablo Neruda que es el poeta más grande de mi patria." La Mistral en los adolescentes días de Temuco le daría a conocer los clásicos rusos y en sus días consulares en Italia, le brindaría posada y protección al amigo perseguido por Gabriel González Videla.
En 1921, firmó por primera vez con el nombre de Pablo Neruda, La Canción de la Fiesta. Su primera nota periodística la publicó un 18 de julio de 1917 en el diario La Mañana de Temuco: Entusiasmo y perserverancia. Se fue a Santiago, la capital, a estudiar Pedagogía en francés. Había llegado de la provincia en tren a la Estación Central, cargado de sueños y nostalgias. No olvidaría más el Sur, ni las lluvias, ni su infancia, aunque sus domicilios se convertirían en casas y lugares a nivel planetario. Vivió un exilio permanente, aunque permaneció en Chile, su poesía. En su último homenaje masivo en el Estadio Nacional en Santiago, en 1972, poco después de recibir el Premio Nobel de Literatura, dijo que su amor por Chile no era un matrimonio de conveniencia.
A los 15 años descubre a Walt Whitman, dice Volodia Teitelboin en su libro Neruda, la biografía más completa sobre el poeta. Veneraría hasta el final de sus días al poeta norteamericano, como sería fiel a Rimbaud, Lautréamont y Mallarme. Del hermético francés dijo que había aprendido grandes lecciones para su poesía. Neruda como Borges, en la orilla de su otro universo, a pesar de ser vecinos, leyeron lo que debían leer y bien, para hacer lo que hicieron en litertura. El poeta chileno renovó la poesía española con un nuevo lenguaje y otro camino después de Darío. Y Borges, ya sabemos que hizo en prosa principalmente y en la manera de apropiarse de la literatura universal, sin dejar de ser argentino.
Tentativa del hombre infinito y El Habitante y su esperanza y Anillos, son tres poemarios de su primera época y tiempos, libros elogiados por el poeta Enrique Lihn, que dice que es el discurso delirante de Neruda el que le interesa. El Canto General, el libro que a Neruda le parecía el más importante de su obra, Lihn lo descalificaba rotundamente. Pienso que Canto General, que se iba a llamar Canto General de Chile, tiene registros de alto nivel y para el inglés Cohen, es innovador. Todo indica que el Vate usó numerosos libros y aún hay pasajes enigmáticos.
De Maruri, una vieja pensión santiaguina, la calle del Crepusculario, viajó como Cónsul a Birmania, Ceilán, Java, Singapur, y España, del 34 al 38, cuando se desplomaba La República. En Asia se reafirmó en las ya iniciadas Residencias en la Tierra, su obra más potente, universal, emblemática, preñadora de poesía castellana y vanguardista. Las Residencias confirmaron la poesía de Neruda como nueva en toda época y tiempo. Se habló antes y despuès de ellas. Federico García Lorca fue uno de los primeros en reconocerlo y abrirle las puertas de la poesía española. El más grande libro surrealista en cualquier idioma, dijo el poeta mexicano José Emilio Pacheco. Octavio Paz, antes de morir precisó después de releer toda la obra escrita del poeta chileno: el más grande poeta de su siglo. Juan Ramón Jiménez dijo que Neruda era un mal gran poeta. El aceite y el vinagre nunca se juntan en poesía, ni en la práctica, ni en la vida. Detalles, simples detalles, Neruda no se enteró de alguno de estos elogios, tuvo muchos homenajes en vida y el mismo se regalaba sus libros en cada cumpleaños, editando uno. Al único cumpleaños que faltó, el número 70, se tenía siete libros, uno por cada década. Siempre se consintió como un niño.
España le cambió la vida y la poesía. Ya había editado sus legendarias y míticas Residencias en la Tierra y vendría una nueva visión de América y el mundo: España en el corazón y El Canto General. Su matrimonio con Delia del Carril e ingreso al Partido Comunista de Chile, en 1939, son dos variables determinantes en el itinerario futuro de Neruda. El Senado y el exilio. El poeta del amor y de la materia, ya tenía un reconocimiento mundial.
Viajes y más libros, la política, el amor. Neruda en el centro del escenario mundial. Isla Negra, el mito de la isla que nunca existiò y desde ahí navegando con su poesía frente al mar. Las Odas elementales (imperdible nerudiano) y Memorial de Isla Negra. Chile y más Chile, siempre el viajero inmóvil de Rodríguez Monegal. La Isla de Capri, Matilde Urrutia y Los Versos del Capitán. Neruda se casó tres veces, pero nunca se separó de la poesía.
Neruda fue un poeta discutido en vida, desde Octavio Paz a Nicolás Guillèn, pasando por todas las alas conservadoras del parnaso. Neruda había tenido sus feroces enfrentamientos en Chile con lo más granado e innovador, la vanguardia poética chilena de la década de los veintitantos, Huidobro y De Rokha. Una descomunal batalla literaria de superegos y gran poesía. Y a casi 36 años de su muerte, sigue siendo materia de novela, "biografías de su vida desconocida, hallazgos de su personalidad", comparaciones a tutiplén, críticas apasionadas como si aún viviera. Y también es objeto de admiración y muy leído en sus libros y através de Internet. Según Google el más leído en la red. Un referente dentro de la gran e histórica poesía chilena del siglo XX y del habla castellana. El siglo XX de la poesía y la historia de Chile son vinculante a la esfera del mundo nerudiano. Julio Cortázar subrayó en su tiempo la influencia del autor de Crepusculario en la narrativa latinoamericana, con Rayuela a la cabeza.
El 73 le pregunté a Enrique Lihn que opinaba de Neruda. Me dijo que la Historia le había favorecido y que no se volvería a repetir otro. Chile vivía una historia sórdida por esos días que duraron 17 años y medio, y Lihn fue uno de los protagonistas de ese tiempo horroroso, como él lo calificara. La maquinaria oficial militar aplastó la cultura. Se habló del apagón cultural y eso incluyó a los poetas que se quedaron dentro del horroroso Chile. Hacer poesía en un país acuartelado 24 horas al día, después de recibir un disparo en la cien, no es tarea recomendable y sus resultados están a la vista. A Parra le quemaron su carpa, a Lihn lo detuvieron a empujones, uno o dos poetas se suicidaron, otros no salieron del bar. A la mayoría le borarron la memoria con piedras de calicanto. Yo aprendí una frase descriptiva en el trópico: de a vaina se sobrevivió.
Uno de los mejores libros que he leído del Chile de Pinochet, es el de Gonzalo Millán, La Ciudad, escrito en Canadá. La edición chilena sufrió algunas modificaciones hechas por su autor, pero lo que importa es la crudeza desencadenante del lenguaje e impacto de la voz colectiva de la memoria. No he leído la novela de contrapartida de este revelador, singular, fundacional poemario. La poesía siempre midió con una vara alta la literatura chilena. La narrativa, con algunas excepciones, vistió pantalones cortos antes de la llegada de Giaconi, Donoso, Bolaño y ha sido muy discreta en general en el siglo XIX y gran parte del siglo XX.
Lihn diría en un artículo que Neruda fue el último Aedo.
Su Canto a Stalin, condenó de por vida a Neruda, aunque pocos repararon en que se sacudió en vida de tamaño peso histórico y a pesar de estar inmerso en la Guerra Fría y pertenecer a un partido político vertical, de pocas desidencias o ninguna, dijo lo suyo dentro de su poesía y tiempo. Miembro prominente del Partido Comunista de Chile, una catedral viviente, icono indiscutido de la izquierda mundial, Neruda pisaba sobre algodones y acomodaba su caparazón de tortuga gigante, legendaria, en la historia cotidiana de su época y en las frías aguas de la política chilena. Del 70 al 73, Chile era el país de la cuerda floja.
No fue un santo ni se postuló a tal, pero aun le prenden velitas sus feligreses y feligresas poéticos, los lectores del mundo que es lo que cuenta en poesía o para cualquier escritor. Vagó como una animita en pena durante los 17 años y medio de la dictadura pinochetista en el sentir popular y corazón de mucha gente humilde. En vida se le condenaba políticamente por su sovietismo, pero no desde el punto de vista literario, sólo de su vida personal "burguesa". El poeta De Rokha fue el que más persistió en atacarle poética y políticamente mientras vivió. Neruda y Yo, un libro entero de diatribas contra Neruda. De Rokha se suicidaría, ignorando el pasado, el futuro desde luego, y el presente.
