sábado, 27 de noviembre de 2010

GABRIELA MISTRAL. DESDE SU TERRUÑIDAD A LA ACCIÓN POLÍTICA [Cecilia Castillo]

Cecilia Castillo

Iquique, Chile


GABRIELA MISTRAL. DESDE SU TERRUÑIDAD A LA ACCIÓN POLÍTICA


Una vez, una de mis hijas fue reprendida por su profesora de Lengua castellana por decir que su madre había conocido a Gabriela Mistral. En persona.

Y bueno, qué injusto. Yo sí conocí a Gabriela Mistral. Y, lo más importante es que ella me conoció a mí. Me vio, en el estadio de La Serena, junto a otras niñitas, cientos de niñitas en delantal almidonado, cintas en el pelo y una banderita chilena en la mano.

Un enorme auto negro ingresó a la cancha misma y de él bajó Gabriela Mistral.

Después hube de conocer a Gabriela Mistral como la mayoría de los chilenos. Es decir a través de una poesía bella pero dulzona y casi insulsa para oídos jóvenes.

Al correr de los años he llegado a pensar que mantenernos en la ignorancia acerca de la verdadera Gabriela Mistral ha sido una actitud intencionada de parte de quienes han manejado lo que es educación en este país…

Porque pareciera que esto se ha repetido con cada uno de nuestros poetas mayores.

Sería interesante hacer una encuesta a profesores de lengua castellana y preguntarles cuántos de ellos en su formación universitaria tuvieron la oportunidad de leer y estudiar el teatro que escribiera Pablo Neruda, o las novelas y el teatro de Vicente Huidobro.

Peor ha sido con Gabriela Mistral. Ojalá la cantidad de papel y tinta que se ha gastado en hablar acerca de Gabriela Mistral especulando sobre su vida personal se hubiese utilizado para publicar profusamente su prosa para ser leída por todos los chilenos.

Porque, ¿cuántos hemos leído “El Grito”, o “Menos cóndor y más Huemul”, o sus famosos “recados”, entre tantas otras obras?

Tal vez ocurren estos aparentes descuidos porque el poeta, en este caso la poeta, es un ser muy peligroso. Peligroso porque no solo anuncia sino también devela y denuncia. Además profetisa.

¿Y a qué emperador le gusta que le digan en público que está desnudo?

La profesora Marie Lise Gazarian Gautier califica la prosa de Mistral como “una verdadera joya desconocida”. Otros han aplicado a Gabriela lo que se dijese de Paul Valery “que si su poesía era de oro, su prosa fue de diamante”

Y, si en la poesía de Gabriela descubrimos su terruñidad (no confundir con terruñismo que sería todo lo contrario), en su prosa, poética o no, intencionada o no, se refleja su profundo sentido social, su sensibilidad ante el dolor de los demás, su amor al ser humano, su necesidad terrible de “hacer algo”. Lo que yo he venido a llamar insolentemente, su acción política.

Cuando se proviene de un pequeño valle, llámese Elqui, llámese Limarí, se crece protegida entre montañas amigables escuchando el canto de aguas que corren breves e indómitas cumbre abajo. Cuando se proviene de un lugar pequeño donde todos se conocen y una conoce cada sauce, cada algarrobo, cada ovejita y cada pajarillo, una sabe de donde viene. Está conectada con su raíz. Conoce su tierra y mete las manos en ella y se alimenta de ella.

En Gabriela Mistral, esta tierra, en su enorme corazón, se agranda hasta abarcar su Hispanoamérica, o más bien, su Latinoamérica. No olvidemos su relación con el Brasil. Y por este terruño es que llora y vela.

Por ella interpela a los maestros, a los artistas, a periodistas, a industriales:

“Maestro: enseña en tu clase el sueño de Bolívar, el vidente primero. Clávalo en el alma de tus discípulos con agudo garfio de convencimiento. Divulga la América, su Bello, su Sarmiento, su Lastarria, su Martí. No seas un ebrio de Europa, un embriagado de lo lejano, por lejano extraño, y además caduco, de hermosa caduquez fatal.”

“Industrial: Ayúdanos tú a vencer, o siquiera a detener la invasión que llaman inofensiva y que es fatal, de la América rubia que quiere vendérnoslo todo, poblarnos los campos y las ciudades de sus maquinarias, sus telas, hasta de lo que tenemos y no sabemos explotar. Instruye a tu obrero, instruye a tus químicos y a tus ingenieros. Industrial: tú deberías ser el jefe de esta cruzada que abandonas a los idealistas.”

Se autocalifica de realista: “las mujeres somos así, más realistas de lo que nos imaginan” . Yo agregaría su capacidad de ver, sin pajita en el ojo, la realidad. Ella asume como grave lo que está ocurriendo con Estados Unidos (la América rubia) en sus intervenciones en nuestra América.

Sin embargo no hay una promoción del odio o la queja contra el enemigo. Por el contrario, es claro el llamado a nosotros latinoamericanos a hacernos cargo de nuestro presente y futuro. A corregir nuestra propia plana y a no victimizarnos. Tiene claro que la victimización paraliza.

“¿Odio al yankee? ¡No! Nos está venciendo, nos está arrollando por culpa nuestra, por nuestra languidez tórrida, por nuestro fatalismo indio. Nos está disgregando por obra de algunas de sus virtudes y de todos nuestros vicios raciales. ¿Por qué le odiaríamos? Que odiemos lo que en nosotros nos hace vulnerables a su clavo de acero y de oro: a su voluntad y a su opulencia.

Dirijamos toda la actividad como una flecha hacia este futuro ineludible: la América Española una, unificada por dos cosas estupendas: la lengua que le dio Dios y el Dolor que da el Norte.”

Pero cuando hablo de su acción política, no hablo solo de la acción escritural de la poeta, de su testimonio en papel y tinta, de sus cartas a los amigos y corresponsales.

De su vida misma podemos considerar como muestra dos momentos ejemplares y no sé si tan conocidos o sabidos.

Entiendo que la señora Presidenta Bachelet ha citado el primero de ellos:

Uno de esos días de post guerra (de la Segunda Guerra), nuestra poeta, en su calidad de escritora premiada, es recibida en Washington por el presidente del imperio.

Volodia Teitelboim documenta el testimonio del intérprete:

«[...] Truman siguió. 'La felicito por el Premio Nobel'. Gabriela contestó: 'Muchas gracias, señor Presidente'. Truman continuó: '¿Le gusta Washington?'. Ella le dijo: 'Sí, mucho'. Yo comencé a darme cuenta que mi labor se estaba poniendo no fácil sino trivial, hasta que Gabriela, como ella acostumbra, quiso trascender lo convencional con un gran estallido. Y Gabriela dijo: 'Señor Presidente, ¿no le parece una vergüenza que siga gobernando en la República Dominicana un dictador tan cruel y sanguinario como Trujillo?'. Truman, por supuesto, no contestó, limitándose a una ancha sonrisa.”

