domingo, 27 de febrero de 2011

Eli Martín, un hombre que pasó por la tierra y se fue abruptamente


Eli Martín, un hombre que pasó por la tierra y se fue abruptamente


Entrevista de Carlos Amador Marchant al poeta peruano el año 2001 y encontrada en un cassette olvidado por largo tiempo.




Elí Martín fue un hombre que deambuló por americalatina. Quién era él?. Nadie, en principio lo sabía, por lo menos los que logramos conocerlo en Chile. Al final, los que estuvimos más cercanos, nos dimos cuenta que el hombre, en cuestión, era no sólo un letrado, sino un estudioso de la historia del arte. Alcancé a conocerlo, una tarde cualquiera, frente a una de las estaciones del metro Viña Del Mar. No recuerdo de qué lugar venía yo, pero lo que si traigo a la memoria, es que él se encontraba junto al prosista porteño, Víctor Rojas Farías.
Me lo presentó y ahí me di cuenta que había un camino común entre ambos. El era de Perú y yo había nacido en Iquique, es decir, una tierra que antaño fue de ese país, antes de la Guerra del Pacífico. Elí estuvo muchas veces en mi casa, compartimos algunos almuerzos como en muchos hogares del puerto. Estaba aquí y allá, siempre con su risa elocuente, siempre lanzando esa humorada de sus labios. Hizo varias cosas por difundir las letras de la zona, se movía por todos lados, preparaba recitales, estaba junto a los periodistas, es decir, era un hombre que tenía largo aliento.
Pero, sin embargo, no le fue bien en Chile. Pocos lo reconocieron en su verdadera dimensión. Por tanto, pasó momentos difíciles, hasta de falta de alimentos. Pero tenía su orgullo. Y seguía. Se relacionaba con todo el mundo intelectual. Un día me dijo que Zurita no le “había dado bola” en Santiago, entonces, con ira, lo bautizó como “baZurita” (es decir, decía él, valía, simplemente, basura. Esto causó mucha risa entre los pares). Cuando inicié un camino gremial (gané los gritos de: ¡déjalo, hombre, déjalo¡..¡no descuides la escritura¡¡) y cuando fui a una de las primeras reuniones nacionales e internacionales en la capital (año 2003), varios periodistas peruanos llegaron con la nueva del fallecimiento de Elí Martín. Lo homenajearon. Le aplaudimos. Había muerto de sida.
Esta entrevista que muestro ahora, corresponde a unos “cassettes” (ya no se usan. Menos mal que poseo una aparato que aún mantiene la posibilidad de escucharlos) del año 2001. Estaban extraviados. Los encontré haciendo una especie de desocupación de espacios. Grande fue mi alegría al encontrarme con su voz. Él está muerto, no lo pude despedir, aunque siempre invitaba a su famosa “Avenida Circunvalación, en Lima” Su voz y su palabra, en cambio, quedaron.
Debo decir que me fue imposible ubicar algo de Martín por Internet, ni fotos, nada. Buscando y buscando, al final me encontré con el poeta peruano residente en España, Leo Zelada. Él lo cita en algún momento cuando hace recuerdos del “Grupo Neón” que había metido bastante bulla en el país del Rimac, cuando todos eran jóvenes universitarios, nihilistas y anarquistas: “ es además importante reconocer también el legado poético de Eli Martín, otro poeta miembro importante de Neón, que falleció de Sida.”.


-Has estado por largos períodos en Chile, y sin duda, antes de eso tienes una especie de vitrina respecto a los intelectuales nuestros. Pero hablemos de los poetas, dime ¿Quiénes más te han impactado en tu vida?

En Chile me gusta para comenzar, Huidobro. Él me enseñó a imaginar con el lenguaje. Él está con esa formación, con ese espíritu, de jugar con el lenguaje, de a veces ser lúdico, otras muy conceptual, y en lo que a mí respecta, transmitir eso del hablar poético y práctico. Diego Maqueira es otro de los que sigo, aunque he leído poco de él, pero sí en algunas antologías. Después, por cierto, todos los que han experimentado con la palabra, por ejemplo, Juan Luis Martínez.