Neruda, 105 años después de su natalicio, no ha dejado indiferente a nadie, a, b, c razones es citado, mencionado, criticado, pero jamás olvidado. Y con él, la poesía chilena, si no, pregúntenle a Nicanor Parra, Gonzalo Rojas, Oscar Hahn etc. Roberto Bolaño lo incluyó en El Nocturno de Chile, Jorge Edwards, escribió Adiós Poeta, Enrique Lafourcade con Neruda en el País de las maravillas. La raquítica novelística chilena, a excepción dicha de Bolaño, Donoso y algunos otros de antes y después como se ha reiterado en esta nota, ve en Neruda un especimen a estudiar, diseccionar, trajinar como "materia narrativa, asunto histórico, personaje de proporciones descomunales, amante, político", y dicen encontrar sus secretos y desmesuras, como si fuera un dinosaurio carnívoro varado en la memoria de esos novelistas que arponean su geografía humana. Neruda Moby Dick. Uno de los novelistas fue anarco trotskista, otro liberal de izquierda a derecha, uno conservador de derecha y el último, ex comunista. Un arqueado arco político, sin puntas, ni cuadraturas posibles de su arbitrario círculo. Y así llegamos a El Caso Neruda del novelista chileno Raúl Ampuero. El detective cubano, venido a menos, residente en Valparaíso, Cayetano Brulé, es el protagonista. Narra la historia del folletín nerudiano.
Por los vientos que soplan de este libro, el autor ha descubierto la clave de la poesía amorosa de Neruda, el método, como trabajaba el Vate ese tipo de poesía y las causas que le motivaban esos versos que le dieron tantos éxitos literarios en su público universal. Hernán Loyola, el más persistente estudioso de la obra nerudiana en los último 50 años, no llegó tan a fondo como Ampuero, ni Jaime Concha en su lúcido libro Neruda, ni Alonso, Emir Rodríguez Monegal, Fernando Alegría, Alone, Lihn, J. M. Cohen, la Mistral, Teillier, Parra, el estudioso de la poesía chilena, Federico Schopf. Ninguno de sus más audaces críticos, aquellos que veían el universo detrás de sus metáforas, ni sus tenaces detractores, habían hilado tan fino como R. Ampuero. Borges, que veía debajo de las piedras y no aplaudía precisamente a Neruda, nunca reparó en los aportes que hoy nos hace Ampuero. Ni siquiera el cura Valente, crítico sagaz, conocedor de su obra y admirador de su poesía, se aproximó a este iluminado autor. Tan conocido es el desconocido Neruda, que después de su muerte el 23 de septiembre de 1973, que el Dr. Hernán Castellano, poeta y profesor en California, donde enseña a Neruda, me preguntó dónde podía conseguir una fuente bibliográfica que cito en mi trabajo: En defensa de la poesía. Me refiero a este texto, ampliamente divulgado y alojado por más de un año en el Portal de Neruda, porque allí se decía que "Neruda no sabía ni entendía de poesía." La poesía de Neruda siempre tuvo un registro amplio de estudiosos a nivel mundial, pero es destacable la cantidad y calidad de poetas chilenos con su "propia retórica", a pesar de este pulpo gigantesco de la poética castellana que fue Neruda en su tiempo. Su tinta de gran calmar sigue derramada en la conciencia poética del mar inmenso de su poesía. Pero la poesía chilena tiene numerosos poetas de gran factura y "originales": Mistral, Huidobro, De Rokha, Parra, Rojas, Lihn, Millán, Teillier, Rosamel del Valle, Díaz Casanueva, Hahn, Rubio, Anguita, Miguel Arteche, David Rosenmann Taub, Efraín Barquero, Uribe, Silva Acevedo etc.etc. La lista es larga como la geografía y bajo cada piedra se esconde un poeta.
Neruda, su trabajo poético, le otorgó respeto a la poesía y a los poetas, casi siempre ignorados y considerados como "escritores vagos de un oficio fácil e innecesario". Él, rescató la dignidad de los poetas y puso a la poesía en su verdadero lugar, en ese Chile ninguneador que persiste en no cambiar.
Ampuero, su biografía personal que nos llega, puede ser materia de un libro, pero él prefiere descubrirnos un nuevo Neruda y darnos la fórmula mágica como hacía su poesía, de qué se alimentaba y cuáles eran las argucias del Vate de Isla Negra para alcanzar tales y cuales climax en su poética amorosa. ¿Simple al parecer, tal como decía Neruda quizás, que no tenía ni daba recetas?. (Ampuero estudió, vivió y se enamoró y después de irse volvió a la ciudad del Muro de Berlín. También vivió en La Habana y fue miembro de las Juventudes Comunistas. Se casó con la joven adolescente hija del Comandante Ulises Cienfuegos de Cuba. Y de súbito dejò la Isla. Su padre, Roberto Ampuero, trabajó durante la Segunda Guerra Mundial para el servicio exterior de información de Estados Unidos. Ampuero es autor de cuentos y novelas: Boleros en La Habana, El Alemán en Atacama y Nuestros años verde olivo, entre otros. Actualmente es profesor de Literatura en la Universidad de Iowa (EE. UU) .)
Veamos que nos dice Ampuero, según leí hace unos días en la Revista Ñ del diario Clarín de Buenos Aires. Ampuero sostiene que su objetivo ha sido bajar del pedestal a Neruda. "He investigado su vida como un biógrafo y luego he vertido ese material real en una ficción policial. Pero todo lo que se cuenta sobre él es real, me mantuve fiel a los hechos, sacando a la luz cosas que se decían sotto voce y eso hace emerger, curiosamente, a un Neruda mucho más novelesco, contradictorio y humano. He aquí la clave de su escritura amorosa: "Lo que caracteriza a Neruda es que necesita vivir una intensa relación de amor, de apasionamiento, de calentura con alguien, que eso le sirve para escribir intensamente y que, después, cuando ha pasado la pasión, necesita en seguida otra mujer como un nuevo afrodisiaco y a la vez como renovado estímulo poético. No sé si realmente lo sentía así o si lo de la poesía era una excusa para justificar su conducta" Un Casanova de tomo y lomo, que tomó la poesía como excusa para amar y hacer política. ¿Estamos ante el más grande timador de la historia poética universal, que de tanto engañar, llegó a obtener el Premio Nobel y renovar la poesía en idioma español (castellano)? Son los datos que le faltaban a los más tenaces biógrafos, ciegos escribanos que nunca consultaron con el acucioso detective Brulé. ¿La calentura está en las sábanas? El poeta chileno Manuel Silva Acevedo dijo que la Poesía es una perra caliente. Y Parra, había dicho que la Muerte es una puta caliente. Perro del amor, dice el verso nerudiano. ¿Brulé estará al tanto de estos dos bardos y de sus vidas?. La muerte es perra, concluyo.
Pienso en Henry Miller y su Trópico de cáncer. Ni hablar del Marques de Sade, ni de Bocaccio. ¿Libros y autores decadentes que traducían su instinto animal en las páginas literarias?
"Neruda se estaba convirtiendo - continúa el autor-en una especie de santo. Y lo interesante de él es ese mundo contradictorio, esa alma tan humana, porque era muy sensible y generoso a veces pero otras muy calculador y oportunista, como cuando decide quién no se va a salvar de los fascistas, rechazando a algunas personas en las listas de repatriados a América. En eso se parece a Bertolt Brecht, que era comunista y vivía en la Europa del Este pero tenía pasaporte austriaco, que le permitía viajar cuando le daba la gana, y las cuentas bancarias - donde cobraba de las editoriales-, en Suiza. Neruda, entre Bucarest y París, prefería París. Es un personaje con estos lados de luz y de sombra. Yo no quería un personaje acartonado, que acabara siendo una caricatura. El asunto era ver las cosas que no había logrado en la vida y sus contradicciones, ahí estaba su esencia. Ese es el Neruda real, y para mí es un Neruda más grande que el que me habían enseñado". (.......)..."Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma como pasto el rocío".