En Luis Vitale leemos que Gabriela postula casi con amargura:

“Voy convenciéndome de que caminan sobre la América vertiginosamente tiempos en que ya no digo las mujeres, sino los niños también han de tener que hablar de política, porque política vendrá a ser (perversa política) la entrega de la riqueza de nuestros pueblos; el latifundio de puños cerrados que impide una decorosa y salvadora división del suelo; la escuela vieja que no da oficio al niño pobre y da al profesional a medias su especialidad; el jacobismo avinagrado, de puro añejo, que niega la libertad de cultos que conocen los países limpios, las influencias extranjeras que ya se desnudan con un absoluto impudor sobre nuestros gobernantes…”

Esto, en referencia a la defensa comprometida que hace Gabriela Mistral del patriota Augusto César Sandino, líder de la resistencia de Nicaragua contra el ejército de ocupación estadounidense. Continúa…

“Los hispanizantes políticos que ayudan a Nicaragua desde su escritorio o desde un Club de estudiantes harían cosa más honesta yendo a ayudar al hombre heroico, héroe legítimo, como tal vez no les toque ver otro, haciéndose sus soldados rasos. Cuando menos, si a pesar de sus arrestos verbales, no quieren hacerle el préstamo de sí mismo, debería ir haciendo una colecta continental para dar testimonio visible de que les importa la suerte de este pequeño ejército loco de voluntad y de sacrificio. Nunca los dólares, los sucres y los bolívares suramericanos, que se gastan tan fluvialmente en sensualidades capitalinas, estarían mejor donados. Sandino no ha visto llegar hasta hoy los mozos argentinos, chilenos, ecuatorianos, que son su misma carne y que le deben una lealtad temeraria y perfecta que sólo la juventud puede dar. ¿Dónde está la naturalísima, la lógica Legión Hispanoamericana de Nicaragua?”

“ El General Sandino carga sobre sus hombros vigorosos de hombre rústico con su espada viril de herrero o forjador, con la honra de todos nosotros”

Así, Gabriela escribe y escribe en defensa de este hispanoamericano, acusando, reclamando a “Mr. Hoover” y sin cansarse.

Su denominación de “este pequeño ejército loco” va a ser adoptada con emoción y orgullo por los sandinistas que en la segunda mitad del siglo XX enfrentarán a Somoza.

Y en esta apasionada identificación de Gabriela Mistral con el pueblo nicaragüense, en pasión tremenda, no deja de ser poeta. Y dice:

“Tal vez caiga ahora esa cabeza sin peinar que trae locas las cabezas acepilladas de los marinos ocupantes”.

Mientras más prosa de Mistral leo, más la veo a ella como la mujer que habla desde la mujer. No desde lo femenino ni lo burgués. Sino de la mujer sin melindres que tiene que arremangarse y enfrentar lo que viene y procurar el abrigo y alimento a los suyos sin permitir que dejen los suyos de soñar o de mirar el horizonte.

No me enamora la poeta. Me inclino ante la intelectual, la líder, la vocera.

Me impulsa a sentir y llamarme hispanoamericana y en lo chilena postular junto con ella que tengamos “menos cóndor y más huemul”

“El maestro de escuela explica a sus niños: "El cóndor significa el dominio de una raza fuerte; enseña el orgullo justo del fuerte. Su vuelo es una de las cosas más felices de la tierra".

… …

Me quedo con ese ciervo, que, para ser más original, ni siquiera tiene la arboladura córnea; con el huemul no explicado por los pedagogos, y del que yo diría a los niños, más o menos: "El huemul es una bestezuela sensible y menuda; tiene parentesco con la gacela, lo cual es estar emparentado con lo perfecto. Su fuerza está en su agilidad. Lo defiende la finura de sus sentidos: el oído delicado, el ojo de agua atenta, el olfato agudo. El, como los ciervos, se salva a menudo sin combate, con la inteligencia, que se le vuelve un poder inefable. Delgado y palpitante su hocico, la mirada verdosa de recoger el bosque circundante; el cuello del dibujo más puro, los costados movidos de aliento, la pezuña dura, como de plata. En él se olvida la bestia, porque llega a parecer un motivo floral. Vive en la luz verde de los matorrales y tiene algo de la luz en su rapidez de flecha".

El huemul quiere decir la sensibilidad de una raza: sentidos finos, inteligencia vigilante, gracia. Y todo eso es defensa, espolones invisibles, pero eficaces, del Espíritu...”

Que en el país del Norte sigan con sus águilas, con sus aves rapaces y deseos rapaces.

Ojalá leamos un poco más de Gabriela Mistral en lugar de hablar tanto de ella sin conocerla.

Ojalá la veamos en su verbo. Mujer y cierva. Y bellísima y valiosa gacela.

(Presentado en el XV Encuentro del Mundo de la Cultura

La Serena, 25 al 30 de octubre)





viernes, 19 de noviembre de 2010

De archivos viejos y futuros: Bolaño sigue en cartelera [por Rolando Gabrielli]





.....mi primera visión de Bolaño en México, como un joven salvaje al que yo no le atribuía mayores habilidades detectivescas, pero que acabó teniéndolas y formidables. Era un detective extraordinario. Carlos Monsivàis

Carlos Monsivàis tenía dibujado en su huellas dactilares el mapa de México. Al menos eso noté cuando le di la mano. Su obsesión era su México lindo y querido, donde se durmió finalmente, pero no ignoró las entrañas mismas de la nación ni fue un maquillador de la realidad o un ficcionador del alma azteca en todas sus interioridades, subjetividad y realidad. Croniqueò un México al desnudo, profundo. DeFoliò el distrito capitalino, cada día escribía una nueva hoja, página que no pasaba de moda, con todas sus moscas, aire enrarecido y amebas. Respiró con sus ensayos y por su gran patrimonio que es el pulmón histórico, vivo, cultural, de un país de dimensiones desconocidas para los propios mexicanos. Todo lo que olía a México le interesaba y de alguna manera registraba una visión crítica, creativa e ilustrada, con su palabra. Monsivàis formaba parte de la geografía popular mexicana. Su cuerpo y mente estaban hechos en México y de México. Dejó impresas las voces y ecos, la razón de ser, gozos y desencantos, tristezas, la creatividad, vida y muerte del pueblo azteca. México ha sido un imán para grandes escritores, artistas, músicos, intelectuales de varios continentes, ayer, hoy y mañana. En su geografía se escribieron Cien años de Soledad, El Volcán y Los Detectives salvajes, para no desmenuzar más de lo necesario.

No sé si Monsivàis escribió sobre este curioso fenómeno mexicano de atraer cultura, como si la que tuviera le fuera poco. Imposible olvidar la ola de españoles post Guerra Civil con León Felipe a la cabeza, quien hizo camino en el país azteca, entre decenas de artistas e intelectuales españoles.

No me he detenido en la inmensa, profunda y necesaria obra, el ejercicio diario sobre la vida que hizo y ejerció sistemáticamente Monsivàis sobre otros autores, en especial los extranjeros, algunos mencionados, pero si recogió con discreción absoluta, algunas opiniones sobre el chileno Bolaño, quien trabajó, a mi manera de ver, su literatura, como un viaje iniciàtico, obsesivo, en permanente renovación, sin fronteras ni concesiones. Bolaño cita de paso a Monsivàis en Los Detectives Salvajes y el cronista de México, comenta esa obra y dice de su autor: “La influencia de Bolaño al mismo tiempo resulta inevitable y sorprende. Es un autor que se ha ido destacando de forma acelerada. En los últimos años, se ha convertido a tal punto en una referencia y, por eso, me planteo la pregunta qué hay después de Bolaño".