¿De Rokha No?

Conozco poco de De Rokha. Insisto que Huidobro me parece inexplorable, es un poeta inconmensurable, porque cada vez que lo lees ves cosas nuevas. En la primera lectura debo decirte que no lo podía entender, pero después con los estudios en la universidad y todas las referencias, las críticas literarias, las clases con los profesores universitarios, llegué a entenderlo.

¿Qué es César Vallejo para ti?

Cuando me enfrenté con “Trilce” me sucedió lo mismo que con Huidobro. Yo no entendía Trilce, y entonces tuve que hacer una serie de lecturas. Hay muchos análisis sobre esta obra a nivel latinoamericano, en consecuencia, me gustó esa etapa vallejiana. Hay que decir, al mismo tiempo, que en su época, la crítica literaria peruana lo desdeñó. Por ejemplo, Luis Alberto Sánchez dijo que eso no era poesía, dijo que él era un loco que venía del norte del país, de la provincia, y que era un simple profesor de primaria. Entonces, la poesía de Vallejo fue pisoteada. Es decir, siempre fue un poeta desamparado. Por esta razón hubo de emigrar a Paris donde hizo una importante labor internacional. Pero, a la vez, tuvo la mala fortuna de enfrentarse, en su época, con la Guerra Civil en España, de diferentes movimientos artísticos en el mundo, aunque él no fue autodidacta, sino un hombre de formación académica, quien había estudiado en la Universidad de Trujillo, un poeta muy documentado, quien, además, presentó una tesis sobre el romanticismo en la poesía peruana. Vallejo sabía lo que hacía, sin embargo cuando en Lima publicó el primer poemario en 1918 que se llamó “Los Heraldos Negros”, la crítica le fue adversa y por esta razón el poeta tuvo que emigrar.


-¿Qué fue el existencialismo para ti?


En Lima llegó un poco tardío, pero igual fueron los poetas peruanos que estaban en Europa, especialmente Vallejo y Mariátegui (nuestro gran pensador peruano) que habían leído a los clásicos. Entonces ellos publicaban en las principales revistas de la época sobre el existencialismo y hablaban de Jean Paul Sartré de sus libros, de sus novelas, de la condición del ser humano. Y era un movimiento que se estaba gestando en Europa, y por lo tanto había un gran auge y se crea una poesía existencialista en la Generación de los 50.

¿Qué hay después de la década del 60 en poesía peruana?

Según el crítico Alberto Escobar la poesía peruana nace en 1911 cuando el poeta José María Eguren publica el libro “Simbólica”. Algo así como en Chile con Carlos Pezoa Véliz. Sin embargo otros críticos dicen que la poesía contemporánea peruana se divide en dos grandes tendencias, una, la poesía post vallejiana y la de Eguren. El segundo vivía en un lugar que se llama Barranco y éste es un lugar costero muy lindo lleno de árboles, algo así como Viña del Mar. Entonces este poeta era muy simbolista, que, entre paréntesis, es uno de los grandes representantes del simbolismo a nivel hispanoamericano. Vallejo, por otro lado, llega a instaurar la poseía social. Sin embargo, la estadía de Vallejo en Europa en 1922 viene siendo como una hecatombe.

Dicen que la poesía peruana está como escondida….

No estoy de acuerdo con eso. No es un término permisible, porque la poesía peruana nunca ha intentado esconderse ni menos a nivel hispanoamericano ni mundial.

¿No es así?

(se enoja) En esta época se vive una recesión económica no sólo de ahora sino desde la época de la república. Perú siempre ha estado en una situación muy nefasta y los poetas sobreviven en Lima. Es difícil vivir de la poesía en Perú. Los poetas deben dedicarse a enseñar, hacer de periodistas y lo peor es que los gobiernos no apoyan, n o hay nada, no hay acercamientos a los artistas, no hay acercamientos al arte, y entonces, hablando de los poetas, ellos sacan ediciones personales y los más conocidos, afortunadamente enganchan con editoriales extranjeras.