Picasso, Huidobro, Cortázar, Vallejo, Gris, decenas de pintores, artistas, cineastas, prefirieron París. Y Carla Bruni, se quedó con Les Champs Élysèes y sus alrededores.
Neruda era un coleccionista, amaba los insectos, a sus amigos vivos y muertos, a los que ya no estaban los incluía en uno de sus maderos de la casa de Isla Negra. El lugar más secreto y universal de su poesía. Prologó numerosos libros, muchos por amistad y porque le gustaba complacer con su tinta verde a quienes se iniciaban en este género donde siempre hay tela que cortar. Recorrió Chile de punta a punta, con su poesía y palabra. Cantó a las piedras de Chile. Toda la materia humana y física, fue su materia.
En sus buenos tiempos, se defendió en un poema de Odas elementales, que ya he incluido en otras ocasiones y que recién ahora relaciono con uno de Lihn, de distinta factura, el enunciado, la filosofía de por qué escribí.

Escribí, escribí sólo/para no morirme./Y entonces/apenas/mis versos de muchacho/desterrado/ardieron/en la calle/me ladró Teodorico/ y me mordió Ruibarbo. Se irguieron/amenazantes/contra mi poesía,/ con ganchos, con cuchillos,/con alicates negros. Y advierte a sus detractores: seré, /seré implacable./Yo les pido/que sostengan sin tregua el estandarte/de la envidia./Me acostumbraré a sus dientes/Me hacen falta/Y reafirma: Y estoy casi seguro/aunque no les agrade la noticia,/que seguirá/mi canto/más acá de la muerte/en medio/de mi patria/será mi voz, la voz/del fuego o de la lluvia/o la voz de otros hombres.