Curiosamente es la misma pregunta que le hice a Piglia y fue censurada. La borraron en el diario y enganché con otra. Pero Piglia también está extrañado, no sabe que viene y si lo sabe, calla y si calla otorga algo de alguna manera, porque Bolaño trazó una tercera orilla.

La pregunta es válida, los provocadores en el buen sentido de la palabra, no abundan en estos tiempos. Más y más escritores se apegan cada día a la sorpresa del terror, al golpe efectista, a la banalidad envolvente y no a la literatura como fenómeno de reflexión. Están más cerca de la editorial y del agente que del lector.

Monsivàis recuerda al autor de 2666 "en actitudes de provocación que, en ese momento, me parecieron sólo provocaciones, pero que acabaron respondiendo a toda una estructura del pensamiento; siempre acompañado de otros jóvenes que igualmente parecían ser sólo irrupciones en el escenario." Bolaño no abandonó este talante, aunque con actuaciones menos de perfomance callejeras, no dejó de dispararle al establecimiento, al mono literario, en especial chileno. Le sobreviven a estos desplantes, su erudición, lecturas y la literatura escrita, que al final de cuentas es lo único que respalda a un escritor. Ese es su capital, en definitiva. Lo demás son deudas impagables. “Le recuerdo también, insiste Monsivàis, en conversaciones que tuve con él, como un hombre profundamente obsesionado con la literatura. Concretamente, con la idea de que no le iban a engañar; de que la literatura no era lo que le decían, sino lo que estaba ahí en la página." Eso lo demuestra su pulcritud ante la página en blanco y el ordenador, la revisión permanente de sus borradores, la selección de sus materiales, el repaso de sus papeles. Se erigió como un fiscal de su propia palabra, un juez kafkiano, pero que iba hasta el final o un detective bolañiano, minucioso, dedicado, insobornable.

Lo cierto es que Bolaño sigue en cartelera. Fue una idea notable crear La Cátedra Roberto Bolaño en la Universidad chilena Diego Portales. Casi un acierto frente a la mezquindad histórica con los escritores de la diáspora chilena, cuyo ejemplo más patético es el recobro de la Mistral a través del más grande puzzle de la historia literaria chilena, durante décadas, para que fuera conocida casi en su integridad en Chile.

Ignacio Echeverría, critico español, amigo de Bolaño y editor de 2666, acaba de visitar la Cátedra R. B., el pasado 11 de noviembre donde disertó sobre La Lengua de los novelistas. Nunca nos enteramos del contenido de estas conferencias. ¿No se editan? ¿Los diarios comentan los chismes, declaraciones vagas? ¿Son solo para iniciados? ¿Son el secreto mejor guardado de la literatura chilena? ¿Para qué sirve la tan alabada Internet? Bolaño, en su adolescencia literaria, tenía que robarse los libros de las librerías del D.F. Hoy Internet populariza un poco más la lectura, pero hace falta un empujón de mayor actualidad y selectividad. Para Echeverría la obra de Bolaño comenzó a conocerse primero en España, donde residía, que en América latina y después en Estados Unidos. Difiero, me parece que el gran detonante de Bolaño fue el Rómulo Gallegos, premio emblemático venezolano a su novela Los Detectives salvajes (1999), que ganaron los maestros del boom latinoamericano Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes. Y aún así le costó remontar en el reconocimiento en la península. El olfato de Herralde-Anagrama fue proverbial, soberbio, de lince en la llanura. Un año antes la había editado y se consagró en Caracas meses después. Sorprende que en su reciente visita a Chile, Nicanor Parra le haya dado a conocer a Echeverría al poeta Enrique Lihn, tan citado por Bolaño e importante en la toma de decisiones en su vida literaria. Además de la inmensidad poética de Lihn, editado en España hace décadas de décadas y vamos, no necesita presentación un intelectual de su nivel. Lihn también estuvo en Barcelona. Aunque, en poesía nada debiera sorprendernos, un género sospechoso, incierto, ninguneado, algo reiterativo, salvo honrosas excepciones.

Lo interesante es que se ha comenzado a escribir la primera biografía de Bolaño y está a cargo de la periodista y poeta argentina Mónica Maristain. Fue directora de Playboy para Latinoamérica. Seguramente nos presentará un Bolaño al desnudo y lo sacará como un conejito de su manga o sombrero. Son las sorpresas de la literatura y de autores míticos que disparan las más diversas opiniones y sensaciones entre sus lectores y detractores.

Monsivàis, no tenía complejos, decía lo que pensaba y escribía. Le llamó la atención la relación que calificó de áspera entre Bolaño y Paz, aunque no creo se vincularan mucho por la disparidad de edades y estatus. Pero Bolaño terminó por reconciliarse con el personaje mexicano de mayor reconocimiento internacional y peso específico en México. Con Neruda, Bolaño no dio tregua. Dijo que solo escribió tres libros válidos. Una boutade, porque la obra de Neruda es lo que es. Pedro Pàramo, le bastó a Rulfo para pasar a la inmortalidad; con Ficciones Borges; Cien años de Soledad, Gabriel García Márquez; Rayuela de Cortazar; Ulises de Joyce etc.

"Monsiváìs tenía su opinión sobre Los Detectives Salvajes, obra que aún no lee Carlos Fuentes. Dice él. Realmente, esa obra me pareció rápida, iconoclasta y consolidadora, escrita con esa furia que ahora, injustamente, se considera también la buena literatura, sin respeto por lo que entonces era canónico y sin saber que se convertiría en canónico”.

En el itinerario Bolaño, surge el mito, que según algunos fue prefabricado en Estados Unidos y que el autor de Estrella distante, es producto del mercado, de un cambio por el gusto de las lecturas latinoamericanas en Norteamérica. Se va más lejos en esta tesis, que circuló en una universidad de Nueva York y que sostiene que se ha reemplazado las lecturas sobre Isabel Allende e inclusive Gabriel García Márquez que copó la banca literaria en Estados Unidos durante décadas. El ex presidente Bill Clinton, le recitó de memoria pasajes al propio Garcia Márquez de 100 años de soledad, durante una visita del colombiano al país del norte. Esta tesis habla muy mal del público lector norteamericano, de las editoriales, de los manipuladores del mercado y refleja una suerte de estupidez colectiva. No olvidemos que el mercado norteamericano, sus editoriales, han privilegiado su propia literatura y la de habla inglesa, y que América latina, forma parte de la orilla que el río inunda y hace desaparecer.