-¿Se sienten como golpeados por el entorno?

No, los poetas viven en completa libertad. Y hay muchos dedicados a la causa social, por cierto.

¿ El gobierno peruano, entonces, no está muy atento a la cultura?


Creo que no, no se preocupa en nada. Mira, no creo equivocarme, pero en Chile se han hecho intentos, encuentros internacionales, por favor, eso no se ve en Perú.

Estamos en el 2001 ¿Dices que se ve preocupación en Chile por el arte?

Lo que ha estado haciendo el gobierno actual en torno al arte es satisfactorio…es decir es bueno..aunque algunos se opongan, creo que lo que está haciendo este gobierno chileno es positivo. Los poetas e intelectuales no están contentos, si embargo, y eso dice que ellos requieren muchas más cosas.

La poesía peruana desde los momentos de sus raíces…¿desde cuándo?

--Ahh, desde los cantos quechuas de María Arguedas, él fue uno de los investigadores respecto a esto. Sobre lo mismo hay grandes especialistas, profesores, investigadores. Existe, incluso, una poesía hecha en poesía quechua hablante, donde se rescatan los cantos líricos en el incanato.

-Siglo 20 hacia delante, disculpa que sea peyorativo…

No, no, la poesía peruana ha tenido como en toda nación un período de formación. Un día dijimos, somos quechuas o no, y sin embargo otra vez nos dimos cuenta que somos producto de muchas culturas. Aunque hay que decirlo, la cultura Inca ha sido la más pura y la más resistente, capaz de conservar cantos, lo popular.

Rescates?

Mira, el ollantay viene siendo como la pieza fundamental de la literatura quechua. Aquí hay un drama de una pareja de incas en donde se habla de la fundación del imperio del Cuzco. Desde este drama comienzan los cantos populares, donde precisamente José María Arguedas comienza a recopilar grabaciones y muchos textos. Aquí existe una gran dicotomía entre lo occidental y lo andino. Él nunca pudo descifrar este tema, mucha gente lo ayudó, incluso una gran mujer de Chile (su compañera).

Hay un drama con Arguedas familiar?

Bueno, yo no quiero entrar en esos temas, pero a él le siguen muchos asuntos, vivió con una madrastra que lo trató muy mal. Bueno, él hacía cátedra en una universidad sobre quechua, era muy respetado y donde se formaban agrónomos, parece mentira, pero es así. Bueno, el rector de esa universidad, por su trayectoria e investigación lo llamó para aportar. La verdad es que Arguedas tuvo muchos intentos de suicidio, grandes intelectuales de Lima trataron de ayudarlo, pero no fue posible. Este hombre tuvo inmensas colecciones de arte andino, daba su vida por este pasar, mantenía grandes colecciones de arte popular, pero su infancia fue muy dramática, y eso repercutió en la existencia como investigador. En todos los cantos que hizo en quechua se notaba una angustia terrible. Como lo asevera Mario Vargas llosa, quien reconoce que él es nuestro primer narrador contemporáneo, dijo que Arguedas no podía más con lo occidental, le cargaba esto, ni en la forma de vida. Él siempre quiso vivir fiel a sus instintos, a la tierra, la pachamama como le llaman en Perú. Es decir, el suicidio, era inminente.

¿Qué hay más allá de Vallejo?