El fantasma de Neruda sigue pesando mucho y yo diría, más vale no meneallo, Sancho.
Por su casa de Isla Negra, este año se reunió la Buda femenina de las editoriales españolas, Carmen Balcells, con su recién descubierto Nicanor Parra. El antipoeta, ni corto ni peresozo le ofició de guía por la casa mítica, donde el Fauno Casanova, según Brulé, amaba, succionaba tal vez como un vampiro moderno, la miel de sus Musas y las convertía en poesía. Afortunadamente prefirió París y no Bucarest, el país del Conde Drácula. Poeta Transilvánico.
La Super- Agente Balcells y Parra, su cicerone, se adentraron en la intimidad del poeta. "Apoyada en un escritorio de Neruda, Balcells, afirmó sobre Parra: "Su reputación es extraordinaria, pero nunca tuvo un agente que le pusiera orden en sus cosas. Y le he dicho que dentro de un año, para vuestro bicentenario, quiero dar a conocer en el mundo su obra. Quiero repetir el proceso Neruda con Parra". (El 5 de septiembre Parra cumple 95 años.)
Y el fantasma de Neruda, sigue vivito y coleando, veamos: ""¡Yo dormí aquí después!", dice Nicanor Parra en el living de la casa de Pablo Neruda en Isla Negra, a eso de las siete de la tarde del miércoles pasado.
El mismo lugar, donde hace más de 50 años leyó por primera vez los antipoemas, mientras Neruda "se paseaba de un lado a otro como un oso enjaulado", pasmado porque sabía que en esos versos había algo nuevo."
Isla Negra es un referente universal y en procesión llegan anualmente miles de visitantes. Les espera el poco pacífico mar de Chile, que con pasión describe Neruda y lo convierte en materia poética. Lihn, lector y crítico de Neruda, sabía que una crítica desmesurada, hiperbólica, parcial, arbitraria, alejada de la obra total del autor del Canto General, no resistiría los vientos de la historia. Y se aseguró párrafo más adelante en decir que su crítica a la obra de Neruda se puede validar si se hace primeramente justicia a quien, con toda probabilidad, es uno de los dos o tres más grandes creadores, en su tiempo, de nuestro idioma, y, en cualquier caso, el más influyente de todos por el espacio de varias generaciones. Sin duda, mi generación creció en la atmósefra envolvente de la poesía nerudiana, Lihn también, y medio siglo de poesía viva, chilena y universal, conforman y moldean algo más que un escenario. El Cartero de Neruda (Il Postino) del novelista Antonio Skármeta, (Ardiente Paciencia, es su título original) es otra cosa. Una historia de amistad, amor y poesía. Una relación muy humana entre el poeta y su cartero.
Neruda es autor de no pocos libros, algunos mencionados aquí, unas memorias, hizo política, viajó, fue Senador, candidato a la Presidencia de la República de Chile, Embajador en Francia, era un gran fiestero y celebrador. No lo conocí personalmente. Me parecía inefable. Una tortuga gigantesca desplazándose por la geografía de Chile, cuando vivía, y ahora su memoria es mar, tierra, piedra, madera, desierto, cordillera, ríos, sur, fin de mundo, palabras, palabras.