El mito, según, esta visión se debe a su muerte prematura, biografía, experiencia personal en el golpe militar de Pinochet. El mismo Bolaño se encargó de restarle importancia a su incidente histórico con la dictadura militar, porque es ridículo ante los miles de muertos, secuestrados, torturados, desaparecidos, exiliados. "Los descubridores del mito Bolaño", dicen, apostaron a su pasado hippie, filosofía contestataria, (que dicho sea de paso la conservó hasta el final de sus días) y a una suerte de desadaptado joven intelectual en el DF y vagabundo por Europa, aunque todo eso tuvo sus tiempos limitados, porque en México leía como un condenado a muerte y en Europa escribía y leía como si fuera la ultima noche. Lo de la adicción a las drogas, un acento norteamericano al parecer indispensable para el glamour del escritor maldito, me parece bastante antojadizo y corre por cuenta del marketing descarado. No era un Rimabud latinoamericano, ni un Teillier, que vivió en el límite y una cuarta más. Algunas notas norteamericanas sobre la obra de Bolaño lo comparan con el cantante Kurt Cobain, quien fue una leyenda de la música, murió joven, se dice de un disparo por su propia mano en la cabeza y que sí vivía el mundo de las drogas. Susan Sontag, una de sus más grandes admiradoras, lectoras y descubridoras, recomendó traducir el Nocturno de Chile. (New Directions en Estados Unidos) Fue al meollo. El Bolaño chileno. Ahí hay que bucear y reconocerse en el Chile pinochetiano, y no por casualidad ese Nocturno se iba a llamar Tormenta de Mierda. Alguien maquilló el título como si pensara en José Asunción Silva, pero la mierda siguió cayendo durante largos 17 años y medio, hasta que por fin el mundo sacó paraguas.

Bolaño fue rebelde en México, etapa de su juventud, donde la mayoría lo es de alguna manera, lo vital es que noveló y bien esa época. Le dio un sentido a su vida y no estiró la cuerda hasta el final como su amigo el poeta co fundador del infrarrealismo, Mario Santiago Papasquiaro. (Ulises Lima en L.D.S). Murió en el mito, pero la obra no relumbró, fue más personaje que literatura.

Ciertamente se nota un deseo de presentar alguien más allá del escritor y su literatura. Algunos viajeros me comentan que es de snob leer a Bolaño en Estados Unidos y he dicho que es estùpido, porque es un escritor que va más allá de la moda o de un manoseo mercachifle. Lo interesante es leerlo. ¿Lo estarán leyendo? Hay 45 millones de personas que hablan español en Estados Unidos y los 260 millones restantes inglés, el mercado es por partida doble. Otros tantos son bilingües. la literatura de Bolaño puede ser interesante para cierto lector norteamericano porque es fronteriza, como ocurre con paisajes de Los Detectives salvajes y 2666, para no entrar en más detalles. Realidad vecina

Bolaño fue un parricida a tiempo completo, no solo un contestatario, más que un parriano. Enfiló sus cañones a los selectos hombres del boom latinoamericano, en especial los tres sobrevivientes, y al pope de la poesía chilena y latinoamericana: Neruda, ya fallecido, oleado y sacramentado por la crítica, el público lector y el pueblo. No tuvo reparos ni reparó en su cometido: descabezar e instalarse con su propia música, con menos refinamiento que Nicanor Parra, pero en su estilo. Le salvó lo escrito y su erudición, pero no disfrutó su merecida fama en vida, muy poco, alcanzó a olfatear mejores tiempos que se venían en una avalancha de nieve cálida. Por ahí hay mucho que biografiar, su estadía en España, no del todo satisfactoria para decir lo menos, incómoda. El mito hay que desmitificarlo y ahondar en sus realidades y época. Habría que hilvanar esos días en que firmó más de 20 contratos cuando le acechaba su ceremonia vikinga, su último cumpleaños, el viaje de despedida a Irlanda y la consagración que debió dispararle todos los sentidos como suele ocurrir en el último viaje, con millares de mariposas revoloteándole el estómago y un hígado moribundo.

A un autor del tamaño de Bolaño, de su impronta, le seguirán lloviendo halagos, criticas, denuestos, porque el espejo de la literatura depende del cristal con que se mire. Algunos hablarán del joven Bolaño de vida insurrecional, poética; del pendenciero, irascible, cagafiesta, porque dio un paso más allá del tradicional intelectual aguafiestas, del escritor doble perno, atornillado a sus obsesiones- enemigo de sus enemigos-; del trotskista-anarquista indefinible, mitad Lautreamont y Borges, en la doble ceguera de la videncia. Bolaño es un escritor chileno, hecho en México y España, pero de corte rioplatense, por su visión crítica, irónica, erudita, de tanto acercamiento a Cortázar, Borges, Lamborghini y con un lenguaje siempre "atemorizante" en la audacia personal, en la manera de ver la vida. A pesar de esta "ortodoxia literaria" de clásicos vivos y muertos, sobresalía en él una auténtica marginalidad, una búsqueda del otro en la ausencia de un todo. Su revolución estaba en el cambio permanente desde su esquina y sombra. Es allí donde boxeaba mejor. Daba sus mejores golpes. Hacía sentir el peso de sus palabras. Se descubrió asimismo como anarquista, de tanto arar por el centro de las orillas. En esta filosofía se identifica con Nicanor Parra, demoledor de sistemas establecidos y un francotirador que dispara a todo lo que se mueve. Detrás de toda la puesta en escena literaria de Roberto Bolaño, en definitiva está un poeta, el poeta que él fue irremediablemente.

http://rolandogabrielli.blogspot.com/

jueves, 18 de noviembre de 2010

Presentación de Andrés Neuman en Chile

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Viernes 19 de noviembre, a las 18:00 horas, librería de la Casa Central de la Universidad Católica.
Diálogo entre Andrés Neuman ( Premio Alfaguara 2009) y Francisco Véjar.



sábado, 13 de noviembre de 2010

DISFRUTO COLECCIONANDO NOVELITAS MALAS DE CIENCIA FICCIÓN [Por Roberto Anki]



Pablo Rumel Espinoza, Ganador del Premio de Novela Mago.

“DISFRUTO COLECCIONANDO NOVELITAS MALAS DE CIENCIA FICCIÓN”

Por Roberto Anki

Pablo Rumel Espinoza, debutará este viernes 12 en la Feria del Libro de Santiago, con EL SECUESTRO, ganadora del Premio Mago de Novela 2010.

El libro se construye sobre la historia de una extraña organización de asesinos y psíquicos, que buscan aniquilar bajo cualquier costo a Robles Martínez, novelista desaparecido y presuntamente secuestrado.

Le preguntamos sobre la extraña naturaleza de ciencia ficción – policial de la novela y sus motivaciones.

- ¿Qué buscas destacar por sobre la trama “negro” de la novela?
- Me interesa de sobremanera la memoria, tanto individual como colectiva. Esto también implica su contrario, que es el olvido. Y su visión distorsionada, borderline si se quiere: la locura. Creo que este interés ha ido surgiendo a medida que he ido creciendo, al ir estudiando cómo ha sido el juego de inclusiones y exclusiones dentro de la memoria histórica, cómo ciertos individuos han sido relegados a un oscuro lugar de la historia, o simplemente han sido tarjados de la historia oficial, mientras otros han salido a flote, considerándolos los mejores o más brillantes en ciertas áreas humanas. Yo creo que por eso me acomoda en cierta parte la ciencia-ficción, que tiene que ver mucho con los dispositivos culturales dominantes, y cómo se pueden controlar diversas variables en una determinada población, y en otra gran parte la novela negra, que entre otras cosas, trata sobre la reconstrucción de la memoria, del hecho delictivo: ese rompecabezas armado sutil o groseramente por el detective en cuestión, el personaje de la obra.