Bueno, la poesía post vallejiana es completamente eclíptica. Desde la generación del 50 se pueden ver las diversas tendencias existentes en el arte contemporáneo. Dentro de los surrealistas iniciales, grupos importantes, donde Carlos Germán Veliz, César Moro, se identificaron y fueron amigos de Arguedas.
Hay también la influencia “simbolista” de Eguren, poeta puro, etéreo, en fin. Por otro lado existe la poesía comprometida, social, no socialista. Aquí se viven grandes movimientos en el Perú. Por ejemplo, la generación del 50 fue fundadora, donde resaltan escritores como Carlos Germán Véliz que acaba de llegar a tu país invitado por Chile- poesía

¿Qué ocurre con Perú que no se interesa por los creadores de la palabra?..o esto ocurre en todo el plano latinoamaericano….

Fíjate que hay algunas editoriales que están interesadas en la creación poética. En la edición de “El Mercurio” leí una entrevista al poeta José Watanabe, un hombre verdaderamente de silencios, pero editoriales del mundo se han interesado por él. Bueno el pasar lo dirá, verdad ¿? (Watanabe murió el 2007, 6 años después de esta entrevista).


Poesía social en este momento? (2001)

Sabes que Fujimori (el inefable) tenía como asesor nada menos que a un escritor y pues este escritor fue tan odiado, de apellido Orellana, que bueno, de nada sirvió, pero al final se enterró él mismo. Entenderás que él fue un poeta muy pobre, pero el arribismo………..
Pero ya te dije, a partir deVallejo existe la poesía social en Perú. Por cierto hay muchos poetas que han seguido la senda de Vallejo. Alejandro Romualdo es uno de ellos. Al comienzo fue, curiosamente huidobriano, pero al pasar de los años, se decidió por la poesía social integrando el grupo que se llamó “Primero de Mayo”.

¿Qué puedes decirnos de Cisneros?

Hay en él una experiencia anglosajona. Ganó una beca muy importante que le valió viajar a Estados Unidos donde le tocó traducir a varios poetas de habla inglesa. Hizo, al mismo tiempo, una tesis doctoral sobre la poesía anglosajona en el Perú, y cómo influyó ésta en su generación. Para mí, él fue el que introdujo el llamado verso proyectivo en la poesía del Rimac. Sin embargo desdeña lo social, más aun que ahora él es un poeta mayor, aburguesado, aunque es muy cáustico en torno a la realidad peruana, siempre lo hace en sus libros.

¿Cómo ves tú a los poetas peruanos de estas últimas generaciones en torno a la realidad política en tu país?

Como estamos en gobiernos de transiciones, los poetas como que se han enclaustrados. Particularmente a nosotros no nos interesa mayormente la política. Vemos todo el proceso desde afuera, aunque como ciudadanos estamos conscientes de las realidades, ejemplo, que somos mal pagados como docentes, como periodistas, y esto mismo puede estar inserto en algún poemario. Pero, concretamente centrándome en tu pregunta, creo que al poeta peruano le falta un poco más de audacia para enfrentarse con la autoridad misma.

¿Qué opinas sobre Vargas Llosa?

Se trata de un narrador completamente urbano. Creo que Arguedas ha hecho un trabajo más profundo sobre las raíces peruanas, aunque, sin duda, éste tiene una gran proyección universal, quien a la larga ha sido nominado para el Nobel de Literatura y espero al paso de los años le vaya muy bien, porque tiene todos los méritos para lograr este galardón.


……………………



* Vargas Llosa finalmente recibe el Nobel de Literatura en 2010.


* Como lo expliqué al comienzo, esta entrevista a Eli Martín fue realizada en 2001 cuando yo vivía en la calle Vicente Padín del puerto de Valparaíso. Era una tarde muy fría donde los entornos sólo traían literatura. Martín, por cierto, contribuyó a esto. Por esta razón, más allá de la extensión de este conversatorio, tiene la misión de traer al presente y homenajear a alguien que pasó por nuestra tierra y se fue sin que lográramos despedirlo como merecen los hermanos latinoamericanos. La foto que ven ustedes junto a la entrevista, fue encontrada en un diario antiguo también, y corresponde a un lanzamiento poético del autor en La Sebastiana, casa de Neruda, y luego escaneada.



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