Epílogo
Cada autor responde por su obra. Sabe por qué la escribió y cuál es su objetivo. Pablo Neruda fue más que un poeta. Es algo conocido de todos sobre su figura emblemática en el siglo XX. El poeta tempranamente fijó su residencia en la tierra de la poesía. Neruda es una sombra tutelar del vasto panorama, paisaje, universo poético chileno y latinoamericano. Desconozco las motivaciones de algunos "justicieros de la historia y la moral, que ven o creen ver". Aún hay árboles y papel para seguir escribiendo, o está abierta la puerta de la gran avenida digital que todo lo absorbe como si con una pajilla gigantesca se tragara un mar de palabras, un continente de frases, un universo de letras. La historia de Neruda es màs o menos conocida, varios amigos y detractores le han hincado el diente. Es conocido el Caldillo de Congrio del poeta y su receta. Así como algunos se dividen su poesía, polìtica y amorosa, (Hace años escribí de Los cien trajes de la poesía de Neruda.) de igual manera lo hacen con trozos de su vida, pasajes "secretos, personales, íntimos, únicos". Hay tanta prosa raquítica en la literatura chilena que se podría levantar un inventario de osamentas y abrir nuevos cementerios para la palabra. Se seguirán escribiendo libros para turistas del verbo, distraídos personajes que suben a un avión y descienden con los mismos pies como si fueran alas de una ficción que les pertenece. Neruda predijo que se seguiría viviendo y que cuando muriera publicarían hasta sus calcetines. Se considera un Poeta público. La necrofilia nerudiana es casi un deporte de sus adversarios, de un poeta vivo, espléndido, que afortunadamente nació en Chile, es chileno fundacional de todas las cosas que tocó, vió, de todo lo que amó y escribió. En esta época banal, neoliberal, donde el espectáculo evapora las ideas y las palabras son ripio, el escaparate de la última mercancía es el verdadero interlocutor. Se monologa con el éxito frente al espejo de la farándula que cubre todos los espacios e imágines posibles. Al parecer no importa el contenido ni los principios, ni el Arte, sino alcanzar el objetivo de cualquier manera trepando la escalera del vecino o de los muertos.

Corolorario
(Fragmentos de una Carta de una amiga del autor y lectora, sobre El Caso Neruda)
"Recién termino de leer tu último trabajo, el que me anunciaste en tu mail, y que te contara que mi hija me regaló en mi cumpleaños último. Me la llevé a unas dulces vacaciones que pasé en San Martín de los Andes. Allá, en medio de los coihues y cipreses, mirando a la distancia al lago Lácar, me la despaché de un solo trago. Permíteme las desfachatez e impertinencia de intentar hacerte llegar algunos comentarios sobre la obra. Pero no lo vayas a tomar a mal. Lo hago desde la perspectiva honesta y sincera de un lector fiel que siempre ha disfrutado sin reparos del vigor de tus relatos, admirando sin reservas el estilo directo de tu pluma.
En esta ocasión, he quedado sorprendido, quizás respondiendo cabalmente a los deseos del autor de esta novela…
Primero que todo, no dejas muy bien parado al laureado poeta. Confieso que nunca ha sido santo de mi devoción, aunque reconozco su valer entre las letras mundiales. Muchos de sus poemas son notables al igual que otras de sus obras que trascienden al pensamiento político del vate. He escuchado por ahí que esta novela ha recibido comentarios ácidos desde la izquierda chilena.
Segunda impresión: ¿cómo lograste penetrar, a través de Cayetano, a la intimidad de Neruda? Sus amores y desamores, detalles sentimentales que estarán en sus biografías, me imagino. Pero poner en su boca juicios de abandono, de rechazo hacia sus amantes y de una hija minusválida, colindantes con una faceta de machismo egoísta, demitificando su figura ¿no parecería algo atrevido? A menos que él mismo lo haya manifestado así en "Confieso que he vivido", libro que tengo en mi biblioteca y, que a su vez, confieso que no he leído. Quizás ahora lo haga, buscando explicaciones a lo que manifestaste en la novela.
En tercer lugar, y esto es lo que me aflige mencionarte, noté una cierta desprolijidad en el texto. Diferente a otras novelas tuyas que ya he leído. Hay muchos errores gramaticales, como faltas de acentos, algunas fallas de contexto ("trisó" por "trizó" en página 69, según la RAE trisar es el canto de algunas golondrinas), como esa otra de página 142, donde se lee "…océano verde y Cupido", sin sentido, ya que debería ser "tupido", como se expresa luego en la 143. Además, el puerto chileno de la zona norte de Con Con se llama Quintero y no Quinteros, como se pone en 303 y 306.
En la página 198 se menciona a nuestra poetisa laureada como "Lucía Godoy Alcayaga" (en vez de Lucila).
Pero lo que me llamó más la atención es la confusión geográfica manifiesta que aparece cuando Cayetano decide ir a Isla Negra y baja hasta la avenida Errázuriz, toma un bus "Sol del Pacífico" (llamados en mi juventud "Terror del Pacífico) que iba a Quintero "dirección que le convenía, pues Isla Negra no quedaba lejos de allí". Nada menos cierto, querido amigo, pues Cayetano debería haber tratado de dirigirse hacia el sur, tomando la ruta a Casablanca, para llegar a Algarrobo y desde ahí hacia San Antonio, para bajarse en Isla Negra, que está junto a San Sebastián. Más tarde, en la 309, se insiste en este concepto, cuando saliendo desde Puchuncaví, es decir, frente a Ventanas, un Sol del Pacífico lo lleva a Isla Negra. No había tal servicio en esa época y ahora tampoco, en forma directa, claro. Hay que hacer varios trasbordos a otras líneas para llegar desde Puchuncaví a Isla Negra. ..."


http://rolandogabrielli.blogspot.com/



jueves, 23 de julio de 2009

Diagonales: Líneas que chocan en medio de una equis, que es el mundo

Un japonés se despanzurra las tripas con una espada samurái en medio del patio de comidas de un mall en el centro de Santiago. Un tipo recorre las calles en un taxi prestado y tiene “Smells like teen spirit” de Nirvana como ringtone en su celular. Cinco pasajeros quedan encerrados en un vagón del metro que saben les conduce a su última estación: la muerte.