- Cómo fue estructurado El Secuestro.
- Está dividido en dos partes. La primera hace referencia a una extraña organización que opera fuera de los márgenes de la ley. Esta organización tortura y asesina a ciertos individuos que son considerados una pieza clave para sus propósitos. Hay un cierto delirio conspirativo, pero no se queda sólo en eso. Pienso que todo funciona mejor como metáfora que como una lectura literal del delirio conspiranoico. La obsesión final de esta organización es capturar a Robles Martínez, un escritor de novelitas realistas que es perseguido por saber demasiado. La segunda parte es nada más y nada menos que el diario de Robles Martínez, escrito en terribles circunstancias.

- ¿Cómo surge una ficción como esta?
- Me pareció de pronto que esto de escribir ciencia-ficción y hacer literatura sobre literatura se puso tan de moda, que quise crear mi propia versión de estos delirios colectivos, mi propia parodia de ciertos escritores snobistas y oportunistas que han concebido una manera de hacer literatura a partir de ciertos discursos que se han ido validando en el campo cultural. Escribir sobre literatura hace treinta o cuarenta años atrás era todo un riesgo, una novedad. Aunque me excedo un poco. Si tomas el Quijote, ya están ahí casi todos los juegos metaliterarios trabajados y/o esbozados.

Por otra parte, escribir ciencia-ficción hace unos cuarenta años significaba no ser nadie en el ámbito literario. Ahora no. Ahora es una actividad seria, respetable. Por supuesto, el segundo libro que publique no tendrá nada que ver con ciencia-ficción ni con literatura sobre literatura.

- ¿Será un fenómeno nacional? ¿Qué ocurre con Huxley, Orwell y Asimov? A tu parecer. Ellos fueron respetados escritores de ciencia-ficción.
- Tú lo has dicho, en su campo. De los que mencionas, sólo Huxley y Orwell fueron valorados fuera del circuito de ficción científica, o literatura de anticipación, como le llamaban en aquel entonces. Pero dentro de la literatura seria, la que era avalada por la academia, en general veía con muy malos ojos a los escritores de ciencia-ficción, salvo honrosas excepciones, las que tú comentas. Lo que se escribía en ese tiempo era considerado casi como paraliteratura. Por esos años muchos escritores oportunistas hicieron ciencia-ficción barata, pues se comercializaba bien en ediciones de bolsillo o en algunas revistas especializadas. Eran historias malísimas, improvisadas, con personajes y situaciones de opereta. Por eso las adoro, y siempre estoy tratando de armar colecciones enteras en mi biblioteca, de malas novelitas de ciencia-ficción. Disfruto mucho leyendo obras así.

- ¿Cuales crees que son las virtudes y defectos del libro?
- No tengo ni idea. De seguro que tiene muchos más defectos que virtudes. De hecho, detesto a la literatura -y cualquier desarrollo artístico- que funcione como un evento deportivo. En un evento deportivo el público busca que su equipo meta goles, se lleve la victoria. Para eso se debe jugar de la manera adecuada, establecida. Un arte deportivo debe ser correcto, con personajes bien construidos, psicologizados, con historias redonditas, con una trama legible y plana. A mí eso me cansa. Prefiero decepcionar a ese lector deportivo, que ya sabe de antemano cómo se debe construir una historia.

- ¿Habías ganado algún otro concurso antes?
- Por ahí, un parcito.

- ¿Significan algo para ti?
- Bueno, no más ni menos que andar perdido en la ciudad, muerto de hambre y de sed, y encontrar una mano caritativa, que injustamente te tendió un plato de comida y un vaso de agua. Uno come, bebe, siente un alivio, y luego pasa a otra cosa.



martes, 9 de noviembre de 2010

Programa Oficial Conrimel: Encuentro Latinoamericano de Mujeres Poetas

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Programa Oficial

Conrimel. Encuentro Latinoamericano de Mujeres Poetas

17 al 20 de Noviembre de 2010

Martes 16 de Noviembre

Santiago

21:00 hrs.

Cena de Camaradería y Bienvenida

Miércoles 17 de Noviembre

Santiago

11:00 – 12:00 hrs.

Universidad de Chile (Campus Juan Gómez Millas, Av. Capitán Ignacio Carrera Pinto 1025, Ñuñoa)

Programa de Cultura y Género Latinoamericano

Facultad de Filosofía y Humanidades

Clase Magistral. Romina Freschi

“Un párrafo tachado en un curso de Barthes: el imperativo de virilidad de la escritura occidental”

Mesa de Diálogo

Los proyectos editoriales independientes argentinos y chilenos impulsados por mujeres

Participan: Marina Mariasch (Ed. Siesta), Alejandra Fritz (Ed. Ripio), Cecilia Pavón (Ed. Belleza & Felicidad), Marisol Vera (Ed. Cuarto Propio), Julieta Marchant (Cuadro de Tiza), Ángela Barraza (Ed. Fuga), Anahí Mallol (Chicas de Bolsillo, directora María Eugenia López)

12:00 – 12:20 hrs.

Café

12:20 – 13:30 hrs.

Mesa de poetas: Eugenia Brito, Carito Hoz de Vila (Bolivia), Marcia Mogro (Bolivia), Alejandra Fritz, Anahí Mallol (Argentina), Anita Montrosis, Damaris Calderón (Cuba), Alejandra González, Carmen Berenguer, Marina Mariasch (Argentina), Norah Mendez (El Salvador)

14:00 – 15:00 hrs.

Almuerzo

16:00 – 17:30 hrs.

Balmaceda Arte Joven (Av. Presidente Balmaceda 1215, Santiago)

Taller y conversatorio:

¿Desde donde escriben las mujeres? Nuevas miradas a Un Cuarto Propio

Lecturas de poesía:

María Medrano (Argentina), Lía Colombino (Paraguay), Mille Torrico (Bolivia), Gladys Mendía (Venezuela), Magdalena Zurita, Lila Calderón, Marina Arrate, Ingrid Gauto (Paraguay), Ana María Vilchez, Natalia Molina, Amanda Durán

19:00 -20:00 hrs.

Biblioteca de Santiago (Matucana 151, Metro Quinta Normal, Estación Central)

Terraza, 4° piso

Conferencia Magistral. Patricia Espinosa, Crítica Literaria y académica de la Universidad de Chile y Pontificia Universidad Católica de Chile

Mesa de poetas y feria de publicaciones:

María Medrano (Argentina), Romina Freschi (Argentina), Natalia Molina, Lila Calderón, Carmen Berenguer, Carmen García, Angélica Freitas (Brasil), Isabel Gómez, Carito Hoz de Vila (Bolivia), Montserrat Álvarez (Paraguay), Marcela Saldaño, Paula Ilabaca, Damaris Calderón (Cuba)

20:00 hrs.

Entrega de fanzine gratuito

Cóctel

Jueves 18 de Noviembre

Santiago

11:00 – 12:00 hrs.

Universidad de Chile (Campus Juan Gómez Millas, Av. Capitán Ignacio Carrera Pinto 1025, Ñuñoa)

Programa de Cultura y Género Latinoamericano

Facultad de Filosofía y Humanidades

Conferencia Magistral.