Destellos de historias como éstos son los que dan vida a “Diagonales”, del joven narrador chileno Maori Pérez (1986), libro publicado en mayo bajo el sello de Editorial Cuarto Propio.

Más que una novela, el texto es una ruda pedrada que termina no acertando en blanco alguno, sino que desintegrándose en el aire y huyendo de cualquier centro como destino posible.

Postmoderna en su esencia –por ese ir y venir de los personajes y las perspectivas, por esa ausencia de héroes y por su cadencia pop-, la novela no se guarda todas las sorpresas y ya desde su breve primer capítulo advierte lo complejo-macabro de la cotidianidad que intentará develar:

1.

“-¿Adónde vas?
-Adonde todos van -responde el suicida-. Al mall. ¿Cuál es su problema?”.

Su problema serán las historias que se cruzan, los guiños a la música popular, el simulacro del cine, el harakiri inexplicable; las dos diagonales que arman el mundo, que es una letra, la X, la misma de la generación del grunge.

“Son todos artistas de su propia muerte. Son Juana de Arco en el dos mil. Jesucristo en la cruz. Kurt Cobain pegándose un tiro. Un profesor incendiándose frente a La Moneda”, les dice una voz por altoparlantes a los cinco pasajeros atrapados, tratando de convencerlos de que morir es lo correcto.

Entre ellos, Diego, el poeta, lee una novela de Agatha Christie con un título demasiado ad hoc (“Cita con la muerte”) y Maca, la muchacha pokemona, siente que ya no tiene tiempo “pa’ perrearle su reggaeton”.

También autor de dos libros de cuentos, Maori Pérez tiene en David Foster Wallace y Philip K. Dick a sus principales referentes literarios y se erige como una de las promesas de una nueva generación de narradores, esos que leyeron a Bolaño cuando todavía estaban en el colegio.


miércoles, 22 de julio de 2009

Estrenamos el séptimo número de la revista La Santísima trinidad de las cuatro esquinas.

Estrenamos el séptimo número de la revista La Santísima trinidad de las cuatro esquinas.

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Sexta edición de la Revista La Santísima trinidad de las cuatro esquinas.

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Quinta edición de la Revista la Santísima Trinidad de las cuatro esquinas

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Estrenamos la primera edición de La Santísima Trinidad de las cuatro esquinas.

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martes, 21 de julio de 2009

EL DANDY DE LA MISERIA O LA LEYENDA VERDADERA


EL DANDY DE LA MISERIA O LA LEYENDA VERDADERA



“Yo amo solamente a los que

saben vivir como extinguiéndose,

porque ésos son los que pasan al otro lado”.

FRIEDRICH NIETZSCHE


Esta voz que hoy atenderé, está insertada hace mucho años dentro de la escena literaria chilena, eso lo sabemos. No sé si actualmente su voz se ha visto levantada, si ha sido descubierto por jóvenes lectores de literatura chilena. Teófilo Cid (1914 – 1964) no es la cara buena ni mala del Surrealismo chileno, sino un rostro sumergido entre los límites de lo sagrado, su intelectualidad más pura en la Generación del 38, aún en el derrumbe, en su bohemia e indigencia, perpetuó una huella y un camino para convertirse en leyenda de la poesía chilena como pocos lo han hecho. Su figura de poeta negro, y su aura enigmática lograron traspasar límites y tangentes, no tan sólo su poesía interesa hoy en día sino su biografía, su destino y camino, su consagración, sus aportes, hasta que finalmente su decadencia y deceso. Después de ello pasó a formar parte de la lista negra de la poesía chilena, murió joven, indigente y solo. Junto a otros poetas esta situado dentro de esa lista negra de poetas muertos a temprana edad, nombres como Carlos Pezoa Véliz ( 1879 – 1908), José Domingo Gómez Rojas (1896 – 1920), Alberto Rojas Jiménez (1900 – 1934), Joaquín Cifuentes Sepúlveda ( 1900- 1929), Omar Cáceres ( 1904 – 1943), Oscar Castro (1910- 1947), Gustavo Osorio (1912- 1949), Luis Oyarzún (1920- 1972), Carlos de Rokha (1920- 1962), Jorge Cáceres ( 1923- 1949), Boris Calderón (1934- 1962), Rodrigo Lira (1949-1981), Armando Rubio Huidobro (1955- 1980), Rolando Cárdenas (1933-1992), y otros. Teófilo Cid nació el 27 de Septiembre de 1914 en la ciudad de Cautín, novena Región. Su padre era funcionario de ferrocarriles del estado y por actividades relacionadas con su trabajo, la familia Cid Valenzuela recorrió ciudades del sur como Valdivia, Osorno, Talca, Concepción, además de su terruño Temuco. Durante su niñez y adolescencia estudia en el liceo de Concepción y de Talca. Vive en Cautín, Concepción, Talca, Osorno y Valdivia. El poeta Gonzalo Rojas que conoció a Teófilo dice en una entrevista inédita acerca del poeta surrealista:”Era flojo, perezoso, grueso como esos gatos viejos que se dan vueltas todo el tiempo. Fue compañero de liceo en Concepción de mi hermano Jacinto Rojas, en la época que lo dirigía Enrique Molina. Jacinto me lo describió como demasiado perezoso pero muy gracioso. Si mi hermano podría ser visto como una suerte de precocidad, Cid era la lentitud, no le importaba nada. Entonces no era raro que repitiera todos los cursos, no hubo curso que no repitiera. Siempre se quedaba pegado pero de flojo de tonto… Qué simpático el gordo con ese pitillo de voz, era tan musicante, lo veo descalzo en una casa de putas de Concepción. Como era señorito y sus padres lo querían tanto que le daban plata.” A los 18 años Cid gana el primer de los Juegos Florales celebrados en Talca, con el poema “ LA FIESTA QUE NO TENDREMOS”. En 1932 conoce a Braulio Arenas y Enrique Gómez Correa, estudiantes de liceo de Talca. En 1934 viaja en tren a Santiago a estudiar Derecho y Pedagogía en Castellano en la Universidad de Chile, carreras que nunca termina. En ese año muere su madre, hecho doloroso y que lo marcará durante toda su vida. En 1938 Teófilo Cid funda a Braulio Arenas, Enrique Gómez Correa el grupo poético surrealista “la Mandrágora”, al que después se sumaran Jorge Cáceres, Eduardo Anguita, Fernando Onfray, Enrique Rosenblate y Gonzalo Rojas, principalmente. En ese mismo año Miguel Serrano lo incluye con un cuento llamado LOS DESPOJOS en la Antología del verdadero cuento en Chile, donde aparecen relatos de PEDRO CARILLO, ADRIÁN JIMENEZ, JUAN TEJEDA, EDUARDO ANGUITA, JUAN EMAR, CARLOS DROGUETT, ANUAL SERRANO, HECTOR BARRETO y el propio antólogo.