Magda Sepúlveda, académica de la Universidad de Chile

“Esos raros peinados nuevos”

Mesa de Diálogo

Escritura y género

Participan: Lina Aguirre (Ohio University, USA), Elvira Hernández, Eugenia Brito, Soledad Fariña, Alejandra del Río, Angélica Freitas (Brasil), Florencia Smiths

12:00 – 12:20 hrs.

Café

12:20 – 13:30 hrs.

Mesa de poetas: Isabel Gómez, Angélica Freitas (Brasil), Gladys Mendía (Venezuela), Elvira Hernández, Montserrat Álvarez (Paraguay), María Medrano (Argentina), Cecilia Pavón (Argentina), Georgina Canifrú, Alexia Caratazos, Alejandra del Río, Ximena Miquea, Soledad Fariña, Ursula Starke, Amanda Durán

14:00 – 15:00 hrs.

Hotel Windsor

Almuerzo

16:00 – 17:30 hrs.

Balmaceda Arte Joven (Av. Presidente Balmaceda 1215, Santiago)

Taller y Conversatorio:

El cuerpo como eje escritural y político

Lecturas de Poesía a cargo de: Romina Freschi (Argentina), Carito Hoz de Vila (Bolivia), Ángela Barraza, Constanza Marchant, Carmen García, Norah Mendez El Salvador), Elvira Hernández, Marcia Mogro (Bolivia), Georgina Canifrú, Daniela Catrileo, Carolina Schmidt

19:00 -20:00 hrs.

Biblioteca de Santiago (Matucana 151, Metro Quinta Normal Estación Central)

Terraza, 4° piso

Lanzamiento y Entrega Gratuita de Antología: “Conrimel. Encuentro Latinoamericano de Mujeres Poetas”

Mesa de poetas y Feria de Publicaciones:

Marina Arrate, Marina Mariasch (Argentina), Soledad Fariña, Lía Colombino (Paraguay), Julieta Marchant, Gladys Mendía (Venezuela), Norah Mendez (El Salvador), Carla Valdés del Río, Mille Torrico (Bolivia), Elvira Hernández, Alejandra González, Anahí Mallol (Argentina), Natalia Molina, Alejandra del Río, Soledad Fariña

20:00 hrs.

Cóctel



Viernes 19 de Noviembre

Valparaíso

10:00 hrs.

Desayuno en Café del Paseo

11:30 – 13:00 hrs.

Cárcel de Valparaíso (Camino La Pólvora 665, Valparaíso)

Talleres y lecturas en co-asociatividad con el proyecto financiado por el Consejo del Libro y la Lectura, convocatoria 2010: A la Sombra.

Conferencia: María Medrano

“Yo no Fui”. La implementación de talleres de poesía en la Unidad Penal Federal 31 de Ezeiza, Buenos Aires. Experiencias y aprendizajes

Muestra de documental “Canita Cartonera”. Proyecto editorial de la cárcel de máxima seguridad de Alto Hospicio, Chile.

Mesa de poetas: María Medrano (Argentina), Elvira Hernández, Romina Freschi (Argentina), Lía Colombino (Paraguay), Valentina Osses, Anahí Mallol (Argentina), Karen Toro, Natalia Rojas, Damaris Calderón (Cuba), Norah Mendez (El Salvador), Katherine Alanis, Rosa Alcayaga, Florencia Smiths, Natalia Molina, Alejandra Montoya, Ximena Rivera

14:00 – 15:00 hrs.

ViaVia Café

Almuerzo

18:00 – 20:00 hrs.

Balmaceda Arte Joven (Santa Isabel 739, Cerro Alegre, Valparaíso)

Taller y Conversatorio:

Experiencia de seis cartoneras latinoamericanas:

Yerba Mala Cartonera (Bolivia), La Cabuda Cartonera (El Salvador), La Lulú Cartonera (El Salvador), Eloísa Cartonera (Argentina), La Canita Cartonera (Cárcel de Alto Hospicio, Chile), Yiyi Yambo (Asunción), Animita Cartonera (Chile)

Muestra de documental “Canita Cartonera”. Proyecto editorial en la Cárcel de máxima seguridad de Alto Hospicio, Chile.

Lecturas de Poesía:

Carolina Hoz de Vila (Bolivia), Ximena Rivera, Cecilia Pavón (Argentina), Mille Torrico (Bolivia), Carmen García, Norah Mendez (El Salvador), Angélica Freitas (Brasil), Natalia Rojas, Damaris Calderón (Cuba), Montserrat Álvarez (Paraguay), Ingrid Gauto (Paraguay)

21:00 -23:00 hrs.

Casa Museo La Sebastiana

Fundación Pablo Neruda (Ferrari 692, Cerro Bellavista)

Mesa de Diálogo:

Autogestión y distribución de editoriales independiente en América Latina. Claves, desventajas y ganancias

Participan: María Medrano (Argentina), Lía Colombino (Uruguay), Gladys Mendía (Venezuela), Angélica Freitas (Brasil), Ángela Barraza, Romina Freschi (Argentina)

Lectura de poesía y Feria de Publicaciones:

Marina Arrate, Katherine Alanis, Norah Mendez (El Salvador), Marina Mariasch (Argentina), Soledad Fariña, Lía Colombino (Paraguay), Romina Bajbuj, Marcia Mogro (Bolivia), Karen Toro, Karen Devia, Anahí Mallol (Argentina), Lila Calderón, Montserrat Álvarez (Paraguay), Florencia Smiths, Eugenia Brito, Priscilla Cajales, Gladys Mendía (Venezuela)

21:00 hrs.

Entrega de fanzine gratuito

Cóctel


Sábado 20 de Noviembre

Valparaíso

12:00 – 13:00 hrs.

Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (Av. Brasil 2830, Valparaíso)

Facultad de Filosofía y Humanidades

Salón de Honor

Conferencia Magistral. Patricia Espinosa, Crítica Literaria y académica de la Universidad de Chile y Pontificia Universidad Católica de Chile

13:00 – 13:15 hrs.

Café

13:15 – 14:30 hrs.

Mesa de poetas: Angélica Freitas (Brasil), Priscilla Cajales, Elvira Hernández, Karen Toro, Soledad Fariña, Ximena Rivera, Romina Freschi (Argentina), Nadia Prado, María Medrano (Argentina), Florencia Smiths, Cecilia Pavón (Argentina), Valentina Osses, Carolina Schmidt, Romina Freschi (Argentina), Paula Ilabaca, Damsi Figueroa, Julieta Marchant

15:00 – 16:00 hrs.

ViaVia Cafe

Almuerzo

17:00 -19:00 hrs.

Casa Museo La Sebastiana

Fundación Pablo Neruda (Ferrari 692, Cerro Bellavista)

Muestra de documental “Canita Cartonera”. Proyecto editorial en la Cárcel de máxima seguridad de Alto Hospicio, Chile.

20:00 – 22:00 hrs.

Casa Museo La Sebastiana

Fundación Pablo Neruda (Ferrari 692, Cerro Bellavista)

Conversatorio: Revistas independientes. Siete ejemplos latinoamericanos: Plebella, Plagio, La Piedra de la Locura, Antítesis, Revista Cavila, Grifo, Bilis

Participan: Romina Freschi (Argentina), Carmen García, Felipe Moncada, Gonzalo Gálvez, Absalón Opazo, Julieta Marchant, Gonzalo León

Lanzamiento y Entrega Gratuita de Antología: “Conrimel. Encuentro Latinoamericano de Mujeres Poetas”

Mesa de Poetas y Feria de Publicaciones:

Alejandra del Río, Mille Torrico (Bolivia), Elvira Hernández, Eugenia Brito, Damaris Calderón (Cuba), Angela Barraza, Paula Ilabaca, Carolina Schmidt, Nadia Prado, Fanny Campos, Valentina Osses, Natalia Rojas, Rosa Alcayaga, Carmen García, Marcela Saldaño, Karen Hermosilla, Natalia Molina, Ingrid Gauto (Paraguay), Georgina Canifrú, María Medrano (Argentina), Ximena Rivera

22:00 hrs.

Cóctel de Cierre

Editoriales participantes:

INUBICALISTAS

CUARTO PROPIO

CALABAZA DEL DIABLO

EDICIONES DEL TEMPLE

MODA & PUEBLO

EDICIONES DEL PERRO NEGRO

BALMACEDA 1215 EDICIONES

CUADRO DE TIZA

EDITORIAL HEBRA

NIHIL OBSTAT

MAREA BAJA EDICIONES

PERRO DE PUERTO

FUGA

RIPIO

SIESTA

VOX

EDITORIAL ECONOMÍAS DE GUERRA

BELLEZA & FELICIDAD

CHICAS DE BOLSILLO

VOY A SALIR Y SI ME HIERE UN RAYO

CUADERNOS DE LA URA

ANIMITA CARTONERA

CANITA CARTONERA

YERBA MALA CARTONERA

LA LULÚ CARTONERA

LA CABUDA CARTONERA


Revistas participantes:

LA PIEDRA DE LA LOCURA

PLEBELLA

GRIFO

PLAGIO

LA CAVILA

BILIS

ANTITESIS

LA PIEDRA DE LA LOCURA


lunes, 8 de noviembre de 2010

En torno a Almanaque, de Jaime Pinos: lo inefable de un narrador observador

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En torno a Almanaque, de Jaime Pinos: lo inefable de un “narrador observador”


por Carlos Henrickson.

La poesía puede ser una de las más poderosas herramientas para la investigación de todo aquello que aún guarda y seguirá guardando el fenómeno humano como tesoros enterrados, y no cabe duda que en gran parte de su historia las pasmosas experiencias íntimas de un Hölderlin o un Rimbaud constituyen parte fundamental de este camino. Sin embargo, sería desconocer las profundas paradojas que forman la base del oficio olvidarse de que afirmar algo sobre la poesía siempre resulta una labor vana: el develamiento del poetizar alguna vez tuvo como misión hacer ver aquello que efectivamente estaba ahí, pero que sólo en la superficie de las palabras alcanzaba un nivel de presencia real –en esa vida en que el lenguaje logra quebrar la ilusión de la vida para el ser solo y se hace signo de comunidad. La poesía como la lengua de la tribu es, en este sentido, enemiga del hermetismo –entendido en el sentido más profundo- sólo en la medida en que algo muy profundo en el seno de la sociedad humana ha sido fuertemente quebrantado.

Por ello, la voluntad de testimonio, de dar cuenta, en su sentido más profundo, resulta uno de los privilegios permanentes del oficio poético, y más aun cuando puede dar fe de sus propios límites. Quien bien lo sabe es Jaime Pinos (Santiago, 1970), que ha publicado este año 2010 Almanaque (Santiago: Lanzallamas Libros), tras la novela Los bigotes de Mustafá (Santiago: Lanzallamas Libros, 1997) y Criminal (Santiago: Lanzallamas Libros, 2003). En su libro recién aparecido, esta voluntad de apego a la verdad efectiva y palpable es reiterativo hasta el hartazgo, y esto desde el mismo tono de los poemas, de espaldas a toda pretensión de embellecimiento, e incluso de privilegio creador. De hecho, dentro del conjunto, existen varios textos que, por más que estén presentes dentro del poemario, no corresponden en absoluto a una creación poética, y de hecho, ni siquiera a la autoría del poeta –una crónica que indica claramente su fuente en el sitio web de una radio informativa, un fragmento del Mensaje a mis compatriotas que dejó Pinochet para ser conocido tras su muerte, un comunicado oficial de la Jefatura de Plaza de La Serena del año 1973 que da cuenta de la ejecución de varios prisioneros en el marco de la “agilización de los procesos” llevada a cabo por Sergio Arellano Stark, y un artículo de la periodista Patricia Verdugo. El paso de Pinos desea ser, en todo caso, más trascendental: la situación del autor mismo resulta ser uno de los ejes que animan Almanaque, como lo muestran los textos bajo el título “NOTA AL MARGEN” (entre otros), en que su vida y voluntad escritural se presentan en una distanciada tercera persona:

Escribe buscando

sincronía,

biografía y escritura.

Escribe buscando

claridad,

estilo y silencio.

Escribe buscando

realidad,

descripción precisa

de la Situación en que se encuentra.

Esta Situación, destacada por la mayúscula, parece apelar en forma directa a uno de los últimos momentos de confluencia entre vanguardia política y vanguardia artística en el siglo XX: la actividad de la Internacional Situacionista. En este contexto, se definía una situación construida como un momento de la vida construido concreta y deliberadamente para la organización colectiva de un ambiente unitario y de un juego de acontecimientos, esto es, como forma de resistencia ante las situaciones previamente construidas y legitimadas desde los medios de comunicación. Sin embargo, desde esta perspectiva la poesía de Pinos parece señalar más bien la nula y trágica existencia de lo colectivo tras las posibilidades del autor, dejando reiteradamente marcado el sello de su impotencia: dada su propia y decidida alineación como autor –poeta- le está vedado el rol de actor, y esto, al mismo tiempo de señalarle como testigo, le limita. Su oficio está marcado por la inutilidad, ante la absoluta conciencia de su marginación:

Reincidencia inevitable,

mismos vicios y manías.

Tiempo perdido,

poesía,

pura poesía,

entre otros trabajos

perfectamente inútiles,

señala en el desesperanzado poema que abre el libro, que describe la celebración de la víspera de Año Nuevo, en la mesa de los parientes, en que ante la felicidad de la fiesta, el hablante debe reconocer la sombría apreciación de su tiempo y situación: Nada nuevo / el año que viene (...) La misma época / No future (...), seguido por la dudosa y evidentemente pasajera entrega a la felicidad, una que brilla como fuego de artificio.

Se pone entre paréntesis, entonces, el sentido y la utilidad de la labor artística y, por ende, el rol de aquél que la practica. Esa pura poesía, marcada por la inutilidad y un rol marginal, no puede sino estar condenada a la enajenación. La posible respuesta, en este sentido, se puede poner en la perspectiva de la tesis 210 de La Sociedad del Espectáculo (1967) de Guy Debord, uno de los textos centrales de la actividad de la Internacional Situacionista:

Solamente la negación real de la cultura conservará su sentido. Ella ya no puede ser cultural. De tal forma que es lo que permanece, de alguna manera, al nivel de la cultura, aunque en una acepción diferente por completo.