El retorno a Chile de Vicente Huidobro en 1933 trajo consigo todo ese bagaje surrealista desde Francia, tomando como experiencia su amistad con Guillaume Apollinaire y André Breton, cimenta en Chile su pensamiento y amistad con diversos escritores del ámbito literario y en especial con Teófilo Cid. Por esta razón apodaron a Teófilo como “el Cid campeador”. Cid durante esos años trabajo en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. Además desempeñó labores protocolares y diplomáticos en la chancillería llegando a ocupar el cargo de subjefe de protocolo. También trabajó el periodismo radial entre 1949 y 1951, cumplió labores de charlista y conferencista en las audiciones de CRUZ DEL SUR, revista hablada, que se transmitió por espacio de un año y medio en Radio Sociedad de Minería. Aparte su trabajo como cronista en los diarios la HORA y LA NACIÓN entre 1952 y 1958. En la parte literaria fue intelectual, poeta, cronista, ensayista y narrador. En 1942 publicó por ediciones Mandrágora su libro de relatos BOULDROUD, libro que se acentuó en la cuerda floja recibiendo buena crítica y otra despiadada por parte del crítico literario Ricardo Latcham. En 1952 por ediciones cruz del sur publicó su novela corta EL TIEMPO DE LA SOSPECHA, además escribió junto Armando Menedín una obra dramática titulada ALICIA YA NO SUEÑA, obra que ganó en 1961 el primer premio de los juegos literarios municipales Gabriela Mistral de Santiago. Libro que fue publicado póstumamente por la municipalidad de Santiago en 1964. Su obra poética se encuentra registrada en folletos y revistas literarias como LA MANDRAGORA, TOTAL, CLIO, MULTITUD Y CANTARO. En 1954 Cid vuelca su poesía hacia las pendientes de lar y las raíces de su infancia, amalgamando su surrealismo creativo e imágenes visionarias en su libro CAMINO DEL ÑIELOL editados por el viento en la llama. Luego un año después ediciones espadaña edita su libro NIÑOS EN EL RÍO, trata de un poema homenaje a unos niños muertos en el río mapocho, noticia que impactó profundamente a teófilo, dando un llamado de alerta a sus amigos escritores que la situación de pobreza que se vivía en santiago era gigante y sin nadie que se preocupara de la situación. En 1962 por colección de el viento en la llama su libro NOSTALGICAS MANSIONES donde resurge su surrealismo más impactante y explosivo. Además tradujo al castellano un libro de Vicente Huidobro de poesía llamado OTOÑO REGULAR, además de una obra dramática llamada GILLES DE RAIZ del mismo autor. Sabemos Teófilo Cid fue un poeta singular, uno de mayores intelectuales de su generación, porque realizó todas las manifestaciones de la escritura ensayo, crónica, poesía, narraciones y obras dramáticas. Su figura fue activa, dentro de los años 40 y 50, mantuviendo un nivel de poesía y de pensamiento expresado tanto en sus ensayos como en crónicas. Fue un poeta maldito, vivió errante, sin trabajo durante muchos años, solo vivía de sus cronicas en los diarios, bohemio, de carácter fuerte y autonomo, en sus peores condiciones de salud sus amigos lo ayudaban, lo bañaban para quitarles los piojos, lo alimentaban y vestian. pero luego al tiempo de esto volvía a sus andanzas, a su alcoholismo, a su indigencia más pura. Solo creo que todo esto lo hacia para mantenerse al margen como poeta, como ser humano, no sé en verdad las razones de su indigencia absoluta, qué lo habrá llevado a la autodestrucción, al perpetuo camino que gira entorno a su leyenda. En sus últimos días un amigo poeta lo iba a visitar a teófilo al hospital, un poeta que ironicamente murió en las misma condiciones que Cid, solo, alcohólico y pobre. Para los aficionados dejo para finalizar un escrito de Teófilo que resume en breve su pensamiento de poeta maldito.