Esto está referido al momento en que la cultura como expresión separada de la realidad pierde todo ascendente y se hace incapaz de dar cuenta de instancia alguna de totalidad, debiendo referirse a su propia impotencia si es que no cae en la falacia de una práctica positiva, muerta. Los ejemplos de esta toma de conciencia por parte de Pinos se multiplican a lo largo del libro, y ante esto se plantea la posibilidad de un punto de fuga, a través de la apelación directa a modelos que en su expresión primera están decididamente fuera del espacio de la cultura artística burguesa:

Escribe a la manera

de Rosa Araneda,

de José Hipólito Casas,

de Bernardino Guajardo,

de Daniel Meneses,

de Juan Bautista Peralta,

de Patricio Miranda,

de Pancho Romero.

Escribe a la manera

de los poetas anónimos

o perdidos en las neblinas de Chile.

Prensa Amarilla.

Crónica Roja.

Últimas Noticias.

Versos a lo humano,

por literatura.

Palabras para colgar

en el tenderete del charlatán ciego.

Escribe

LIRA POPULAR.

Esto implica asumir una escritura que sea capaz de mantenerse al margen de “la esfera general del conocimiento y de las representaciones de lo vivido en la sociedad histórica dividida en clases” (Lukács) –esfera que la definiría e inscribiría como cultura en el contexto de la modernidad y sus sistemas propios de consumo y producción intelectual. La lira popular, asociada a la prensa amarilla en la misma estrofa, hace saltar los procedimientos con que se ha sublimado la comunicación de rimas de poetas populares tradicional de principios del siglo XX, para darle ese rol de testigo de la violencia social que la hace análoga a la prensa que exhibe en sus portadas los últimos hechos de sangre: señas de un retrato posible de la lucha de clases cotidiana entregadas a un código específico que les hace signo reconocible al mismo tiempo de lanzarse al mercado noticioso. El nombre en su momento paródico de puetas dado en su momento a los autores de la Lira Popular señalaba esta diferencia con respecto a los poetas que se suponían alejados de la contingencia y apelando a un contexto de reconocimiento artístico –y la obra claramente diferenciada de autores como Pezoa Véliz no hace sino confirmar este corte.

Este carácter marginal de la poética de Pinos es subrayado aun más por otro de los poemas titulado “NOTA AL MARGEN”:

La poesía como

TRABAJO DE CAMPO.

El poema como

ESTADO DE COSAS.

El poeta como

NARRADOR OBSERVADOR.

Lo cual pone a este poeta –se quisiera decir post-poeta- en un plano de observador que está en las antípodas del rol tradicional del creador de belleza que –se supone- fundamenta la creación en su capacidad imaginativa. El estado de cosas que constituirá el poema requerirá, entonces, a este narrador observador para llegar a ser válido, vale decir, fidedigno.

Mas, ¿será esto posible para este autor, cada vez más reducido tan sólo a un experto manipulador de palabras? En “UNBIRTHDAY SONG”, se define de forma directa el destinatario imposible del poema: el amigo suicida, referencia que bien podría aplicarse al libro completo. Esto implica, naturalmente, que el poema mismo es para nadie:

Tarjeta de saludo

sin destinatario en este mundo,

remitida a algún lugar

entre los inmigrantes de la tierra de nadie.

Palabras en el vacío,

texto sin glosa

como la muerte.

El texto queda marcado por atribuciones negativas, y la función del texto termina siendo más bien presentar el propio estado –situación- del autor. La voluntad de registro frío de la realidad naufraga de manera natural en el solipsismo y el silencio.

No puede ser de otra forma, desde el momento en que Pinos se resuelve a aparear la validez con lo fidedigno: Almanaque se vuelve, desde esta perspectiva, una derrota ostentada, que deja sólo en pie la precariedad y marginalidad de un sujeto ante una post-cultura que dará tan sólo una no-palabra como respuesta, inentendible y vacía. Esta no-palabra toma diversos caracteres dentro del poemario, accediendo de esta forma a una importantísima clave de lectura de Almanaque. Sea en el silencio natural presente en un texto que, construido a similitud de haikús, parece caer fuera del libro (“VACACIONES”), en la gente que se tragó la tierra, / callados acallados del Patio 29 en el poema homónimo, en la música ambiental que acalla el grito de una suicida en un centro comercial (“MÚSICA AMBIENTAL”), o en los desencuentros / en el espacio vacío del lenguaje del amarillismo de espectáculos (“FARÁNDULA”), esta enajenación absoluta del presunto narrador observador con respecto al que se suponía su campo de estudio deja en evidencia la imposibilidad de un arte poética, tanto como de una superación de ésta. La evidencia del fracaso resulta la única validez, el único testimonio posible.

Esta imposibilidad no nace, eso sí, de una visión puramente abstracta del lenguaje. Surge, de hecho, como consecuencia clara de un desarrollo histórico, y es aquí donde Pinos llega a un logro notabilísimo: el sombrío diagnóstico de la sociedad sólo deja ver su profundo abismo tras el cristal de esta enajenación fundamental y radicalmente personal. Así, la absoluta desazón de los ancianos abandonados por sus familias o el desmembrado Hans Pozo resultan figuras hechas a propósito para indicar, más que el hecho de la miseria o el despojo, la indiferencia o crueldad por parte de una entidad abstracta, llamada CHILE y la Dulce Patria, sobre la realidad palpable y casi escandalosa de sus existencias –la violenta expresión del breve poema “HIJO DE LA PATRIA” es clara en este sentido:

Hans Pozo,

hijo de Chile,

recibe de la Dulce Patria

UNA VIDA HECHA PEDAZOS.

El rol central de este signo de perplejidad profunda del sujeto real lastimado ante una ruina abstracta no hace sino confirmarse ante el poema “MUSA”, en que la figura de la inspiración es corporeizada, sin ironía, por una mendiga delirante y violenta cuyo último gesto, intensa y brevemente destacado como un verso aparte es desaparece[r] del territorio. La vívida evocación de Gonzalo Millán, intensamente marcada por el signo de la muerte, no es sino otra forma de esta figura.

Almanaque, entonces, más que revelar una poética determinada, revela más bien una tensión de voluntades: por un lado esa conciencia que aún pertenece al arte poética, que recalca su paradójica validez al asumirse sin hermetismos, directamente, con toda la dimensión ética que esto tradicionalmente supone (Elijo palabras que puedas reconocer, dice en la “ELEGÍA” que cierra el libro), y por el otro la evidencia constante de la vanidad de su trabajo –pudiendo hallarse incluso la evanescencia del humo del tabaco como una figura que da un guiño en este sentido (“LEY 11.785”)-; en cierto modo, la tensión entre el poeta civil, marcado por su conciencia social, y el dandy baudelaireano, marcado por la dolorosa conciencia de su enajenación personal como intelectual. El no escamotear, sino dejar ver este conflicto –fundamental en el entendimiento de la poesía contemporánea: piénsese en Jorge Teillier, significativamente aludido al inicio y cierre del libro-, resulta un logro mayor de Almanaque, dentro de un medio en que la unidimensionalidad de los hablantes poéticos se hace casi un hábito.



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