Cuando Baudelaire se refería, en su célebre prefacio a la obra de Poe, a esos seres marcados por la suerte, que llevan en la frente la aureola del destino y de lo aciago, quería referirse esencialmente al horrible destino de los poetas condenados a vagar como autonomas desdichados en un mundo preparado para el palcer y el entusiasmo. La naturaleza de sus impulsos, la interioridad perpetuamente extravertida de sus sueños, los conduce, en una especie de tobogán cortical, hacia las más insospechadas aventuras en lo osano, hacia los más abismales descendimientos. La incomprensión, la baja intriga, el desaliento unanime de las familias en concurso, acompañan sus voces, cuando una sinfonía de aullidos que muchas veces ampara la voz creadora, la intercepta o la disgrega.

Es difícil mantenerse poeta dentro de un mundo que vive ansioso del señuelo.

Teófilo Cid, “la queja de la Mandrágora”.
La Nación. Santiago, 23 de Octubre de 1949.

AUTOR: Rodrigo Rojas Terán.


lunes, 20 de julio de 2009

5027 PASOS de Roberto Flores Salgado.

5027 PASOS

Una estudiante de arquitectura posee una extraña manía: cuenta sus pasos. Es atendida por un psicoanalista que al fracasar en sus intentos por curarla indaga sobre una máquina diseñada por un científico europeo que llega a Argentina tras la Segunda Guerra Mundial.
Un hecho inesperado hace que Agnes, la protagonista, cambie su obsesión: conoce a un predicador que vaticina el fin de los tiempos, en tanto en el planeta los hechos van refrendando sus dichos.
Mientras todo ocurre, un asesinato dentro de un hospital psiquiátrico conmociona a la ciudad de Santiago de Chile. un estudiante de medicina investiga los detalles del crimen y, junto a un frustrado periodista desmadejan una trama que es contada por un narrador - acotador como si fuese una película, con fragmentos de guión, transcripciones de emails y un tratamiento linguístico, en algunos pasajes, vanguardista.
Las reflexiones de éste al ejercicio de escribir, el juego de la ficcionalidad, hacen de 5027 PASOS un texto novedoso, inquietante y, por momentos, conmovedor, en una ciudad de Santiago de Chile que, como pocas veces en la literatura nacional, es rescatada por su magia y belleza majestuosa.

Lee y/o descarga la novela aquí:

http://en.calameo.com/read/000068046294703fa2bbd

Más información en: http://laletramata.blogspot.com/

domingo, 19 de julio de 2009

PABLO DE ROKHA: GENIO DE LA POESÍA CHILENA


PABLO DE ROKHA: GENIO DE LA POESÍA CHILENA

por José G. Martínez Fernández.


¿Conoce usted a Carlos Díaz Loyola?

He allí al mismo Pablo de Rokha “seudonomizado”…el genio, el poeta grande de Chile, el maestro de tantos…de buenos y de malos poetas, tal como sucedió con los “hijos” del ilustre parralino, el gran Neruda, que ha tenido una camada de defensores a ultranza. Buenos y malos defensores…

Hablar de Pablo de Rokha –obviando parte de su horrible poesía política- es hablar de la poesía hecha lava de volcán, atropello a la convicción generalizada de que la poesía no puede ser una violenta expresión, una bomba, contra la escritura corriente, abrumada, imbecilidad de lo siempre dicho y no cambiado.

De Rokha hizo de su poesía intimista y parte de su creación universalista y también parte mínima de su poética política, un cúmulo de espacios llenos de belleza, entendida ésta como aquel hito de inteligencia y de talento que todo buen poeta ha de crear…

¡Y qué grande era (y es) la poesía de Pablo de Rokha!

Hundido por las circunstancias banales de gobernantes, autoridades y críticos muy dependientes del formalismo del Sistema, le fue difícil al grande bardo ocupar el espacio que hoy le asignamos…

Sólo el gobernante Juan Antonio Ríos dio a Pablo de Rokha lo que era del poeta. Le concedió un viaje largo por esta América de luz, sangre y dolor…

Fue Ríos el único visionario…El ÚNICO de los presidentes contemporáneos de Pablo de Rokha…que entendió la grandeza del poeta.

En el campo de los entendidos y creadores literarios chilenos tuvo algunos defensores: Juan de Luigi, Mario Ferrero, Carlos Droguett, Luis Sánchez Latorre y otros pocos.

Chile…¿Cómo pudo Chile obviar la presencia de este genio? ¿Cómo pudo ocultársele a todo el país de O’Higgins la presencia del poeta grande?

Sabemos o podemos suponer donde están aquellos que quisieron apagar tan alta voz, tal talento, tan alta lucidez…pero no vale la pena citarlos: están cubiertos de polvo de cementerio.

Pablo de Rokha es el Ave Fénix de Chile, de la poesía de Chile: Viene desde un hoyo profundo a hacerse presente en las alturas a que asisten los elegidos de los dioses…

Hoy su poesía está siendo reconocida, soñada, admirada…Hoy Pablo de Rokha está ubicándose en el lugar que ha mucho merecía.

Entra a la historia grande de la poesía. Aplaude desde el limbo León Felipe y muchos poetas más.

Esta es una crónica nacida del sentimiento y la verdad más que del estudio sesudo y el de la Academia.

Salud don Pablo. Salud don Pablo de Rokha.




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